Según una reciente y curiosa encuesta, la maternidad impulsaría la venta de smartphones, y por más desacertado que pueda sonar estos resultados son llamativos y hasta coherentes.
Resulta que las mujeres, antes de pensar en tener un bebé, tienen hábitos distintos a los que presentan al momento de ser madres. Algunas de esas costumbres cambiantes tendrían que ver con el uso que le dan a su celular. Por ejemplo, cuando ellas todavía no tienen hijos, las aplicaciones que más utilizan son las relacionadas a sus contactos, el envío de mensajes de texto y los servicios de correo electrónico. En cambio, cuando tienen un bebé, sus prioridades en el tema de las aplicaciones varían a las que tienen que ver con las fotos y videos, para almacenarlas y realizar un seguimiento a esa información.
De la misma manera como un padre recién estrenado se compra una cámara de fotos y una de video, una madre quiere lo mismo. Quiere tener la opción de almacenar fotos y videos en un solo lugar… Ah y sobretodo compartirlas con sus amigas cuando salga a tomarse un café.
Otro fenómeno que debemos tomar en cuenta es que cada vez son menos las madres que pueden darse el lujo de dejar de trabajar. Hoy en día son más los abuelos los que toman el rol de padres por segunda vez al sumar nietos en la ecuación familiar. Los padres y abuelos utilizarían los smartphones para compartir momentos “especiales” con el resto de la familia cuando las distancias comeinzan a jugar un rol importante.
Según BabyCenter, empresa responsible de la recolecci´n de los datos, 53% de las madres coinciden en que la llegada de sus bebés las llevó a comprar un smartphone. Aunque la cifra puede que les parezca baja, es uno de los pocos fenómenos naturales que impulsan a los usuarios a comprar un teléfono para modernizar el que ya tienen. No por casualidad vemos más y más aplicaciones dirigidas a madres e infantes en las tiendas de aplicaciones. Para tener una idea más clara de esto podríamos ver cuanto tiempo de activación tienen los celulares en los cuales se compran estas aplicaciones.
Como trabajo en mercadeo digital creo que las posibilidades serían muy interesantes. Primero utilizaría más imágenes de bebés en comerciales de tecnología (cachorros, sexo y bebés son imágenes que venden hasta a al suegra de uno) y, segundo, recomendaría montar stands de smartphones en el piso de la matenidad de algunos hospitales. Maldita mente capitalista…!




