Dialogo entre socialdemócratas, por Armando Martini Pietri
Dialogo entre socialdemócratas, por Armando Martini Pietri

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¿Será que el diálogo y negociaciones políticas sobre el presente y futuro de Venezuela, están en manos de los socialdemócratas? ¡Quién lo iba a pensar, cómo imaginarlo, fin de mundo, camaradas y compañeros!

Chávez procuró un acercamiento con la Internacional Socialista y el PSUV intentó ingresar, no fue exitoso. Fue entonces cuando expresó Chávez, que era ignorante pero no bruto, la necesidad de una organización que unifique los criterios en torno al socialismo del siglo XXI, y planteó la creación de “La Quinta Internacional Socialista como un clamor del pueblo”, delirios del comandante. Ese deseo podría seguir vigente en quienes observan con preocupación la torpeza e incompetencia de Maduro, y quizás adviertan con temor el creciente protagonismo castrense.

Angustiados por la falta de dirección confiable y abrumados por el devastador fracaso de quien Chávez en mala y enferma hora nombró sucesor, chavistas y psuvistas deliberan que “lo mejor que puede sucederle al partido, es salir del desastre, endosar el costo político al madurismo e ir a una oposición revolucionaria, renovarse, reorganizarse como un movimiento moderno, iniciándose con la nada despreciable cifra de -al menos- un 20 % del electorado”.

Un PSUV serio, responsable, con reconstruida gerencia innovadora y eficiente, sin madurismo ni los gruñones fracasados y políticamente ciegos que hoy lo conducen por un barranco, tiene potencial para convertirse en una especie de nueva AD de aquellos tiempos retadores y combativos de Betancourt en la década de los 60, o, salvando distancias, como el Copei vigoroso que creció, desde su pequeño grupo de electores católicos y conservadores, a millones de electores. Seguramente adecos y copeyanos murmurarán, no estarán de acuerdo, y hasta se ofenderán. Lo cierto es que los simpatizantes del PSUV no son extraterrestres ni cubano-raulistas ni chinos; son criollos con percepciones locales que mantienen los sueños proclamados por Chávez, adulterados por el egoísmo, la ruindad y avaricia castrista, vaciados de contenido por Maduro y amigos.

El socialismo como lo concibe la Internacional Socialista puede ser amplio, extenso de ideas e interpretaciones, lo cual es conveniente y aprovechable.

Quienes integran la Internacional Socialista son AD, MAS y UNT. ABP participa en calidad de invitado ocasional, por su comprobada cercanía ideológica, además de la clara formación socialdemócrata de su fundador, Antonio Ledezma, oriundo de la escuela adeca. Y ahora, además, con el ingreso de Voluntad Popular (VP), admitido como miembro pleno, es la consolidación internacional para el partido de Leopoldo López, quien supo implementar exitosas filosofías de expansión. 

Motivo suficiente para la organización que congrega socialdemócratas del mundo y en el que líderes venezolanos jugaron papel de primera línea, pusiera atención a lo que sucede en nuestro país y, cuando menos, comprendiera las angustias y se solidarizara, así fuese en pequeña medida, con los esfuerzos en la lucha contra el tropical neo-fascismo criollero y militarizante, acentuado para peor por Maduro. Una consideración básica de reciprocidad y agradecimiento, a la inmensa solidaridad venezolana con sus pares socialdemócratas en medio de tragedias similares que vivieran en los años setenta y ochenta, además del apoyo, respaldo y protección con los republicanos españoles durante la infame dictadura franquista.

Sin embargo, el que no suceda nada, es ingratitud que avergüenza y afrenta pues, por el contrario, impera la predisposición de una izquierda apenas socialdemócrata de apego totalitario como la nicaragüense o socialistas suramericanos de mayor o menor intensidad. Lo cual conduce a esta tergiversación inadmisible, después de Willy Brandt, hoy domine una inocultable fuerza del socialismo no democrático que impone complicidad con quien gobierna este país, ejerciendo prácticas de filiación casi nazi-fascista, suspendiendo de facto la vigencia del ordenamiento constitucional, aplastando la disidencia, encarcelando injusta y despóticamente a la mayoritaria opositora democrática, como el Alcalde Metropolitano Antonio Ledezma; imposible dejar de mencionar el caso absolutamente repudiable, aberrante, grosero de Leopoldo López y Manuel Rosales, obligado al exilio, ahora preso en Venezuela. Además de muchos jóvenes luchadores injustamente privados de libertad o con ella condicionada a presentaciones periódicas en los tribunales.

¿Qué tiene que decir a estas persecuciones y encarcelamientos la inefable Internacional Socialista? ¿Qué dicen los partidos socialistas de Iberoamérica? ¿Qué piensan sus principales directivos? Lamentable y paradójicamente, absolutamente nada. Su silencio retumba con reverberación en los rincones del mundo y quizás hasta vibre en los oídos sordos de Zapatero.

Si sólo callaran, sería lamentable dejadez. Pero es mucho peor, hace algún tiempo algunos de sus miembros más distinguidos, como el PSOE, que recibiera el respaldo de AD en los tiempos de los estertores del franquismo, para situar a Felipe González a la cabeza del liderazgo en España, se permiten el disparate de convalidar el régimen en los momentos que éste se apoderaba de emisoras y cerraba canales de televisión.

Ante el justificado reclamo opositor, ni una sola palabra de respuesta. Un infausto y encubridor silencio de Rodríguez Zapatero –ayer repudiado empleado de Maduro contratado por Timoteo Zambrano, hoy aplaudido por su diligente y proactiva participación en el diálogo-, insólito, por no decir repugnante

En su momento el lusitano Mário Soares, figura principal de la Internacional Socialista, coordinó lobby en defensa de los desatinos del gobierno revolucionario. ¿Dan nauseas y ganas de vomitar? ¿Qué dicen españoles y portugueses arraigados en Venezuela, que sufren los abusos y errores maduristas? ¿Qué opinan los millones de venezolanos descendientes de abuelos lusos e hispánicos que asumieron a Venezuela como su patria en democracia, libertad y oportunidades, las mismas que les quitan desde Miraflores con la aprobación de sus compatriotas socialistas?

Lo ingrato del olvido procede con doble rasero. Si las dictaduras son de derecha y les afectan, ponen el grito en el cielo y claman por auxilio. Por el contrario, si de otras dictaduras se trata, como la de los Castro, Chávez o su discípulo y sucesor, son o aparentan de izquierda, callan, miran hacia otro lado y se hacen los locos con disparates antidemocráticos que para ese socialismo acomodaticio no existen, como la brutalidad de la Guardia Nacional, Ramo Verde, “La Tumba” y demás diarios excesos, pero al mismo tiempo sin miramientos extienden la mano, reciben con reverencias y ceremonias al honorable, Señor Dinero.

En esto ha caído lo que un día fuera la prestigiosa Internacional Socialista. ¡Qué inmoralidad, qué vergüenza! Se siente, se percibe el aliento pesado de la complicidad y huele a insuficiencia de conciencia. Violaciones a derechos humanos, el abuso de autoridad, el robo sistemático, los crímenes y demasiados vergonzantes etcéteras son pintados y coloreados con actos de género robín hood caribeño, con la excusa de la inclusión mal entendida y peor expresada, que facilitan la impunidad evadiendo la justicia. Trastorno debe darles pensar en esta innoble actitud de esquivar la ley para no enfrentarla ni pagar por sus daños.

 Es por esa liviandad cómplice, la urgencia de estar alertas frente a la altísima peligrosidad que implica el inicio del diálogo sin reglas claras. El gobierno se sale con la suya y gana en la negociación, consigue lo que desea y en especial el carácter de jurisdicción y apoyo especial internacional que dejan sin posibilidades a la oposición que conforma la MUD. La convivencia y entendimiento se hacen evidentes en estos convenios que, se empeñan en negar. 

Los derechos transitan en el principio de seguridad y la seguridad sólo se garantiza cumpliendo el imperio de la ley. Esos pactos violarán la autoridad de la ley cuando convengan la impunidad y amparo de algunos personajes. Imagínense por un momento a Churchill con Hitler negociando para que dejara de asesinar. ¿Cómo estaría el mundo hoy? Cuando se premia a los bandidos sólo se consiguen mas bandidos. La justicia real fundamentada en la ley, en la ética -aunque precaria- es la clave del futuro. 

Rodríguez Zapatero y servidumbre son los cocineros del menú a la medida del oficialismo que será degustado por una oposición que no representa ya, realmente, a la mayoría de los venezolanos. Es un pacto de élites, de cogollos, de muy pocos, de políticos.

 

@ArmandoMartini