Recién nacidos padecen ante falta crítica de insumos médicos

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La crisis sanitaria en el país afecta incluso a los recién nacidos. Además de la falta de reactivos de laboratorios, medicamentos oncológicos, insumos para cirugías y hasta materiales esenciales como gasas y jeringas, se le suman equipos médicos prioritarios para atender a los neonatos.

De un total de 231 fármacos y equipos médicos utilizados en centros de salud tanto públicos como privados del país, 109 están en ausencia crítica, de acuerdo con la Asociación Venezolana de Hospitales y Clínicas.

De esta última cifra se encuentran los brazaletes para medición de presión, los percutores manuales y los sensores de tela, todos utilizados en las unidades de cuidados intensivos de neonatología para conocer el estado de salud del bebé.

Ni los centros privados se escapan de la realidad. En varias clínicas de Caracas, por ejemplo, dicen que “trabajan como pueden” pese a las faltas recurrentes de insumos como el Blender, un mezclador de oxígeno utilizado en prematuros.

También faltan los cassettes de bombas de infusión para bebés recién nacidos, utilizados para hacerles pasar las microgotas de los fármacos, lo que obliga a los galenos a utilizar medicamentos de baja calidad con sueros que no ameritan estos equipos; así como fallas recurrentes en los catéter de succión, cintas umbilicales y hasta medicamentos para evitar las náuseas y vómitos.

La situación es incluso peor en los hospitales públicos de todo el país, donde la distribución de estos insumos es más recurrente, unido además a la falta de especialistas en el área.

Para el pediatra general Amadeo Leyba, del Hospital de Clínicas Caracas, la situación representa un retroceso que pone en riesgo la salud de los recién nacidos. “Uno de los grandes éxitos del mundo ha sido el tratamiento de los neonatos y los prematuros porque los primeros días son esenciales para su cuidado. El primer mes de vida es importante para el bebé, pero más importante es la primera semana e incluso el primer día”, explica, alegando que el déficit de atención puede incrementar la mortalidad materno-infantil.

Aunque los servicios de neonatología no se han paralizado, los galenos están en estado de alerta, trabajando con las reservas que quedan. Temen que la situación se complique si no se acelera el pago de la deuda a los proveedores para abastecer los inventarios de insumos.

El Universal

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La crisis sanitaria en el país afecta incluso a los recién nacidos. Además de la falta de reactivos de laboratorios, medicamentos oncológicos, insumos para cirugías y hasta materiales esenciales como gasas y jeringas, se le suman equipos médicos prioritarios para atender a los neonatos.

De un total de 231 fármacos y equipos médicos utilizados en centros de salud tanto públicos como privados del país, 109 están en ausencia crítica, de acuerdo con la Asociación Venezolana de Hospitales y Clínicas.

De esta última cifra se encuentran los brazaletes para medición de presión, los percutores manuales y los sensores de tela, todos utilizados en las unidades de cuidados intensivos de neonatología para conocer el estado de salud del bebé.

Ni los centros privados se escapan de la realidad. En varias clínicas de Caracas, por ejemplo, dicen que “trabajan como pueden” pese a las faltas recurrentes de insumos como el Blender, un mezclador de oxígeno utilizado en prematuros.

También faltan los cassettes de bombas de infusión para bebés recién nacidos, utilizados para hacerles pasar las microgotas de los fármacos, lo que obliga a los galenos a utilizar medicamentos de baja calidad con sueros que no ameritan estos equipos; así como fallas recurrentes en los catéter de succión, cintas umbilicales y hasta medicamentos para evitar las náuseas y vómitos.

La situación es incluso peor en los hospitales públicos de todo el país, donde la distribución de estos insumos es más recurrente, unido además a la falta de especialistas en el área.

Para el pediatra general Amadeo Leyba, del Hospital de Clínicas Caracas, la situación representa un retroceso que pone en riesgo la salud de los recién nacidos. “Uno de los grandes éxitos del mundo ha sido el tratamiento de los neonatos y los prematuros porque los primeros días son esenciales para su cuidado. El primer mes de vida es importante para el bebé, pero más importante es la primera semana e incluso el primer día”, explica, alegando que el déficit de atención puede incrementar la mortalidad materno-infantil.

Aunque los servicios de neonatología no se han paralizado, los galenos están en estado de alerta, trabajando con las reservas que quedan. Temen que la situación se complique si no se acelera el pago de la deuda a los proveedores para abastecer los inventarios de insumos.

El Universal

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