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Lula convenció a Fidel, y a Chávez de tratarle el cáncer en Brasil

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Definitivamente el presidente venezolano Hugo Chávez si se va a tratar su cáncer en el Hospital Sirio Libanés de la ciudad de Sao Paulo, Brasil.

El obstáculo que significaba dejar el apoyo médico cubano comandado  por Fidel Castro y del que tantos elogios hizo Chávez en sus recientes apariciones que arrancaron desde La  Habana cuando reconoció padecer de la enfermedad, fue solventado gracias a la mediación del ex presidente de Brasil, Luis Ignacio Lula da Silva, quien tuvo a su cargo varias llamadas y conversas con el ex presidente cubano para convencerlo de la imperiosa necesidad de arrancar, cuanto antes, el tratamiento mas moderno y avanzado, como el que tienen los hospitales brasileños, debido a las características específicas del cáncer del paciente venezolano.

Lula demostró a Fidel, igual que lo hizo el presidente paraguayo Fernando Lugo, que las condiciones de Chavez ameritaban con urgencia comenzar el tratamiento con las drogas y equipos mas modernos como los que tiene el hospital paolense.

Foto: AP

A regañadientes, el cubano pudo ser convencido. Llamadas cruzadas con Hugo Chavez y Lula con Fidel finiquitaron la decisión ya tomada.

Solo se espera coordinar la fecha de salida y la toma de la mas importante decisión cual es nombrar un presidente encargado ante las dudas sobre el tiempo a pasar en Brasil.

Recordemos que tan solo hace dos días el presidente aceptó la posibilidad de delegar sus funciones.

Tras la primera evaluación en Sao Paulo se sabrá con certeza cuantos días y cuantas quimioterapias deberá recibir el presidente Chavez.

La Ley Especial para la Regulación de Costos y Precios

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El gobierno promulgó la Ley Especial para la Regulación de Costos y Precios debido a una razón política: la necesidad de insistir en su argumento de que la culpa de la inflación está en el sector privado, y no el gobierno, lo cual es incorrecto (detrás de la inflación están los desordenes fiscales y monetarios, la indexación salarial, los traspasos al Fonden y, en general, la fallida política económica de las autoridades). La consecuencia de la ley será un mayor desabastecimiento, cuando los precios no cubran los costos de producción. En vez de fomentar la competencia como medio para regular la tasa de ganancia y la distribución del producto social, el gobierno nacional ha preferido siempre desalentarla, no sólo estatizando, e imponiendo controles, sino, también, expropiando y confiscando.

Ningún gobierno está en la capacidad de determinar la distribución primaria del ingreso entre salarios y beneficios. Resulta imposible separar las decisiones de producción de la distribución del ingreso. Y, todo control del gobierno que impida el aumento de precios en presencia de incrementos en los costos obliga al empresario a disminuir la producción, no por razones políticas, sino financieras; además, todo acto de coerción gubernamental, que obligue a las empresas a producir a pérdidas, disminuye en el corto plazo la capacidad de autofinanciar la inversión real y, por tanto, de mantener (y expandir) la producción.

Las poblaciones crecen y, por ende, la producción también debe hacerlo. Pero, aún en el supuesto negado de que las poblaciones no creciesen, el simple hecho de mantener la producción requiere que los precios permitan por lo menos recuperar los costos y financiar la reposición de equipos y maquinarias en depreciación. El problema de los controles gubernamentales es que sólo los empresarios manejan la información necesaria para fijar los precios a aquel preciso nivel que garantiza al menos el mantenimiento de la producción. De allí que la ignorancia gubernamental cause desabastecimiento.
En base a la experiencia reciente, las empresas forman sus expectativas de ventas para el período en curso, estiman el salario y productividad de sus empleados, la tasa de cambio y de interés para tasar sus costos unitarios, y producen las unidades que esperan vender, más lo necesario para poder mantener un nivel óptimo de inventarios (e.g. 2-3 meses). Luego, si crece la demanda y capacidad utilizada, de existir condiciones de rendimiento y riesgo favorables a la producción (un mínimo de seguridad jurídica, una tasa de cambio no sobrevaluada, etc.), las empresas invierten para reponer maquinarias deterioradas, comprar nuevos equipos y poder expandir la producción.
Finalmente, determinados sus ingresos y costos esperados, planes de dividendos, necesidades de financiamiento, y otros, las empresas fijan sus precios en función de un marcaje sobre sus costos de producción. Es este marcaje el que determina los beneficios que el gobierno tanto desea combatir, porque no entiende que son necesarios para absorber pérdidas en tiempos difíciles y poder financiar la inversión a la hora de crecer.

Ángel García Banchs

PhD en Economía Política de la

Universidad de Siena, Italia y

Profesor del CENDES y FACES/UCV

Director de Econométrica

http://www.pensarenvenezuela.org.ve

opinion@angelgarciabanchs.com

Twitter: @garciabanchs

La caída de Blackberry: ¿Cambiar o desaparecer? Parte II

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Poco a poco las diferencia entre ambos directores pasaron de llevarse a cabo en salas de conferencia privadas, a los pasillos de la empresa. Cada uno aislado y rodeado solo del grupo de personas en las que confiaba. Sus peleas ahora eran más frecuentes y más públicas. Tanto así que muchos de sus empleados más antiguos comenzaron a buscar trabajo en otras empresas y a dejar atrás la empresa a la que habían jurado lealtad por años.

Una de la s primera personas en irse de la empresa fue uno de los encargados del “browser” o navegador de internet de Blackberry, quien cuenta que al desarrollar el producto en el 2005 la empresa estaba muy orgullosa de comentarle a las empresas telefónicas y empresas privadas que navegar en internet consumía bajísimas cantidades de sus paquetes de datos, esa misma filosofía todavía se mantiene, aunque el mercado exige mayores planes de datos.

Es aquí donde entraban las discusiones con las grandes telefónicas quienes se preguntaban dónde estaba el negocio en este modo de operar de Blackberry, cuando tienen a clientes de Android y iPhone que piden y pagan paquetes de datos de hasta 15 Gigabytes. Incluso las áreas de innovación de Blackberry se comenzaron a convertir en problemas para las telefónicas, uno de sus empleados de mercadeo cuenta que en una reunión con una de las operadoras más grandes de Norteamérica fue preguntado “¿Qué novedad tiene este celular?” a lo que el empleado respondió: “La batería dura 40% más que el modelo anterior”, la respuesta del ejecutivo de mercadeo fue inclemente al comentar, “A parte de disminuir nuestras ventas de cargadores para carros en un 40%, ¿qué más hace este nuevo modelo?”… La respuesta en mucho de los casos y para muchos de los modelos de Blackberry era NADA.

Blackberry poco a poco iba generando una larga lista de desatinos en cuanto a ofrecer productos que fueran llamativos e innovadores, cosa que terminó desencadenando en el pero fracaso de la historia de la empresa, la Playbook. Un producto que entró muy tarde a un mercado que ya se encontraba poblado con un producto que no llamaba la atención ni de los consumidores más fieles, ni de las telefónicas.

Al final los consumidores quieren lo último, muchas veces sin importar la calidad del producto, quieren aquellas cosas que están de moda en un celular… Si es una cámara 3D, es una cámara 3D, no mejorar la suavidad de las teclas. Y aunque una mejor batería nos conviene a todos, no es un aspecto que llama la atención de buenas a primeras.

La actualidad de la empresa es una muy convulsionada, tanto internamente como fuera de las paredes de la empresa canadiense. Los accionistas mayoritarios de la empresa han contratado a una empresa de consultoría que le ha otorgado un plazo de seis meses a los dos directores, Lazaridis y Balsillie, seis meses para demostrar que Blackberry los necesitas a ambos compartiendo el rol de Director en Jefe de la empresa, una medida desesperada de accionistas que han visto el desplome de sus inversiones en más de 60% en el último año. Los consumidores odiaron la Playbook y las ventas de celulares de la empresa están cayendo en más de 4% mensualmente, mientras Apple y los celulares con Android crecen a un ritmo superior al 20% mensual.

RIM ahora tiene dos opciones o se moderniza o desaparece. Modernizarse significaría quedarse con uno de los directores y acatar los deseos de un solo líder. Mi apuesta es a Balsillie, el más joven de los dos, el más abierto a las tendencias y necesidades del mercado. La creación de nuevos celulares llamativos y con tecnología de punta va a ser uno de los punto que deberán reformular -no es posible que el los últimos dos años la única innovación de Blackberry ha sido la pantalla táctil-, un nuevo y mejor sistema operativo es otro de los puntos de orden de la empresa, junto a una campaña de mercadeo que renueve la fe de los consumidores.

Para resumir: Blackberry no la tiene fácil. Internamente se encuentra en el medio de una batalla de egos. Externamente se encuentra cada vez más sumergida en un mercado que esta en constante desarrollo y cambios. O las cosas cambian, dentro y fuera, o la otrora líder del mercado quedará en el olvido.

Por @Randompiece

Afganistán: el retorno de las guerras largas por Víctor Mijares

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En pocos meses se cumplirá una década del inicio de la guerra en Afganistán, y la evacuación total de tropas occidentales está planeada para ser completada en 2014, lo que ha puesto a prueba a la impaciente opinión pública de las democracias en guerra. La guerra siempre ha sido un asunto complejo y poco dado a ofrecer garantías, pero la operación Tormenta del Desierto, quizá la más fiel heredera de la guerra relámpago de la triunfante Alemania de finales de los treinta y principios de los cuarenta del siglo XX, parecía ser capaz de borrar los traumas de las grandes potencias en sus conflictos asimétricos (Francia en Indochina y Argelia, EEUU en Vietnam y la URSS en Afganistán, por citar tres claros y populares ejemplos).

El empleo de la tecnología de punta, especialmente en áreas como la telemática y la telemetría, o el involucramiento de la electrónica en la maniobrabilidad aérea (aviónica), permitieron el desarrollo de nuevas tácticas, al punto que la fórmula militar C3 (Comando, Control y Comunicaciones) pasó a C4 (Comando, Control Comunicaciones y Computadoras). Mas todo esto no ha sido suficiente.

La realidad que nos revela Afganistán, y de la cual Obama quisiera desentenderse, por obvias razones electorales, ya no sólo sale de los labios de uniformados, siempre subordinados en genuinas democracias, sino ahora también del muy civil y flamante Secretario de Defensa de los EEUU. León Panetta ha dicho algo que, de no ser tan elegante y oportunamente expuesto, podría inferirse de la polémica entrevista al retirado general McChrystal, o más sutil y brillante Petraeus, y es que no se ha obtenido el resultado esperado en Afganistán y una anunciada retirada podría ser perjudicial para los objetivos y la moral de las fuerzas.

La fecha de 2014 le permite a Obama llevar adelante su campaña con una poderosa promesa en su abanico de ofertas electorales, pero ello no significa que cesarán las fricciones entre la Casa Blanca y el Pentágono. Panetta ha interpretado se modo agudo el problema de la retirada y lo máximo que puede hacer es brindar tiempo a su jefe para que salga airoso de la campaña y luego tenga que replantear el calendario militar.

Lo cierto es que las guerras largas han vuelto y no parece que el ambiente multipolar facilite la posibilidad de conflictos relámpagos, tan populares en las democracias avanzadas.

@vmijares

Así es como gana Adán Chávez por Juan Carlos Zapata

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La campaña de 2008 de Adán Chávez constituye el ejemplo singular de cómo el dinero público es desviado en afanes proselitistas. Si lo hace el Presidente, si lo hacen los gobernadores, si lo hacen los parlamentarios, ¿por qué no el hermano? Por qué no él, cuyo papel estratégico no sólo era ganar por ganar, sino servir al “fin noble y elevado” de garantizar la continuidad del poder de la familia en la tierra natal, evitando así que otros alcanzaran el poder, y esos otros, los opositores, o los resentidos de la disidencia, investigaran, averiguaran, y destaparan la olla de los  desaguisados del padre, la madre, los hermanos, los sobrinos, los nietos, los amigos.

En el transcurso de esa campaña me instalé en Barinas. Y en vivo y en directo, observé y saqué conclusiones.  Esto es lo que escribo. Que había esa razón noble en la gesta de Adán, en el sacrificio de Adán, quien, disciplina de revolucionario, abandonaba la comodidad del paraíso del poder en Caracas para sudar, patear, caminar, dolerse el calor, el polvo, las denuncias y las intrigas familiares y enemigas en Barinas.

El poder de su hermano todopoderoso  no lo expulsaba de Caracas, en este caso le hacía ver que su nuevo rol estaba en Barinas, donde la revolución, frente a la anarquía del mando, reclamaba orden y cordura; frente al desastre de la administración familiar, reclamaba obra, gestión; frente a la división revolucionaria, reclamaba unidad. Barinas era ya un riesgo. Perderla, un gran costo.

De modo que para alcanzar el objetivo del triunfo, Adán podía contar con todo el peso institucional afincado y puesto en función de su candidatura.

Los tres objetivos de la Operación Adán

Desde la partida de Caracas a Barinas, el hermano mayor podía declararse y sentirse gobernador, favorecido porque  la oposición partía dividida, con un gran bloque constituido por la disidencia y otro bloque menor encabezado por Rafael Simón Jiménez, -el viejo amigo-.

Sólo Adán podía parar la sangría de votos chavistas, desplazados hacia la opción de quien era alcalde de Barinas,  jefe de la división, y ex-chavista de peso: Julio César Reyes. Sólo Adán podía restablecer la fuerza del chavismo telúrico, de la esencia barinesa, del espíritu de la casta. Es así como la Operación Adán se diseñaba en función de tres objetivos:

1- Que la oposición no llegara a la gobernación. El candidato con mayor chance era Julio César Reyes, alcalde de Barinas,  anterior ficha de los mismos Chávez, ex-secretario de gobierno, inclusive, pero migrado al lado opositor por habérsele cerrado todas las opciones de ser el abanderado oficial. Todavía en la campaña, Reyes decía que su pelea no era con el Presidente sino con los Chávez que ejercían el mando en Barinas,  o sea, el padre, la madre, Argenis, y los otros hermanos.  Reyes mantuvo esta posición que le rendía dividendos hasta que Hugo Chávez terminó de cerrar filas con el clan, acusándolo de traidor, Judas César Reyes, lo bautizaría y repetiría hasta el cansancio: Judas César Reyes.

2- Había que frenar las aspiraciones de Argenis, considerado el aspirante natural a suceder el padre, toda vez que había sido el único en acompañarlo en la gobernación, asumiendo directamente los costos y los beneficios de la gestión. Argenis, al mismo tiempo, resultaba incómodo a sus hermanos mayores, Hugo, el Presidente, y Adán, el ministro y todopoderoso factor detrás del trono en Caracas. Incómodo desde el seno familiar, con historias –ya leyendas- de tenerse pocas migas, de encerrarse en cuatro paredes a dirimir diferencias a pulso y fuerza. Incómodo en las ambiciones de poder. No se había visto –salvo en la época de caudillos y guerras civiles- que una familia se sintiera en el derecho de repartirse feudos de mando, y en el caso de Hugo, Adán y Argenis, pareció ser la norma desde los orígenes del poder. Hugo que se quedara en Caracas, como gran señor, y Barinas más bien atrapada en las ambiciones y estilos de Adán y Argenis. Pelearon por el control del MVR, primero, y del PSUV, después. Adán, a confesión del ex-diputado Wilmer Azuaje, “me usaba para atacar a Argenis”, y éste respondía con sus propias herramientas. Adán pasaba a controlar el partido, y Argenis se iba a la gobernación, a mandar con el padre y la madre. Ido Adán a Caracas a posiciones de mayor jerarquía, todo quedaba en manos de Argenis que, además, es el preferido de Doña Helena, la matrona de los Chávez. Eran celos que antes de ser gobierno se quedaban en la cocina y en las habitaciones de familia y que después –qué culpa tiene el país y qué culpa tiene Barinas- eran canalizados en la disputa política, en la disputa por parcelas de poder. Por más de ocho años reinaría Argenis en los llanos de Barinas, y en ese periodo forjaría la imagen de jefe político y también de déspota y corresponsable de la gestión paternal. Como su intención era seguir al frente del poder en Barinas, las consecuencias serían impredecibles tanto para los hermanos como para el poder chavista en lo regional y a nivel nacional. “Barinas es un infierno”, decía el empresario Ricardo Fernández Barrueco,  temiendo que lo peor pudiera estallarle al propio Adán en la cara. Pero hay que decirlo ahora: Con Adán, se acabó el caos en la administración chavista en Barinas.

3- Con Adán en la gobernación de Barinas, se garantizaba la continuidad y también la opción de poner un mínimo de orden en el desastre. Era decirle a Argenis quédate tranquilo, margínate, piérdete de la política barinesa y saldrás bien parado, no habrá averiguaciones, no habrá culpas, no habrá ataques. Y es que a decir verdad, la protección de Argenis pasaba por proteger al padre, responsable directo, en tanto es quien formalmente firmó decretos de emergencia para saltarse las licitaciones de las obras, es quien firmó las partidas presupuestarias, es quien entregó a dedo contratos y órdenes de compra, es quien admitió compañías de maletín. Es, además quien no vio ni escuchó ni advirtió de nada de lo malo y lo podrido. Con poco de orden, tal vez Barinas y el país se olvidaran de los otros Chávez. Con gestión y obra, tal vez no recordaran ni siguieran hablando tanto de las tierras, de la corrupción, de los presuntos negocios. Con mano derecha y mano izquierda, Adán intentaba poner a raya el pecado original. Pero Argenis no se escondió. Argenis reapareció en octubre de 2009 apuntándose como delegado al Congreso del Psuv, demostrándole a Adán y a Hugo que juntos no podían con él, a menos que…. se pusieran de acuerdo y vetaran a Argenis como candidato a diputado a la Asamblea Nacional. En efecto, Argenis no alcanzó la nominación por obra y gracia del muro de los hermanos mayores. Pero llegó a Caracas a salvar al gobierno  de la crisis eléctrica. En eso ha estado. Y de pronto el Presidente se enfermó.

La plata de la campaña

Despejados los objetivos, había que mover la totalidad de los recursos disponibles. Ya se ha dicho, en los gobiernos de tendencia autoritaria, la dirigencia confunde lo propio y lo ajeno, lo público y lo particular. Y como el triunfo no estaba asegurado, sobre todo por el peso  electoral de la capital, Barinas, donde reinaba Julio César Reyes, la maquinaria debía ponerse en movimiento, sin reparar en precio ni en costos. Importaba el fin, el resultado. En el comando se estaba consciente de que no era posible el escenario anterior del padre ganando con casi el 77% de los votos. A nivel nacional, Chávez y el chavismo venían cayendo de niveles récord de 63% a  un 50% y en cambio la oposición se levantaba, superaba un duro 33%. Entonces, ¿qué garantizaba que en Barinas no ocurriera lo impensable y Adán perdiera? De hecho, sacaría el 50,48% de los votos frente al 43,95% de Julio César Reyes, aunque la oposición, obtenía casi el 49%, sumando los votos de Jiménez y Reyes. Triunfo con diferencia mínima, entonces. Mínima ventaja. A la hora del voto, ¿qué pesó más? ¿El nepotismo, el sectarismo, la impunidad, la falta de transparencia en los manejos públicos, o la pésima candidatura de Adán? También estaba la impresión (flotaba entre los chavistas) de que se cometía una injusticia con Argenis –el candidato natural.   Pero Hugo apelaba a los sentimientos, y decía que el voto por Adán significaba votar por él mismo.

Entonces vino esto: PDVAL, la gobernación, Banfoandes, el Banco Industrial de Venezuela, PDVSA, las alcaldías, todos los organismos movilizaron recursos a favor de la candidatura de Adán. Era toda la estructura del Estado a favor del candidato. Era el tráfico con la comida social, con los créditos, las lavadoras,  la promesa de una casa, de un terreno. Un resumen de lo que distribuyó el tantas veces quebrado Banco Industrial de Venezuela, asoma la punta del iceberg. Más de 30.000 millones de bolívares. Para ser exactos, 32.000 millones de bolívares. O sea, únicamente en lo que respecta al BIV, 15 millones de dólares oficiales de la época puestos a la orden de una candidatura regional, de un gobierno provincial, pero el gobierno de provincia más emblemático en la estructura de poder. La cantidad de dinero no es especulación. Son cifras oficiales del BIV. Y si la cifra redonda no aclara el carácter proselitista de los recursos, los rubros sí: 2.119 microcréditos personales para un total de 7.000 millones de bolívares. Eran créditos entre 500.000 y 5.000.000. Se entendía que era una ayudita en medio de la campaña electoral. En la Plaza Bolívar de Barinas, frente al palacio de gobierno, la gente hacía colas, llenaba planillas, comentaba y esperaban, aguardaban, se sometían a la inclemencia del tiempo, que por esos días de septiembre y octubre era lluvioso. Se financiaron 59 autobuses para transportistas. Y financiamiento para 200 viviendas en una urbanización cercana a la capital. Donaciones para equipar cuatro escuelas (qué miseria con la escuelas), y se entregaron sillas de rueda, bastones, andaderas, muletas e insumos para cuatro ambulatorios (qué miseria también con los ambulatorios). El presidente del BIV junto al gobernador-padre repartía y Adán Chávez recogía, recogía los votos. Y recogía votos en las otras colas donde la gente formaba para adquirir un mercado a precios subsidiados por PDVSA y PDVAL. El equipo de campaña se paseaba previamente por las barriadas de un municipio, pulsaba la opinión de los votantes sobre las necesidades más urgentes, y de acuerdo al resultado de la encuesta, aparecían los funcionarios del BIV, o PDVSA, o de la gobernación, o del Ministerio de la Vivienda, ofreciendo más bolsas de comida, una nevera, materiales de construcción, una petrocasa, una beca escolar, un carguito de barrendero o portero en alguna dependencia oficial. Todo condicionado al triunfo de Adán, cuya gestión pasaba a reto personal,  y debido a ese reto, Ricardo Fernández, antes de caer, antes de que Adán lo abandonara a s u suerte y a la furia de Hugo Chávez, afirmaba que “en Barinas puede afincarse o fracasar la revolución”. Pero fracasó otra vez el BIV, intervenido en mayo de 2009, y fracasaba él, cuyo imperio económico era objeto del brazo implacable de Hugo Chávez, su antiguo aliado.

8 Películas Después, Harry Potter Llega A Su Fin

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Hoy se estrena Harry Potter And The Deadly Hallows Part II. mas allá de la parte de fanático quiero traerles un poco de información sobre lo que ha sido la franquicia en estos 10 años de películas.

Esta infografía nos hace entender la magnitud de la franquicia Potter y también nos trae uno que otro dato curioso.

Si quieren comentar algo háganlo vía Twitter

Por cierto en Honor al estreno de Harry Potter II #TrailerFriday será mudado para el Domingo O Lunes, para dar cabida a informaciones sobre el mago favorito de Hollywood.

@LiveFromMind

La historia y sus historias | La Petrolia, casi un cuento de hadas, por Simón Alberto Consalvi*

Por obra del azar y de la magia del destino, la primera compañía venezolana de petróleo, La Petrolia, nació en una hacienda de café

 

La aventura de La Petrolia parece un cuento de hadas. Fue una empresa petrolera casi familiar. El relato comienza con un médico que también era ingeniero y químico, y se llamaba Carlos González Bona, quien recorría a lomo de mula los pueblos del estado Táchira en misión profesional. En 1870, el médico observó en la quebrada La Alquitrana, que cruzaba la hacienda de don Manuel Antonio Pulido, un aceite que manaba de la tierra: lo examina y comprueba que es petróleo. Así se lo advierte al hacendado, y le aconseja que lo explote. Por obra del azar y de la magia del destino, la primera compañía venezolana de petróleo nació en una hacienda de café.

El 3 de septiembre de 1878, Manuel Antonio Pulido obtuvo una concesión para explotar el  petróleo de La Alquitrana, en las cercanías de la población de Rubio, en el estado Táchira, otorgada por el Gran Estado de Los Andes, “para explorar y explotar un globo de terreno mineralógico de cien hectáreas, y el cual globo, según el derecho concedido, contiene hulla y del que han sacado alquitrán o brea”, como refirió el historiador Rafael Rosales en 1976.

No hubo necesidad de exploración: el petróleo estaba a la vista. La concesión fue otorgada por un periodo de cincuenta años.

Para acometer el negocio, Pulido formó la “Compañía Nacional Minera Petrolia del Táchira”, el 12 de octubre, un gran nombre, sin duda, con otros cuatro socios: José Antonio Baldó, Ramón Maldonado, José Gregorio Villafañe, Pedro Rafael Rincones y el médico-descubridor González Bona. La compañía se constituyó con un capital de 100.000 bolívares. En 1884, el presidente Guzmán Blanco ratificó la concesión.

Uno de los fundadores, Pedro Rafael Rincones, viajó a Pensilvania en 1879 para conocer los pormenores de la industria. Cuando regresó a Venezuela, trajo un equipo de perforación vía Lago de Maracaibo, y del pequeño puerto, desarmado el equipo, fue transportado a lomo de mula y en algunos trechos, por bueyes hasta  las instalaciones de la explotación. No corrieron con fortuna, la barrena se rompió al poco tiempo, y tuvieron que arreglárselas con picos y palas. De los pozos poco profundos sacaban el petróleo con cubos o baldes.

La influencia del petróleo en la vida cotidiana de la región andina debió ser considerable porque como anota Edwin Lieuwen en Petroleum in Venezuela,  en 1882 refinaban kerosén, gasolina, y gasoil para las comunidades vecinas, a las cuales suplían a precios moderados. Constituyó una atracción inesperada, y de distintos lugares acudían visitantes a observar el suceso. “Desde  su hacienda La Mulera salió muy temprano un domingo el general Gómez, en compañía de su hermano don Juancho”, cuenta Rosales. (…) “Allí un peón extrae el viscoso mineral que pronto alcanzará expectativa nacional y mundial. En una totuma observa el futuro hombre fuerte aquel material viscoso y negro, que buen auxilio suyo fue en los 27 años de su garra dictatorial”.

“… Desasistida de todo apoyo estatal, esta empresa venezolana tuvo un desenvolvimiento lánguido y al margen del éxito. Inició su producción con algunas docenas de barriles de crudo”. Así escribió Rómulo Betancourt, (1956), y añadió: “En 1912, veintiséis años después de iniciar sus actividades, la producción diaria apenas alanzaba a unos 60 barriles. (…) Estos son los idílicos comienzos en Venezuela de una industria que allí, como en todas partes, iba después a escribir su historia con sangre, atropellos y exacciones”. La Petrolia fue un sueño y en sueño se quedó.

*  Escritor, historiador, periodista y político venezolano (†). (Santa Cruz de Mora, Mérida, 7 de julio de 1927 – Caracas, Distrito Capital, 11 de marzo de 2013)

Quedarse dormido en el trabajo podría ser algo positivo

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Los altos funcionarios de EE. UU. que han sido tan estrictos con los controladores de tráfico aéreo que toman siestas en el trabajo están perdiendo una oportunidad para mejorar la seguridad aérea, según expertos del sueño.

Los estudios han demostrado que las siestas breves tienen un efecto rejuvenecedor, al mejorar el tiempo de reacción y el pensamiento crítico en personas afectadas por el sueño, señaló el Dr. Alon Avidan, profesor asociado de neurología y director asociado del programa de trastornos del sueño de la Universidad de California en Los Ángeles.

“Los datos muestran que si la gente toma una siesta breve, en realidad rinden mucho mejor”, aseguró Avidan. “No trastorna su sueño. No los hace sentirse somnolientos al despertar”.

El secretario de transporte de EE. UU. Ray LaHood se opuso a que los controladores de tráfico aéreo tomen siestas. Bajo su guía, la Administración Federal de Aviación de EE. UU. añadió una hora al tiempo que los controladores deben estar libres entre turnos, tras incidentes esta primavera en que se encontró a los controladores durmiendo mientras estaban en turno de noche. Pero la agencia ha mantenido su política de tolerancia cero para los que duermen en el trabajo.

Sin embargo, Avidan dijo que una hora extra no soluciona el problema central. Los controladores de tráfico aéreo, como otros que trabajan turnos de noche, luchan contra una variedad de factores biológicos que impulsan a sus cuerpos a dormir, factores que se fortalecen mientras más permanecen despiertos.

“Mientras más tiempo estamos despiertos, más impulso tenemos a dormir”, dijo Avidan. “Se hace cada vez más fuerte mientras pasa el día”.

El principal de estos factores es el ritmo circadiano del cuerpo, que ayuda a fijar el ciclo de vigilia y sueño de cada persona.

El ritmo circadiano tiende a reducirse a finales del mediodía, alrededor de las 3 p.m. a las 4 p.m., en alguien que trabaja durante el día. Ese descenso hace que la persona se sienta somnolienta, reduciendo su estado de alerta y capacidades, apuntó Avidan.

“Por eso todos vamos a Starbucks entre las 3 y las 4 p.m.”, señaló.

Eventualmente, la gente se libera del bajón circadiano, pero mientras dura se verán ligeramente afectados, aseguró.

Los expertos en sueño creen que es mejor si la gente no lucha contra el ritmo circadiano, sobre todo aquellos cuyos trabajos exigen una vigilancia constante. Creen que sería mejor que las empresas asignaran un espacio, como una sala de descanso o área de trabajo, donde los trabajadores puedan hacer una siesta breve.

“Lo único que se necesita es 15 o 20 minutos pare tener un impacto significativo en el rendimiento”, aseguró Avidan.

La siesta tiene que ser corta. Si dura más de 30 minutos, comienza a apropiarse del sueño real y puede tener efectos nocivos sobre el nivel de alerta de la persona, dijo la Dra. Helene A. Emsellem, directora del Centro de Trastornos del Sueño y la Vigilia de Chevy Chase, Maryland.

“Puede ser difícil despertarse de una siesta larga, y no son tan productivas como las cortas”, enfatizó Emsellem. Avidan concurrió, y añadió que es probable que las personas que toman siestas más largas se despierten sintiéndose somnolientas.

Sin embargo, las siestas breves no son para todos. A algunas personas les resulta difícil relajarse en el trabajo, dijo Emsellem. Y algunas personas simplemente no toman siestas, aunque las necesiten, debido a las percepciones de la sociedad sobre la gente que duerme en el trabajo, señaló.

“Desafortunadamente, creo que las siestas están estigmatizadas, así que muchos no aprovechan la oportunidad”, lamentó. “Tendemos a pensar sobre la gente que tiene sueño como holgazanes”.

Por otro lado, los trabajadores no deben prescindir del sueño esperando sustituirlo exitosamente con siestas en el trabajo.

“Una siesta no es una cura para la falta de sueño”, dijo Emsellem. “Las siestas breves no son una cura para la falta importante de sueño. Los empleados deben comprender sus necesidades de sueño”.

Para algunos, una siesta durante el día de trabajo resultaría útil. La investigación ha encontrado que las empresas están comenzando a comprenderlo, y cada vez más ofrecen a los trabajadores un lugar para tomar siestas breves, apuntó.

“No creo que sea poco razonable ofrecer la opción”, dijo Emsellem. “A medida que nos convertimos en una sociedad 24/7, debemos tener el cuidado de ofrecer a las personas la oportunidad de dormir lo que necesitan”.