Para la periodista María Isabel Párraga, el panorama político de cara a las elecciones presidenciales del 2024 estará mediado por las estrategias que tome el madurismo frente al conflicto territorial en el Esequibo. «Viene a la mente el tema de las Malvinas: en momentos de situaciones políticas con gobiernos de cierto corte autoritario, el elemento de unificación a través de un factor externo siempre ha sido un escenario»
«La participación de las elecciones primarias fue una sorpresa para todo el mundo: para el gobierno, para la propia Comisión Nacional de Primaria (CNP) y para los medios de comunicación que iban a hacer la cobertura. Los miembros del madurismo empezaron a subir el coro de la descalificación. Ahora quedó en evidencia que siguen controlando las instituciones. Lo que sí no esperaban era utilizar estas balas de otras instituciones estatales para las primarias», dijo el director editorial de Runrun.es, Luis Ernesto Blanco, durante el encuentro de la Alianza Rebelde Investiga (ARI) titulada «Decisión del TSJ sobre la primaria: ¿Una muestra de debilidad o fuerza del gobierno?».
La coalición de los medios de comunicación TalCual, El Pitazo y Runrun.es hizo un panel virtual este primero de noviembre para analizar el impacto de las elecciones primarias de la oposición en la política venezolana. La periodista Ronna Rísquez, coordinadora de ARI, entrevistó a los periodistas César Bátiz, director de El Pitazo; a María Isabel Párraga, de Venezuela Adentro; a Luis Ernesto Blanco, director de Runrun.es, y a Luisa Quintero, reportera de la fuente política de TalCual.
«Recordemos que durante todo este tiempo la Comisión de Primaria ha sufrido cuestionamientos desde los actores internos y ataques de actores externos, como Diosdado Cabello (y otros miembros del Partido Socialista Unido de Venezuela)», enfatizó Quintero. «Luis Ratti fue una persona que se movió bastante al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) para que se emitieran sentencias al respecto, sobre todo contra la candidata María Corina Machado».
La periodista especializada en la fuente política aseveró que el régimen de Nicolás Maduro ha creado matrices de opinión que se cristalizaron en la decisión del TSJ para «dejar sin efecto» las elecciones primarias de la oposición el pasado 30 de octubre, ocho días después de los comicios.
«Se introdujeron varias denuncias de amparo sobre habeas data que buscaban detener el proceso en cierta medida, aunque el registro electoral son datos libres. No es llamativo que uno de los delitos que pusieron los dos fiscales que están investigando a las primarias es la usurpación de identidad, con la narrativa de que varias personas votaron bajo el nombre de otros individuos. Entonces lo que estamos viendo ahora es la cristalización de reacciones que se venían dando desde antes de las primarias», agrega la periodista de TalCual.
Poca aceptación en el madurismo
Para Batiz, las elecciones primarias dejó en evidencia que Nicolás Maduro tiene poca popularidad entre los votantes venezolanos, tal como lo infieren encuestadoras de opinión pública como Delfos. Mientras tanto, el objetivo del gabinete madurista es conseguir recursos para venderse como «un candidato potable» frente a las presidenciales del 2024.
«Maduro tiene una bajísima intención de voto y un alto rechazo. Según las encuestas de Delfos, el chavismo duro tiene una intención del 11 % de querer un cambio de poder. Maduro no tiene los recursos para venderse como un candidato potable. En China no le dieron dinero», asevera el director de El Pitazo. «Tras ese fracaso, deben sentarse con Estados Unidos para que obtengan más ganancias con la explotación del petróleo. Por eso es que el gobierno está en reuniones con la oposición y el gobierno norteamericano».
Sin embargo, Batiz advierte que «sería un error asumir que el madurismo está derrotado», ya que puede mantener otros mecanismos de coerción y persecución política para mantenerse en el poder, como lo ha hecho desde el 2014.
«El gobierno madurista no tiene ningún motivo para habilitar a María Corina Machado porque sería decirle que ella es la siguiente presidente», reflexionó Batiz. «Allí entonces entra el factor de Estados Unidos: todos los representantes del gobierno norteamericano dicen que noviembre es un mes decisivo para que el madurismo libere a los presos políticos y mejorar otros factores de derechos humanos para levantar las sanciones. Habrá que ver si habilitan a Machado. El petróleo venezolano ya no es tan decisivo para Estados Unidos. Joe Biden, poco a poco, ha aumentado la producción de crudo en los últimos años».
Las costuras de la oposición
Luis Ernesto Blanco coincidió que «definitivamente lo que lleva a Maduro a las negociaciones es la debilidad económica y política». Pero aseveró que las primarias, y la gran diferencia de aceptación entre los candidatos, también mostró que «las voces de la oposición deben evaluar cómo sería la participación del voto en las presidenciales con María Corina Machado y cómo sería sin ella».
«Los analistas políticos han advertido que la participación de los políticos inhabilitados en las elecciones presidenciales no se ha discutido todavía ni en las conversaciones privadas ni públicas que se están dando en Barbados entre la oposición y el madurismo», aclaró el editor de Runrun.es.
Quintero agregó que la oposición ahora enfrenta un dilema con la inhabilitación de María Corina Machado y la decisión del TSJ este lunes, donde la Plaatforma Unitaria debe analizar la participación de la candidata de Vente Venezuela en los próximos comicios presidenciales.
«El mejor escenario que tiene la oposición es que se genere una presión en Barbados y del gobierno de Estados Unidos para que habiliten a Machado. También se habla que ella escoja a un representante en su nombre, pero eso no tiene mucha aceptación. Ya Machado tuvo una reunión con la Plataforma Unitaria para resolver estos escenarios. Pero, hasta ahora, la posición es ir con la candidata como lo dice su lema político: “hasta el final”», agregó.
«Ni María Corina ni la oposición son las mismas de antes»
María Isabel Párraga recordó que el partido Vente Venezuela demostró con estas elecciones que está teniendo una «maquinaria política» más efectiva que Acción Democrática, Copei y Primero Justicia, partidos críticos al chavismo que entre el año 2000 y 2014 mantenían popularidad entre los votantes.
«Ni María Corina Machado ni la oposición son las mismas de hace diez días. Ella tiene una oportunidad que no tuvo hace años y la está administrando. Yo veo más que ella trabaje en un acuerdo o una negociación de su candidatura con la oposición a que ella sea habilitada», dijo la periodista de Venezuela Adentro. «Ya no se ve como una candidata tan radical y explosiva, como hace unos meses atrás».
Luis Ernesto Blanco consideró que la oposición debe «sincerar las maquinarias de los partidos tradicionales de oposición», que ya no mueven tanto apoyo popular como a inicios de la década del 2010.
Frente a Barbados, la CPI y Guayana
Dentro del panorama futuro después de las elecciones y las decisiones del TSJ, Párraga opinó que la política venezolana estará mediado por las estrategias que tome el madurismo frente al conflicto territorial en el Esequibo. «Viene a la mente el tema de las Malvinas (en Argentina, en 1982): en momentos de situaciones políticas con gobiernos de cierto corte autoritario, el elemento de unificación a través de un factor externo siempre ha sido un escenario», dijo.
Luisa Quintero opinó que el régimen de Nicolás Maduro puede aumentar sus patrones de represión, sobre todo por la investigación que llevan sus miembros frente a la Corte Penal Internacional (CPI) sobre los presuntos crímenes de lesa humanidad.
«En esos contextos donde la CPI va en favor de las víctimas siempre aumenta la persecución política. (…) Es un gobierno que se ha visto obligado a negociar, y recordemos que son acuerdos parciales, que van a ir afinando poco a poco. Tampoco no debemos dejar debajo de la mesa que está el Fondo Social de la ONU para atender la emergencia humanitaria compleja», agregó la periodista de TalCual.



