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Nadie pone luz roja a la anarquía vial

Para Lilian Romero es urgente y necesario que se pacifique la vialidad tanto para los peatones como para los conductores y motorizados. Explica que para lograr esto se debe señalizar bien las vías, implementar controles de velocidad, darle un canal a los motorizados y aplicar la ley con sanciones o multas como lo hacen en Europa que se pierden puntos de la licencia cuando se cometen infracciones

/ Cortesía
Yeannaly Fermin
Hace 3 semanas

En los últimos años los accidentes de tránsito han ido aumentando considerablemente debido a múltiples factores que convergen para generar un problema de salud pública que afecta el bienestar de todos los ciudadanos. vial

La falta de educación vial, el incumplimiento de las leyes, el deterioro de las vías, la escasa señalización y el envejecimiento del parque automotor son las principales causas para que solo en el primer trimestre de 2024 hayan ocurrido 1.200 siniestros viales, según el Observatorio de Seguridad Vial (OSV).

No importa si la condición de cada ciudadano es de peatón, chofer o motorizado, nadie está exento del caos vial y la hostilidad que genera movilizarse de un lugar a otro. 

Para la directora y fundadora de Asotránsito, Lilian Romero, Venezuela siempre se ha caracterizado por liderar en los índices de accidentes de tránsito, y tal aseveración la confirma la Organización Mundial de la Salud (OMS), que señala que en 2018 se registraron 7.028 muertes por siniestros viales, lo que ubica al país como el tercero de la región suramericana con la mayor tasa de incidentes de este tipo.

Romero aseguró que desde el año 2022 ha habido un repunte “alarmante” en cuanto a los accidentes de tránsito relacionados directamente con el auge de las motos como medio de transporte particular más accesible, a conductores que pagan para obtener la licencia y al desconocimiento y violación de las leyes de tránsito terrestre. 

Los actores en el escenario vial

A diario, miles de conductores, motorizados y peatones salen a la calle a contribuir en el dinamismo del tránsito terrestre, unos respetan las normas, pero otros las infringen, como ocurrió en el caso del motorizado Henry Colmenares, quien el pasado 8 de junio sufrió un accidente que casi termina con su vida, la de su esposa y su pequeña hija. 

Colmenares se desplazaba por la carretera Petare – Santa Lucía, en el estado Miranda, cuando en una falla de borde (que ha sido denunciada ampliamente en redes sociales y aún no ha sido atendida) fue impactado por un vehículo que se dio a la fuga. El motorizado cayó por la falla junto con su esposa, ambos presentaron fracturas graves en las piernas, mientras que la niña resultó ilesa. Funcionarios policiales persiguieron y luego de varios kilómetros detuvieron al conductor, quien estaba manejando bajo los efectos del alcohol. El chofer, que tenía un familiar en la fiscalía, hizo uso de sus influencias y ofreció a los agraviados la cifra de 5000 dólares para “dejar el problema de ese tamaño”, propuesta que fue rechazada por Henry porque solo una de las tres intervenciones que deben realizarle cuesta 1200 dólares, sin contar los gastos de su esposa, que resultó más afectada por el impacto. 

El accidente de Henry es uno de los tantos que suceden a diario. Según cifras  del Observatorio de Seguridad Vial (OSV los motorizados encabezan las muertes por accidentes de tránsito, solo en el mes de abril fallecieron 54, del total, 44 eran conductores y 10 parrilleros.

Por su parte, la organización de paramédicos Ángeles de la Vías señala que mensualmente atiende entre 100 y 150 accidentes viales y que cerca del 80% están relacionados con motorizados. 

Desconocimiento y transgresión a la ley

Cifras recabadas en el mes de abril por el Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad (Cedice Libertad), que mantiene un monitoreo de servicios básicos que incluye la vialidad y el transporte público, señalan que 7 de cada 10 accidentes viales se relaciona con la ineficiente aplicación de las normas de tránsito.

Lilian Romero señala que actualmente hay un “profundo desconocimiento” de la normativa de tránsito en Venezuela que se ha vuelto un problema de salud pública y destaca que ha sido desatendido por el Estado.

“Las imprudencias son las que causan más accidentes de tránsito. Lo que más desconoce la gente es la ley de transporte terrestre. Los conductores deben aprender, por lo menos, quién tiene derecho de paso en las intersecciones, cuál es la velocidad máxima en la autopistas y cuáles son las velocidades en las carreteras o avenidas”, explicó la directora de Asotránsito.

Motorizados, peatones y conductores no solo infringen la ley, el gobierno también la transgrede al no ejercer la autoridad aplicando normativas eficaces para reducir los accidentes y evitar el “matraqueo” de policías y funcionarios de tránsito.

Recientemente, Nicolás Maduro declaró a las “motopiruetas” como deporte nacional sin tomar en cuenta que esta práctica en la vía pública está prohibida en la Ley de Transporte Terrestre y otros instrumentos jurídicos.

El artículo 234 del Reglamento reza que “todos los usuarios de la vía están obligados a comportarse de forma que no entorpezcan indebidamente la circulación”. Mientras que en el numeral 2 del artículo 179 de la Ley de Transporte Terrestre se establece que “los conductores con licencia de primer, segundo y tercer grado que conduzcan de tal forma que pongan en peligro la seguridad del tránsito van a ser sancionados, incluso se le puede revocar la licencia con un debido proceso administrativo”.

Lilian Romero rescata que actualmente no existe un reglamento para el tránsito de los motorizados que “aunque sea, especifique por cuál canal deben circular”. Recuerda que en el año 2012 se iba a publicar una ordenanza, pero tiempo después fue “engavetada” al no llegar a un acuerdo con el gremio. 

La directora de Asotránsito cuestiona la decisión del gobierno al decretar al “motopiruestismo” como deporte, pues a su juicio es más necesario e importante un reglamento que contribuya a fomentar la cultura vial ante el incremento de las motos en la ciudad que ya se estima en más de un millón. 

“Hay que reorganizar y pacificar la vialidad”

Para Lilian Romero es urgente y necesario que se pacifique la vialidad tanto para los peatones como para los conductores y motorizados. Explica que para lograr esto se debe señalizar bien las vías, implementar controles de velocidad, darle un canal a los motorizados y aplicar la ley con sanciones o multas como lo hacen en Europa que se pierden puntos de la licencia cuando se cometen infracciones. 

El coordinador del Monitor de Servicios Públicos de Cedice Libertad, Raúl Córdoba, sostiene que actualmente hay un deterioro muy marcado en términos de mantenimiento preventivo y correctivo de la vialidad.

Asegura que es vital que las vías estén disponibles las 24 horas del día los siete días de la semana con buen alumbrado, buena estructura, buena conexión para mantener vivo el sistema económico; sin embargo, la realidad es muy distante.

“Lo que estamos viendo en la actualidad es que las vías están poco alumbradas, hay poca vigilada y las unidades de soporte a la viabilidad, que son la policía, la guardia y demás entes, no están contribuyendo o generando los entes que de alguna manera contribuyen con que las personas se sientan seguras, no están generando todos los programas necesarios para que las personas se sientan seguras, vigiladas y acompañadas en todos los trayectos”, dijo Córdova.

Según el Monitor de Servicios Básicos de Cedice Libertad, a diario se registran al menos tres accidentes como consecuencia del mal estado de las vías. Exponen que solo hay alumbrado público en las vías principales, mientras que los rayados de cruce peatonal y las pasarelas reciben poco o nulo mantenimiento.

Entre las acciones a implementar para reducir el riesgo de accidentes, Romero y Córdoba coinciden en que una vialidad bien organizada disminuye en gran medida los siniestros viales. 

Pero Raúl Córdova enfatiza que no se trata solamente de pintar las aceras y mejorar la parte estética, “hay que hacer grandes inversiones en semáforos, cámaras de seguridad y buenas señalizaciones para reducir la impunidad”.

Lilian Romero insiste en que lo primero que debe hacerse para organizar la ciudad es crear y aplicar normativas de tránsito y hacer una auditoría en todas las vías de Venezuela para determinar dónde hay más siniestros viales y el porqué, para así poder atacar los puntos más críticos. 

Destaca que la publicación de cifras oficiales de manera mensual contribuiría también a bajar los índices de siniestros, pero desde hace años, el gobierno mantiene una total opacidad al respecto. 

“Sálvese quien pueda”

Ángela Marcano vive en Petare, municipio Sucre del estado Miranda y a diario debe trasladarse hasta la avenida San Martín, donde labora como peluquera. Marcano afirma que los ciudadanos que andan “a pie” son quienes más sufren por la situación del transporte público y la anarquía vial. 

“Es un caos. Las camionetas en su mayoría no funcionan correctamente, botan humo negro y siempre están full porque el Metro de Caracas tiene muchas fallas. Si te vas en moto corres el riesgo de que algo te pase y si caminas te pueden atropellar, porque nadie respeta las señales de tránsito”, dijo. 

El Monitor de Cedice Libertad señala que la frecuencia del transporte público se ve estrechamente afectada por la frecuencia de distribución de combustible y que coexiste un incumplimiento general de las normas del transportista y del peatón.

En redes sociales y medios de comunicación realizamos una búsqueda fotográfica del incumplimiento de las normativas de tránsito en Caracas y las imágenes y videos dan cuenta del gran caos vial que se vive en Venezuela.

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