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Enero, enero, enero… por Francisco Ibarra Bravo

Parecerá extraño hablar del mes de enero cuando apenas comenzamos el mes de diciembre, enero es quizás el mes más aburrido del año. Muchos lo enfrentan con las finanzas golpeadas luego de los excesos de navidad. Los excesos no son sólo financieros, enero es también el mes de las dietas y de tratar de rebajar esos dos o tres kilos que se ganaron luego de las interminables cenas. También es el mes del retorno de vacaciones y vuelta a las actividades. En la zona templada del hemisferio norte enero es aún más antipático. Al final de las fiestas se le agrega,  un clima más frío y días más cortos para rematar. Quizás sea en España donde todavía el día de Reyes pueda brindar algo de entretenimiento, esto pese a que Santa, luego de merendarse al Niño Jesús, también le ha puesto el ojo a los tres Reyes Magos.

El próximo enero, sin embargo, vendrá cargado de emociones en el ámbito del euro. Italia deberá refinanciar solo en ese mes, más de 40.000 millones de euros, España deberá hacer lo mismo con más de 7.000 millones de euros, Francia hará lo propio con más de 39.000 millones de euros y Alemania con más  de 26.000 millones de euros. Así pues, enero no estará exento de entretenimiento. El primer mes del año será crucial para poder determinar si los esfuerzos que se han estado adelantando y que se implementarán en el cortísimo plazo lograrán darle calma a los mercados para que todos estos países, en particular Italia, puedan obtener el refinanciamiento necesario. Italia se enfrenta a un año difícil en materia de deuda y deberá cancelar solo en intereses más de 50.000 millones de euros y refinanciar alrededor de 300.000 millones. Como están planteadas las cosas, se requiere mucho más de lo hasta ahora anunciado para que pueda hacerlo.

Es así como Italia ahora ha pasado a ser el centro de atención en la crisis del euro. Grecia parece ahora solo una piedra en el zapato con la que se puede caminar pero Italia es otra cosa.  Durante el fin de semana el nuevo gobierno italiano anunció un programa de ajuste y entre lágrimas la ministra del trabajo, anunció reformas en el sistema de pensiones. El primer ministro, Mario Monti, que a la vez funge de ministro de economía, renunció a ambos sueldos en una medida simbólica. Ya por lo menos los italianos tienen un primer ministro que no está pendiente si Kaká vuelve al Milán, de cómo evadir la justicia y las mociones de censura o de los atributos físicos de la canciller alemana. En todo caso, el camino que le resta transitar a Italia es complejo y no estará exento de contratiempos.

La semana pasada los mercados se comportaron de forma positiva, para el momento de escribir este artículo el optimismo ha continuado al inicio de esta semana. Todo esto antes de la reunión de Merkel y Sarkozy y antes de celebrarse la Cumbre Europea el próximo jueves y viernes. En medio de estos días de tranquilidad ha irrumpido S&P anunciando que existe un 50% de posibilidad de que sea rebajada la nota de calificación de la deuda de 15 países de la Unión Europea, incluida Alemania. Por supuesto que la noticia no ha sentado nada bien en Europa, el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, ha optado nuevamente por la salida fácil de desacreditar al mensajero. La canciller Merkel mucho más hábil, ha preferido ignorar y centrarse en los esfuerzos necesarios para salvar la unión monetaria. Así pues, mientras algunos piensan en las fiestas de diciembre otros saben que enero llegará y con él, además del frío, llegarán mayores dificultades. En el fondo todos ellos además saben que luego de enero, viene febrero…

Francisco Ibarra Bravo

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Parecerá extraño hablar del mes de enero cuando apenas comenzamos el mes de diciembre, enero es quizás el mes más aburrido del año. Muchos lo enfrentan con las finanzas golpeadas luego de los excesos de navidad. Los excesos no son sólo financieros, enero es también el mes de las dietas y de tratar de rebajar esos dos o tres kilos que se ganaron luego de las interminables cenas. También es el mes del retorno de vacaciones y vuelta a las actividades. En la zona templada del hemisferio norte enero es aún más antipático. Al final de las fiestas se le agrega,  un clima más frío y días más cortos para rematar. Quizás sea en España donde todavía el día de Reyes pueda brindar algo de entretenimiento, esto pese a que Santa, luego de merendarse al Niño Jesús, también le ha puesto el ojo a los tres Reyes Magos.

El próximo enero, sin embargo, vendrá cargado de emociones en el ámbito del euro. Italia deberá refinanciar solo en ese mes, más de 40.000 millones de euros, España deberá hacer lo mismo con más de 7.000 millones de euros, Francia hará lo propio con más de 39.000 millones de euros y Alemania con más  de 26.000 millones de euros. Así pues, enero no estará exento de entretenimiento. El primer mes del año será crucial para poder determinar si los esfuerzos que se han estado adelantando y que se implementarán en el cortísimo plazo lograrán darle calma a los mercados para que todos estos países, en particular Italia, puedan obtener el refinanciamiento necesario. Italia se enfrenta a un año difícil en materia de deuda y deberá cancelar solo en intereses más de 50.000 millones de euros y refinanciar alrededor de 300.000 millones. Como están planteadas las cosas, se requiere mucho más de lo hasta ahora anunciado para que pueda hacerlo.

Es así como Italia ahora ha pasado a ser el centro de atención en la crisis del euro. Grecia parece ahora solo una piedra en el zapato con la que se puede caminar pero Italia es otra cosa.  Durante el fin de semana el nuevo gobierno italiano anunció un programa de ajuste y entre lágrimas la ministra del trabajo, anunció reformas en el sistema de pensiones. El primer ministro, Mario Monti, que a la vez funge de ministro de economía, renunció a ambos sueldos en una medida simbólica. Ya por lo menos los italianos tienen un primer ministro que no está pendiente si Kaká vuelve al Milán, de cómo evadir la justicia y las mociones de censura o de los atributos físicos de la canciller alemana. En todo caso, el camino que le resta transitar a Italia es complejo y no estará exento de contratiempos.

La semana pasada los mercados se comportaron de forma positiva, para el momento de escribir este artículo el optimismo ha continuado al inicio de esta semana. Todo esto antes de la reunión de Merkel y Sarkozy y antes de celebrarse la Cumbre Europea el próximo jueves y viernes. En medio de estos días de tranquilidad ha irrumpido S&P anunciando que existe un 50% de posibilidad de que sea rebajada la nota de calificación de la deuda de 15 países de la Unión Europea, incluida Alemania. Por supuesto que la noticia no ha sentado nada bien en Europa, el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, ha optado nuevamente por la salida fácil de desacreditar al mensajero. La canciller Merkel mucho más hábil, ha preferido ignorar y centrarse en los esfuerzos necesarios para salvar la unión monetaria. Así pues, mientras algunos piensan en las fiestas de diciembre otros saben que enero llegará y con él, además del frío, llegarán mayores dificultades. En el fondo todos ellos además saben que luego de enero, viene febrero…

Francisco Ibarra Bravo

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