Samantha Hernández tiene 16 años y es la única adolescente que sigue detenida en Venezuela por motivos políticos, solo por ser hermana de un militar disidente. Su papá, Luis Hernández, recordó a través de redes sociales -donde mantiene una campaña por su liberación- que Samantha no ha cometido ningún delito.
La organización no gubernamental Justicia, Encuentro y Perdón alertó que Hernández “fue privada de libertad y sometida a un proceso bajo legislación antiterrorista sin que exista sustento legal que lo justifique”. Es una adolescente, “arrancada de su entorno familiar, señalada no por lo que hizo, sino por quiénes son sus familiares: hermana de un militar exiliado y sobrina de una persona en desaparición forzada”.
“Su caso refleja una ruptura profunda con los principios de protección reforzada que el derecho internacional reconoce a niñas, niños y adolescentes. Ninguna menor debe cargar con el peso de conflictos políticos que no le pertenecen”, señaló la organización.
Durante la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz 2025 el 10 de diciembre en Oslo, el presidente del Comité Noruego del Nobel, Jorgen Watne Frydnes, utilizó el caso de Samantha Hernández como el ejemplo central de la represión en Venezuela. Frydnes describió a Samantha como una adolescente de 16 años que fue “brutalmente secuestrada por hombres enmascarados” de las fuerzas de seguridad del gobierno de Nicolás Maduro.
Está es mi hija Samantha Sofía Hernández castillo (16),Única presa política menor de edad del régimen de Nicolás maduro,Delcy Rodríguez y Diosdado cabello,,
— Luis Hernández (@Davemportt31183) March 4, 2026
Exijo su inmediata libertad, Ella no ha cometido ningún delito. pic.twitter.com/FsaqpjUDvh
Los casos de Samantha Sofía Hernández Castillo, una adolescente de apenas 16 años, y Maikelys Borges, mujer joven y madre reciente, ambas miembros de una misma familia, muestran con crudeza cómo la persecución política en Venezuela ha traspasado los límites individuales para… pic.twitter.com/HZBY6xSAob
— Justicia, Encuentro y Perdón (@JEPvzla) January 27, 2026
Un caso del método sippenhaft
El caso de Samantha Hernández revela un patrón de criminalización por afecto, conocido como “sippenhaft”, una práctica que data de la Alemania nazi, la cual consiste en el castigo colectivo a familiares o personas cercanas de individuos perseguidos por el Estado.
Samantha no es la única detenida de su familia. También lo están su hermana Aranza Hernández, de 19 años; y su tío Henry Castillo Hernández. Todo por ser familiares de Cristhian Hernández, un militar disidente que se exilió tras denunciar persecución política. El gobierno lo señala por presunta participación en operaciones como “Aurora” y “Oro”, acusándolo de delitos como “traición a la patria y asociación para delinquir”.
#VerdugoNoPideClemencia
— Tamara Suju (@TAMARA_SUJU) March 1, 2026
Samantha Hernández Castillo (16) es la Única presa política Menor de Edad que sigue detenida junto a su hermana Aranza de 19 años y su tío Henry Castillo Hernández, por ser Hermanas y tío de un militar en el exilio.
A los 3 los acusan de Terrorismo… pic.twitter.com/SxZiKGluMn
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.



