Viviendo la cuarentena lejos de casa - Runrun
Gabriela Henriquez Jun 20, 2020 | Actualizado hace 3 meses
Viviendo la cuarentena lejos de casa
Venezolanos en todo el mundo no han podido regresar a sus hogares desde el cierre del espacio aéreo el 14 de marzo. 
Todos están dispuestos a volver y cumplir con la cuarentena obligatoria

@gchenriquez1 // Imagen e infografía: Mayerlin Perdomo. 

Varados y con pocos recursos, lejos de sus familias, de sus hogares y de sus responsabilidades. Esta es la situación a la que se enfrentan al menos 4.461 venezolanos en todas partes del mundo ante el cierre del espacio aéreo en el país, desde el pasado 14 de marzo.  Están dispuestos a cumplir la cuarentena obligatoria al volver a Venezuela, también a hacerse las pruebas de coronavirus para llegar de manera segura al país. Solo piden un gesto de humanidad. 

Pero los venezolanos atrapados no solo están en toda la región; hay más de 400 residentes de otros países que no han podido salir de Venezuela, ante la negativa de las autoridades de permitir la salida de vuelos humanitarios. Algunos han logrado comunicarse con autoridades venezolanas en sus respectivos países, también con aerolíneas e instituciones de los países en los que están. Pero otros solo se han encontrado con el silencio. 

Mil en  Estados Unidos 

Son más de mil los venezolanos no residentes varados en distintas ciudades de Estados Unidos. Entre ellos hay 10 viviendo en refugios, cinco mujeres embarazadas que no han visto a un doctor en tres meses y seis menores de edad. Como no hay una Embajada de Venezuela en EE.UU, se pusieron en contacto con la embajada en México a principios de abril, con la cual lograron que 149 personas regresaran a Venezuela. 

Desde entonces se han mantenido en contacto y lo único que les han informado es que ellos pasaron la lista al gobierno de Venezuela y éste no ha tramitado ningún otro vuelo humanitario. A la Cancillería de Venezuela le propusieron hace más de un mes cuatro vuelos financiados por los varados y aún no reciben respuesta.  También se comunicaron con la embajada encabezada por Carlos Vecchio y con el gobierno de EEUU organizaron dos vuelos chárter para retornar a personas a Venezuela, pero la administración no los autorizó. 

Carlos Bouzada llegó a Nueva York el 6 de enero para estudiar en un curso. El 14 de marzo, se encontraba en el aeropuerto para volver a Venezuela, cuando le indicaron que su vuelo habría sido cancelado por el cierre del espacio aéreo. Durante las semanas más críticas de casos de COVID-19 estuvo encerrado en el campus. Incluso debió cumplir un aislamiento por 24 horas mientras esperaba el resultado de una prueba de coronavirus que le hicieron, por haber estado en contacto con un positivo. Lo describe como “el peor día de mi vida”. Ahora, se encuentra viviendo con un chileno que le da hospedaje y comida, ante las cada vez más reducidas ayudas de sus padres, quienes viven de alquileres que tienen meses sin cobrar en Venezuela.  

Atrapados 560 venezolanos en España 

En España la historia se repite. Son por lo menos 560 venezolanos varados en distintas regiones, de los cuales 500 son turistas y tenían boletos para regresar a Venezuela. Desde el sábado, 18 de marzo, a tan solo 4 días de Venezuela haber cerrado su espacio aéreo, Nelson Parra y su esposa crearon un grupo de Whatsapp con las personas cientos de venezolanos en su misma situación. Él y su esposa habrían llegado para visitar a su hijo por unas semanas y ya tienen tres meses viviendo en un piso de 30 metros cuadrados. 

En España han recibido el apoyo del embajador de Maduro, Mario Isea, quien los ha recibido en dos reuniones para evaluar escenarios de retorno. Sin embargo, esperan la orden del ejecutivo de Venezuela para autorizar la llegada de los vuelos humanitarios o de vuelos charter. Parra asegura que todos se han mantenido sanos para poder retornar responsablemente. También indicó que los más de 500 varados llegaron a España con un presupuesto determinado y ya llevan tres meses allá, con sus recursos mermando y vendiendo cosas en Venezuela para poder sobrevivir. Si bien han contado con el apoyo de la Cruz Roja, de Cáritas y de un pastor evangélico que ha dado refugio a muchos, “no es suficiente porque somos muchos”, sentenció. 

Más de 540 en Chile

Milagros, de 54 años, cuenta desde Chile que la situación se hace cada vez más crítica. Son por lo menos 540 venezolanos en el país sudamericano que buscan volver a casa. Por semanas, unos 300 estuvieron viviendo en la intemperie, a las afueras de la embajada de Venezuela, solicitando volver. A la fecha siguen atrapados, a pesar de múltiples intentos de la Cancillería de Chile por comunicarse con sus pares venezolanos. “Se logró un vuelo con el Plan Vuelta a la Patria en el que se montaron algunas personas, después de eso no ha contestado nadie en la cancillería”, dijo. 

Del total, 210 se encuentran en refugios en donde que no reciben donaciones para evitar contagio y 140 son turistas que buscan apoyo de fundaciones para conseguir alimentos. Muchos se fueron con presupuestos para estadías cortas y muchos migrantes han perdido sus empleos. Milagros había planificado su viaje para cuatro meses y su estadía se ha extendido por tres meses más, en los que además contrajo COVID-19. Confiesa que no sabe qué va a hacer este mes ya que todas las fundaciones dan ayudas a las familias y al ella no tener esposo o hijos, se encuentra desamparada. 

En Colombia son más de 400 varados

Marilyn Guanipa, ingeniero de 38 años, fue a Bogotá por tan solo 10 días para tramitar una visa y ya tiene 99 días varada en el país vecino. Se ha mudado tres veces para buscar alojamientos cada vez más económicos y solo su familia la ha podido ayudar para mantenerse en el extranjero. Como ella, al menos 400 venezolanos están varados en Colombia. Ninguno fue con planes de emigrar al país; habrían viajado por turismo, motivos de salud, compromisos laborales, o trámites legales, por lo que todos tienen boletos de regreso a Venezuela que fueron cancelados desde el 14 de marzo. 

Desde esa fecha han elaboraron oficios a Cancillerías, Presidencia de Conviasa, a la Asociación Venezolana de Agencias de Viaje y Turismo (AVAVIT), a la Asociación Venezolana de Líneas Aéreas, pero nadie les dio respuesta de cuándo podrían regresar. La Embajada de Venezuela (con representantes de Guaidó), han dirigido sus gestiones hacia los organismos internacionales ACNUR y OIM para que coordinen con los gobiernos de Venezuela y Colombia los vuelos con carácter humanitario. “Los organismos internacionales tampoco han respondido”, aseguró. Ante esto, un número cada vez mayor de venezolanos están optando por regresar por tierra, con las dificultades y los riesgos que supone el viaje de 16 horas por carretera hasta Cúcuta. 

350 en Argentina 

Nicol Meneses, de 35 años, vivió en Argentina durante cinco años, cuando decidió devolverse a Venezuela para emprender nuevos proyectos. Renunció a su trabajo a mediados de febrero y en marzo Venezuela cerró su espacio aéreo. No ha podido volver y se acerca un invierno para el que muchos no están preparados. 

Hasta la fecha se han organizado más de 350 venezolanos por Whatsapp para regresar al país. En la embajada de Venezuela no han podido hacer nada porque no hay autoridad formal desde que Alberto Fernández ingresó a la presidencia. Se han comunicado con aerolíneas, han tratado de contactar al INAC, fueron a la Cancillería de Argentina y al Ministerio de Transporte. “Todo es a través de solicitudes y no de exigencias, la solicitud nuestra es que se nos facilite la flexibilización de los vuelos para poder regresar. Solo pedimos humanidad”, dijo Meneses. Aseguró que están dispuestos a hacerse las pruebas de COVID-19 para poder viajar sin comprometer la salud de nadie. 

250 atrapados en la isla feliz 

En Aruba son 105 turistas y 145 migrantes los desesperados por volver a Venezuela. Entre ellos, personas que solo hacían escalas en Aruba para llegar a otros destinos. En el Consulado de Venezuela los anotaron en el mes de marzo en una lista y les indicaron que debían esperar. Aún lo hacen. El Primer Ministro organizó un cronograma para repatriar a las personas a su país y solo faltan los venezolanos por irse. A mediados de abril se lograron organizar 4 vuelos para sacar a todos los venezolanos. Las 250 personas asistieron a pagar sus boletos y un día antes Venezuela no dio el permiso para que los vuelos aterrizaran. 

Édgar Zea, el vocero de las 250 personas en Aruba dijo a RunRun.es que además de éstas personas hay 100 venezolanos en un centro de detención preventivo, esperando para ser repatriados por haber trabajado sin papeles. “Ellos son prioridad”. Asimismo, indicó que todos los venezolanos están conscientes de que al llegar tienen que hacer cuarentena; de hecho, aseguró que el gobierno de la isla puso a la disposición un hospital para hacer las pruebas de coronavirus a todos. Solo esperan que “Venezuela haga su parte”. 

La historia se repite en Latinoamérica 

En la pequeña isla de Sint Marteen hay 100 venezolanos preocupados porque se acerca la temporada de huracanes y no todos tienen cómo resguardarse. Una de las 100 personas, que prefirió reservar su nombre, cuenta que la cónsul de Curazao que maneja las islas del Caribe les indicó que solo falta el permiso de aterrizaje desde Venezuela.  

Argenis Zavala, desde Costa Rica, contabiliza a 110 personas junto a él varadas. Se han comunicado con la las embajadas de Venezuela en México y en Nicaragua -en Costa Rica no hay un representante de Nicolás Maduro- pero aún no logran volver. La Cancillería en Costa Rica no logra comunicarse con la venezolana. Al momento de la entrevista, aseguró que hay 70 venezolanos en situación crítica. Zavala y su familia se han mudado para buscar opciones más económicas, pero si se vuelve a extender el cierre del espacio aéreo van a tener que pedir prestado a sus familiares en el país. 

Panamá recoge a 292 venezolanos varados. Se han concentrado y han sido atendidos en la Embajada de Venezuela en el istmo; no obstante, tampoco han permitido un vuelo humanitario para repatriarlos. Todos están dispuestos a hacerse las pruebas de coronavirus antes de regresar a Venezuela. 

Vanessa Guzmán, desde México, cuenta que hay unas 400 personas varadas. Se han ido dos vuelos humanitarios en marzo y abril, pero en mayo y junio aún no ha salido ninguno. Todos los días ella se comunica con la cancillería y todos los días le dicen lo mismo: “usted está en un pre-censo. No tenemos conocimiento de un vuelo humanitario.  En lo que sepamos, nos pondremos en contacto con usted”.