JUAN FRANCISCO ALONSOÂ |Â Â EL UNIVERSAL
Para asegurarse que “jamás en la vida una aviación militar enemiga, extranjera, imperialista entre” al espacio aéreo nacional, el presidente Nicolás Maduro anunció que se instalarán en distintos puntos de Caracas y de otras ciudades del paÃs baterÃas antiaéreas.
“Toda la defensa antiaérea que tiene la patria, los cohetes estos ustedes saben cuáles son, que son los más modernos del mundo, se van a colocar en los puntos clave de las montañas del paÃs, incluyendo los barrios y comunidades de la Gran Caracas y de todo el paÃs”, afirmó el mandatario desde Petare, donde dio una alocución, transmitida en cadena de radio y televisión, por el arranque de la Gran Misión Barrio Nuevo Barrio Tricolor en el estado Miranda.
Venezuela ha adquirido en los últimos años en Rusia, Belarús y China misiles y radares para hacer, en palabras del fallecido presidente Hugo Chávez, “inexpugnable” al paÃs desde el cielo.
Entre las armas adquiridas figuran el S-300, desarrollado por la extinta Unión Soviética y que es similar al Patriot estadounidense. Este sistema consta de una plataforma móvil que carga dos cohetes aire-tierra que tienen un radio de acción de cientos de kilómetros.
También están los Pechora M-2, que son unos misiles capaces de derribar a aviones furtivos o misiles cruceros, los cuales se lanzan desde camiones dotados con radares.
Otro equipo con el que cuenta el paÃs ahora son los IGLA-S, misiles aire-tierra lanzados desde una especie de bazuca que pueden ser instalados en vehÃculos todoterreno y/o transportados por un soldado y que pueden derribar una aeronave a seis kilómetros de distancia.
Aunque el mandatario no precisó cuáles ni cuántos de estos sistemas serán ubicados en zonas pobladas, en septiembre pasado el jefe del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada, general Vladimir Padrino, reveló que en el paÃs hay 300 “bocas de fuego” (lanzaderas de cohetes).
Tachan de criminal la decisión
El anuncio presidencial fue rechazado por la presidenta de Control Ciudadano, RocÃo San Miguel, quien no dudó en calificarlo como “criminal” y pidió al Alto Mando Militar que convenza al Jefe del Estado para que desista, pues de lo contrario podrÃa ser procesado como “criminal de guerra”.
“Los tratados internacionales de Derechos Humanos y de Derecho Humanitario Internacional suscritos por Venezuela prohiben convertir a civiles en objetivos militares y con esta decisión el presidente Maduro está convirtiendo a los barrios y comunidades en blancos militares”, afirmó, al tiempo que agregó: “Si de esto se trata la guerra de resistencia, pues no nos extrañemos que mañana comenzamos a utilizar minas antipersonales o incluso armas quÃmicas”.
Por último, la experta demandó del paÃs rechazar la medida y anunció que acudirá ante instancias internacionales si el Gobierno no da marcha atrás.
Fuente:Â www.eluniversal.com




