Cada vez que presenciamos el lanzamiento de un nuevo producto Apple existe ese mix suspenso y adrenalina que invade el cuerpo de todo geek. Ver el escenario iluminado, el público a la espera, la prensa internacional esperando por la nueva gran noticia del dÃa en el mundo tecnológico.
Si bien no todos los espectáculos de Apple han sido GRANDES noticias, si algo tienen es que han sido GRANDES espectáculos. Con Jobs al timón de una empresa que antes era el cachorro más enfermo de la camada y ahora goza con la bendición de los Dioses, tenÃamos un buen espectáculo garantizado. En la biografÃa de Jobs se habla con extrema atención al detalle de la preparación y el tiempo invertido en preparar cada uno de los anuncios de la empresa de la manzana.
Desde el lanzamiento del primer iPod, hasta el del iPhone y el iPhone 3 y 4, la llegada del iPad, o inclusive más lejano todavÃa la presentación de la primera iMac Apple habÃa sabido manejar las expectativas de su audiencia y conducirlos hasta un frenesà que los llevarÃa a correr a las tiendas a comprar sus productos como adictos al crack.
Lamentablemente esta vez Apple no logró tener el efecto que por casi 30 años habÃa tenido en mi. Siempre atento a la tecnologÃa y el diseño, y teniendo la mezcla perfecta de ambos mundos en cada uno de sus productos, me sentà defraudado por la presentación del nuevo iPad el dÃa de ayer.
El show dejó de ser un espectáculo magistral… Ojo, puede que sea la falta del maestro de ceremonia, los nervios del nuevo CEO o que verdaderamente el producto no haya cumplido con la expectativa que se habÃa creado. Sea por la razón que sea, lo que vi no me impresionó.
SÃ, entiendo los avances tecnológicos, entiendo la mejora de resolución y procesamiento y entiendo que se abre un nuevo capÃtulo en el mundo del desarrollo de aplicaciones para iOS, pero siento que nos están vendiendo un nuevo producto en la misma caja de antes. Por fuera sigue siendo el iPad 2, no se ve cambio alguno. Este sentimiento ya lo tuve con Apple recientemente. Fui uno de los primeros en cambiarme de mi iPhone 4 al nuevo iPhone 4S. La historia se repite… Mejoras de sistema, inclusión de Siri, mejor procesador, mejores gráficos, conexión 4G… ¡¡¡Pero mismo empaque!!! Y el colmo es que ni en la cámara innovaron, sino que se copiaron la última versión del iPhone 4S.
Antes los cambios habÃan sido más significativos: del iPad pasamos al iPad 2 que ahora incluÃa cámaras, del iPhone pasamos al iPhone 3G que ahora contaba con dos cámaras y un nuevo diseño, del iPod al iPod Touch y asà sucesivamente.
Estoy seguro que el iPad 3 se va a vender como pan caliente, les aseguro que las acciones de Apple subirán y que se mantendrá como lÃder del segmento que inventó, pero hasta cuando vamos a tener un diseño estático y solo vamos a ver cambios en las tripas de los productos de una manzana que está dejando de sorprender mientras la competencia hace todo lo posible por convencernos de pasarnos al lado oscuro de la fuerza.
¿Es demasiado pedir que cambien un poco el diseño exterior de sus productos para que el consumidor sienta que está adquiriendo un nuevo producto?
Lamento decirlo… Pero esta vez Apple no logró impresionarme con sus novedades técnicas. El usuario de Apple está acostumbrado a sorprenderse con el diseño (50%) y las capacidades técnicas de sus productos (50%).
Desde el lanzamiento del primer iPad me he resistido a comprarla. Siento que hay demasiado espacio para mejorar el producto. Desde la inclusión de puertos de memoria extraÃble, pasando por un puerto de salida Micro HDMI, hasta un puerto de entrada USB. Parece que me queda por lo menos un año más sin iPad, ya que no veo el dispositivo que siento que quisiera tener.
Esperamos que en Abril, fecha tradicional de mejoras en el área de computadoras o en Octubre y Septiembre, meses habituales de nuevos lanzamientos de Apple para celulares, logren cautivar de nuevo a usuarios como Yo con verdaderas novedades que estén cargadas de diseños innovadores y capacidades técnicas aún más sorprendentes. En las palabras del propio Tim Cook: “There’s a lot to look forward to” (Traducido libremente a “hay mucho por esperar”).
Por @RandomPiece







