ABC
Diputados opositores vuelven a ser agredidos en Parlamento venezolano
En el caso de uno de ellos, supone la tercera agresión consecutiva
Varios diputados de la oposición fueron golpeados hoy en la Asamblea Nacional en una sesión que terminó siendo interrumpida y que había comenzado con la negativa de su presidente, Diosdado Cabello, a dar el derecho de palabra a los opositores por no reconocer a Nicolás Maduro como gobernante.
El diputado opositor Julio Borges, ensangrentado, fuertemente golpeado en un ojo y con el pómulo izquierdo visiblemente hinchado, explicó en el canal privado Globovisión que “se han golpeado a varios diputados hoy”, entre los que citó Ismael García, María Corina Machado y Nora Bracho.
“Hay que responsabilizar directamente al señor Diosdado Cabello (presidente del Parlamento) que encarna el odio, la represión, el fachismo (del) que él quiere acusar al resto del país”, indicó Borges, acusando al presidente del Parlamento de permitir “gente armada dentro del hemiciclo, con guardaespaldas”.
La transmisión de la sesión que hace habitualmente el canal de la Asamblea Nacional fue interrumpida inicialmente mostrando planos generales del techo del hemiciclo y, finalmente, suspendida para conectarse al canal estatal VTV por lo que no se vio nada de lo sucedido en la sala.
El legislador opositor explicó que la agresión fue ejecutada por “varias personas” que se abalanzaron “sin mediar palabra y desde atrás como unos cobardes” contra varios parlamentarios que mostraban una pancarta en la que se podía leer “Golpe al Parlamento”. “Quiero decirle al señor Diosdado Cabello que la conciencia no se somete a ningún examen y nos podrán golpear, como lo han hecho, nos podrán meter en la cárcel, nos podrán matar, pero los principios no se venden, los ideales no se venden”, agregó.
La oposición ha mantenido la decisión de no reconocer a Nicolás Maduro como ganador de los comicios presidenciales del 14 de abril, en los que se impuso por un estrecho margen sobre el candidato opositor, Henrique Capriles, quien no reconoce esa victoria y ha anunciado que impugnará los resultados. Borges, coordinador general de Primero Justicia, el partido de Capriles, reveló que es la tercera vez que le golpean en la Asamblea, donde también hace quince días fue agredido.
El pasado día 16, en la primera sesión tras las elecciones, el diputado William Dávila recibió el impacto de un micrófono que le fue lanzado y que le obligó a recibir 16 puntos de sutura. Borges afirmó hoy dirigiéndose a Cabello que “está cavando la tumba de todo el proceso que ustedes llaman revolución” y afirmó que el presidente del Parlamento “se alegra, se ríe” mientras se golpea a los opositores.
“Mañana hay una oportunidad de salir a la calle pacíficamente (…) a demostrar que somos distintos, a demostrar que creemos en un país no distinto”, indicó en alusión al Primero de Mayo día que oposición y chavismo celebrarán con marchas por separado. El diputado chavista Pedro Carreño explicó tras los incidentes que antes de la sesión de hoy se intentó “establecer un mecanismo de concordia” y “sosiego” dentro del Parlamento y que lo único que se le pidió a la “derecha reaccionaria” es que reconozca a Maduro en virtud del artículo 131 de la Constitución.
Ese artículo menciona la obligación de “toda persona” de cumplir y acatar la Constitución, leyes y demás actos de los órganos del poder público. Acusó a la oposición de ser indiferente a los 10 muertos, que dijo, se produjeron en incidentes tras protestas de opositores un día después de las elecciones de los que volvió a responsabilizar a los parlamentarios opositores.
El Clarín de Argentina
Escándalo y golpes entre legisladores en el congreso venezolano
Diputados del chavismo y opositores se pelearon en plena sesión. Las autoridades del oficialismo le negaron la palabra a los legisladores que no aceptan el triunfo de Maduro.
Una batalla campal se vivió en la Asamblea Nacional de Venezuela, que dejó como saldo varios diputados opositores heridos luego de que el presidente del Parlamento, el oficialista Diosdado Cabello, ratificara la decisión de negarle el derecho a la palabra a los parlamentarios que no reconozcan a Nicolás Maduro como presidente.
“Mientras aquí no sean reconocidas las autoridades, ni al compañero Nicolás Maduro, ni a las instituciones, ni a la voluntad soberana de nuestro pueblo, los señores diputados de la oposición tendrán que ir a declarar a Globovisión, al Universal, al Nacional, pero no aquí, en la Asamblea Nacional”, afirmó Cabello durante la sesión parlamentaria.
Tras el anuncio los parlamentarios opositores decidieron protestar sonando cornetas y pitos para impedir el desarrollo de la sesión pero los oficialistas continuaron con la agenda del día.La sesión dejó de ser trasmitida por el canal del Parlamento (ANTV), único con acceso al hemiciclo que durante la trifulca, aunque optó por enfocar el techo del salón, no pudo silenciar los gritos que evidenciaban el descontento que se registraba en el recinto.
“Sin mediar palabras, desde atrás como unos cobardes, nos golpearon a varios diputados”, contó Julio Borges, diputado por el partido Primero Justicia, quien resultó herido en la cara. Explicó que fueron agredidos luego de sacar de manera “silenciosa” una pancarta en la cual se lee “Golpe al Parlamento”.
“Nos podrán meter en la cárcel, nos podrán matar, pero los ideales no se venden”, afirmó Borges, tras agregar que “la conciencia no se somete a ningún examen”. Borges responsabilizó a Cabello de los hechos violentos. “Es quien ordena, con gente armada, suspender el derecho de palabra
a la oposición”, precisó.
Informó que durante el enfrentamiento también los diputados Ismael García, César Rincones, Américo De Grazia, Abelardo Díaz, Nora Bracho y María Corina Machado fueron víctimas de la agresión de los oficialistas.En tanto, el diputado Pedro Carreño, jefe de la fracción parlamentaria del gobernante Partido Socialista de Venezuela, repudió “las acciones de odio y de violencia generada por los parlamentarios de derecha”.
“Estas acciones de corte fascista no podrán frenar el trabajo que el Parlamento realiza con el pueblo venezolano”, señaló.
Dijo que han sostenido reuniones con los diputados opositores para establecer “la concordia” dentro del recinto legislativo. “La derecha, si bien es cierto ellos fueron electos para ser parlamentarios, no puede utilizar la tribuna parlamentaria para alentar vientos de guerra (…) y menos aún para estimular la violencia fascista que siga enlutando hogares venezolanos”, aseveró. Tras los hechos el plenario fue suspendido.
La Nación de Argentina
Escándalo y golpes en la Asamblea Nacional venezolana
Diputados chavistas y opositores se cruzaron en plena sesión; negaron la palabra a los legisladores no oficialistas en el recinto
Los diputados chavistas y opositores de Venezuela se acusaron mutuamente de agresiones tras la sesión parlamentaria, durante la que los oficialistas negaron el derecho de palabra a los detractores del gobierno por desconocer al presidente Nicolás Maduro.
“No soy el único golpeado, han golpeado a varios diputados, hay que responsabilizar directamente al señor Diosdado Cabello [presidente de la Asamblea Nacional] que quiere someternos a un examen hasta que nosotrosreconozcamos a Nicolás Maduro”, dijo el legislador Julio Borges, luciendo golpes en el rostro, en el canal privado Globovisión.
“Nosotros lo que hicimos fue sacar en silencio esta pancarta: ‘Golpe al Parlamento'”, explicó Borges, describiendo que luego fueron golpeados por varios parlamentarios oficialistas y destacando que no entiende “que a un diputado que fue electo por votos se le niegue el derecho de palabra”.
Por su parte, la parlamentaria oficialista Odalis Monzón también denunció haber sido “atacada por la bancada opositora” y agradeció a sus compañeros por “defenderla”, en declaraciones al canal oficial de la Asamblea Nacional.
Justo antes de que se desatara la violencia, la mayoría chavista de la Asamblea votó a favor de quitarle el derecho de palabra a los diputados opositores, alegando una medida de reciprocidad por el desconocimiento opositor a la victoria de Maduro en los comicios del 14 de abril.
Tras la votación, se escucharon silbidos y gritos de los opositores -que protestaban la medida-, que no pudieron ser vistos porque está prohibido el acceso de periodistas al hemiciclo y las cámaras del canal de la Asamblea enfocaron el techo y las paredes, antes de suspender sus transmisiones.
“Mientras aquí en esta Asamblea Nacional no sean reconocidas las autoridades, las instituciones de la República (.) los señores de la oposición tendrán que ir a declarar a Globovisión, a (el diario) El Nacional, pero no aquí”, dijo Cabello, antes de que fuera suspendida la sesión.
La medida de suspender la palabra a los opositores, a quienes ya se les negó ese derecho la semana pasada, fue votada a petición del diputado oficialista Pedro Carreño, que en una rueda de prensa posterior también denunció que oficialistas habían sido agredidos por sus pares opositores.
“Es inconcebible que a estas alturas todavía la bancada de la derecha quiera desconocer la voluntad del pueblo. Hacemos un llamado a la oposición a que se metan en el redil de la democracia”, dijo Carreño, que invitó el miércoles a la oposición a una reunión para resolver sus diferencias.
El País
La violencia irrumpe en la Asamblea Nacional de Venezuela
Los oficialistas embisten contra la oposición y la trifulca posterior deja 11 heridos
EWALD SCHARFENBERG Caracas 1 MAY 2013 – 03:08 CET
Hace 165 años, unas turbas animadas por caudillos atacaron la sede del Congreso Nacional de Venezuela. En los disturbios de enero de 1848 murieron cuatro parlamentarios y se abrió la puerta para una dinastía de hombres fuertes, la de los hermanos Monagas.
Menos cruenta resultó la trifulca de este martes por la tarde en laAsamblea Nacional: 11 heridos, todos por contusiones, fue el saldo de la golpiza. Pero deja en el ambiente la pregunta de si no será el punto de ignición de una crisis que, hora a hora, se agrava en Venezuela.
La sesión del martes prometía ser ríspida en el Parlamento. Representaba la oportunidad para comprobar si el presidente de la Asamblea, Diosdado Cabello, exteniente del ejército y también número dos del chavismo, seguiría impidiendo el uso de la palabra a los diputados de oposición que no reconocieran previamente, de viva voz, aNicolás Maduro como presidente de la República.
Al llegar al hemiciclo, los diputados opositores encontraron que a sus puestos les habían sido retirados los micrófonos. Luego debieron esperar casi tres horas a que los parlamentarios oficialistas, reunidos en junta con Cabello para definir la estrategia para la sesión, acudieran a sus curules.
Iniciado el cónclave, cuando del orden del día no se había cumplido ni media hora –con la aprobación exprés de una nueva presidenta del Banco Central y el inicio de la discusión sobre unos créditos adicionales- Cabello impidió que en el debate participaran los diputados de oposición, silenciando a William Dávila, representante del Estado de Mérida.
Ante la censura, los parlamentarios opositores hicieron sonar cornetas y pitos en signo de protesta e intentaron desplegar una pancarta con la inscripción: “Golpe al Parlamento”. Ese fue motivo para que diputados de la bancada oficialista embistieran contra sus pares y se liaran a golpes, una trifulca en la que –según versiones- también participaron guardaespaldas de la directiva parlamentaria.
Entre los más malheridos estuvieron Julio Borges, líder del Partido Primero Justicia (PJ) y la diputada María Corina Machado. El diputado por el estado Bolívar, Américo De Grazia, debió ser hospitalizado. Los diputados Nora Bracho, Homero Ruiz y Eduardo Gómez Sigala sufrieron contusiones.
El oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) reportó como lesionados a sus diputados Odalis Monzón, Nancy Ascencio, Maigualida Barrera y Claudio Farías. Sin embargo, los vídeos registraron que estos mismos parlamentarios estuvieron en la vanguardia del ataque contra la disidencia.
El jefe de la representación oficialista, Pedro Carreño –un ex capitán del ejército, leal a Cabello-, ofreció declaraciones tras la suspensión de las actividades en la cámara. Inscribió los sucesos dentro del “plan golpista” de la “oposición fascista”, y reivindicó las facultades del presidente de la Asamblea, Diosdado Cabello, para acallar a los diputados que “no acaten la Constitución”.
Carreño adquirió notoriedad en 2002 cuando, ya diputado, negó que el asesor de inteligencia del ex presidente peruano, Alberto Fujimori, entonces fugitivo, estuviera en Venezuela. En esa ocasión Carreño, dando crédito a “fuentes confiables”, aseguró que Montesinos había sido ajusticiado en una base naval de Iquitos (Perú). Pocos días después, las autoridades venezolanas capturaban a Montesinos en Caracas.
La tángana del día aumentó las tensiones en el ámbito parlamentario, alimentadas antes con el anuncio de Diosdado Cabello de que retendrá las remuneraciones de los diputados que persistan en cuestionar los resultados de las elecciones del pasado 14 de abril, en las que resultó ganador el oficialista Nicolás Maduro. La oposición venezolano cuestiona ese resultado.
Al mismo tiempo en que la violencia se desataba en la asamblea –en una sesión que se transmitía en directo, pero que el canal oficial del parlamento dejó de seguir-, el vicepresidente Jorge Arreaza y el ministro de Comunicación e Información, Ernesto Villegas, llevaban adelante una rueda de prensa con corresponsales nacionales y extranjeros en la que denunciaban la “invisibilización” del gobierno de Nicolás Maduro en los medios informativos privados. Tras unos días en el estado Zulia, primera escala de lo que Maduro ha denominado “Gobierno de calle” –una suerte de asambleas itinerantes por todo el país-, los voceros del Ejecutivo se quejaron de que los medios se aplicaban deliberadamente la autocensura con tal de minimizar la gestión gubernamental. Llamaron a la reflexión a los responsables de esos medios, pero aclararon que, mientras esa “censura” no se corrija, seguirán apelando al recurso de las cadenas de radio y televisión.
Mientras todo esto ocurría, Maduro disfrutaba de una función especial de la obra Dralion del Cirque du Soleil, una de cuyas compañías se encuentra en el país. Poco después, el primer mandatario nacional informó que había obtenido de la compañía, de origen canadiense, la realización de dos funciones y entrada libre “para todo el pueblo”.
Agresiones en la AN en los titulares de la prensa global en español
ABC
Diputados opositores vuelven a ser agredidos en Parlamento venezolano
En el caso de uno de ellos, supone la tercera agresión consecutiva
Varios diputados de la oposición fueron golpeados hoy en la Asamblea Nacional en una sesión que terminó siendo interrumpida y que había comenzado con la negativa de su presidente, Diosdado Cabello, a dar el derecho de palabra a los opositores por no reconocer a Nicolás Maduro como gobernante.
El diputado opositor Julio Borges, ensangrentado, fuertemente golpeado en un ojo y con el pómulo izquierdo visiblemente hinchado, explicó en el canal privado Globovisión que “se han golpeado a varios diputados hoy”, entre los que citó Ismael García, María Corina Machado y Nora Bracho.
“Hay que responsabilizar directamente al señor Diosdado Cabello (presidente del Parlamento) que encarna el odio, la represión, el fachismo (del) que él quiere acusar al resto del país”, indicó Borges, acusando al presidente del Parlamento de permitir “gente armada dentro del hemiciclo, con guardaespaldas”.
La transmisión de la sesión que hace habitualmente el canal de la Asamblea Nacional fue interrumpida inicialmente mostrando planos generales del techo del hemiciclo y, finalmente, suspendida para conectarse al canal estatal VTV por lo que no se vio nada de lo sucedido en la sala.
El legislador opositor explicó que la agresión fue ejecutada por “varias personas” que se abalanzaron “sin mediar palabra y desde atrás como unos cobardes” contra varios parlamentarios que mostraban una pancarta en la que se podía leer “Golpe al Parlamento”. “Quiero decirle al señor Diosdado Cabello que la conciencia no se somete a ningún examen y nos podrán golpear, como lo han hecho, nos podrán meter en la cárcel, nos podrán matar, pero los principios no se venden, los ideales no se venden”, agregó.
La oposición ha mantenido la decisión de no reconocer a Nicolás Maduro como ganador de los comicios presidenciales del 14 de abril, en los que se impuso por un estrecho margen sobre el candidato opositor, Henrique Capriles, quien no reconoce esa victoria y ha anunciado que impugnará los resultados. Borges, coordinador general de Primero Justicia, el partido de Capriles, reveló que es la tercera vez que le golpean en la Asamblea, donde también hace quince días fue agredido.
El pasado día 16, en la primera sesión tras las elecciones, el diputado William Dávila recibió el impacto de un micrófono que le fue lanzado y que le obligó a recibir 16 puntos de sutura. Borges afirmó hoy dirigiéndose a Cabello que “está cavando la tumba de todo el proceso que ustedes llaman revolución” y afirmó que el presidente del Parlamento “se alegra, se ríe” mientras se golpea a los opositores.
“Mañana hay una oportunidad de salir a la calle pacíficamente (…) a demostrar que somos distintos, a demostrar que creemos en un país no distinto”, indicó en alusión al Primero de Mayo día que oposición y chavismo celebrarán con marchas por separado. El diputado chavista Pedro Carreño explicó tras los incidentes que antes de la sesión de hoy se intentó “establecer un mecanismo de concordia” y “sosiego” dentro del Parlamento y que lo único que se le pidió a la “derecha reaccionaria” es que reconozca a Maduro en virtud del artículo 131 de la Constitución.
Ese artículo menciona la obligación de “toda persona” de cumplir y acatar la Constitución, leyes y demás actos de los órganos del poder público. Acusó a la oposición de ser indiferente a los 10 muertos, que dijo, se produjeron en incidentes tras protestas de opositores un día después de las elecciones de los que volvió a responsabilizar a los parlamentarios opositores.
El Clarín de Argentina
Escándalo y golpes entre legisladores en el congreso venezolano
Diputados del chavismo y opositores se pelearon en plena sesión. Las autoridades del oficialismo le negaron la palabra a los legisladores que no aceptan el triunfo de Maduro.
Una batalla campal se vivió en la Asamblea Nacional de Venezuela, que dejó como saldo varios diputados opositores heridos luego de que el presidente del Parlamento, el oficialista Diosdado Cabello, ratificara la decisión de negarle el derecho a la palabra a los parlamentarios que no reconozcan a Nicolás Maduro como presidente.
“Mientras aquí no sean reconocidas las autoridades, ni al compañero Nicolás Maduro, ni a las instituciones, ni a la voluntad soberana de nuestro pueblo, los señores diputados de la oposición tendrán que ir a declarar a Globovisión, al Universal, al Nacional, pero no aquí, en la Asamblea Nacional”, afirmó Cabello durante la sesión parlamentaria.
Tras el anuncio los parlamentarios opositores decidieron protestar sonando cornetas y pitos para impedir el desarrollo de la sesión pero los oficialistas continuaron con la agenda del día.La sesión dejó de ser trasmitida por el canal del Parlamento (ANTV), único con acceso al hemiciclo que durante la trifulca, aunque optó por enfocar el techo del salón, no pudo silenciar los gritos que evidenciaban el descontento que se registraba en el recinto.
“Sin mediar palabras, desde atrás como unos cobardes, nos golpearon a varios diputados”, contó Julio Borges, diputado por el partido Primero Justicia, quien resultó herido en la cara. Explicó que fueron agredidos luego de sacar de manera “silenciosa” una pancarta en la cual se lee “Golpe al Parlamento”.
“Nos podrán meter en la cárcel, nos podrán matar, pero los ideales no se venden”, afirmó Borges, tras agregar que “la conciencia no se somete a ningún examen”. Borges responsabilizó a Cabello de los hechos violentos. “Es quien ordena, con gente armada, suspender el derecho de palabra
a la oposición”, precisó.
Informó que durante el enfrentamiento también los diputados Ismael García, César Rincones, Américo De Grazia, Abelardo Díaz, Nora Bracho y María Corina Machado fueron víctimas de la agresión de los oficialistas.En tanto, el diputado Pedro Carreño, jefe de la fracción parlamentaria del gobernante Partido Socialista de Venezuela, repudió “las acciones de odio y de violencia generada por los parlamentarios de derecha”.
“Estas acciones de corte fascista no podrán frenar el trabajo que el Parlamento realiza con el pueblo venezolano”, señaló.
Dijo que han sostenido reuniones con los diputados opositores para establecer “la concordia” dentro del recinto legislativo. “La derecha, si bien es cierto ellos fueron electos para ser parlamentarios, no puede utilizar la tribuna parlamentaria para alentar vientos de guerra (…) y menos aún para estimular la violencia fascista que siga enlutando hogares venezolanos”, aseveró. Tras los hechos el plenario fue suspendido.
La Nación de Argentina
Escándalo y golpes en la Asamblea Nacional venezolana
Diputados chavistas y opositores se cruzaron en plena sesión; negaron la palabra a los legisladores no oficialistas en el recinto
Los diputados chavistas y opositores de Venezuela se acusaron mutuamente de agresiones tras la sesión parlamentaria, durante la que los oficialistas negaron el derecho de palabra a los detractores del gobierno por desconocer al presidente Nicolás Maduro.
“No soy el único golpeado, han golpeado a varios diputados, hay que responsabilizar directamente al señor Diosdado Cabello [presidente de la Asamblea Nacional] que quiere someternos a un examen hasta que nosotrosreconozcamos a Nicolás Maduro”, dijo el legislador Julio Borges, luciendo golpes en el rostro, en el canal privado Globovisión.
“Nosotros lo que hicimos fue sacar en silencio esta pancarta: ‘Golpe al Parlamento'”, explicó Borges, describiendo que luego fueron golpeados por varios parlamentarios oficialistas y destacando que no entiende “que a un diputado que fue electo por votos se le niegue el derecho de palabra”.
Por su parte, la parlamentaria oficialista Odalis Monzón también denunció haber sido “atacada por la bancada opositora” y agradeció a sus compañeros por “defenderla”, en declaraciones al canal oficial de la Asamblea Nacional.
Justo antes de que se desatara la violencia, la mayoría chavista de la Asamblea votó a favor de quitarle el derecho de palabra a los diputados opositores, alegando una medida de reciprocidad por el desconocimiento opositor a la victoria de Maduro en los comicios del 14 de abril.
Tras la votación, se escucharon silbidos y gritos de los opositores -que protestaban la medida-, que no pudieron ser vistos porque está prohibido el acceso de periodistas al hemiciclo y las cámaras del canal de la Asamblea enfocaron el techo y las paredes, antes de suspender sus transmisiones.
“Mientras aquí en esta Asamblea Nacional no sean reconocidas las autoridades, las instituciones de la República (.) los señores de la oposición tendrán que ir a declarar a Globovisión, a (el diario) El Nacional, pero no aquí”, dijo Cabello, antes de que fuera suspendida la sesión.
La medida de suspender la palabra a los opositores, a quienes ya se les negó ese derecho la semana pasada, fue votada a petición del diputado oficialista Pedro Carreño, que en una rueda de prensa posterior también denunció que oficialistas habían sido agredidos por sus pares opositores.
“Es inconcebible que a estas alturas todavía la bancada de la derecha quiera desconocer la voluntad del pueblo. Hacemos un llamado a la oposición a que se metan en el redil de la democracia”, dijo Carreño, que invitó el miércoles a la oposición a una reunión para resolver sus diferencias.
El País
La violencia irrumpe en la Asamblea Nacional de Venezuela
Los oficialistas embisten contra la oposición y la trifulca posterior deja 11 heridos
EWALD SCHARFENBERG Caracas 1 MAY 2013 – 03:08 CET
Hace 165 años, unas turbas animadas por caudillos atacaron la sede del Congreso Nacional de Venezuela. En los disturbios de enero de 1848 murieron cuatro parlamentarios y se abrió la puerta para una dinastía de hombres fuertes, la de los hermanos Monagas.
Menos cruenta resultó la trifulca de este martes por la tarde en laAsamblea Nacional: 11 heridos, todos por contusiones, fue el saldo de la golpiza. Pero deja en el ambiente la pregunta de si no será el punto de ignición de una crisis que, hora a hora, se agrava en Venezuela.
La sesión del martes prometía ser ríspida en el Parlamento. Representaba la oportunidad para comprobar si el presidente de la Asamblea, Diosdado Cabello, exteniente del ejército y también número dos del chavismo, seguiría impidiendo el uso de la palabra a los diputados de oposición que no reconocieran previamente, de viva voz, aNicolás Maduro como presidente de la República.
Al llegar al hemiciclo, los diputados opositores encontraron que a sus puestos les habían sido retirados los micrófonos. Luego debieron esperar casi tres horas a que los parlamentarios oficialistas, reunidos en junta con Cabello para definir la estrategia para la sesión, acudieran a sus curules.
Iniciado el cónclave, cuando del orden del día no se había cumplido ni media hora –con la aprobación exprés de una nueva presidenta del Banco Central y el inicio de la discusión sobre unos créditos adicionales- Cabello impidió que en el debate participaran los diputados de oposición, silenciando a William Dávila, representante del Estado de Mérida.
Ante la censura, los parlamentarios opositores hicieron sonar cornetas y pitos en signo de protesta e intentaron desplegar una pancarta con la inscripción: “Golpe al Parlamento”. Ese fue motivo para que diputados de la bancada oficialista embistieran contra sus pares y se liaran a golpes, una trifulca en la que –según versiones- también participaron guardaespaldas de la directiva parlamentaria.
Entre los más malheridos estuvieron Julio Borges, líder del Partido Primero Justicia (PJ) y la diputada María Corina Machado. El diputado por el estado Bolívar, Américo De Grazia, debió ser hospitalizado. Los diputados Nora Bracho, Homero Ruiz y Eduardo Gómez Sigala sufrieron contusiones.
El oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) reportó como lesionados a sus diputados Odalis Monzón, Nancy Ascencio, Maigualida Barrera y Claudio Farías. Sin embargo, los vídeos registraron que estos mismos parlamentarios estuvieron en la vanguardia del ataque contra la disidencia.
El jefe de la representación oficialista, Pedro Carreño –un ex capitán del ejército, leal a Cabello-, ofreció declaraciones tras la suspensión de las actividades en la cámara. Inscribió los sucesos dentro del “plan golpista” de la “oposición fascista”, y reivindicó las facultades del presidente de la Asamblea, Diosdado Cabello, para acallar a los diputados que “no acaten la Constitución”.
Carreño adquirió notoriedad en 2002 cuando, ya diputado, negó que el asesor de inteligencia del ex presidente peruano, Alberto Fujimori, entonces fugitivo, estuviera en Venezuela. En esa ocasión Carreño, dando crédito a “fuentes confiables”, aseguró que Montesinos había sido ajusticiado en una base naval de Iquitos (Perú). Pocos días después, las autoridades venezolanas capturaban a Montesinos en Caracas.
La tángana del día aumentó las tensiones en el ámbito parlamentario, alimentadas antes con el anuncio de Diosdado Cabello de que retendrá las remuneraciones de los diputados que persistan en cuestionar los resultados de las elecciones del pasado 14 de abril, en las que resultó ganador el oficialista Nicolás Maduro. La oposición venezolano cuestiona ese resultado.
Al mismo tiempo en que la violencia se desataba en la asamblea –en una sesión que se transmitía en directo, pero que el canal oficial del parlamento dejó de seguir-, el vicepresidente Jorge Arreaza y el ministro de Comunicación e Información, Ernesto Villegas, llevaban adelante una rueda de prensa con corresponsales nacionales y extranjeros en la que denunciaban la “invisibilización” del gobierno de Nicolás Maduro en los medios informativos privados. Tras unos días en el estado Zulia, primera escala de lo que Maduro ha denominado “Gobierno de calle” –una suerte de asambleas itinerantes por todo el país-, los voceros del Ejecutivo se quejaron de que los medios se aplicaban deliberadamente la autocensura con tal de minimizar la gestión gubernamental. Llamaron a la reflexión a los responsables de esos medios, pero aclararon que, mientras esa “censura” no se corrija, seguirán apelando al recurso de las cadenas de radio y televisión.
Mientras todo esto ocurría, Maduro disfrutaba de una función especial de la obra Dralion del Cirque du Soleil, una de cuyas compañías se encuentra en el país. Poco después, el primer mandatario nacional informó que había obtenido de la compañía, de origen canadiense, la realización de dos funciones y entrada libre “para todo el pueblo”.






