Promesa salarial del Gobierno tropieza con los límites de la economía 

El Gobierno se propone que, a partir de 2027, las remuneraciones de los trabajadores crezcan por encima de la economía. Sin embargo, no ha precisado la fórmula para lograrlo, mientras el sector privado advierte sobre los límites de su capacidad para sostener mayores costos. 

La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, planteó ese objetivo el 8 de octubre, durante la instalación de la 82.ª Asamblea Anual de Fedecámaras, cuando dijo que había pedido al equipo económico trabajar para que los incrementos de las remuneraciones superen el crecimiento del producto interno bruto (PIB). Sin embargo, no detalló cómo se aplicaría el reajuste o qué conceptos del ingreso laboral quedarían contemplados 

En la manufactura privada venezolana, la producción creció 8,1 % durante el primer semestre de 2026, mientras que las remuneraciones promedio reportadas por las empresas del sector, medidas en divisas, aumentaron 16 % interanual en el segundo trimestre, según Conindustria. El desempeño varió según el tamaño de las compañías y la pequeña industria registró una contracción. 

Más remuneración no significa más salario 

Una encuesta de Nayma Consultores, publicada en octubre, refleja una brecha entre el salario base y la remuneración integral que reportan las empresas. La mediana mensual del salario base se ubicó en 62,50 dólares para los obreros y 80 dólares para los empleados, mientras que la remuneración integral mediana alcanzó 293,75 y 300 dólares, respectivamente. Según el informe, alrededor de 60 % de la remuneración integral corresponde a conceptos no salariales. 

El estudio reunió respuestas de 102 empresas, 85,3 % de ellas pertenecientes al comercio y los servicios, por lo que sus resultados no representan al conjunto del mercado laboral venezolano. 

Esta diferencia cobra relevancia en un entorno donde gran parte de los pagos se realizan mediante bonificaciones que las empresas no incorporan al cálculo de algunos beneficios laborales. Aunque el ingreso mensual sea mayor, el salario base puede seguir siendo bajo, lo que incide en el cálculo de beneficios laborales, como las prestaciones sociales o vacaciones. 

La discusión sobre cómo elevar las remuneraciones también enfrenta posiciones distintas. Fedecámaras ha propuesto revisar el cálculo de las prestaciones sociales para facilitar aumentos del salario base. Su presidente, Felipe Capozzolo, sostiene que un incremento salarial directo generaría pasivos laborales que algunas empresas no están en condiciones de asumir. Para los trabajadores, en cambio, la demanda central sigue siendo mejorar el salario y recuperar su incidencia sobre los beneficios de ley. 

Producir más para poder pagar más 

La posibilidad de aumentar las remuneraciones de forma sostenida también depende de que las empresas puedan producir con regularidad y controlar sus costos. En la industria, las cargas tributarias, las fallas eléctricas, las dificultades para acceder a divisas y la falta de financiamiento figuran entre los principales obstáculos que afectan esa capacidad, según la encuesta de Conindustria del segundo trimestre de 2026. 

El Gobierno anunció una reforma tributaria para armonizar la carga fiscal y favorecer la actividad productiva, pero todavía no ha precisado su alcance real ni qué impuestos o contribuciones cambiarían. Por ahora, no es posible determinar cómo incidiría esa reforma en los costos de las empresas. 

La estabilización del servicio eléctrico también tomará tiempo. El plan anunciado con GE Vernova prevé recuperar 1.000 megavatios de generación en los primeros 24 meses. Sin embargo, el ingeniero electricista Arturo Arenas estima que rehabilitar las unidades más críticas del sistema puede tomar entre cinco y 15 años. La incorporación de nueva capacidad y la recuperación de las instalaciones existentes son procesos distintos, pero ambos inciden en las perspectivas del suministro. 

Las dificultades para acceder a divisas y financiamiento también condicionan las compras de insumos y la posibilidad de ampliar la producción. Sin mejores condiciones para operar y generar ingresos, las empresas tendrán menor margen para absorber mayores costos laborales de manera sostenida. La meta planteada por el Gobierno requiere, por tanto, que las empresas puedan sostener esos incrementos con los ingresos que genera su actividad. 

Al final, el éxito de la meta planteada por el Gobierno se medirá en el poder adquisitivo de los trabajadores y en la capacidad de las empresas para sostener esos pagos en el tiempo.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Sin mejores condiciones para operar y generar ingresos, las empresas tendrán menor margen para absorber mayores costos laborales de manera sostenida
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El Gobierno se propone que, a partir de 2027, las remuneraciones de los trabajadores crezcan por encima de la economía. Sin embargo, no ha precisado la fórmula para lograrlo, mientras el sector privado advierte sobre los límites de su capacidad para sostener mayores costos. 

La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, planteó ese objetivo el 8 de octubre, durante la instalación de la 82.ª Asamblea Anual de Fedecámaras, cuando dijo que había pedido al equipo económico trabajar para que los incrementos de las remuneraciones superen el crecimiento del producto interno bruto (PIB). Sin embargo, no detalló cómo se aplicaría el reajuste o qué conceptos del ingreso laboral quedarían contemplados 

En la manufactura privada venezolana, la producción creció 8,1 % durante el primer semestre de 2026, mientras que las remuneraciones promedio reportadas por las empresas del sector, medidas en divisas, aumentaron 16 % interanual en el segundo trimestre, según Conindustria. El desempeño varió según el tamaño de las compañías y la pequeña industria registró una contracción. 

Más remuneración no significa más salario 

Una encuesta de Nayma Consultores, publicada en octubre, refleja una brecha entre el salario base y la remuneración integral que reportan las empresas. La mediana mensual del salario base se ubicó en 62,50 dólares para los obreros y 80 dólares para los empleados, mientras que la remuneración integral mediana alcanzó 293,75 y 300 dólares, respectivamente. Según el informe, alrededor de 60 % de la remuneración integral corresponde a conceptos no salariales. 

El estudio reunió respuestas de 102 empresas, 85,3 % de ellas pertenecientes al comercio y los servicios, por lo que sus resultados no representan al conjunto del mercado laboral venezolano. 

Esta diferencia cobra relevancia en un entorno donde gran parte de los pagos se realizan mediante bonificaciones que las empresas no incorporan al cálculo de algunos beneficios laborales. Aunque el ingreso mensual sea mayor, el salario base puede seguir siendo bajo, lo que incide en el cálculo de beneficios laborales, como las prestaciones sociales o vacaciones. 

La discusión sobre cómo elevar las remuneraciones también enfrenta posiciones distintas. Fedecámaras ha propuesto revisar el cálculo de las prestaciones sociales para facilitar aumentos del salario base. Su presidente, Felipe Capozzolo, sostiene que un incremento salarial directo generaría pasivos laborales que algunas empresas no están en condiciones de asumir. Para los trabajadores, en cambio, la demanda central sigue siendo mejorar el salario y recuperar su incidencia sobre los beneficios de ley. 

Producir más para poder pagar más 

La posibilidad de aumentar las remuneraciones de forma sostenida también depende de que las empresas puedan producir con regularidad y controlar sus costos. En la industria, las cargas tributarias, las fallas eléctricas, las dificultades para acceder a divisas y la falta de financiamiento figuran entre los principales obstáculos que afectan esa capacidad, según la encuesta de Conindustria del segundo trimestre de 2026. 

El Gobierno anunció una reforma tributaria para armonizar la carga fiscal y favorecer la actividad productiva, pero todavía no ha precisado su alcance real ni qué impuestos o contribuciones cambiarían. Por ahora, no es posible determinar cómo incidiría esa reforma en los costos de las empresas. 

La estabilización del servicio eléctrico también tomará tiempo. El plan anunciado con GE Vernova prevé recuperar 1.000 megavatios de generación en los primeros 24 meses. Sin embargo, el ingeniero electricista Arturo Arenas estima que rehabilitar las unidades más críticas del sistema puede tomar entre cinco y 15 años. La incorporación de nueva capacidad y la recuperación de las instalaciones existentes son procesos distintos, pero ambos inciden en las perspectivas del suministro. 

Las dificultades para acceder a divisas y financiamiento también condicionan las compras de insumos y la posibilidad de ampliar la producción. Sin mejores condiciones para operar y generar ingresos, las empresas tendrán menor margen para absorber mayores costos laborales de manera sostenida. La meta planteada por el Gobierno requiere, por tanto, que las empresas puedan sostener esos incrementos con los ingresos que genera su actividad. 

Al final, el éxito de la meta planteada por el Gobierno se medirá en el poder adquisitivo de los trabajadores y en la capacidad de las empresas para sostener esos pagos en el tiempo.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

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