LA TARDE QUE DECIDIMOS CREAR esta nueva sección de Runrun.es estábamos en la reunión de pauta semanal. Cada reportero narraba sus experiencias agotadoras, exuberantes, imposibles. También las de sus familiares, vecinos, parejas, exparejas, tías, de amigos del colegio que reaparecieron en interminables chats de Whatsapp. Hacíamos, como ya es común en cualquier encuentro venezolano, un repertorio de lamentos y de inusuales relámpagos de solidaridad ciudadana; intercambiábamos escenas de la cotidianidad que todavía nos parecían inverosímiles con la sospecha de que, dentro de unas semanas, ya no nos llamarían la atención. Y fue en ese momento en el que decidimos crear una forma de registro sistemático de lo que se ha normalizado pero no es normal.
No habíamos terminado la reunión cuando se fue la luz y no volvió hasta la noche. Bajamos por las escaleras de una torre grande y llena de gente mientras esquivábamos a ancianos con parches en los ojos que venían de un centro oftalmológico que está unos pisos más arriba que nuestra oficina. Los carros quedaron atrapados en el estacionamiento mecánico y, afuera, sin Metro, hormigas con ropa se tropezaban en las aceras y caminaban por el medio de la calle. Todos, ahí, en la intemperie, somos los que quedamos para prender la luz.
#EstoNoEsNormal
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