SORPRENDEN LOS NEGOCIOS que los funcionarios de la empresa petrolera nacional, a la que Chávez ha pedido le cambien el nombre por PDV socialista, hacen tanto en el país como con el exterior a la hora de ganarse unas comisiones en el área de promoción y publicidad.
Ya hemos visto en tres oportunidades en este régimen como desde el más alto nivel de la empresa se ha mantenido una relación, más que amistosa, con empleadas de confianza ubicadas en el área de las relaciones institucionales y publicidad.
¿Quién habría ordenado el gasto exagerado en varios miles de dólares para conseguir esa participación? ¿Es acaso este momento en el que Chávez pide austeridad y se descubren los millones de kilos de alimentos podridos importados por Pdvsa a través de Pdvsa Services y Pdval? No habría que pensar mal si no fuera porque la marca Pdvsa no es comercializada en Canadá y es más bien la marca Citgo la que en Estados Unidos se conoce.
Sorprendió a los asistentes al premio Fórmula 1 del pasado domingo en la ciudad de Montreal ver uno de los vehículos, por supuesto que rojo rojito, patrocinado por Pdvsa haciendo despliegue de esa propaganda más política que institucional en una carrera de exhibición previo al “Gran Premio”.



