Hemos visto en los recientes días muchas manifestaciones tanto de funcionarios del gobierno como de representantes de la oposición, cargadas de intenciones de rectificación, readecuación, ya que a estas alturas es imposible, aunque algunos todavía pretendan, esconder las terribles consecuencias que en la población han producido de las nefastas y trasnochadas políticas económicas aplicadas en los últimos 15 años.
Partiendo del supuesto (negado?) que en ambos lados de la moneda exista buena fe y que luego de profundos actos de constricción colectivos han llegado a la conclusión que se requiere transformar la realidad y que la única forma es actuando diferente, dichas intenciones parecieran haberse quedado sólo en eso.
En el caso de la actual nomenklatura, la forma como han encarado la situación podríamos calificarla hasta de infantil por no decir irresponsable: no hay crisis, las cifras muestran crecimiento, si algo ocurre es producto de la guerra que han iniciado unos facinerosos que ya estamos controlando, somos casi un país de vanguardia…..pero debemos hacer “algunas cositas” para continuar en esta maravillosas senda de crecimiento. Con relación a estas pequeñeces que debemos hacer me ha resultado sumamente graciosa la publicidad que se está utilizando para sensibilizar a la población sobre la necesidad del aumento de la gasolina: si producir me cuesta 10 como puedo vender mi producto en 3? Finalmente se han dado cuenta que para producir es indispensable que la diferencia entre el costo y el precio sea atractivo y rentable!! Una máxima del capitalismo y que dramático para el gobierno tener que acudir al monstruo contra el cual han luchado desde que llegaron al poder para justificar una decisión racional y de absoluta necesidad económica. Finalmente aprendieron la lección.
Ya lo dijo recientemente Giordani cuando al responder una entrevista realizada por un medio digital manifestó que el gobierno se encuentra atrapado en la rencillas internas y la lucha por cuotas de poder que impide tomar decisiones. Esto último será la daga que terminará de aniquilar el proyecto revolucionario, ojalá para siempre.
Por otro lado, la oposición seguramente tiene buenas intenciones, pero éstas no son suficientes.
Es indispensable actuar y dar ejemplos claros a la población necesitada de esperanza y guía de seriedad, unidad y disciplina. Parte de nuestro drama es que vemos la paja en el ojo del vecino pero no en el nuestro y si, en un acto de responsabilidad y revisión interna, demostrara la oposición que realmente ha entendido que debe empezar por poner orden en la casa, le sugeriría empezar por enviar mensajes transparentes y valientes con miras a las próximas elecciones parlamentarias. Por ejemplo, según he podido revisar las cifras de ausencias de los diputados del bloque opositor en la Asamblea son alarmantes cuando han sido elegidos para representarnos y les pagan por asistir puntualmente y hacer valer su voz. Al empleado que no cumple con sus responsabilidades dentro de las cuales se menciona la inasistencia, salvo que posea alguna justificación plenamente comprobada, se le retira del cargo, salvo que no nos hayan informado de que gozan de “inamovilidad” permanente…
Entonces si tenemos enormes deseos de cambiar la realidad debemos empezar por tomar decisiones que den muestras a la cansada población que queremos actuar diferente, corrigiendo aquello que deba serlo en pro de rescatar la seriedad y responsabilidad, hoy bastante extraviadas.
Culmino esta nota mencionando un reciente artículo publicado en un diario español que titula “Una nueva era de abundancia y exceso de oferta aboca al mundo a la deflación”
Entonces podríamos anotar como logro de esta revolución que finalmente en la lucha antiimperialista logró sacarnos del contexto mundial para convertirnos en un país “desglobalizado” por utilizar un término menos hiriente para nuestra autoestima.
@malarcia




