Story: “Esta puede ser la última oportunidad de EEUU de hacerlo bien en Venezuela”

En un artículo de opinión publicado el 26 de diciembre en The New York Times, el embajador retirado de Estados Unidos en Venezuela, James Story, —actualmente socio fundador de Global Frontier Advisors— analizó la intensificación de la política de presión de la administración del presidente Donald Trump contra el régimen de Nicolás Maduro, y planteó que esta podría representar “ nuestra última oportunidad para hacerlo bien”, en relación con la situación política, económica y de derechos humanos en Venezuela.

El comentario de Story, diplomático que ejerció como embajador estadounidense en Caracas desde 2019 hasta 2023, explora el impacto de la estrategia que combina sanciones económicas, presión diplomática y acciones en aguas internacionales contra buques petroleros sancionados, así como sus riesgos y potenciales caminos para un cambio político sostenible en el país.

En su artículo, Story revisa el ciclo de las políticas estadounidenses hacia Venezuela desde administraciones pasadas hasta la actual, destacando que Washington ha considerado a Venezuela “una amenaza extraordinaria”. Bajo administraciones democráticas y republicanas se ha utilizado una “campaña de máxima presión” con distintos grados de enfoque entre sanciones, ataques a activos y medidas diplomáticas.

Según el exembajador, la administración Trump ha aplicado tanto “diplomacia como presión”, incluyendo incluso “ataques contra buques supuestamente vinculados al narcotráfico”, un punto que Story considera ha generado “serias preguntas sobre la legalidad y eficacia” de esas acciones, lo que resalta, ha puesto hasta ahora “en entredicho el apoyo bipartidista al cambio en Venezuela”.

Story advierte que tampoco es probable que la política envejezca bien: “Es casi seguro que las organizaciones de narcotraficantes simplemente cambien la forma en que transportan las drogas hacia el norte, y nuestros socios regionales en la lucha contra las organizaciones delictivas transnacionales podrían ser menos propensos a compartir inteligencia en el futuro”.

“La última oportunidad”

Uno de los puntos centrales del artículo de Story es su advertencia de que la política estadounidense actual podría ser “la última oportunidad para hacerlo bien” en Venezuela que tiene Estados Unidos.

“Conformarse con algo que no sea su salida -la de Maduro del poder- corre el riesgo de socavar la credibilidad estadounidense, alentar a nuestros adversarios y desmoralizar a quienes luchan por la libertad y la democracia”, advirtió.

Para el diplomático, una eventual salida de Maduro del poder sería apenas “el primer paso hacia la estabilización del país: “No es seguro que Maduro abandone el poder. Si lo hace, su salida podría ser la parte más fácil de devolver a Venezuela al redil democrático. Reconstruir el país requerirá un esfuerzo regional concentrado, especialmente por parte de Estados Unidos. También planteará serios desafíos que solo podrán superarse con un apoyo sostenido”.

Story propone que la estrategia debería combinar presión económica con incentivos y acuerdos internacionales, por ejemplo con la Organización Marítima Internacional, para detener redes de buques que evaden sanciones en el mundo, así como con la oposición democrática venezolana para avanzar hacia una reconstrucción institucional.

” Reducir este flujo de ingresos ayudaría a quienes rodean a Maduro a tomar una decisión difícil y reconocer que la vida sin él en el poder es preferible a que permanezca”, insistió.

El embajador retirado también sugiere que podría ser necesaria la creación de una fuerza de tarea conjunta para trabajar junto a los líderes de la oposición reconocidos por Estados Unidos, como Edmundo González Urrutia y María Corina Machado, con el objetivo de reconstituir un marco político representativo de todos los sectores democráticos.

No defraudar a los venezolanos

La reflexión de Story enfatiza que, tras años de crisis política, económica y humanitaria en Venezuela, y después de una elección ampliamente cuestionada en 2024, la comunidad internacional y las fuerzas opositoras no pueden perder el impulso hacia una transición democrática.

En ese contexto, el exembajador remata su análisis con una advertencia y un llamado de responsabilidad: “Hemos elevado las esperanzas del pueblo de Venezuela. No podemos dejar que caigan nuevamente “, resaltando que existe una expectativa de cambio profundo que no puede perderse.

El texto de opinión llega en un momento de tensión entre Washington y Caracas, en el que la administración estadounidense ha reforzado su discurso de presión contra Maduro, en paralelo a su estrategia de sanciones económicas y acciones en alta mar, mientras que el Gobierno venezolano denuncia lo que considera una amenaza a su soberanía y planea llevar el caso ante organismos internacionales.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

"Conformarse con algo que no sea su salida -la de maduro del poder- corre el riesgo de socavar la credibilidad estadounidense, alentar a nuestros adversarios y desmoralizar a quienes luchan por la libertad y la democracia", advirtió el exembajador de Venezuela en EEUU
TelegramWhatsAppFacebookX

En un artículo de opinión publicado el 26 de diciembre en The New York Times, el embajador retirado de Estados Unidos en Venezuela, James Story, —actualmente socio fundador de Global Frontier Advisors— analizó la intensificación de la política de presión de la administración del presidente Donald Trump contra el régimen de Nicolás Maduro, y planteó que esta podría representar “ nuestra última oportunidad para hacerlo bien”, en relación con la situación política, económica y de derechos humanos en Venezuela.

El comentario de Story, diplomático que ejerció como embajador estadounidense en Caracas desde 2019 hasta 2023, explora el impacto de la estrategia que combina sanciones económicas, presión diplomática y acciones en aguas internacionales contra buques petroleros sancionados, así como sus riesgos y potenciales caminos para un cambio político sostenible en el país.

En su artículo, Story revisa el ciclo de las políticas estadounidenses hacia Venezuela desde administraciones pasadas hasta la actual, destacando que Washington ha considerado a Venezuela “una amenaza extraordinaria”. Bajo administraciones democráticas y republicanas se ha utilizado una “campaña de máxima presión” con distintos grados de enfoque entre sanciones, ataques a activos y medidas diplomáticas.

Según el exembajador, la administración Trump ha aplicado tanto “diplomacia como presión”, incluyendo incluso “ataques contra buques supuestamente vinculados al narcotráfico”, un punto que Story considera ha generado “serias preguntas sobre la legalidad y eficacia” de esas acciones, lo que resalta, ha puesto hasta ahora “en entredicho el apoyo bipartidista al cambio en Venezuela”.

Story advierte que tampoco es probable que la política envejezca bien: “Es casi seguro que las organizaciones de narcotraficantes simplemente cambien la forma en que transportan las drogas hacia el norte, y nuestros socios regionales en la lucha contra las organizaciones delictivas transnacionales podrían ser menos propensos a compartir inteligencia en el futuro”.

“La última oportunidad”

Uno de los puntos centrales del artículo de Story es su advertencia de que la política estadounidense actual podría ser “la última oportunidad para hacerlo bien” en Venezuela que tiene Estados Unidos.

“Conformarse con algo que no sea su salida -la de Maduro del poder- corre el riesgo de socavar la credibilidad estadounidense, alentar a nuestros adversarios y desmoralizar a quienes luchan por la libertad y la democracia”, advirtió.

Para el diplomático, una eventual salida de Maduro del poder sería apenas “el primer paso hacia la estabilización del país: “No es seguro que Maduro abandone el poder. Si lo hace, su salida podría ser la parte más fácil de devolver a Venezuela al redil democrático. Reconstruir el país requerirá un esfuerzo regional concentrado, especialmente por parte de Estados Unidos. También planteará serios desafíos que solo podrán superarse con un apoyo sostenido”.

Story propone que la estrategia debería combinar presión económica con incentivos y acuerdos internacionales, por ejemplo con la Organización Marítima Internacional, para detener redes de buques que evaden sanciones en el mundo, así como con la oposición democrática venezolana para avanzar hacia una reconstrucción institucional.

” Reducir este flujo de ingresos ayudaría a quienes rodean a Maduro a tomar una decisión difícil y reconocer que la vida sin él en el poder es preferible a que permanezca”, insistió.

El embajador retirado también sugiere que podría ser necesaria la creación de una fuerza de tarea conjunta para trabajar junto a los líderes de la oposición reconocidos por Estados Unidos, como Edmundo González Urrutia y María Corina Machado, con el objetivo de reconstituir un marco político representativo de todos los sectores democráticos.

No defraudar a los venezolanos

La reflexión de Story enfatiza que, tras años de crisis política, económica y humanitaria en Venezuela, y después de una elección ampliamente cuestionada en 2024, la comunidad internacional y las fuerzas opositoras no pueden perder el impulso hacia una transición democrática.

En ese contexto, el exembajador remata su análisis con una advertencia y un llamado de responsabilidad: “Hemos elevado las esperanzas del pueblo de Venezuela. No podemos dejar que caigan nuevamente “, resaltando que existe una expectativa de cambio profundo que no puede perderse.

El texto de opinión llega en un momento de tensión entre Washington y Caracas, en el que la administración estadounidense ha reforzado su discurso de presión contra Maduro, en paralelo a su estrategia de sanciones económicas y acciones en alta mar, mientras que el Gobierno venezolano denuncia lo que considera una amenaza a su soberanía y planea llevar el caso ante organismos internacionales.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Todavia hay más
Una base de datos de mujeres y personas no binarias con la que buscamos reolver el problema: la falta de diversidad de género en la vocería y fuentes autorizadas en los contenidos periodísticos.