Reacción de la prensa global ante la locura roja sobre mamar o no mamar teta

LA REFORMA DE LA LEY de Protección de la Lactancia Materna será discutida mañana en la Asamblea Nacional. A continuación presento dos notas, la primera publicada en el diario El País (www.elpais.com) y la segunda corresponde a La Nación de Argentina:

 El País

El Gobierno venezolano quiere obligar a las madres a amamanta

La Asamblea Nacional votará el martes una ley que castiga la publicidad de fórmulas lácteas y biberones y prohíbe la prescripción de suero a recién nacidos

El amor filial es un asunto de Estado en Venezuela y pasará a estar legislado si la Asamblea Nacional aprueba la reforma de la Ley de Protección, Promoción y Apoyo de la Lactancia Materna, proyecto que empezará a discutir el próximo martes en el pleno.

Según la diputada Odalys Monzón, representante del Estado de Vargas (al norte del país) por el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), el lazo que se establece entre la madre y el recién nacido en el acto de amamantar está en riesgo por culpa de las “trasnacionales que venden esas fórmulas [lácteas]”. Por ello, aseguró la también vicepresidente de la Comisión de Familia de la Asamblea Nacional, desde el Parlamento se habría propuesto la redacción de un instrumento que garantice “que todo niño tenga derecho a la lactancia” hasta el extremo de prohibir el uso de “teteros y biberones”, según dijo en entrevista con el principal canal del Gobierno.

Los anuncios de la diputada, difundidos el pasado jueves, sembraron sorna y desazón en la opinión pública venezolana. Sectores feministas criticaron lo que han percibido como una caricaturización de sentidas reivindicaciones de la igualdad de género. Pero tal parece que no había que tomárselo tan a pecho. Según trascendió, el proyecto de reforma, que modifica al menos 18 de los 33 artículos de la ley actual e incluye severas sanciones, no contempla –al menos, no antes de su próxima discusión en el hemiciclo, luego de quedar listo en la Comisión respectiva— el veto al biberón.

No obstante, algunos de sus artículos declaran la guerra a las fórmulas lácteas y al biberón, como si del cigarrillo se tratara. Se castiga la promoción publicitaria de esos complementos y su administración, en centros de salud públicos y privados, a niños menores de seis meses, “salvo indicación médica”. También se prohíbe la prescripción de suero glucosado a neonatos.

“Lo más importante es el amor, que a veces se pierde porque no le dan ese calor que implica amamantar al bebé”, continuó Monzón. Pero el tema detrás de este proyecto de ley, aseguró la diputada, no es solo la protección del nexo entre madres e hijos. Se trataría, además, de una cuestión de “soberanía alimentaria”, un lema propio de la revolución bolivariana que por estos días se encuentra muy en entredicho, ante el desabastecimiento de productos de primera necesidad en abastos y supermercados, la carestía, y las importaciones masivas que el Gobierno venezolano está obligado a hacer para paliar la situación.

Monzón es una de las diputadas más camorreras de la fracción oficialista en la Asamblea Nacional. Antes de estas declaraciones, que la pusieron al tope de los comentarios en las redes sociales, ya había alcanzado una cierta notoriedad como protagonista de la gresca que el pasado 30 de abril ocurrió en la sede del parlamentario, que se saldó con 11 congresistas lesionados y un receso de casi tres semanas de las sesiones legislativas. Monzón fue señalada entonces por distintos testimonios como la agresora de la diputada opositora María Corina Machado, quien sufrió de fractura en el tabique nasal y debió someterse a una intervención quirúrgica.

Otras voces se sumaron a la defensa del proyecto desde la Comisión de Familia. Su presidenta, la también oficialista María León —ex ministra del gabinete de Hugo Chávez— precisó que la ley busca “concienciar al pueblo, a las madres venezolanas y al mundo, para que conozcan la importancia que tiene el suministro de leche materna a niños y niñas, desde su nacimiento, hasta los dos años de edad”.

El texto que será sometido desde el martes a la consideración de la Asamblea Nacional, con amplia mayoría del partido de gobierno, prevé también que empresas e instituciones incluyan en sus horarios de trabajo turnos para que las madres den de mamar a sus bebés, y acondicionen espacios para tal fin. Además, forzará la creación de bancos de leche materna.

Para los hospitales y médicos que desatiendan sus estipulaciones, la reforma impondrá multas que llegan hasta a 50.000 dólares (al cambio oficial) y la suspensión del ejercicio profesional por 120 días.

Este renovado carácter de la ley despertó las alarmas en la bancada opositora. “Están acostumbrados a ser coercitivos y aplicar la guerra a lo privado en nombre de la soberanía”, dijo Dinorah Figuera, diputada del partido Primero Justicia (PJ), al diario El Universal de Caracas, “es lamentable que se mate una ley con esa pésima declaración”, concluyó, en referencia a las palabras de su colega Monzón.

 

La Nación

Venezuela busca prohibir las mamaderas

El oficialismo promueve la reforma de una ley para obligar a las madres a amamantar a bebes menores de seis meses; la iniciativa ya despertó controversia en el país

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Las mamaderas -o los teteros, como se les dice en Venezuela-, están en apuros en esta nación caribeña debido a la reforma de una ley que, entre otras cosas, pretende prohibir la publicidad y la difusión de este tipo de artículos, así como su uso en niños con menos de seis meses en centros de salud.

La Asamblea Nacional debatirá el próximo martes la reforma de la Ley de Promoción y Protección de la Lactancia Materna, que busca incentivar la alimentación de la madre frente a los preparados fármaconutritivos y otro tipo de alimentos en la primera etapa de vida del recién nacido.

La propuesta del bloque del Partido Socialista (PSUV), del presidente Nicolás Maduro, prevé imponer sanciones que van desde los 2140 bolívares (674 dólares) a los 321.000 bolívares (50.952 dólares).

La iniciativa ya despertó controversia, dado que la oposición considera que no se puede promover la lactancia materna con políticas coercitivas.

La diputada Odalis Monzón, vicepresidenta de la comisión de Familia y promotora de la reforma, sostuvo que “de lo que se está hablando es de estimular más la lactancia materna”, asegurando que la idea es que la ley existente, del año 2007, se cumpla.

Monzón indicó que “de la misma manera” que se quitó la promoción del tabaco de los medios de comunicación hay que evitar que se difunda publicidad que incentive el uso de fórmulas alimenticias y mamaderas para recién nacidos.

Qué dice la Ley

El proyecto de ley prevé la prohibición de “la promoción y publicidad de fórmulas lácteas adaptadas para niñas y niños, así como de teteros, tetinas y chupones y demás productos designados, en todos los medios de comunicación y demás medios publicitarios con accesibilidad en el territorio nacional”. También contempla medidas como la prohibición de la entrega gratuita de este tipo de artículos y de muestras promocionales.

Además, prevé la adaptación de la nueva Ley del Trabajo obligando a las empresas a que se dé tiempo y un lugar específico para que las madres con niños recién nacidos puedan alimentarles.

Asimismo, la iniciativa contempla la “prohibición expresa de dar a las niñas y los niños lactantes menores de seis meses de edad, bebidas o alimentos distintos a la leche materna, salvo en caso de indicación médica especial”.

“Hay excepciones, porque hay mujeres que cuando están enfermas o en casos excepcionales tienen que tener tetero”, puntualizó Monzón.

La diputada subrayó que se busca “desestimular” la alimentación a través de preparados antes de los seis meses del recién nacido y promover “la lactancia materna de los niños para seguir con ese lazo, con ese valor tan bonito como es el amor del niño hacia la madre, porque eso se debe seguir hasta los seis meses mínimo”.

“Las mamaderas igualito van a estar en los supermercados pero no con una publicidad, antes lo que se promovía era el uso de fórmulas (preparados infantiles) y teteros”, explicó y aseguró que estas ideas “nacen producto de las mismas madres, de las mismas organizaciones de mujeres, que son las que han promovido esto ya que son muchos niños los que se enferman”.

En desacuerdo

Por su parte, la diputada opositora Dinorah Figuera, presidenta de la comisión de Familia hasta que en abril fue suspendida en el cargo en el medio de la crisis política que vivió el país tras las elecciones, indicó que “los comentarios de la diputada Odalis prácticamente matan la ley”.

“Estoy en desacuerdo con que en una ley que se promueve y se reforma para profundizar la lactancia materna se contemple un elemento sancionador”, señaló, y agregó que lo que debería hacerse es más bien un mayor esfuerzo “por una ley que nunca fue aplicada por el Gobierno nacional”.

Figuera señaló que “la inspiración del legislador” de la norma del 2007 era “promover la lactancia materna, tratar de sensibilizar a las madres”, no “que se cuestione, se estigmatice y se prácticamente criminalice a quienes han apostado a la alimentación”, en alusión a las empresas del sector.

Finalmente, lamentó lo que consideró una tendencia del oficialismo a colocar “este tipo de sanciones que buscan siempre medidas coercitivas para tratar de demonizar toda acción de política pública”.

Además, en su opinión, “es muy posible” que el Gobierno trate de usar “algunos elementos” de la ley como “mecanismo coercitivo en búsqueda de limitar la acción del empresariado privado en el país”.

Agencia EFE

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LA REFORMA DE LA LEY de Protección de la Lactancia Materna será discutida mañana en la Asamblea Nacional. A continuación presento dos notas, la primera publicada en el diario El País (www.elpais.com) y la segunda corresponde a La Nación de Argentina:

 El País

El Gobierno venezolano quiere obligar a las madres a amamanta

La Asamblea Nacional votará el martes una ley que castiga la publicidad de fórmulas lácteas y biberones y prohíbe la prescripción de suero a recién nacidos

El amor filial es un asunto de Estado en Venezuela y pasará a estar legislado si la Asamblea Nacional aprueba la reforma de la Ley de Protección, Promoción y Apoyo de la Lactancia Materna, proyecto que empezará a discutir el próximo martes en el pleno.

Según la diputada Odalys Monzón, representante del Estado de Vargas (al norte del país) por el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), el lazo que se establece entre la madre y el recién nacido en el acto de amamantar está en riesgo por culpa de las “trasnacionales que venden esas fórmulas [lácteas]”. Por ello, aseguró la también vicepresidente de la Comisión de Familia de la Asamblea Nacional, desde el Parlamento se habría propuesto la redacción de un instrumento que garantice “que todo niño tenga derecho a la lactancia” hasta el extremo de prohibir el uso de “teteros y biberones”, según dijo en entrevista con el principal canal del Gobierno.

Los anuncios de la diputada, difundidos el pasado jueves, sembraron sorna y desazón en la opinión pública venezolana. Sectores feministas criticaron lo que han percibido como una caricaturización de sentidas reivindicaciones de la igualdad de género. Pero tal parece que no había que tomárselo tan a pecho. Según trascendió, el proyecto de reforma, que modifica al menos 18 de los 33 artículos de la ley actual e incluye severas sanciones, no contempla –al menos, no antes de su próxima discusión en el hemiciclo, luego de quedar listo en la Comisión respectiva— el veto al biberón.

No obstante, algunos de sus artículos declaran la guerra a las fórmulas lácteas y al biberón, como si del cigarrillo se tratara. Se castiga la promoción publicitaria de esos complementos y su administración, en centros de salud públicos y privados, a niños menores de seis meses, “salvo indicación médica”. También se prohíbe la prescripción de suero glucosado a neonatos.

“Lo más importante es el amor, que a veces se pierde porque no le dan ese calor que implica amamantar al bebé”, continuó Monzón. Pero el tema detrás de este proyecto de ley, aseguró la diputada, no es solo la protección del nexo entre madres e hijos. Se trataría, además, de una cuestión de “soberanía alimentaria”, un lema propio de la revolución bolivariana que por estos días se encuentra muy en entredicho, ante el desabastecimiento de productos de primera necesidad en abastos y supermercados, la carestía, y las importaciones masivas que el Gobierno venezolano está obligado a hacer para paliar la situación.

Monzón es una de las diputadas más camorreras de la fracción oficialista en la Asamblea Nacional. Antes de estas declaraciones, que la pusieron al tope de los comentarios en las redes sociales, ya había alcanzado una cierta notoriedad como protagonista de la gresca que el pasado 30 de abril ocurrió en la sede del parlamentario, que se saldó con 11 congresistas lesionados y un receso de casi tres semanas de las sesiones legislativas. Monzón fue señalada entonces por distintos testimonios como la agresora de la diputada opositora María Corina Machado, quien sufrió de fractura en el tabique nasal y debió someterse a una intervención quirúrgica.

Otras voces se sumaron a la defensa del proyecto desde la Comisión de Familia. Su presidenta, la también oficialista María León —ex ministra del gabinete de Hugo Chávez— precisó que la ley busca “concienciar al pueblo, a las madres venezolanas y al mundo, para que conozcan la importancia que tiene el suministro de leche materna a niños y niñas, desde su nacimiento, hasta los dos años de edad”.

El texto que será sometido desde el martes a la consideración de la Asamblea Nacional, con amplia mayoría del partido de gobierno, prevé también que empresas e instituciones incluyan en sus horarios de trabajo turnos para que las madres den de mamar a sus bebés, y acondicionen espacios para tal fin. Además, forzará la creación de bancos de leche materna.

Para los hospitales y médicos que desatiendan sus estipulaciones, la reforma impondrá multas que llegan hasta a 50.000 dólares (al cambio oficial) y la suspensión del ejercicio profesional por 120 días.

Este renovado carácter de la ley despertó las alarmas en la bancada opositora. “Están acostumbrados a ser coercitivos y aplicar la guerra a lo privado en nombre de la soberanía”, dijo Dinorah Figuera, diputada del partido Primero Justicia (PJ), al diario El Universal de Caracas, “es lamentable que se mate una ley con esa pésima declaración”, concluyó, en referencia a las palabras de su colega Monzón.

 

La Nación

Venezuela busca prohibir las mamaderas

El oficialismo promueve la reforma de una ley para obligar a las madres a amamantar a bebes menores de seis meses; la iniciativa ya despertó controversia en el país

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Las mamaderas -o los teteros, como se les dice en Venezuela-, están en apuros en esta nación caribeña debido a la reforma de una ley que, entre otras cosas, pretende prohibir la publicidad y la difusión de este tipo de artículos, así como su uso en niños con menos de seis meses en centros de salud.

La Asamblea Nacional debatirá el próximo martes la reforma de la Ley de Promoción y Protección de la Lactancia Materna, que busca incentivar la alimentación de la madre frente a los preparados fármaconutritivos y otro tipo de alimentos en la primera etapa de vida del recién nacido.

La propuesta del bloque del Partido Socialista (PSUV), del presidente Nicolás Maduro, prevé imponer sanciones que van desde los 2140 bolívares (674 dólares) a los 321.000 bolívares (50.952 dólares).

La iniciativa ya despertó controversia, dado que la oposición considera que no se puede promover la lactancia materna con políticas coercitivas.

La diputada Odalis Monzón, vicepresidenta de la comisión de Familia y promotora de la reforma, sostuvo que “de lo que se está hablando es de estimular más la lactancia materna”, asegurando que la idea es que la ley existente, del año 2007, se cumpla.

Monzón indicó que “de la misma manera” que se quitó la promoción del tabaco de los medios de comunicación hay que evitar que se difunda publicidad que incentive el uso de fórmulas alimenticias y mamaderas para recién nacidos.

Qué dice la Ley

El proyecto de ley prevé la prohibición de “la promoción y publicidad de fórmulas lácteas adaptadas para niñas y niños, así como de teteros, tetinas y chupones y demás productos designados, en todos los medios de comunicación y demás medios publicitarios con accesibilidad en el territorio nacional”. También contempla medidas como la prohibición de la entrega gratuita de este tipo de artículos y de muestras promocionales.

Además, prevé la adaptación de la nueva Ley del Trabajo obligando a las empresas a que se dé tiempo y un lugar específico para que las madres con niños recién nacidos puedan alimentarles.

Asimismo, la iniciativa contempla la “prohibición expresa de dar a las niñas y los niños lactantes menores de seis meses de edad, bebidas o alimentos distintos a la leche materna, salvo en caso de indicación médica especial”.

“Hay excepciones, porque hay mujeres que cuando están enfermas o en casos excepcionales tienen que tener tetero”, puntualizó Monzón.

La diputada subrayó que se busca “desestimular” la alimentación a través de preparados antes de los seis meses del recién nacido y promover “la lactancia materna de los niños para seguir con ese lazo, con ese valor tan bonito como es el amor del niño hacia la madre, porque eso se debe seguir hasta los seis meses mínimo”.

“Las mamaderas igualito van a estar en los supermercados pero no con una publicidad, antes lo que se promovía era el uso de fórmulas (preparados infantiles) y teteros”, explicó y aseguró que estas ideas “nacen producto de las mismas madres, de las mismas organizaciones de mujeres, que son las que han promovido esto ya que son muchos niños los que se enferman”.

En desacuerdo

Por su parte, la diputada opositora Dinorah Figuera, presidenta de la comisión de Familia hasta que en abril fue suspendida en el cargo en el medio de la crisis política que vivió el país tras las elecciones, indicó que “los comentarios de la diputada Odalis prácticamente matan la ley”.

“Estoy en desacuerdo con que en una ley que se promueve y se reforma para profundizar la lactancia materna se contemple un elemento sancionador”, señaló, y agregó que lo que debería hacerse es más bien un mayor esfuerzo “por una ley que nunca fue aplicada por el Gobierno nacional”.

Figuera señaló que “la inspiración del legislador” de la norma del 2007 era “promover la lactancia materna, tratar de sensibilizar a las madres”, no “que se cuestione, se estigmatice y se prácticamente criminalice a quienes han apostado a la alimentación”, en alusión a las empresas del sector.

Finalmente, lamentó lo que consideró una tendencia del oficialismo a colocar “este tipo de sanciones que buscan siempre medidas coercitivas para tratar de demonizar toda acción de política pública”.

Además, en su opinión, “es muy posible” que el Gobierno trate de usar “algunos elementos” de la ley como “mecanismo coercitivo en búsqueda de limitar la acción del empresariado privado en el país”.

Agencia EFE

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