Así reseña la prensa en español la captura del sospechoso de terrorismo en Boston

Tsarnaev mató a Tsarnaev

Es probable que mataran al policía para que pareciera un señuelo

Los hermanos arrojaron varios artefactos explosivos a la policía

Dzhojar tiene unas lesiones en la garganta que podrían dejarle mudo

Eduardo Suárez (Enviado especial) | Watertown | El Mundo de España

El mundo descubrió a los hermanos Tsarnaev unos minutos después de las cinco de la tarde del jueves. Sus nombres eran aún una incógnita. Pero sus rostros se apropiaron enseguida de las televisiones y dispararon los chivatazos de personas que aportaron muchos detalles sobre los dos sospechosos del FBI.

Es imposible saber si las autoridades conocían su identidad cuando hicieron públicas sus imágenes. Pero su rueda de prensa fue el detonante de una persecución formidable y el principio del fin para los hermanos Tsarnaev, que decidieron volver a tomar la iniciativa al ver sus rostros en el televisor.

Salieron juntos de casa unos minutos después de las diez y se dirigieron hacia el río desde la calle Norfolk armados con explosivos, fusiles y munición. Las autoridades dirían luego que los sospechosos habían dejado esa noche su escondrijo “con ganas de empezar algo”.

(…) Nota completa aquí.

 

La policía cree que los sospechosos actuaron solos

La captura de Dzhokhar pone fin a una larga semana que se iniciaba el lunes en Boston con tres muertos y más de 170 heridos

 Boston 20 ABR 2013 – 20:25 CET El País de España

Una vez concluida la caza al hombre, que movilizó a más de 9.000 agentes del orden, y con el cadáver en la morgue del otro sospechoso de haber inoculado el horror en la ciudad con la colocación de dos bombas de fabricación casera durante el maratón de Boston(Massachusetts), se abre la fase que debe responder a por qué Tamerlan y Dzhokhar Tsarnaev, 26 y 19 años, decidieron dar la espalda a la razón y a la sociedad que los acogió y transformarse en terroristas. La incógnita de si alguien ayudó a los dos hermanos parecía despejarse este sábado cuando el jefe de la policía de Watertown decía que todo apuntaba a que actuaron solos. En su poder tenían seis bombas y varios rifles y escopetas.

Envueltas en una explosión de júbilo que resultaba todavía más liberador tras un largo viernes vivido bajo el cerrojazo que se impuso a la ciudad, las autoridades se congratulaban en rueda de prensa de que el pequeño de los Tsarnaev hubiera sido capturado vivo —aunque su estado médico es considerado “serio” por los facultativos debido a diversas heridas— porque así podría responder a muchas cuestiones.

A Tsarnaev no se le leyeron en la noche del viernes sus derechos al ser detenido —como obliga la ley y se conoce por derechos Miranda, aquello de guardar silencio o de lo contrario puede ser usado en tu contra, etc. Según explicaba una fuente del Departamento de Justicia, la fiscal invocó la excepción de “seguridad pública” para obviar Miranda y así poder interrogar al sospechoso a fondo sobre si existen otros explosivos en otra parte de la ciudad o hubo cómplices en su plan.

(…) Lea la nota completa aquí. 

 

Luchando por su vida

El joven Dzkohkar, de 19 años, está en un hospital de Boston pero se desconoce su estado de salud

 Washington 21 ABR 2013 – 00:05 CET

El centro médico Beth Israel de Boston tenía este sábado guardadas sus entradas de forma extraordinaria, con policía custodiando las puertas de acceso y salida. En su interior yacía el cadáver de Tamerlan Tsarnaev, 26 años, quien murió de sus heridas al llegar al hospital en la madrugada del viernes. Pero la presencia policial no se debía al mayor de los dos hermanos. En una sala sin especificar se encuentra luchando por su vida el joven Dzkohkar, 19 años, quien paralizó la existencia de cientos de miles de vidas el viernes durante un operativo policial sin precedentes.

Según un portavoz del centro médico, Dzhokhar Tsarnaev estaba vivo pero el FBI había solicitado que no se diera ninguna actualización sobre su condición médica a lo largo del sábado. Como prueban varias instantáneas recogidas por las agencias de prensa en la tarde del viernes, el ahora paciente —antes fugitivo— tenía la cabeza cubierta de sangre en el momento de su detención tras emerger del bote en el que se había refugiado exhausto y malherido.

El dueño de la embarcación dijo entonces que se le veía muy débil y que había perdido sangre, que no hubiera podido resistir mucho más. Otra fotografía mostraba a varios miembros del equipo de la agencia de Armas, Alcohol y Tabaco (ATF) que participó en el ingente operativo practicar una maniobra de reanimación al sospechoso.

(…) Lea la nota completa aquí.

 

¿Tiene derecho a guardar silencio?

Dzhojar aún no ha escuchado la lectura de sus derechos básicos

El equipo antiterrorista del FBI y la CIA se encarga de su caso

El joven aún sigue grave en el hospital y no se puede comunicar

María Ramírez (corresponsal) | Nueva York |El Mundo

Tras casi 23 horas de persecución, cuando Dzhojar Tsarnaev salió del barco aparcado delante de una casa de Watertown y fue detenido, ningún agente le informó de que tenía “el derecho de permanecer en silencio” o de que todo lo que dijera podía ser utilizado en su contra.

El relato de los derechos básicos es la “advertencia Miranda”, en honor a una decisión del Supremo de 1966 sobre el caso contra Arturo Miranda, un agricultor de Arizona acusado de violación. Es uno de los principios más sagrados de la justicia estadounidense, pero se puede aparcar ante una situación que afecte a “la seguridad pública”. La consecuencia de no ser informado es que un sospechoso puede ser interrogado sin un abogado y lo que diga en estas circunstancias puede ser empleado en otra investigación o en un juicio en su contra. La defensa puede recurrir el uso de esta excepción, pero existe otra sentencia del Supremo de 1984 que avala la clausula de “seguridad pública” en sentido amplio.

En el caso del 84, un policía detuvo a un sospechoso llamado Benjamin Quarles en un supermercado de Queens, en Nueva York, y cuando lo estaba registrando y se dio cuenta de que tenía una funda de pistola vacía le preguntó, sin haberle informado de sus derechos, que dónde estaba el arma. Quarles contestó: “La pistola está ahí”, señalando unas estanterías del supermercado. El policía cogió el arma y pronunció la advertencia Miranda. Varios tribunales obligaron a quitar del proceso la frase incriminatoria de “la pistola está ahí” porque el detenido no conocía sus derechos, pero el Supremo dictó que el retraso estaba justificado porque había “preocupación por la seguridad pública”.

(…) Lea la nota completa aquí.

 

El socorrista de Harvard

Lorenzo Silva |El Mundo

Los usuarios de la piscina universitaria de Harvard nadan bajo la atenta mirada de un joven moreno de cabellera ensortijada. Ninguno de ellos imagina que es el mismo tipo que un día de éstos, a sangre fría, volará en pedazos a un niño junto al que depositará una mochila con una olla cargada de tornillos.

Es un socorrista pulcro y puntual: sus jefes no tienen ninguna queja de él. Aparte de llegar a su hora, está pendiente de la piscina donde chapotea la responsabilidad por la que le pagan sus dólares.

Si no fuera porque es de origen checheno, pasado por Daguestán, y porque se llama de una forma casi impronunciable, Dzhokhar, se diría que es el perfecto trabajador americano. Incluso tiene la nacionalidad: no en vano se ha educado en el país, cuyos resortes controla y hace funcionar con su sonrisa ancha, que incluso podría llegar a parecer algo bobalicona.

(…) Lea la nota completa aquí.

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Tsarnaev mató a Tsarnaev

Es probable que mataran al policía para que pareciera un señuelo

Los hermanos arrojaron varios artefactos explosivos a la policía

Dzhojar tiene unas lesiones en la garganta que podrían dejarle mudo

Eduardo Suárez (Enviado especial) | Watertown | El Mundo de España

El mundo descubrió a los hermanos Tsarnaev unos minutos después de las cinco de la tarde del jueves. Sus nombres eran aún una incógnita. Pero sus rostros se apropiaron enseguida de las televisiones y dispararon los chivatazos de personas que aportaron muchos detalles sobre los dos sospechosos del FBI.

Es imposible saber si las autoridades conocían su identidad cuando hicieron públicas sus imágenes. Pero su rueda de prensa fue el detonante de una persecución formidable y el principio del fin para los hermanos Tsarnaev, que decidieron volver a tomar la iniciativa al ver sus rostros en el televisor.

Salieron juntos de casa unos minutos después de las diez y se dirigieron hacia el río desde la calle Norfolk armados con explosivos, fusiles y munición. Las autoridades dirían luego que los sospechosos habían dejado esa noche su escondrijo “con ganas de empezar algo”.

(…) Nota completa aquí.

 

La policía cree que los sospechosos actuaron solos

La captura de Dzhokhar pone fin a una larga semana que se iniciaba el lunes en Boston con tres muertos y más de 170 heridos

 Boston 20 ABR 2013 – 20:25 CET El País de España

Una vez concluida la caza al hombre, que movilizó a más de 9.000 agentes del orden, y con el cadáver en la morgue del otro sospechoso de haber inoculado el horror en la ciudad con la colocación de dos bombas de fabricación casera durante el maratón de Boston(Massachusetts), se abre la fase que debe responder a por qué Tamerlan y Dzhokhar Tsarnaev, 26 y 19 años, decidieron dar la espalda a la razón y a la sociedad que los acogió y transformarse en terroristas. La incógnita de si alguien ayudó a los dos hermanos parecía despejarse este sábado cuando el jefe de la policía de Watertown decía que todo apuntaba a que actuaron solos. En su poder tenían seis bombas y varios rifles y escopetas.

Envueltas en una explosión de júbilo que resultaba todavía más liberador tras un largo viernes vivido bajo el cerrojazo que se impuso a la ciudad, las autoridades se congratulaban en rueda de prensa de que el pequeño de los Tsarnaev hubiera sido capturado vivo —aunque su estado médico es considerado “serio” por los facultativos debido a diversas heridas— porque así podría responder a muchas cuestiones.

A Tsarnaev no se le leyeron en la noche del viernes sus derechos al ser detenido —como obliga la ley y se conoce por derechos Miranda, aquello de guardar silencio o de lo contrario puede ser usado en tu contra, etc. Según explicaba una fuente del Departamento de Justicia, la fiscal invocó la excepción de “seguridad pública” para obviar Miranda y así poder interrogar al sospechoso a fondo sobre si existen otros explosivos en otra parte de la ciudad o hubo cómplices en su plan.

(…) Lea la nota completa aquí. 

 

Luchando por su vida

El joven Dzkohkar, de 19 años, está en un hospital de Boston pero se desconoce su estado de salud

 Washington 21 ABR 2013 – 00:05 CET

El centro médico Beth Israel de Boston tenía este sábado guardadas sus entradas de forma extraordinaria, con policía custodiando las puertas de acceso y salida. En su interior yacía el cadáver de Tamerlan Tsarnaev, 26 años, quien murió de sus heridas al llegar al hospital en la madrugada del viernes. Pero la presencia policial no se debía al mayor de los dos hermanos. En una sala sin especificar se encuentra luchando por su vida el joven Dzkohkar, 19 años, quien paralizó la existencia de cientos de miles de vidas el viernes durante un operativo policial sin precedentes.

Según un portavoz del centro médico, Dzhokhar Tsarnaev estaba vivo pero el FBI había solicitado que no se diera ninguna actualización sobre su condición médica a lo largo del sábado. Como prueban varias instantáneas recogidas por las agencias de prensa en la tarde del viernes, el ahora paciente —antes fugitivo— tenía la cabeza cubierta de sangre en el momento de su detención tras emerger del bote en el que se había refugiado exhausto y malherido.

El dueño de la embarcación dijo entonces que se le veía muy débil y que había perdido sangre, que no hubiera podido resistir mucho más. Otra fotografía mostraba a varios miembros del equipo de la agencia de Armas, Alcohol y Tabaco (ATF) que participó en el ingente operativo practicar una maniobra de reanimación al sospechoso.

(…) Lea la nota completa aquí.

 

¿Tiene derecho a guardar silencio?

Dzhojar aún no ha escuchado la lectura de sus derechos básicos

El equipo antiterrorista del FBI y la CIA se encarga de su caso

El joven aún sigue grave en el hospital y no se puede comunicar

María Ramírez (corresponsal) | Nueva York |El Mundo

Tras casi 23 horas de persecución, cuando Dzhojar Tsarnaev salió del barco aparcado delante de una casa de Watertown y fue detenido, ningún agente le informó de que tenía “el derecho de permanecer en silencio” o de que todo lo que dijera podía ser utilizado en su contra.

El relato de los derechos básicos es la “advertencia Miranda”, en honor a una decisión del Supremo de 1966 sobre el caso contra Arturo Miranda, un agricultor de Arizona acusado de violación. Es uno de los principios más sagrados de la justicia estadounidense, pero se puede aparcar ante una situación que afecte a “la seguridad pública”. La consecuencia de no ser informado es que un sospechoso puede ser interrogado sin un abogado y lo que diga en estas circunstancias puede ser empleado en otra investigación o en un juicio en su contra. La defensa puede recurrir el uso de esta excepción, pero existe otra sentencia del Supremo de 1984 que avala la clausula de “seguridad pública” en sentido amplio.

En el caso del 84, un policía detuvo a un sospechoso llamado Benjamin Quarles en un supermercado de Queens, en Nueva York, y cuando lo estaba registrando y se dio cuenta de que tenía una funda de pistola vacía le preguntó, sin haberle informado de sus derechos, que dónde estaba el arma. Quarles contestó: “La pistola está ahí”, señalando unas estanterías del supermercado. El policía cogió el arma y pronunció la advertencia Miranda. Varios tribunales obligaron a quitar del proceso la frase incriminatoria de “la pistola está ahí” porque el detenido no conocía sus derechos, pero el Supremo dictó que el retraso estaba justificado porque había “preocupación por la seguridad pública”.

(…) Lea la nota completa aquí.

 

El socorrista de Harvard

Lorenzo Silva |El Mundo

Los usuarios de la piscina universitaria de Harvard nadan bajo la atenta mirada de un joven moreno de cabellera ensortijada. Ninguno de ellos imagina que es el mismo tipo que un día de éstos, a sangre fría, volará en pedazos a un niño junto al que depositará una mochila con una olla cargada de tornillos.

Es un socorrista pulcro y puntual: sus jefes no tienen ninguna queja de él. Aparte de llegar a su hora, está pendiente de la piscina donde chapotea la responsabilidad por la que le pagan sus dólares.

Si no fuera porque es de origen checheno, pasado por Daguestán, y porque se llama de una forma casi impronunciable, Dzhokhar, se diría que es el perfecto trabajador americano. Incluso tiene la nacionalidad: no en vano se ha educado en el país, cuyos resortes controla y hace funcionar con su sonrisa ancha, que incluso podría llegar a parecer algo bobalicona.

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