Cuarentena en familia, consejos para padres, por María Antonieta de Lozada* - Runrun
Cuarentena en familia, consejos para padres, por María Antonieta de Lozada*
Consejos para orientar a los hijos y manejar episodios de ansiedad ante el confinamiento por la covid-19.

Con la cuarentena en familia todos estamos experimentando un momento difícil, por inédito y prolongado, a causa de la pandemia de coronavirus. Por ello, la Lic. Zoraide Luglil y mi persona, psicólogas del Servicio de Conducta y Desarrollo del Centro Médico Docente La Trinidad, queremos ofrecerles orientaciones para mantener la armonía familiar durante el confinamiento. E incluso sacar provecho de ella.

A continuación sugerimos algunas claves para enfrentar los eventuales episodios de ansiedad de los hijos -y la propia como padres-, y mantener un ambiente emocionalmente saludable en la familia:  

Genera rutinas

Considerando que en este momento no solamente son padres, sino también maestros, es importante tratar de que el ambiente en el hogar tenga la menor carga de ansiedad posible.

Para ello es prioritario generar rutinas diarias. Estas implican establecer qué actividades o tareas va a realizar cada miembro de la familia y en que horario deberá hacerlas. Crea un horario que tu hijo pueda ver, donde se refleje lo siguiente:

* El tiempo de estudio

* Las horas de juego

* Tareas del hogar

* Ejercicio físico

* Otras actividades

Es importante que se respeten los horarios originales de irse a la cama, levantarse, bañarse, y las comidas del día.

Mantener una estructura diaria parecida a la acostumbrada disminuye los niveles de ansiedad.

Trata de cumplir los horarios establecidos, pero recuerda ser flexible en función de los imprevistos del día. Toda la familia está pasando por una situación novedosa y ambigua, por lo que los niveles de ansiedad pueden afectar a cualquiera en algún momento.

Aplica la inteligencia emocional

Para un adecuado manejo emocional toma en cuenta las siguientes recomendaciones:

* Fomenta un espacio para que tus hijos hablen de la situación mundial. ¿Qué saben?, ¿qué piensan?, ¿cómo se sienten?, ¿qué dudas tienen? Adapta esta conversación en función de la edad de tu hijo, y conversa del tema cada vez que te haga una pregunta. Eso significa que aún está procesando lo que sucede.

Si algún miembro de la familia está particularmente intenso debes practicar la paciencia y la empatía. Reconocer como válido su malestar y dar un espacio para que recupere su equilibrio.

* Para los niños podemos preparar una pared en la cual se pegue un papel bond donde podrá ir a rayar o dibujar cuando se sienta intranquilo, frustrado o molesto. Dar contención al estado emocional permitirá que el niño regrese más rápido a la rutina establecida.

Sácale partido a las circunstancias

La convivencia en momentos tan irregulares como estos puede ser una de las experiencias más enriquecedoras y placenteras, pero también pueden ser las más frustrantes. Los adultos necesitan saber cómo enfrentar el comportamiento difícil de los niños al tiempo que estimulan aquellas conductas deseadas en la casa.

No aflojes la disciplina

La disciplina en casa debe ser la misma que se practicaba antes de la llegada de la cuarentena. Aquellas conductas que no son aceptadas por el sistema de valores familiares deben seguir siendo sancionadas.

* Conversa con tu hijo de lo que hizo, recuérdale que eso no está permitido en la casa, establece el castigo adecuado en función de la magnitud de la conducta. Puedes practicar con las siguientes sanciones:

Tiempo fuera. Retirar al niño a un lugar diferente a donde se inició el problema y mantenerlo allí hasta que se calme, para posteriormente regresarlo a la situación inicial y reforzar el buen comportamiento.

Pérdida de privilegios. Puedes retirar algún privilegio al niño por su conducta, como ver televisión o jugar con la tableta. Eso sí, solo por ese día en que ocurrió el problema. Es importante que se le modele (actuarlo) al niño el adecuado comportamiento, ya que es más fácil que logre copiar ese modelo que hacerlo solo escuchando su regaño.

Refuerza lo positivo. La disciplina no es solo corregir el comportamiento inadecuado, también implica reforzar aquellas conductas que deseamos se realicen diariamente, más aun si pasan juntos todo el día.

Cada vez que el niño haga algo bueno o cumpla una orden hay que expresarle lo contentos que estamos por ello. Prestarle atención, reforzarle verbalmente a través de halagos, acariciarlo y decirle cómo nos sentimos cuando su conducta es la adecuada ayuda a que el niño entienda qué cosas son buenas y cómo debe comportarse.

De igual forma, podemos permitirle algún privilegio por hacer algo que se le pide, como jugar quizás un tiempo extra con la tableta, una merienda especial, ver televisión, jugar con él, etc.

 

* Lic. María Antonieta de Lozada es psicóloga de la Universidad Católica Andrés Bello con una especialización en Psicología del Desarrollo y más de 35 años de experiencia en psicología infanto-juvenil. En Instagram: @psicologiaonsite