Estimaciones de Ecoanalítica señalan que los ingresos petroleros de Venezuela pasarán de $5.714 millones en 2020 a $16.200 millones en 2022: un incremento del 183 %
El economista y socio director de Ecoanalítica, Asdrúbal Oliveros, analizó el crecimiento de la producción petrolera en Venezuela en los últimos 18 meses. Mediante un hilo publicado en su cuenta en Twitter, Oliveros explicó a qué se debe este aumento y los principales obstáculos que enfrenta.
Según el director de Ecoanalítica, la producción petrolera venezolana se ha recuperado de forma lenta pero sostenida: ha aumentado 104% desde su punto más bajo en julio del 2020.
Estimaciones de Ecoanalítica señalan que los ingresos petroleros de Venezuela pasarán de $5.714 millones en 2020 a $16.200 millones en 2022: un incremento del 183 %.
Es decir que, en promedio, las exportaciones cerrarán en un promedio de 830,000 barriles por día.
Sin embargo, Oliveros destaca que este crecimiento se está produciendo en un ambiente de opacidad, debido a que los proyectos mixtos de Pdvsa con empresas extranjeras, que llegaron a aportar 70% de los ingresos durante la caída de la producción, se han desvanecido.
Inicio de la crisis
Asdrúbal Oliveros señala que los cambios en la producción petrolera venezolana se remontan al inicio de la crisis venezolana, cuando el desplome global de los precios del petróleo –en un contexto nacional de corrupción y mal manejo– resultó en una caída de la producción de -27,4% entre 2014 y agosto de 2017.
Luego de esto vinieron las sanciones financieras en 2017, las cuales generaron otra caída de -29,1% en dos años y medio, lo que ahuyentó a las empresas extranjeras y derivó en que Pdvsa maneje las exportaciones casi de forma exclusiva.
“Para julio de 2019 -tras años de corrupción y mal manejo que carcomieron a la industria petrolera y colapsaron el sector eléctrico, más el peso de nuevas sanciones más agudas- la producción llegó a un promedio mensual de 392.000 bpd: la cifra más baja desde 1934″, apuntó el experto.
El tibio repunte
Oliveros indicó que, a pesar de todos los obstáculos, la producción ha tenido un repunte de 104%: 804.000 bpd en los últimos tres meses reportados (diciembre 2021-febrero 2022). Pero que, aún así, esto es apenas la sombra de los más de 2,500M bpd que producía Venezuela en enero del 2016.
“Calculamos que el flujo de caja de gobierno por exportaciones petroleras tendrá un repunte de 141,4% en 2022 luego de un incremento de 24,4% en 2021 respecto al 2020”, dijo.
El director de Ecoanalítica indicó que el tibio repunte venezolano se debe a un complejo sistema de comercialización de crudo elaborado para evadir sanciones, que incluye triangulaciones, descuentos y envíos a destinos opacos con herramientas de geolocalización apagadas.
Señaló que un punto clave para la distribución de petróleo es que ahora Venezuela obtiene con mayor regularidad (a falta de sus proveedores americanos) diluyentes provenientes de Irán, lo que es crucial para comercializar el crudo.






