El chavismo fue la fuerza más votada; la oposición avanza en las grandes ciudades
HENRIQUE CAPRILES
LÍDER DE LA OPOSICIÓN «Tenemos una Venezuela dividida. Seguiremos trabajando para unir al país y sacarlo de este caos» «Yo sigo en esta lucha por el cambio contra todo el poder del Estado, sin medios»
El chavismo ha retrocedido en las elecciones locales venezolanas del pasado domingo. De las 278 alcaldías que tenía apenas pudo retener 210, la inmensa mayoría en zonas rurales y pobres del país, que viven de las subvenciones estatales. La oposición, en cambio, avanzó en las grandes ciudades. Pero el oficialismo fue la fuerza política más votada; y este resultado le sirvió para superar unos comicios que la oposición había planteado como un plebiscito sobre el mandato presidencial de Nicolás Maduro.
Así que, exultante por los resultados, Maduro aseguró que continuará su «ofensiva económica» con nuevas medidas con las que seguirá presionando a empresas y comercios. «Durante esta semana vamos a profundizar en la ofensiva económica para ayudar a la clase trabajadora», anunció el presidente al conocer los resultados de las elecciones. La estrategia de ordenar rebajas en los precios de coches y electrodomésticos ha vaciado las tiendas, pero ha funcionado en la campaña electoral. Lo que suceda mañana parece haber importado menos que la oportunidad de hacerse con un televisor de plasma a buen precio.
Así que Maduro seguirá combatiendo la inflación por decreto. Y con esa meta en mente, anunció que los sectores de la vivienda y la alimentación serán sus siguientes caballos de batalla. No especificó en qué consistirán las nuevas medidas, pero hasta ahora la «ofensiva económica» de Maduro se ha centrado en rebajar precios por decreto.
Empate técnico
La oposición, en realidad, no tiene ningún motivo para el desaliento. Ganó en las ocho ciudades más pobladas. Obtuvo un 42,7% de los votos, y si pudiera unir sus fuerzas a las de los chavistas disidentes (8%) superaría al oficialismo, que logró un 49,2% de los sufragios en las localidades más pobres y subvencionadas del país. Las cifras lo que muestran es un empate técnico entre las dos grandes fuerzas que polarizan al país.
«Desde el punto de vista cualitativo la victoria pertenece a la Mesa de Unidad Democratíca (MUD) –afirma el analista Christian Burgazzi–. Pero hay que reconocer una vez más que el país se encuentra dividido en dos mitades, de tamaño muy similar. El juego está estancado y será difícil construir una salida que permita que el país avance de forma firme hacia niveles de bienestar para todos», añade.
Maduro llamó a los alcaldes de la oposición a reunirse con él en el palacio de Miraflores, pero condicionó el futuro trato que les depare a que le reconozcan como presidente y apliquen el «Plan de la Patria», el programa electoral que dejó Hugo Chávez antes de morir de cáncer el pasado 5 de marzo. Un plan que supone avanzar en la radicalización del régimen. A lo que el secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Ramón Guillermo Aveledo, le respondió: «No se pueden poner condiciones para hablar con los alcaldes y gobernadores, ya está bueno que cuando se refiera a nosotros sea para insultarnos. Casi medio país votó por nuestros candidatos». Tras lo que destacó que el Gobierno utilizó la «ofensiva económica» –rebajas por decreto– para ganar votos con espejismos. «Crearon la falsa sensación de que el problema de los precios no es por la escasez, ni por la falta de divisas, sino por la especulación», explicó.
Guerra al comercio
En las semanas previas a los comicios, Maduro declaró la guerra a los comerciantes y empresarios, ordenando rebajas por decreto e imponiendo límites a los beneficios (de entre el 15 y el 30%). Fue su principal campaña electoral. La consecuencia ha sido que las tiendas han quedado vacías. Pero la campaña le funcionó.
En todo caso, el líder opositor, Henrique Capriles, no está dispuesto a tirar la toalla. «Yo sigo en esta lucha por el cambio contra todo el poder del Estado, sin medios. ¿Me acompañan?», escribió en Twitter, adjuntando una caricatura en la que se ve un brazo que dice Capriles manteniendo un pulso con otros tres brazos que dicen Tribunal Supremo, Consejo Electoral y VTV, canal del Estado, informa Efe.
Asimismo, Capriles señaló que las elecciones muestran que el país está dividido, pero que su apuesta sigue siendo la unidad: «Tal como lo dijimos anoche, tenemos una Venezuela dividida. Nosotros seguiremos trabajando para unir nuestro país y sacarlo de este caos», para lo cual «el país necesita concordia, diálogo, y nosotros haremos todo para alcanzarlo, sigamos adelante. 2014 pinta como un año muy duro para Venezuela y nosotros estaremos allí junto a ustedes para buscar salidas al caos económico».





