Observatorio de Universidades: Gobierno limita las opciones de estudio en Venezuela

En cierta forma, según el OBU, la crisis del país se refleja en la baja matrícula estudiantil de las universidades autónomas y bolivarianas

Foto: Tairy Gamboa

El Observatorio de Universidades (OBU) advirtió que el gobierno de Nicolás Maduro “limita” las opciones de estudio universitarios en Venezuela al priorizar algunas carreras.

De acuerdo con un reporte del OBU, la Oficina de Planificación del Sector Universitario (OPSU) anunció la apertura del Sistema Nacional de Ingreso (SNI) entre el 22 de abril y el 31 de mayo de 2022.

Al respecto, el OBU explicó que en ese registro los estudiantes debían inscribirse, para optar a alguna de las 632 carreras que ofrece el Libro de Oportunidades de Estudios Universitarios.

Según el OBU, el gobierno identifica algunas carreras como “prioritarias”, las cuales se relacionan con la “economía productiva” y las “necesidades de la Nación”.

En 2021, el Ministerio de Educación Universitaria señaló que hay 145 carreras clasificadas como “prioritarias” (15), “derivadas” (21) y “complementarias” (109), las cuales atienden a lo que establece en el Plan de la Patria y que tienen una orientación tecnológica. Ninguna de ellas es del área de las humanidades.

 

Por otra parte, la organización señaló como que la OPSU calificó de “prioritaria” la carrera de Medicina Integral Comunitaria y son “necesarias” o “derivadas”, la Enfermería Integral Comunitaria y Bioanálisis.

En el listado de las “prioritarias” no figuran los pregrados de las escuelas de ciencias de la salud de las universidades autónomas, advirtió el OBU.

Condena a pruebas de aptitud académica

El Observatorio de Universidades recordó que el gobierno de Hugo Chávez, en 2006, anunció la prohibición de las pruebas de aptitud académica (PAA).

Las PAA era un mecanismo de selección que tenían algunas universidades, según las exigencias de calidad académica de diversas especialidades que en ellas se impartían.

Esta prueba se hacía atendiendo a lo establecido en sus reglamentos internos y en la Ley de Universidades. 

Las PAA, que no se realizaban en todas las universidades, recibieron la calificación de “excluyentes” por parte el gobierno de Chávez.

Medidas inconsultas

La supuesta intención de “democratizar” el acceso a las instituciones de educación superior generó reacciones en las universidades a las que se les impone la aceptación de los estudiantes que asigna la OPSU.

Según el OBU, esta acción se llevó a cabo sin considerar la capacidad física de las instituciones ni las condiciones de vida, entre otros aspectos.

En 2008, el Consejo Nacional de Universidades, decidió que la OPSU asignara directamente hasta 30% de las plazas disponibles para el primer semestre o año.

Posteriormente, en 2015, se publicaron en la Gaceta Oficial las “Normas sobre Perfeccionamiento del Sistema de Ingreso a la Educación Universitaria”.

 

Explica el OBU que esas normas tenían un sistema multivariable en el que el índice académico tiene un peso de 50%, las condiciones socioeconómicas 30% y el lugar de donde provengan el 15%. 

En cuanto al 5%restante, el mismo corresponde a actividades de tipo sociocomunitarias que desarrolle el aspirante.

La exclusión se expresa de otras formas

En cierta forma, según el Observatorio de Universidades, la crisis del país se refleja en la baja matrícula estudiantil de las universidades autónomas y bolivarianas.

Para los bachilleres, la prioridad es ganarse la vida en diversos oficios, debido a la imposibilidad de muchos de trabajar y estudiar como en años anteriores.

Además, destacan las políticas intervencionistas del Gobierno en contra de las universidades que no controla también resulta en magros beneficios para el país. 

Por ejemplo, una de las carreras de mayor demanda de la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado, Medicina, tenía en años anteriores una lista de entre 500 y 600 aspirantes que no fueron asignados por la OPSU y querían ingresar a través de un censo interno de la Universidad.

 

Sin embargo, el OBU pudo conocer que en lo que va de 2022, solo se han censado un poco más de 60 bachilleres. 

*También puede leer: Marco jurídico no aborda correctamente el acoso escolar

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En cierta forma, según el OBU, la crisis del país se refleja en la baja matrícula estudiantil de las universidades autónomas y bolivarianas

Foto: Tairy Gamboa

El Observatorio de Universidades (OBU) advirtió que el gobierno de Nicolás Maduro “limita” las opciones de estudio universitarios en Venezuela al priorizar algunas carreras.

De acuerdo con un reporte del OBU, la Oficina de Planificación del Sector Universitario (OPSU) anunció la apertura del Sistema Nacional de Ingreso (SNI) entre el 22 de abril y el 31 de mayo de 2022.

Al respecto, el OBU explicó que en ese registro los estudiantes debían inscribirse, para optar a alguna de las 632 carreras que ofrece el Libro de Oportunidades de Estudios Universitarios.

Según el OBU, el gobierno identifica algunas carreras como “prioritarias”, las cuales se relacionan con la “economía productiva” y las “necesidades de la Nación”.

En 2021, el Ministerio de Educación Universitaria señaló que hay 145 carreras clasificadas como “prioritarias” (15), “derivadas” (21) y “complementarias” (109), las cuales atienden a lo que establece en el Plan de la Patria y que tienen una orientación tecnológica. Ninguna de ellas es del área de las humanidades.

 

Por otra parte, la organización señaló como que la OPSU calificó de “prioritaria” la carrera de Medicina Integral Comunitaria y son “necesarias” o “derivadas”, la Enfermería Integral Comunitaria y Bioanálisis.

En el listado de las “prioritarias” no figuran los pregrados de las escuelas de ciencias de la salud de las universidades autónomas, advirtió el OBU.

Condena a pruebas de aptitud académica

El Observatorio de Universidades recordó que el gobierno de Hugo Chávez, en 2006, anunció la prohibición de las pruebas de aptitud académica (PAA).

Las PAA era un mecanismo de selección que tenían algunas universidades, según las exigencias de calidad académica de diversas especialidades que en ellas se impartían.

Esta prueba se hacía atendiendo a lo establecido en sus reglamentos internos y en la Ley de Universidades. 

Las PAA, que no se realizaban en todas las universidades, recibieron la calificación de “excluyentes” por parte el gobierno de Chávez.

Medidas inconsultas

La supuesta intención de “democratizar” el acceso a las instituciones de educación superior generó reacciones en las universidades a las que se les impone la aceptación de los estudiantes que asigna la OPSU.

Según el OBU, esta acción se llevó a cabo sin considerar la capacidad física de las instituciones ni las condiciones de vida, entre otros aspectos.

En 2008, el Consejo Nacional de Universidades, decidió que la OPSU asignara directamente hasta 30% de las plazas disponibles para el primer semestre o año.

Posteriormente, en 2015, se publicaron en la Gaceta Oficial las “Normas sobre Perfeccionamiento del Sistema de Ingreso a la Educación Universitaria”.

 

Explica el OBU que esas normas tenían un sistema multivariable en el que el índice académico tiene un peso de 50%, las condiciones socioeconómicas 30% y el lugar de donde provengan el 15%. 

En cuanto al 5%restante, el mismo corresponde a actividades de tipo sociocomunitarias que desarrolle el aspirante.

La exclusión se expresa de otras formas

En cierta forma, según el Observatorio de Universidades, la crisis del país se refleja en la baja matrícula estudiantil de las universidades autónomas y bolivarianas.

Para los bachilleres, la prioridad es ganarse la vida en diversos oficios, debido a la imposibilidad de muchos de trabajar y estudiar como en años anteriores.

Además, destacan las políticas intervencionistas del Gobierno en contra de las universidades que no controla también resulta en magros beneficios para el país. 

Por ejemplo, una de las carreras de mayor demanda de la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado, Medicina, tenía en años anteriores una lista de entre 500 y 600 aspirantes que no fueron asignados por la OPSU y querían ingresar a través de un censo interno de la Universidad.

 

Sin embargo, el OBU pudo conocer que en lo que va de 2022, solo se han censado un poco más de 60 bachilleres. 

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