ONU: 98% de las pruebas de COVID-19 en Venezuela tienen poca capacidad para detectar la enfermedad - Runrun
ONU: 98% de las pruebas de COVID-19 en Venezuela tienen poca capacidad para detectar la enfermedad
La OCHA recomienda un “incremento masivo del número de pruebas de diagnóstico para identificar los casos”, al tiempo que explica que, una vez identificados, los contagiados deben aislarse y sus contactos cumplir una cuarentena

 

La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA) reveló que apenas 2,37% de las pruebas de diagnóstico de COVID-19 aplicadas en Venezuela son PCR, y que el resto son exámenes rápidos con “sensibilidad limitada”, término que se utiliza para describir la poca capacidad que tienen para detectar la enfermedad.

La información la difundió la organización este viernes, 22 de mayo, en su informe actualizado sobre la situación de la pandemia en el país, en el que se reporta que, hasta el 21 de mayo, las autoridades habían realizado 697.691 pruebas. De estas, estima la ONU según el último dato disponible, que al menos unas 16.577 son pruebas PCR, que son las que pueden detectar el material genético del coronavirus por medio de las muestras extraídas de las secreciones respiratorias del paciente y son recomendadas por la Organización Mundial de la Salud.

En el documento, la OCHA exhorta al gobierno a elevar su capacidad de procesamiento de pruebas PCR, que pasó de 100 a 600 diarias en las últimas semanas.

“El aumento en la capacidad de aplicación de pruebas PCR es una prioridad para la respuesta considerando que las pruebas rápidas tienen una sensibilidad limitada si son realizadas a personas con menos de 5-8 días de haber sido infectadas. La capacidad del laboratorio del Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel en Caracas se ha ido aumentado, y está procesando aproximadamente unas 600 pruebas PCR diarias con planes en marcha para seguir aumentando su capacidad”, indica el informe.

Más adelante, se recomienda “un incremento masivo del número de pruebas de diagnóstico para identificar los casos”, los cuales, una vez identificados deben ser aislados, mientras que “sus contactos deben cumplir una cuarentena”.

La OCHA recordó que el Ejecutivo anunció la extensión por treinta días del estado de alarma y de las medidas de cuarentena y distanciamiento físico que han sido implementadas desde el 13 de marzo, prorrogando la vigencia del decreto hasta el 12 de junio.

“La OPS/OMS sigue recomendando que el relajamiento de las medidas de cuarentena para el aplanar la curva sea gradual y siga criterios epidemiológicos (…) Asimismo, para la población general se debe continuar haciendo énfasis en las medidas de distanciamiento físico, lavado de manos continuo y desinfección de superficies”, recalca.

El informe también recoge que el flujo de personas retornando desde países vecinos se ha mantenido tanto por el ingreso fronterizo como por los vuelos humanitarios que han implementado las autoridades. Apunta que del 6 de abril al 21 de mayo, se registró un total de 45.905 personas retornadas a la nación, de las cuales 510 personas han dado positivo a la prueba de la COVID-19. La estadística apunta que, en promedio, 1.000 personas ingresan diariamente a Venezuela por sus fronteras terrestres.

Adicionalmente, desde el comienzo de la cuarentena nacional y el cierre de la frontera por Colombia a mitad de marzo, unas 40.000 personas regresaron al país, resultando en un retorno de más de 80.000 personas según cifras oficiales.

La OCHA explicó que el protocolo de control sanitario y epidemiológico que implementa el gobierno con los retornados consiste en la aplicación de pruebas de despistaje en la frontera. La mayoría de estas son exámenes rápidos. Quienes reciben un diagnóstico negativo son llevados a los Puntos de Atención Social Integral (PASI) para cumplir la cuarentena.

Pero los períodos de aislamiento, hasta hace poco, no eran los mismos en todos los estados. Según la ONU, en Táchira, los retornados permanecían solo cinco días antes de ser trasladados a sus destinos, mientras que en Apure, Bolívar y Zulia, la cuarentena se extendía por 14 días.

“Debido al número creciente de personas positivas entre los retornados, se revisó esta política y ahora todas las personas retornadas deberían cumplir con 14 días de cuarentena en el estado por el que ingresan al país. Las personas retornadas cuyas pruebas dan un resultado positivo, reciben atención médica y son mantenidas en aislamiento. Las autoridades nacionales coordinan el transporte de las personas retornadas a sus estados de destino después de tener una segunda prueba rápida negativa. Cada estado estableció protocolos de recepción de las personas retornadas para evitar la transmisión de COVID-19”, apunta la nota.

En el informe se alerta que las organizaciones humanitarias continúan reportando obstáculos operativos por las restricciones de circulación y acceso en el país, “así como la disrupción de la cadena de suministro a nivel mundial”. La escasez de gasolina es una de las principales limitaciones que enfrentan.

La oficina de la ONU también destaca las fallas en el funcionamiento de servicios públicos como electricidad, agua y gas doméstico. “En varios estados, especialmente del occidente del país y la región andina, se registran cortes de energía prolongadas, y que impactan también en los niveles de suministro de agua y en el rendimiento de la red de telecomunicaciones. Se han reportado protestas en algunas comunidades sobre el funcionamiento de servicios públicos”, indica.

Según el documento, hasta el 8 de mayo se recibieron reportes de 36 organizaciones que han implementado 557 actividades humanitarias, en 16 estados, que han beneficiado a 1.020.877 personas. Además de las intervenciones en respuesta directa a la COVID-19 y la atención de personas retornadas, diversas organizaciones han reportado la continuidad parcial de actividades en los clústeres de educación, nutrición, seguridad alimentaria y protección.