En el discurso de defensa de la Ley Habilitante, Maduro utilizó varios argumentos, desde la reiterativa cita de varios autores para sustentar la revolución hasta la ya conocida tesis de que Venezuela deberÃa superar el
“rentismo petrolero”, cuestión que se planteó este gobierno desde sus inicios en 1999 y que nunca pudo cumplir y, mucho menos, logró exacerbarla al extremo de que hoy en dÃa dependemos del petróleo más que nunca. Todos sabemos que los ingresos en divisas por ese concepto llegan a un 97% del total y que el Fisco venezolano no ha podido desprenderse de su dependencia del ingreso petrolero.
Ahora bien, dentro de aquellos argumentos insertó la frase de una “burguesÃa parasitaria” que se habÃa acostumbrado a vivir de esos ingresos y nunca fue capaz de crear su propia fuente de generar divisas; esto de desarrollar una polÃtica de exportaciones privadas. Como en ese terreno tengo experiencia y conocimiento, expongo a mis lectores el ¿por qué los privados no exportan?, primero, para rebatir el pueril argumento presentado y, segundo, para encontrar vÃas para independizarnos del petróleo, como he planteado otras veces.
Exportar es un crimen contra la “patria”.
Decenas de veces le escuchamos esta afirmación al difunto Hugo Chávez, quien con esa argumentación montó toda una teorÃa sobre el “desarrollo endógeno” que no fue otra cosa que ponerle otro nombre al viejo modelo de sustitución de importaciones, desde luego Enemigo N 1 de una polÃtica de exportaciones. Se puede afirmar categóricamente que desde el momento en que los bolivarianos tomaron el poder en Venezuela nunca se plantearon que el sector privado exportara y la razón es más que sencilla: contraproducente serÃa darle ese poder al que consideraron enemigo polÃtico desde sus inicios. La frase de Chávez encierra una primera razón de por qué los privados no exportan.
La economÃa privada no es competitiva.
Si no queremos inventarle motivaciones polÃticas y triviales al problema y queremos encontrarle causas y soluciones verdaderas al tema de las exportaciones privadas, comencemos por preguntarnos ¿por qué no son competitivos? Dos componentes iniciales dan una idea del diferencial competitivo que ahoga las posibilidades de exportar desde Venezuela:
• Un diferencial inflacionario que, cuando menos, alcanza a un 30% con nuestros paÃses vecinos y similares en América Latina,
• Sobrevaluación artificial del bolÃvar de no menos de un 50%, lo que hace inmensamente competitivos a nuestros vecinos.
Si además de esas dos notorias diferencias le agregamos el valor de los costos de transacción que implica exportar en Venezuela que van, desde la hostilidad hacia la economÃa privada, a la extensa y engorrosa permisologia, las fiscalizaciones a la fuerza, hasta la desaparición del diccionario económico venezolano de las palabras productividad y competitividad, porque alguna vez se les consideraron expresiones de la “explotación del hombre por el hombre” encontraremos las razones de ¿por qué los privados no exportan?
Inconsistencia integracionista
Una segunda gran causa del problema se encuentra en la inconsistente trayectoria integracionista de los gobiernos venezolanos, llevada al extremo por la revolución bolivariana, quienes, sin solución de continuidad, llevaron al empresariado privado desde las fronteras de Colombia hasta las de Brasil, pasando por la ilusión del ALBA, hasta los incontables convenios bilaterales que le entregaron el mercado venezolano a empresas internacionales, fuesen portuguesas, brasileñas, chinas o argentinas, sin contrapartida alguna.
Compréndase bien lo que digo: si cualquiera de esos gobiernos, pero notablemente el actual, firmaba un acuerdo comercial o complementario con, por ejemplo, Colombia y luego lo deshacÃa, por un enfrentamiento polÃtico como aquello del “nuevo y el viejo amigo” o se promovÃan ingentes reuniones para exportar al noroeste brasileño, para luego abandonar esa ruta y focalizarse en el Caribe o en Uruguay, los empresarios que tienen que planificar investigaciones, mercados, posicionamiento, recursos financieros, etc., etc., perdÃan el objetivo y la mira constantemente.
Finalmente: ni Instituciones ni incentivos para exportar
Para cerrar la explicación baste con señalar que ya, hace muchos años, quince exactamente que dura la “revolución”, todas las instituciones y los incentivos que Venezuela habÃa creado fueron atacados, destruidos o abandonados. Si ponemos las tres causas de conjunto encontraremos las razones de ¿por qué los privados no exportan?, y no en la simplona e intencionada idea de la “burguesÃa parasitaria”.
Fuente:Â www.eluniversal.com




