Los #Runrunes de Bocaranda de hoy 02.08.2019: BAJO: ¿Temores? - Runrun
Los #Runrunes de Bocaranda de hoy 02.08.2019: BAJO: ¿Temores?
BAJO
¿TEMORES?: 

La cancillería a cargo del ministro Jorge Arreaza ha estado preocupada por los constantes movimientos del cuerpo diplomático acreditado en Caracas y la insistencia de muchos embajadores de recorrer el país para conocer la realidad que el régimen de Maduro trata de esconder. Los que mas se han movido recorriendo diferentes estados, incluyendo primordialmente los fronterizos, han sido los embajadores de los países miembros de la Unión Europea. Ante dichas “excursiones diplomáticas”, para las que tienen que utilizar carros blindados y seguridad extra, el encargado de Europa en el MPPRE, Yvan Gil, ha llamado personalmente a varios embajadores para manifestar el descontento del presidente Maduro con esos recorridos. El último fue a un embajador que circuló por el estado Táchira y observó en directo la realidad de la frontera tras reunirse con la gobernadora Laidy Gómez. Gil ha repetido la escena varias veces o en su defecto los ha hecho llamar por su subalterno. Me surgen varias preguntas: ¿no quieren que se sepa la realidad del contrabando de gasolina por militares?, ¿no quieren que se conozca el paso de billetes venezolanos a Colombia y de dólares desde allí para este lado?, ¿no permiten que se descubra la circulación de guerrilleros del ELN y renegados de las FARC entre el vecino país y los santuarios que tienen de este lado en Táchira, Zulia y Apure?  Sin embargo supe que los embajadores europeos seguirán recorriendo “el país ante el cual están acreditados con todas las de la ley”. De lo contrario la mayoría esta de acuerdo en limitar, en reciprocidad, el desplazamiento de los embajadores de Maduro a solo la capital de sus países. Ojo por ojo…

 
¿LA EMPRESA CRIMINAL CONJUNTA BOLIVARIANA?: 

 

Mucho hemos escrito sobre la enorme trama de corrupción implementada por los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro en conjunción con los gobernantes que desde 1999 han ocupado las presidencias de Cuba, Nicaragua, Bolivia, Ecuador, Surinam y El Salvador. Los negociados en plena corrupción, intercambio de divisas, colocaciones en empresas fachadas y compras de activos por doquier, desde estaciones de gasolina, medios de comunicación y bancos en Centroamérica hasta propiedades en bienes raíces. Uno de los países claves en esa trama de corrupción con la Venezuela “socialista” fue y sigue siendo la Nicaragua “socialista” de Daniel Ortega y su mujer Rosario Murillo. Con solo mencionar la palabra Albanisa se destapa una olla podrida en toda Centroamérica. Pues hace solo unos días el gobierno de Nicaragua otorgó la nacionalidad al expresidente salvadoreño, Mauricio Funes, asilado en este país desde 2016 y requerido en El Salvador por peculado, enriquecimiento ilícito y malversación de unos 351 millones de dólares. Funes acumula cuatro órdenes de captura por casos ligados a corrupción y el supuesto desvío de al menos esos millones de verdes billetes. La fiscalía salvadoreña acusa a Funes y otros implicados en el caso, denominado Corruptela, de crear una red de corrupción estatal con la que habrían efectuado el millonario desvío de capital.  La decisión oficial provocó el rechazo de dirigentes opositores y activistas de derechos humanos. En Twitter la exguerrillera y disidente sandinista Dora María Téllez señaló que el exgobernante “salió a cubrirse bajo el manto de la impunidad de la dictadura de los Ortega Murillo”. Mientras, mediante un comunicado, la organización no gubernamental de derechos humanos “Nicaragua Nunca Más”, conformada recientemente en Costa Rica por exiliados nicaragüenses, protestó por el “indigno acto de nacionalización” de Mauricio Funes y lo calificó como “una ofensa para toda la nación”. La medida impediría al presidente Nayib Bukele concretar una extradición de Funes y su familia, a fin de llevarlo ante la justicia salvadoreña. El artículo 43° de la Constitución expresa que “los nicaragüenses no podrán ser objeto de extradición del territorio nacional”. Bukele ha denunciado que Funes y su hijo Diego Roberto Funes Cañas fueron contratados como asesores del Ministerio de Relaciones Exteriores de Nicaragua. La muy sucia sociedad de cómplices de las marramuncias implementadas desde que Chávez llegó al poder, con el petróleo a $100, con la chequera full de dólares, sin control por parte de ninguno de los poderes a los que estaba obligado por la Constitución y recibiendo “aplausos” de sus colegas beneficiados en esos países, permitió la instalación de esa “empresa criminal conjunta bolivariana”.