Jane Simone Back, una británica de 42 años publicó en su perfil de Facebook un anuncio que alertaba a sus “amigos” sobre su suicidio. Hecho que ninguno de sus 1.082 ‘conocidos’ trató de impedir.
“Tomé todas mis pastillas, moriré pronto. Adiós a todos (I took all my pills I will die son. Bye to all.)”, decía la nota publicada en el status de Back el pasado 25 de diciembre.
Aunque hay algunos indicadores de que no es la primera vez que Back hace algo similar, algunos de los comentarios en su perfil (cerrado por el propio Facebook). Entre los comentarios o replies a su post uno de sus contactos escribió “lo hace todo el tiempo y está mintiendo”, un amigo de esta persona le respondió: “Espero que esté mintiendo, si no, te sentirás muy culpable mañana”.
Según el diario Inglés, el Daily Mail, su madre, una mujer discapacitada que se enteró de la muerte de su hija al día siguiente del suicidio, exigió explicaciones ante la falta de respuesta de sus más de 1.000 amigos en la red social ya que ninguno trató de salvarla e impedir su muerte.
El desenlace de la historia fue la muerte por sobredosis de Back.
Después de 20 horas de haber enviado el mensaje en Facebook, la policía la encontró sin vida.
En un comunicado oficial de la red social, Facebook lamentó la muerte de la británica.
Jennifer Langridge, tras la muerte de su hija escribió en su perfil: “Mi hija Simone falleció hoy, así que por favor déjenla en paz ahora”. La cuenta estuvo activa hasta el 6 de enero.
La madre ha agradecido las palabras de apoyo de muchos amigos de ella y de su hija, aunque también se ha tenido que defender de ataques de algunos que consideraron que ella había acusado a Facebook o a los contactos de su hija de la tragedia. “Nunca dije que la culpa era de Facebook. Entonces, paren todos los insultos, no necesito esto ahora”, dice su última actualización de estado, publicada este miércoles 5 de enero.




