Últimamente Venezuela encabeza una serie de liderazgos nada alentadores después de que nuestro paÃs, no importa lo imperfecto, tuvo lustros luciéndose en varias especialidades la más reconocida era su gran producción petrolera, sus refinerÃas y su gran potencial de hidrocarburos.
Entre los indeseables liderazgos de hoy en dÃa figura el de que nuestro paÃs es el que más vacaciones disfruta, como resultado su producción nacional -fuera del petróleo- es el de mayor decadencia, debido a que es el paÃs del mundo donde menos se trabaja.  Aquà están las pruebas:
1) A partir del 15 de diciembre, y a veces antes, la mayorÃa de los talleres y empresas constructoras, de ensamblaje, fábricas, oficinas etc. en Venezuela  cierran hasta el 15 de enero o el lunes después de esa fecha. Este año el 13 de Enero era “demasiado temprano” y la reincorporación al trabajo no se dio hasta el lunes 20. Para nuestro cálculo declaremos que la Navidad constituye un asueto de 30 dÃas.
2) La “vacación” que le sigue es la de Carnavales. Estrictamente hablando los dÃas feriado son el lunes y martes de Carnaval, pero la fiesta realmente empieza el sábado antes de carnaval cuando una gran cantidad de temporadistas juntan un fin de semana con el siguiente, porque, al fin y al cabo, existe la “Octavita”. Es decir el sábado que le sigue al “martes graso” fecha en que se despide los Carnavales, que pocos se quieren perder. Para nuestro cálculo, y en forma conservadora, pongamos un total de 5 dÃas.
3) Luego viene Semana Santa, evento, considerado una mini vacación de verano cuando es “oportuno” ir a la playa y a menos que la empresa donde la gente trabaja sea muy estricta, este asueto se estira de sábado a sábado. Usando una medida intermedia calculemos que esto representa otros 5 dÃas de asueto.
Fuera de estos tres reconocidos periodos en Venezuela también tenemos 7 dÃas anuales feriados más : el 19 de abril – Declaración de Independencia; el 1ero de Mayo – fiesta de los trabajadores; el 24 de Junio, Batalla de Carabobo; el 5 de Julio, DÃa de la Independencia; el 24 de Julio, Natalicio del Libertador; el 12 de Octubre, DÃa de las Raza; y lo último y más increÃble, el 8 de diciembre DÃa de Chávez.
Según el año en cuestión algunos de estos feriados caen en Sabados y Domingos, pero algunos de ellos caen durante la semana y se prestan para convertirse en  puentes. Por ejemplo: este año el 1ero de Mayo cae un Jueves y el 24 de Junio cae un Martes ¿quién se le ocurre ir a trabajar el Viernes 2 de Mayo o el Lunes 23 de Junio? Por lo tanto agreguemos otros 8 dÃas de asueto.
¡Pero es ahora que empieza lo bueno! Que se sepa, todo el mundo disfruta de por lo menos tres semanas de vacaciones por año, casi siempre en verano cuando cierran los colegios y son utilizadas para llevar la familia a un lugar de veraneo y para que el jefe de la familia pueda al fin gozar un merecido descanso. Eso es decir otros 21 dÃas.
Finalmente todo lo de arriba suma aproximadamente 11 fines de semana que tenemos que deducir de las 52 semanas del año, lo que deja 41 fines de semanas. Pero cada semana implica DOS dÃa de descanso ( sábado y omingo)  lo cual quiere decir que a la suma de dÃas arriba subrayados hay que añadir 82 dÃas libres para un gran total de 151 dÃas de los 365 dÃas del año. Es decir que en Venezuela se trabaja menos de la mitad o sea el 41.37% del tiempo a disposición. Nada mal para un paÃs que en este momento se distingue por la más alta inflación del mundo.
Lo que más asombra es que a pesar de estos sobresalientes récords el presente Gobierno se atreva a reducir la semana laboral en lugar de promover más trabajo y más producción nacional que ayudarÃa disminuir la dependencia de las importaciones cuya gran mayorÃa son pagadera en dólares.
Al comentarle estas conclusiones a un amigo venezolano de Miami él no pudo evitar contarme lo diferente que son las cosas en una ciudad cuya población es principalmente latina y gran parte venezolana que inicialmente podrÃa estar contagiada por la reconocida indolencia latina.
Durante los dÃas de Navidad  y Año Nuevo, a mi amigo se le ocurrió mudarse de casa y el 28 de diciembre y llamó a una empresa de mudanza de latinos (de mayorÃa cubanos) de Miami. Su esposa no confiaba poder encontrar alguien dispuesto a llevar a cabo una mudanza entre el 30 de diciembre y el 2 de enero, pero sà se dio. La empresa de mudanzas  se presentó puntualmente el 31 de diciembre a las 8 de la mañana a su casa, desarmaron los muebles y pusieron en cajas todo lo que tenÃa que llevarse y a las 10 AM su camión partió rumbo a su apartamento. A la 1:30 de la tarde ya habÃan rearmado el nuevo hogar, llevados las cajas vacÃas y limpiado el sucio causado por la mudanza y se excusaron por no poder quedarse a ayudar más porque querÃan ir a comprarles vestidos para la fiesta de fin de año a sus esposas.
Por cierto las mayores tiendas de Miami se quedaron abiertas hasta las  8 de la noche el 24 de diciembre y el primero de enero reabrieron a mediodÃa. Por allá desconocen que exista algo llamado “Socialismo del Siglo XXI.”




