Desatan persecución interna en el PSUV por votación obrera

EL SECRETARIO GENERAL DE ACCIÓN DEMOCRÁTICA Henry Ramos Allup dijo ayer que el “grave problema del oficialismo es el resultado” de las elecciones, debido a que del millón de votos que “perdieron” unos “700.000 se fueron al enemigo”.

Con esta realidad las angustias internas en el chavismo no se han hecho esperar por estos días. La radicalización del llamado proceso, herido -sino de muerte al menos afectado de una enfermedad de desafectos- por esa pérdida de seguidores lo que hecho es levantar mas suspicacias no solo por fuera sino en el mismo fuero interno otrora rojo rojito.

El que los dirigentes del PSUV bien en funciones de gobierno o de partido (que al final su vestimenta es una sola) sepan desde el domingo que una mitad de quienes los rodean -bien por arriba o por abajo- no están contentos con el proceso socialista del siglo XXI y no votaron por “el hijo de Chávez” los debe tener preocupados.

Como siempre, ellos saben correr hacia adelante. Por eso la radicalización que hemos visto ante la ausencia de liderazgo o de estadistas en el ala heredera de Chávez.

Me han llamado personas chavistas de la administración pública para denunciar que se ha desatado una persecución y hostigamiento contra trabajadores públicos ya que el partido de gobierno y sus seudo-dirigentes responsabilizan a los trabajadores (sindicalistas incluidos) de ser en parte responsables del resultado que obtuvo Maduro y su partido en las elecciones de este pasado domingo. Las amenazas son diversas -desde despido hasta agresiones- ya que los directivos chavistas están conscientes que muchos trabajadores públicos decidieron votar en contra de Maduro y a favor de Capriles sobre todo porque “el hijo de Chávez” no representa ni respalda las aspiraciones reivindicativas de las masa trabajadora. Un ejemplo es el caso de Andrés Eduardo Ventura (Inspector Jefe del Ministerio del Trabajo en Cabimas) quien desde el lunes mantiene una política represiva y amenazante contra los trabajadores de ese despacho a quienes acusa de ser los culpables de la pérdida revolucionaria. Esto se refuerza con las declaraciones dadas en el día de ayer por la líder laboral del chavismo, Marcela Máspero  quien reclamó la destitución de “tecnocracia roja-rojita” por no defender los intereses de la colectividad trabajadora. Esto seguramente es una parte de la respuesta represiva de este gobierno con pies de barro.

Hay  fuerte represión contra trabajadores de Pdvsa, CICPC, Corpoelec y otras empresas u organismos de la Costa Oriental del Lago desde el dia martes 16 porque no se anotaron en los puntos rojos de Cabimas, Ciudad Ojeda y Lagunillas después de votar.

La coordinadora nacional de la Unión Nacional de Trabajadores, Marcela Maspero, junto a otros voceros de la organización, hizo un llamado a la paz, a la conciencia y a evitar enfrentamiento de pueblo contra pueblo. Estas fueron sus palabras:

“Este país necesita gobernabilidad para profundizar el legado de Chávez.

 

Expresaron su respaldo al resultado de las elecciones; sin embargo, advirtieron que “los resultados electorales dicen que estamos en otro país”. Señalan que Nicolás Maduro perdió en las ciudades donde la mayoría de los trabajadores pertenecen a empresas del Estado, como: Anzoátegui o Bolívar, donde están las empresas básicas del Estado.

Advirtieron además que aspiran un diálogo con la clase obrera y que se acabe la hegemonía de las cúpulas. Insisten en la discusión de los contratos colectivos, el respeto a la libertad sindical y el despido de la tecnoburocracia en los organismos del Estado. Dijeron que no conocen ningún plan para paralizar las empresas del Estado, como el martes lo denunció la Central Bolivariana, pero en todo caso están alertas y comprometidos en mantener la producción y la productividad. Con respecto al incremento al salario mínimo, anunciado por el presidente electo, Nicolás Maduro, insistieron en que la solicitud de Unete es que el salario mínimo se lleve a 3 mil bolívares y que se haga un aumento general de sueldos y salarios de 70%. Además exigen que ese aumento sea de una vez y no fraccionado”.

 

Sobre las acciones sindicales de los universitarios, el presidente de  Sinatraucv, Eduardo Sánchez, señaló que el paro del martes se realizó de manera exitosa, y será el próximo lunes cuando vuelvan a reunirse para definir nuevas acciones de protesta. 

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EL SECRETARIO GENERAL DE ACCIÓN DEMOCRÁTICA Henry Ramos Allup dijo ayer que el “grave problema del oficialismo es el resultado” de las elecciones, debido a que del millón de votos que “perdieron” unos “700.000 se fueron al enemigo”.

Con esta realidad las angustias internas en el chavismo no se han hecho esperar por estos días. La radicalización del llamado proceso, herido -sino de muerte al menos afectado de una enfermedad de desafectos- por esa pérdida de seguidores lo que hecho es levantar mas suspicacias no solo por fuera sino en el mismo fuero interno otrora rojo rojito.

El que los dirigentes del PSUV bien en funciones de gobierno o de partido (que al final su vestimenta es una sola) sepan desde el domingo que una mitad de quienes los rodean -bien por arriba o por abajo- no están contentos con el proceso socialista del siglo XXI y no votaron por “el hijo de Chávez” los debe tener preocupados.

Como siempre, ellos saben correr hacia adelante. Por eso la radicalización que hemos visto ante la ausencia de liderazgo o de estadistas en el ala heredera de Chávez.

Me han llamado personas chavistas de la administración pública para denunciar que se ha desatado una persecución y hostigamiento contra trabajadores públicos ya que el partido de gobierno y sus seudo-dirigentes responsabilizan a los trabajadores (sindicalistas incluidos) de ser en parte responsables del resultado que obtuvo Maduro y su partido en las elecciones de este pasado domingo. Las amenazas son diversas -desde despido hasta agresiones- ya que los directivos chavistas están conscientes que muchos trabajadores públicos decidieron votar en contra de Maduro y a favor de Capriles sobre todo porque “el hijo de Chávez” no representa ni respalda las aspiraciones reivindicativas de las masa trabajadora. Un ejemplo es el caso de Andrés Eduardo Ventura (Inspector Jefe del Ministerio del Trabajo en Cabimas) quien desde el lunes mantiene una política represiva y amenazante contra los trabajadores de ese despacho a quienes acusa de ser los culpables de la pérdida revolucionaria. Esto se refuerza con las declaraciones dadas en el día de ayer por la líder laboral del chavismo, Marcela Máspero  quien reclamó la destitución de “tecnocracia roja-rojita” por no defender los intereses de la colectividad trabajadora. Esto seguramente es una parte de la respuesta represiva de este gobierno con pies de barro.

Hay  fuerte represión contra trabajadores de Pdvsa, CICPC, Corpoelec y otras empresas u organismos de la Costa Oriental del Lago desde el dia martes 16 porque no se anotaron en los puntos rojos de Cabimas, Ciudad Ojeda y Lagunillas después de votar.

La coordinadora nacional de la Unión Nacional de Trabajadores, Marcela Maspero, junto a otros voceros de la organización, hizo un llamado a la paz, a la conciencia y a evitar enfrentamiento de pueblo contra pueblo. Estas fueron sus palabras:

“Este país necesita gobernabilidad para profundizar el legado de Chávez.

 

Expresaron su respaldo al resultado de las elecciones; sin embargo, advirtieron que “los resultados electorales dicen que estamos en otro país”. Señalan que Nicolás Maduro perdió en las ciudades donde la mayoría de los trabajadores pertenecen a empresas del Estado, como: Anzoátegui o Bolívar, donde están las empresas básicas del Estado.

Advirtieron además que aspiran un diálogo con la clase obrera y que se acabe la hegemonía de las cúpulas. Insisten en la discusión de los contratos colectivos, el respeto a la libertad sindical y el despido de la tecnoburocracia en los organismos del Estado. Dijeron que no conocen ningún plan para paralizar las empresas del Estado, como el martes lo denunció la Central Bolivariana, pero en todo caso están alertas y comprometidos en mantener la producción y la productividad. Con respecto al incremento al salario mínimo, anunciado por el presidente electo, Nicolás Maduro, insistieron en que la solicitud de Unete es que el salario mínimo se lleve a 3 mil bolívares y que se haga un aumento general de sueldos y salarios de 70%. Además exigen que ese aumento sea de una vez y no fraccionado”.

 

Sobre las acciones sindicales de los universitarios, el presidente de  Sinatraucv, Eduardo Sánchez, señaló que el paro del martes se realizó de manera exitosa, y será el próximo lunes cuando vuelvan a reunirse para definir nuevas acciones de protesta. 

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