El Observatorio de Derechos Humanos de la Universidad de Los Andes (ODH-ULA), organización que documenta y analiza vulneraciones de derechos humanos en Venezuela, advirtió el pasado 26 de julio sobre los desafíos que enfrenta el país en la etapa posterior al doble terremoto del 24 de junio.
En un informe publicado a un mes de los sismos, la institución señaló que la emergencia dejó en evidencia problemas acumulados en áreas como prevención, respuesta institucional y acceso a información pública.
Debilitamiento de la capacidad de respuesta
Entre los principales puntos señalados por el observatorio está la reducción de las capacidades científicas para estudiar fenómenos sísmicos, y se menciona la situación de la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) y recoge declaraciones de expertos de la Universidad de los Andes que aseguran que la red nacional pasó de 300 estaciones a entre 3 y 5 operativas.
La organización también cuestionó la disponibilidad de equipos especializados para rescate urbano y señaló que las limitaciones materiales dificultaron las labores durante los primeros días de la emergencia.
Información y participación ciudadana bajo presión
El ODH-ULA afirmó que la respuesta posterior al desastre estuvo marcada por dificultades para acceder a información oficial y por restricciones a organizaciones, periodistas y grupos ciudadanos que participaron en labores de apoyo.
Junto con Aula Abierta, documentó 34 incidentes de vulneración de derechos humanos entre el 24 de junio y el 15 de julio, relacionados con obstáculos a la ayuda voluntaria, bloqueos informativos y limitaciones para conocer la situación de centros de salud afectados.
De cara a la reconstrucción, el observatorio pidió establecer mecanismos públicos de seguimiento sobre presupuestos, planes de acción y avances de recuperación. También cita estimaciones del Banco Mundial que calculan en 19 600 millones de dólares los daños ocasionados por el desastre y advierte que, con el ritmo actual de inversión, la recuperación podría extenderse hasta una década.
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