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Alfonso Carrasquel: El Cuentacuentos del campo corto

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Muchas veces, cuando Concepción realizaba una gran jugada, papá aprovechaba para recordar al inigualable Alfonso Chico Carrasquel.

Si algo es verdaderamente una fortuna en la vida, es poder ser amigo de un ídolo.

Aunque Alejandro Carrasquel había sido el primer venezolano en jugar para un equipo de Grandes Ligas, seguido de Jesús “Chucho” Ramos, fue Alfonso “Chico” Carrasquel quien adquirió dimensiones de superestrella.

Había debutado en la pelota profesional en 1946 con el Cervecería de Caracas, el equipo de la capital que había heredado el abolengo del Royal Criollos.

Al principio se le conoció como “El sobrino”, por su parentesco con Alejandro, pero tan rápido como un swing, desde el primer día se instaló en el sentir caraquista. Debutó con jonrón, inaugurando la lista de los batazos de vuelta entera en la historia de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional.

Dos versiones se dan como válidas para explicar el apodo de “Chico”. Unos dicen que fue para diferenciarlo de su tío Alejandro y otros que el origen fue su hablar caraqueño, “chico pa´llá, chico pa´cá, oye chico…”.

Lo de “Fantasma de la Calle 35” se lo ganó en el Comiskey Park, que estaba en la calle 35 de Chicago. Cuando ya parecía que la bola iba a picar inatrapable, Alfonso salía como de la nada, como un espectro, para colgar un out.

Basta con ver las fotos de la época para entender por qué, además de ser el favorito de los fanáticos caraquistas, era también admirado por las muchachas. Alfonso era alto, atlético, buenmozo, con alegres ojos achinados y siempre sonreído.

Aún no tengo claro si eso del “equipo de las caras bonitas” era por las mujeres bellas que iban al Cervecería o por Alfonso y algún otro pelotero guapo, el “Chino” Canónico tal vez.

El y mi papá se hicieron amigos cuando ya el Chico era un super estrella. Los presentó Miguel Sanabria, quien había ideado, junto a otros egresados de la UCV, una forma de no alejarse ni de la Universidad, ni del beisbol. Entonces inventaron “La Caimanera de los miércoles”, integrada básicamente por profesionales recién graduados, que jugaban pelota. Sanabria era ingeniero, Luis Rivas era economista, papá médico y así, cada uno tenía su título, pero ninguno quiso colgar los ganchos. Aun juegan miercoles y algunos sabados.

Miguel Sanabria, además de ingeniero, había sido un destacado deportista, había probado suerte en el profesional, tanto en beisbol como en fútbol. En el fúbol se le recuerda como “El Pez Volador; En el beisbol, jugó para el Cervecería y el Pampero. Con los spikes era agresivo y pícaro, no en balde le decían “el Caribe Sanabria”.  Fue exaltado al Salón de la Fama del Deporte de Venezuela.

No era mi tío biológico, pero siempre le llamé “tío Miguel” porque como tal lo quería.

La Caimanera juega todos los miércoles al medio día, a menos que una causa irremediable se los impida y ha sido así desde siempre, por eso era fácil que coincidieran comenzando la tarde, cuando terminaba la partida de los egresados y comenzaba la práctica de los profesionales.

Fue ahí donde papá conoció a “Carrasquelito”, quien nunca dejó de ser su favorito.

No recuerdo qué edad tenía yo la vez que conocí al Chico, pero sí que en el desayuno siguiente le hablé a papá de muchas de las anécdotas que me había contado en menos de media hora.

Él era como un cuentacuentos, sus historias eran fascinantes, parecían irreales. Como había sido uno de los mejores de su época, sus cuentos involucraban nombres sólo alcanzables para la mayoria de la gente, a través de los libros o las películas, nombres como Willie Mays, Ted Williams, Joe Di Maggio, el presidente Harry Truman, quien lo mandaba a buscar para almorzar en su Rancho en Kansas City, Marilyn Monroe, Cesar Girón…

Mi papá se reía sólo cada vez que yo le refería un cuento que me había contado y luego me decía que había que creerle sólo una parte, porque a él le gustaba exagerar. Lo cierto es que hasta el final, hasta el último día que le escuché contar, siempre creí que si aquello no había pasado tal como él decía, así era como debió ocurrir.

Contaba de la noche en la que fue a cenar con Joe Di Maggio y Marilyn, subía el hombro derecho hacia la oreja cuando recordaba la voz de la rubia susurrando en su oído.

Como ya he escrito otra vez de todas sus memorias, la que más me gustaba oír era la de su primer uniforme de pelotero. En su humilde hogar de Sarría había mucho afecto, pero poca plata, así que cuando le tocó ponerse su primer uniforme, su mamá tuvo que hacerlo con la resistente tela de dos sacos de harina Gold Medal. Alfonso recordaba eso con tanto amor, se le quebraba la voz emocionado, porque de ahí inevitablemente recordaba otro uniforme suyo, el primero que le dieron cuando llegó a Vero Beach, hogar primaveral de los Dodgers.

Al final de esa primavera fue cambiado para los Medias Blancas de Chicago y de ahí en adelante la historia es conocida.

Fue el primer pelotero latino en un Juego de Estrellas, en una época en la que la selección corría a cargo de los propios jugadores y Chico le ganó el lugar nada menos que a Phil Rizzuto, uno de los más emblemáticos Yankees de todos los Yankees.

No tenía facturas para nadie, no fue de guardar rencores, ni con la diabetes llegó a disgustarse.

Se saboreaba la vida recordando, por eso era tan buen conversador.

Nunca perdió el humor, unas semanas antes del último inning, se enfermó y hubo que llevarlo al Hospital de Clínicas Caracas. Allí estuvo un par de días antes de regresar a la casa. Desde allí habló por teléfono conmigo y me dijo: “Llegué a tercera, pero no me empujaron, así que nos vamos a extraining”.

Habíamos resuelto que su partida la estaba “ompayando” el cubano Roberto “Musulungo” Herrera, célebre ex-jugador del Caracas, que después se hizo árbitro y quien hasta hace unos años cantaba bolas y strikes en nuestra pelota.

Muchos juegos, muchos, cuando “Musulungo” estaba detrás del plato, terminaban en extrainings, así que acordamos que él era el principal. Le  dieron de alta.

EL 27 de mayo de 2005 me despertaron de la radio antes de las seis de la mañana, para que preparara una semblanza suya. Fue como me enteré de que se nos había ido.

Me contó su hermanita Maritza que se acostó a dormir contento, porque Freddy García había ganado y los Medias Blancas, dirigidos por Oswaldo Guillén, habían tenido un buen arranque.

Tenía la placidez y la sonrisa de quien se fué de 4-4 o en todo caso, de quien no dejó pasar un pitcheo bueno…

Ese año, los Medias Blancas de Chicago ganaron la Serie Mundial por primera vez desde 1919. Oswaldo Guillén y sus muchachos acabaron con la “Maldición de los Medias Negras” en una serie en la que pasaron cosas increíbles, mágicas, casi todas en los alrededores de la segunda base.

Además, en la temporada 2005-2006, nombrada “Alfonso Carrasquel” en su memoria, los Leones del Caracas se titularon otra vez, después de 10 años, luego de ganar juegos que parecían imposibles.

En la Serie del Caribe celebrada en Valencia y Maracay, los Leones ganaron invictos. No habían ganado el Clásico desde hacía 17 años, “17”, como el número de Chico. También en esos juegos ocurrieron cosas extrañas, como la que selló la victoria.

El último desafío fue contra los dominicanos. El juego estaba empatado en el noveno, con hombre en segunda. Henry Blanco conectó mal una bola que salió en “inocente” flaicito al campo corto. Cuando parecía que el juego se iría a innings extras Manny Aybar se desubicó y recibió la pelota con la cabeza, desviándola más lejos, hacia el jardín izquierdo. Nada que hacer, Alex González entró con la de dejarlos en el terreno.

La “jugada” no deja de ser cómica, porque fue un juego de pelota que terminó con un cabezazo.

Se hizo inevitable pensar en el “Fantasma de la Calle 35”…

Las calles de Bill Cunningham por Camilia Díaz Petkoff

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“Todos nos vestimos para Bill.” Con esta frase Anna Wintour, editora de Vogue Estados Unidos, resume la influencia y relevancia que Bill Cunningham tiene en la vida de los “fashionistas” niuyorkinos y del mundo; y en la divulgación y puesta en valor de las tendencias de la moda que genera la gente común; y por supuesto las grandes celebridades cuyos estilos, incluso vidas, seguimos y admiramos.

Desde los años setenta, Bill Cunningham ha escrito religiosamente todos los domingos su columna del New York Times, “On the street”. Una sección que retrata la vestimenta y los estilos más sobresalientes de la socialité de Manhattan, celebridades y gente común pero nada “corriente”. Cunningham comenzó a fotografiar gente en las calles durante la Segunda Guerra Mundial, interesado  especialmente en los vestidos y sombreros de las mujeres. Con 81 años de edad, Bill Cunningham se pasea aún por las calles de Nueva York en una bicicleta vieja, una chaqueta azul y una cámara -de rollo- colgada del cuello. Los transeúntes por las calles están atentos tratando de reconocer –y ser reconocidos-  por este azulejo rodando en dos ruedas. Una de sus premisas, por las cuales siempre ha fotografiado, es que para él, el mejor desfile de moda se encuentra y se encontrará definitivamente en la calle.

Oscar de la Renta, diseñador de moda residido en Nueva York, comenta sobre Cunningham que “Nadie más en la ciudad, tiene documentada la historia visual completa de los últimos 40 o 50 años de Nueva York. Es el total espectro de la moda en la vida de Nueva York.”  Este marzo de 2011 se estrenó en Nueva York el documental titulado Bill Cunningham New York que condensa la vida y trabajo de este pionero en la fotografía del “street style”. Mucho antes que The Sartorialist, Face Hunter, Garance Doré; Bill Cunningham es reconocido hoy en día como el padre de este tipo de documentación, en la que conglomera una vez a la semana en el New York Times sus mejores “shots” sobre lo que encontró poco rutinario, no aburrido, sobresaliente, feo, absurdo, elegante, bello, innovador, irreverente; clásico y excéntrico, lo que todos visten, lo que pocos visten;  aquellas subculturas urbanas con determinados códigos de vestimenta que inspiran nuevas tendencias; y, sin olvidar el seguimiento que le ha dado a aquellas personalidades influyentes en el común denominador. El trabajo de Cunningham contribuye no sólo a crear un archivo visual de la moda, sino que también nos ayuda a comprender la evolución de ella, ubicándonos en determinados momentos de la historia contemporánea.

Finalmente, la moda tiene tanta importancia para Cunningham, que tal como lo menciona en el documental, según él, el mundo no puede concebir la moda de forma frívola,  la moda es nuestra armadura para sobrevivir a la realidad de la vida diaria.

Esperando que tengan la oportunidad de ver el documental, por aquí les dejo el trailer.

Camilia Diaz Petkoff

Camiliadiazpetkoff@gmail.com

@cdiazpetkoff

El proyecto 2.0 de Leopoldo López: “La Mejor Venezuela”

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Desde hace varios años he estado recorriendo el país y escuchando la voz de muchos venezolanos que están cansados de las divisiones y de los problemas que diariamente les afectan: seguridad, empleo, salud, entre otros, pero todos coinciden que es hora de pasar la página y comenzar a escribir un nuevo capítulo en la historia de esta gran Nación.

La Mejor Venezuela es la que quiere progreso y que hoy comienza a caminar unida hacia ese destino común.

¡Es hora de avanzar!

www.LaMejorVenezuela.com

Leopoldo López

10 cosas que seguramente no conocías de los usuarios de Facebook

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Facebook está cambiando nuestra manera como nos relacionamos con el mundo, esa es una realidad que ya muchos conocemos. El día de hoy mientras revisaba las páginas de tecnología viendo a ver que podía compartir con los lectores de esta sección llegué a un excelente artículo, publicado en CNN, escrito por el fundador y director de Mashable.

Para los que no conocen a Mashable, se trata de una página que reúne a especialistas en redes sociales, mercadeo digital, tecnología y tendencias en un solo lugar y que durante el transcurso de los años se ha convertido en una referencia para los que hacemos vida en alguno de sus campos informativos.

Ayer Pete Cashmore reflexionaba sobre lo que comentamos inicialmente: ¿Cómo nos está cambiando Facebook?, me he tomado la libertad de resumir sus diez puntos que demuestran la evolución de nuestras vidas a un modelo 2.o.

  1. 56% de los estadounidenses en la red social, creen que es irresponsable agregar como amigo a tu Jefe en Facebook.
  2. Los links que contienen información sobre sexo se comparten 90% más que el resto.
  3. Las parejas en relaciones publicadas en Facebook son más felices que aquellas que lo mantienen secreto.
  4. 21% de los usuarios terminaría una relación vía Facebook.
  5. 85% de las mujeres en Facebook admite que les fastidian sus amistades en Facebook, la primera razón del “fastidio” con 32% es: “Se las echan con vidas supuestamente perfectas”.
  6. 25% de los usuarios no utiliza ninguna de las opciones de privacidad que ofrece la red.
  7. 48% de los padres agregan a sus hijos en Facebook.
  8. 47% de los usuarios de Facebook tienen por lo menos una grosería en su Wall o Muro.
  9. 48% de los usuarios admiten ver fotos de sus ex-novias/ex-novios regularmente.
  10. 36% de los usuarios menores de 35 años revisa Facebook, Twitter o SMS luego de haber tenido relaciones sexuales.

Todos los datos están basado en un sin fin de encuestas, el artículo completo con los comentarios de Cashmore está disponible en inglés AQUÍ.

En PDVSA son corruptos solo los que no apoye Hugo Chávez

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La supuesta “lucha contra la corrupción” en PDVSA solo afecta a quienes no gocen de la protección presidencial de Miraflores. Paradójico también que a pesar de que los más cuestionados por supuestos delitos son gente de la absoluta confianza del ministro Rafael Ramírez, el poder de éste sigue intacto aún con los enfrentamientos con Giordani, Jaua y otros altos cargos rojos rojitos.

El ingreso de Jorge Giordani, el fosilizado y poderoso ministro de Finanzas y Planificación, que ya está en los directorios de Bandes, BCV y Fondem, todos entes repletos de dinero para gastarlo a discreción y órdenes de Hugo Chávez en el año electoral, le aumenta el poder por encima del presidente del Banco Central y del propio Rafael Ramírez.

La modificación de los reglamentos de PDVSA -que ya en su momento permitieron que quien presidiera la empresa fuera a la vez ministro de energía- le ha dado carta roja al comandante presidente para meterle más políticos al directorio como el canciller Nicolás Maduro y Giordani. También ahora pueden ingresar a la directiva familiares del presidente de la república aunque ya uno de sus primos, con años en la industria, Asdrúbal Chávez estaba en la directiva desde el año 2005. Confirmación que los criterios del manejo de la empresa como ente privado y productivo se abandonan, o se confirman, como un ente totalmente político e imbuido en la demagogia electoral permanente que la ha puesto a comprar comida y electrodomésticos y ahora a construir viviendas. Otro detalle es que con esos ministros en el directorio la seguridad de que los recursos obtenidos se vayan a las arcas del tesoro rojo en vez de a las cuentas establecidas será una prioridad. Vigilarán ambos a Ramírez y al mismo presidente del Banco Central.

Un detalle que no puede pasar desapercibido es la salida del general Aref Eduardo Richany Jiménez, presidente de Cavim, la empresa fabricante de municiones y armas del gobierno, mencionada en las diferentes sanciones o advertencias que desde los departamentos de Estado, Defensa, Tesorería y Energía de los Estados Unidos se han venido haciendo con el tiempo. Este general, de origen árabe, aunque sin pruebas determinantes

Igualmente la de Eudomario Carruyo quien como hombre de confianza de Ramírez lo acompañó en el manejo de los fondos durante muchos años. Recientemente había sido mencionado como culpable del desvío del fondo de pensiones y  de los jubilados petroleros para la cuestionada empresa de Francisco Illaramendi.

Otro director echado ayer es Luis Pulido, uno de los tres detenidos por el asqueroso caso de la pudrición de alimentos por parte de PDVAL; Fadid Kabboul ligado al mismo evento, Hercilio Rivas e Iván Orellana
En la junta de Pdvsa quedan confirmados Asdrúbal Chávez, Ricardo Coronado Eulogio Del Pino.  Éste sorprendió con su ratificación pues está acusado de negocios con funcionarios argentinos y uruguayos y su destitución se le habría pedido a Ramírez. Se incorporan, además de los ministros, Orlando Chacín, Jesús Luongo, Ower Manrique, Víctor Aular y el presidente de la Federación Unitaria de Trabajadores Petroleros de Venezuela, Wills Rangel.

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Tú, tu país, y el subsidio a la gasolina

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El costo del subsidio a la gasolina va más allá de los 20 mil millones de dólares al año ó el 8,5% del PIB: su verdadero costo es en esencia social, pues hace al pobre más pobre, y más miserable, y despoja al venezolano de a pie del derecho a la educación, la salud, la seguridad social y ciudadana. Es inmoral desear que haya gasas en los hospitales, recursos en las escuelas, o ciudadanos, en vez de malandros, si no pagamos impuestos y el dinero que debería ir a la educación, la salud, el deporte y la seguridad social van a “abaratar” la gasolina. La frecuente excusa “si eliminan el subsidio a la gasolina, los gobiernos se robarían el dinero” refleja la cultura del “merecer sin aportar”, y del “esperar sin contribuir”; pero, sobre todo, esconde una visión inmoral del problema, pues, lo ético sería protestar contra todo robo o malversación que lleven a cabo los gobiernos, y no contra la eliminación del impúdico subsidio a la gasolina (que no me deteste el lector).

Los economistas estamos tan claros al respecto que, me atrevo a afirmar que la transformación del país no ocurrirá mientras cada quien no pague por lo que consuma y persistan los subsidios, entre ellos el más maligno, como lo es el subsidio a la gasolina; y lo digo, no porque un subsidio en particular sea per se la razón de nuestro estancamiento, sino porque mientras exista, con certeza, no habrá cambiado aún nuestra forma de pensar: vivimos en un país, donde todos merecemos lo mismo, pero no todos aportamos igual; donde el emprendedor eficiente y exitoso es un ladrón, y el ladrón un gran emprendedor; un país, donde estamos más pendientes de recibir del Estado que de aportar a la sociedad; donde nos organizamos óptimamente para acceder y echarle mano a la “renta petrolera”, más que para destinarla a la modernización, la inversión y la transformación; en fin, estamos en un país cuyos valores e instituciones deben cambiar para superar su atraso.

En todo caso, en algún momento se tendrá que ajustar el precio interno de la gasolina y los hidrocarburos; cuando ocurra, en vez de salir a protestar, piensa en tu futuro, tu país, tus hijos, tus nietos. Piensa en que ellos querrán vivir en un país en donde haya seguridad, y en donde se formen ciudadanos educados, libres y sanos, no desechos sociales, excluidos o malandros, producto de un sistema que les niega el acceso a la educación, a la salud, la seguridad social, o el deporte, al dedicar buena parte de los recursos a abaratar la gasolina de los supuestos privilegiados, que al final en verdad somos también perdedores, puesto que padecemos el vivir en un país sin seguridad, sin respeto, educación, sin salud, estancado y, por ahora, sin futuro.

El subsidio a la gasolina es uno de los rasgos esenciales del petropopulismo venezolano; particularmente, es el subsidio más perverso, puesto que “favorece” a los más pudientes y a la clase media, a costa de los pobres, quienes, por ignorancia, son los primeros en salir a protestar en contra de cualquier intento de reducirlo. El pobre, y quien no tiene carro, probablemente no protestaría si se le explicase que detrás de la gasolina “barata” descansa un alto costo para el país, que implica una menor probabilidad de educarse, vivir sano, tener acceso a una seguridad social de primera, y ser incluido en la sociedad. Probablemente, la trampa está en que, para entenderlo, se requiere de por sí educación.

El costo del subsidio es cercano a unos 19,9 mil millones de dólares, ó casi 8,5% del PIB, y no 2,7 mil millones de dólares, ó 1,2% del PIB como erradamente muchos estiman, al asumir que el cálculo debe efectuarse en base al costo de producir un barril, digamos 15$, en vez de en base al costo de oportunidad de poder venderlo a precio internacional, digamos 87$/barril (87$/barril podría ser un buen estimado del precio medio para 2011). Otros costos no despreciables incluyen el costo ambiental y el costo del detestable tráfico, que el ciudadano tiene que afrontar. En todo caso, el mayor costo, ya lo dije, es, sin duda, el costo social.

Nota: Estoy consciente de que este artículo podría molestar a más de uno; y entiendo que, muchos no conozcan otra Venezuela, sino la de la gasolina “barata”; pero, igualmente, estoy consciente que el tema, por definición, es conflictivo, ya que más educación y salud para los excluidos implica en el corto plazo menos subsidio para mí y usted, el lector. Pero, piense que, el alza de la gasolina, y la eliminación del subsidio, sería algo gradual, y que con el paso del tiempo usted podrá entender que más que quitársele un beneficio, estaría en la práctica cambiándosele por uno mejor: sí, por un país mejor.

Ángel García Banchs

PhD en Economía Política de la

Universidad de Siena, Italia y

Profesor del CENDES y FACES/UCV

http://www.pensarenvenezuela.org.ve

opinion@angelgarciabanchs.com

Twitter: @garciabanchs

Maris, una lección de humildad (a su infinita memoria) por José Alberto Medina Molero

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Cuando vi 61*” la película de Billy Crystal sobre la temporada en la que Roger Maris pasó el record de jonrones en una temporada, hasta entonces en poder de Babe Ruth, además de disfrutarla porque está muy bien realizada, pensé que, de alguna manera, debíamos dar gracias al Big Mac y Sammy Sosa por aquella disputa de 1998, porque se hizo obligatorio saber quién era Maris.

Soy una llorona de las películas de beisbol y con esta fue como siempre.

Maris fue un personaje interesante, un pelotero de grandes cualidades en una alineación en la que Mickey Mantle parecía no dejar para más nadie.

Aquí el buen amigo y lector José Medina, no cuenta su particular visión de quién fue Roger Maris…:

Definitivamente Dios hace travesuras para que aprendamos algo, sobre todo cuando de crecer como seres humanos se trata. Hace 50 años una de esas travesuras tomó cuerpo a lo largo de 61 batazos de vuelta completa, salidos del bate de un jardinero  zurdo, indigno, según muchos en esa época, de quebrar la legendaria marca de más cuadrangulares en una temporada impuesta, 34 años años atrás, por el señor del Olimpo del béisbol, su majestad  “Babe” Ruth.

Durante 162 juegos, 8 más de los juegos que regularmente se hacían, pues  precisamente en ese año (1961) las grandes ligas experimentaron una expansión en el número de equipos , un joven pueblerino que creció en Fargo (Dakota del Norte) hizo lo más hereje que podían pensar los puristas (los mismos, que según Rich Westcott, autor del libro “Grandes Jonrones del Siglo XX, respiraron cuando Hack Wilson, 56 Jrs en 1930, Jimmie Foxx , 58 / 1932 y Hank Greemberg, 58 / 1938,  fracasaron en su intento de romper el mítica registro del Bambino) desafiar una marca que estaba grabada en piedra y sellada para la posteridad. No pocas fueron las presiones, insultos y amenazas sufridas por Roger Maris, quien además de enfrentar a los lanzadores contrarios, tenía que vérselas con fanáticos que le escribían anónimo en medio de la lucha que se libraba en ese país por los Derechos civiles. Una década más tarde, esos mismo insultos, potenciados por su color de piel, llovieron sobre Hank Aaron, cuando se le ocurrió la “infeliz idea”  de intentar el quiebre de  la marca de jonrones de por vida, que el Bambino había elevado a la imponente cifra de 714 tetrabatazos.

Para Julio de 1961 ya Maris había despachado 40 y tantos jonrones, y entonces en la oficina del Comisionado de béisbol, quien para la época era un tal Ford Frick, se encendieron y aullaron las alarmas. Sabiendo que podía estar en peligro la marca de quien fue su amigo, decidió “contrarrestar” la eventual hazaña anunciando, que como el calendario se había extendido en ocho encuentros, sí el record se batía más allá del partido 154 se le colocaría a la nueva marca un asterisco, para significar que no era un record absoluto, es decir que Ruth seguiría, de alguna manera, reinando en el formato de 154 juegos. Como para ponerle más suspenso a la gesta, Maris estaba en un cabeza a cabeza de jonrones con su compañero de equipo y muchacho de la película, Mikey Mantle. Mantle , al arribar a las 5 decenas de jonrones comenzó a frenarse debido a las múltiples problemas de salud que le aquejaban, dándole vía libre al desconocido Maris.

Los insultos, la presión de los medios, la injusta medida del Comisionado, sometían  a Maris a un más que cruel nivel de tensión. Todo este público vía crucis  se reflejó en su regularmente afable carácter y en una visible caída del pelo. A la distancia, es difícil calibrar cuanto tuvo que sufrir este joven pelotero, en una actividad que por lúdica debería ser placentera, que por trascendente debería ser limpia y honorable, pero que como toda actividad humana está llena también de nuestras miserias y discriminaciones. Los reporteros le increpaban a cada instante “¿Vas a romper la marca?” y el respondía , con frecuencia irritado, : “no me importa la marca , quiero ayudar a ganar el banderín “, pero , como en un drama de Shakespeare,  muchos conspiraban y hacían insoportable la atmósfera que debía respirar Maris, y todo ello, en nombre de la absurda mitología peloteril, que no concebía que los records están allí para ser quebrados , para significar superación y esfuerzo, y no (he allí lo importante) que alguien es mejor o peor que otro, sobre todo en el béisbol donde la eras y los recursos son distintos.

Finalmente, y como llevado de la mano pícara del creador, llegó el 1 de Octubre. Era el último día de la temporada  y el Yankee Stadium albergaba a más de 23.000 almas. Cerrando la cuarta entrada vino Maris a batear frente al lanzador de los Medias Rojas de Boston, Tracy Stallard. Una perfecta parábola salió hacia lo más profundo del Right, una pelota que significaba el triunfo de la humildad y de la perseverancia. ¡El jonrón 61!. El estadio estalló en una algarabía, que aún ,50 años después, se escucha. Después de todo, muchos fanáticos (gracias a Dios la mayoría)  no eran del mismo parecer de los acosadores de este sencillo jugador, que tuvo el pundonor y la fe  para incorporarse ante las dificultades y seguir adelante.

Maris, una lección admirable de humildad…