Oportunidades laborales para la tercera edad: “No se trata solo de dinero, sino de seguir siendo útil”

En un país donde la migración juvenil ha dejado vacíos en el mercado laboral y la longevidad redefine el concepto de vejez, la profesora Olga Bravo propone mirar hacia quienes aún tienen mucho que aportar: los adultos mayores. En una entrevista íntima y reveladora, Bravo —consultora estratégica y docente universitaria— desmonta prejuicios y ofrece una hoja de ruta para la reinserción laboral de la tercera edad.

“La edad no es una condena. Es una etapa distinta, con otras fortalezas. El problema es que el mercado laboral sigue operando con lentes del siglo XX”, afirma con convicción.

¿Quiénes son los mayores hoy?

Bravo distingue cuatro perfiles dentro de la población mayor de 55 años, según su nivel educativo y experiencia laboral. Desde profesionales con estudios de cuarto nivel hasta trabajadores operativos con formación básica, todos enfrentan el mismo obstáculo: el edadismo.

“Hay una narrativa que asocia la vejez con obsolescencia. Pero hoy, una persona de 60 años puede tener más energía, criterio y estabilidad emocional que alguien de 30. Lo que falta es visión estratégica”, explica.

Cinco caminos para seguir activos

La profesora propone cinco modelos de empleabilidad para adultos mayores, cada uno con ejemplos concretos:

  1. Empleo tradicional reinventado: como asesores, mentores, o gestores de crisis. “Las empresas necesitan experiencia, pero no saben cómo capitalizarla”.
  2. Autoempleo y emprendimiento: con datos que muestran mayor éxito en emprendimientos liderados por mayores de 45 años.
  3. Infoproductos: cursos, libros o tutoriales que empaqueten saberes prácticos. “Hay saberes que no están en Google, pero sí en la memoria de nuestros mayores”.
  4. Trabajo remoto: atención al cliente, tutorías online, soporte técnico. “El sesgo visual desaparece cuando trabajas por Zoom”.
  5. Modelos híbridos: combinaciones que permiten diversificar ingresos y mantener flexibilidad.

A estos se suma una sexta vía: diseñar productos y servicios para otros adultos mayores. Bravo cita el caso de una cadena de supermercados venezolana donde el ticket promedio de clientes mayores de 55 años supera en 30% al de los más jóvenes.

“La economía plateada no es una carga. Es una oportunidad. Y en Venezuela, con cinco millones de personas en ese rango, es una oportunidad país”.

Un plan de acción en 30 días

La entrevista culmina con una propuesta concreta de cuatro pasos para quienes desean reinsertarse laboralmente: Auditoría de valor personal. “¿Qué sé hacer? ¿Qué me gusta? ¿Qué puedo enseñar?; una investigación de mercado. “¿Quién necesita lo que yo sé?”; el diseño de propuesta. “Un elevator pitch claro, breve y potente” y finalmente,  “contactar organizaciones, redes, aliados. No esperar que te llamen”.

Bravo insiste en que el cambio de mentalidad es clave: “Usted no solo es una inversión de bajo riesgo, sino de alto retorno. Lo dicen los estudios: los equipos multigeneracionales retienen más clientes, innovan más y tienen mejor clima laboral”.

Más allá del empleo: redes, propósito y dignidad

Finalmente Bravo se refirió al sentido de utilidad: “No se trata solo de dinero. Se trata de seguir siendo útil, de compartir conocimiento, de mantenerse conectado. El trabajo también es identidad”.

Universidades, ONG y plataformas digitales pueden ser aliados en este proceso. Pero el primer paso, dice Bravo, es personal: “Hay que dejar de pedir permiso para existir. La experiencia no se jubila”.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Bravo insiste en que el cambio de mentalidad es clave: “Usted no solo es una inversión de bajo riesgo, sino de alto retorno. Lo dicen los estudios: los equipos multigeneracionales retienen más clientes, innovan más y tienen mejor clima laboral”
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En un país donde la migración juvenil ha dejado vacíos en el mercado laboral y la longevidad redefine el concepto de vejez, la profesora Olga Bravo propone mirar hacia quienes aún tienen mucho que aportar: los adultos mayores. En una entrevista íntima y reveladora, Bravo —consultora estratégica y docente universitaria— desmonta prejuicios y ofrece una hoja de ruta para la reinserción laboral de la tercera edad.

“La edad no es una condena. Es una etapa distinta, con otras fortalezas. El problema es que el mercado laboral sigue operando con lentes del siglo XX”, afirma con convicción.

¿Quiénes son los mayores hoy?

Bravo distingue cuatro perfiles dentro de la población mayor de 55 años, según su nivel educativo y experiencia laboral. Desde profesionales con estudios de cuarto nivel hasta trabajadores operativos con formación básica, todos enfrentan el mismo obstáculo: el edadismo.

“Hay una narrativa que asocia la vejez con obsolescencia. Pero hoy, una persona de 60 años puede tener más energía, criterio y estabilidad emocional que alguien de 30. Lo que falta es visión estratégica”, explica.

Cinco caminos para seguir activos

La profesora propone cinco modelos de empleabilidad para adultos mayores, cada uno con ejemplos concretos:

  1. Empleo tradicional reinventado: como asesores, mentores, o gestores de crisis. “Las empresas necesitan experiencia, pero no saben cómo capitalizarla”.
  2. Autoempleo y emprendimiento: con datos que muestran mayor éxito en emprendimientos liderados por mayores de 45 años.
  3. Infoproductos: cursos, libros o tutoriales que empaqueten saberes prácticos. “Hay saberes que no están en Google, pero sí en la memoria de nuestros mayores”.
  4. Trabajo remoto: atención al cliente, tutorías online, soporte técnico. “El sesgo visual desaparece cuando trabajas por Zoom”.
  5. Modelos híbridos: combinaciones que permiten diversificar ingresos y mantener flexibilidad.

A estos se suma una sexta vía: diseñar productos y servicios para otros adultos mayores. Bravo cita el caso de una cadena de supermercados venezolana donde el ticket promedio de clientes mayores de 55 años supera en 30% al de los más jóvenes.

“La economía plateada no es una carga. Es una oportunidad. Y en Venezuela, con cinco millones de personas en ese rango, es una oportunidad país”.

Un plan de acción en 30 días

La entrevista culmina con una propuesta concreta de cuatro pasos para quienes desean reinsertarse laboralmente: Auditoría de valor personal. “¿Qué sé hacer? ¿Qué me gusta? ¿Qué puedo enseñar?; una investigación de mercado. “¿Quién necesita lo que yo sé?”; el diseño de propuesta. “Un elevator pitch claro, breve y potente” y finalmente,  “contactar organizaciones, redes, aliados. No esperar que te llamen”.

Bravo insiste en que el cambio de mentalidad es clave: “Usted no solo es una inversión de bajo riesgo, sino de alto retorno. Lo dicen los estudios: los equipos multigeneracionales retienen más clientes, innovan más y tienen mejor clima laboral”.

Más allá del empleo: redes, propósito y dignidad

Finalmente Bravo se refirió al sentido de utilidad: “No se trata solo de dinero. Se trata de seguir siendo útil, de compartir conocimiento, de mantenerse conectado. El trabajo también es identidad”.

Universidades, ONG y plataformas digitales pueden ser aliados en este proceso. Pero el primer paso, dice Bravo, es personal: “Hay que dejar de pedir permiso para existir. La experiencia no se jubila”.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

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