LAS COIMAS SIGUEN SALIENDO, PERO EN EL SUR… AQUÍ LAS IGNORAN

SIGUEN APARECIENDO NOMBRES de empresas y empresarios de los dos países ligados a las coimas que investiga el congreso argentino. De nuevo reaparece el empresario Roberto Wellisch, cabeza de Palmat, la compañía que cobraba el 15% para adjudicar los contratos y cuya figura se movía –y sigue moviéndose- tras bastidores con un sigilo extraordinario. La denuncia que ante la Fiscalía argentina interpuso la diputada Alicia Carrió del ARI sigue avanzando y dando resultados.

Wellisch, que tenía oficina en Caracas (Altamira y Cubo Negro) no ha dado la cara en ninguna parte. Vive en Miami y desde allá controla el “daño” que se infringe a los negocios de Chávez y los Kirchner.

Este trabajo que publica hoy el Diario Clarín es contundente:

 

Vinculan a Palmat con otro millonario negocio con Chávez

07/07/10

Por DANIEL SANTORO

La Justicia investiga si existe relación entre los dueños de Palmat International -que actuó como intermediaria en la exportación de maquinaria agrícola a Caracas- y un conglomerado de empresas a los que un acuerdo firmado entre Cristina y Hugo Chávez le adjudicó un contrato por 500 millones de dólares.

Es para la construcción de 50 barcazas, 10 remolcadores y 6 barcos de gran porte para transportar petróleo y alimentos a través de la hidrovía del río Paraná.

Lo hace el juez Julián Ercolini al aceptar ayer una serie de medidas de prueba pedidas por el fiscal Gerardo Pollicita, en base a una denuncia de la líder del ARI, Elisa Carrió a la que accedió Clarín.

En ese marco, Ercolini pidió a la Cancillería el convenio suscripto el 15 de mayo del año pasado entre ambos presidentes por “la logística, distribución y transporte entre la naviera privada argentina Fluviomar y la estatal PDVSA Naval”. También solicitó a la Inspección General de Justicia la composición accionaria de Palmat S.A., Palmat USA, ACBL Hidrovías S.A. y Fluviomar y Fluvioalba. El juez quiere determinar si es cierto, como denunció Carrió, todas esas empresas comparten directivos y tienen fuertes vínculos con el kirchnerismo y el chavismo.

Todo con el transfondo del enorme negocio que significa dominar el transporte por la hidrovía que recorre 3.470 kilómetros y va desde Zárate hasta Cáceres-Matto Grosso (Brasil). Por allí pasan las principales exportaciones de soja y el petróleo para Paraguay.

Ante semejante negocio, la Auditoría General de la Nación (la AGN), que preside Leandro Despouy, ya había alertado que “el control aduanero resulta insuficiente” sobre esa vía navegable.

Carrió, con datos recogidos por su asesora Paula Oliveto, sostiene que el presidente de Fluviomar, Andrés René Guzmán, “tuvo participación en la empresa americana ACBL donde en Venezuela Roberto Wellisch (cabeza de Palmat International, la del 15 %)” tenía intereses. ACBL ya domina el transporte por el río Orinoco en Venezuela. Y el presidente del Banco de Guyana, Oscar Giménez Ayesa, “tiene intereses” en ACBL y fue uno de los intermediarios del polémico fideicomiso. Además, “Paloma Loewenthal y Juan de Dios Santucchi (socio de Palmat SA), fueron ejecutivos de ACBL Argentina”. A todo esto, Guzmán dirigió la empresa Petróleos Paraguayos (Petropar) a la que la Argentina le había cedido un parte de un puerto para garantizar la llegada de combustibles, por la hidrovía, al vecino país.

Los vínculos siguen. Wellisch “adquirió, junto a dos socios más en el 2006, por 32 millones de dólares los intereses que la firma American Commercial Lines Inc. tenía en ACBL” de Venezuela, según un registro de la Comisión de Valores y Bolsa de EE. UU.

Paralelamente, a esa compra ACBL Hidrovías S.A. de Argentina tiene sus oficinas en Leandro L Alem 1.010 de esta capital, el mismo que Fluviomar y Palmat S.A., entre otros puntos de contacto.

“De lo descripto se desprendería que el mismo grupo empresario coincidió en ACBL Venezuela, ACBL Hidrovías, Palmat y Fluviomar/Fluvioalba”, finaliza la denuncia de Carrió.

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SIGUEN APARECIENDO NOMBRES de empresas y empresarios de los dos países ligados a las coimas que investiga el congreso argentino. De nuevo reaparece el empresario Roberto Wellisch, cabeza de Palmat, la compañía que cobraba el 15% para adjudicar los contratos y cuya figura se movía –y sigue moviéndose- tras bastidores con un sigilo extraordinario. La denuncia que ante la Fiscalía argentina interpuso la diputada Alicia Carrió del ARI sigue avanzando y dando resultados.

Wellisch, que tenía oficina en Caracas (Altamira y Cubo Negro) no ha dado la cara en ninguna parte. Vive en Miami y desde allá controla el “daño” que se infringe a los negocios de Chávez y los Kirchner.

Este trabajo que publica hoy el Diario Clarín es contundente:

 

Vinculan a Palmat con otro millonario negocio con Chávez

07/07/10

Por DANIEL SANTORO

La Justicia investiga si existe relación entre los dueños de Palmat International -que actuó como intermediaria en la exportación de maquinaria agrícola a Caracas- y un conglomerado de empresas a los que un acuerdo firmado entre Cristina y Hugo Chávez le adjudicó un contrato por 500 millones de dólares.

Es para la construcción de 50 barcazas, 10 remolcadores y 6 barcos de gran porte para transportar petróleo y alimentos a través de la hidrovía del río Paraná.

Lo hace el juez Julián Ercolini al aceptar ayer una serie de medidas de prueba pedidas por el fiscal Gerardo Pollicita, en base a una denuncia de la líder del ARI, Elisa Carrió a la que accedió Clarín.

En ese marco, Ercolini pidió a la Cancillería el convenio suscripto el 15 de mayo del año pasado entre ambos presidentes por “la logística, distribución y transporte entre la naviera privada argentina Fluviomar y la estatal PDVSA Naval”. También solicitó a la Inspección General de Justicia la composición accionaria de Palmat S.A., Palmat USA, ACBL Hidrovías S.A. y Fluviomar y Fluvioalba. El juez quiere determinar si es cierto, como denunció Carrió, todas esas empresas comparten directivos y tienen fuertes vínculos con el kirchnerismo y el chavismo.

Todo con el transfondo del enorme negocio que significa dominar el transporte por la hidrovía que recorre 3.470 kilómetros y va desde Zárate hasta Cáceres-Matto Grosso (Brasil). Por allí pasan las principales exportaciones de soja y el petróleo para Paraguay.

Ante semejante negocio, la Auditoría General de la Nación (la AGN), que preside Leandro Despouy, ya había alertado que “el control aduanero resulta insuficiente” sobre esa vía navegable.

Carrió, con datos recogidos por su asesora Paula Oliveto, sostiene que el presidente de Fluviomar, Andrés René Guzmán, “tuvo participación en la empresa americana ACBL donde en Venezuela Roberto Wellisch (cabeza de Palmat International, la del 15 %)” tenía intereses. ACBL ya domina el transporte por el río Orinoco en Venezuela. Y el presidente del Banco de Guyana, Oscar Giménez Ayesa, “tiene intereses” en ACBL y fue uno de los intermediarios del polémico fideicomiso. Además, “Paloma Loewenthal y Juan de Dios Santucchi (socio de Palmat SA), fueron ejecutivos de ACBL Argentina”. A todo esto, Guzmán dirigió la empresa Petróleos Paraguayos (Petropar) a la que la Argentina le había cedido un parte de un puerto para garantizar la llegada de combustibles, por la hidrovía, al vecino país.

Los vínculos siguen. Wellisch “adquirió, junto a dos socios más en el 2006, por 32 millones de dólares los intereses que la firma American Commercial Lines Inc. tenía en ACBL” de Venezuela, según un registro de la Comisión de Valores y Bolsa de EE. UU.

Paralelamente, a esa compra ACBL Hidrovías S.A. de Argentina tiene sus oficinas en Leandro L Alem 1.010 de esta capital, el mismo que Fluviomar y Palmat S.A., entre otros puntos de contacto.

“De lo descripto se desprendería que el mismo grupo empresario coincidió en ACBL Venezuela, ACBL Hidrovías, Palmat y Fluviomar/Fluvioalba”, finaliza la denuncia de Carrió.

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