Mientras el vicepresidente Elías Jaua habla de que la Ley de Precios “estimulará al sector privado promoviendo la protección del poder adquisitivo de los consumidores para que tengan mayor acceso a los productos y servicios que ofrecen y las empresas no serán obligadas a producir a pérdida”, el Ministro de Alimentación Carlos Osorio destacó que una de las ventajas de la Ley de Costos y Precios es que permitirá establecer bandas de precios para distintos bienes y servicios al reiterar que en el sector privado es “increíble” la especulación que existe y que el texto legal permitirá regular sectores que no estaban controlados por legislaciones previas.
Este ministro, abusador por naturaleza y en permanente y ofensivo ataque al sector privado, amenazó a varias empresas con expropiarlas si no aumentaban la producción y al mismo tiempo bajaban los precios. En varias de esas empresas amenazadas sus directivos y propietarios le dijeron que lo hiciera de una vez por todas, pues ellos no estaban dispuestos a seguir produciendo a pérdida. Osorio, el permanente niño malcriado y guapetón de barrio, se retiró con el rabo entre las piernas sin poder decir más nada.
La demostración de que el gobierno esta enredado y tiene el juego trancado la da el mismo hecho de que no se atreve a esas expropiaciones ante la catástrofe que ya han producido en las empresas expropiadas donde su producción se vino a menos y el deterioro aumenta cada día en sus líneas de trabajo.
Lo único que le quedó al militar Osorio fue aseverar que con el nuevo instrumento legal podrán ajustar hacia arriba y hacia abajo el precio de los bienes y servicios. “Habrá productos que tenemos que ajustar hacia arriba y otros hacia abajo”, enfatizó el “expropiador”.
Por allí vienen los aumentos de varios rubros para los que sus fabricantes habían pedido ese incremento de precios y así poder salvar las empresas que han venido trabajando con unos elementos que ganan y otros que pierden y así tratar de compensar el negocio.
En razón de ello es el desabastecimiento permanente que si no es por una causa es por otra, como por ejemplo no hay envases cuando hay el alimento o viceversa, el tener envases sin tener producción.
Por eso el comandante presidente ya comenzó a dejar puertas abiertas para el alza de algunos rubros como el café y el cemento.
Respecto al café hay una seria discrepancia entre lo dicho por Chávez y lo que días atrás había expresado el ministro de Agricultura y Tierras Juan Carlos Loyo en una entrevista a EMEYN al enfatizar que el precio no se tocaría.
Estas fueron sus palabras:
“El café desde este momento está asegurado para el consumo de los venezolanos, gracias al impulso del Gobierno Revolucionario”, expresó Loyo.
A pesar del señalamiento del funcionario, se estima que este año la producción local del grano rondará los 800.000 quintales, la mitad de lo que consume el mercado.
Las importaciones han venido cubriendo el déficit y, al cierre del primer trimestre de este año, subieron 850%, en relación al periodo enero-marzo del año anterior, de acuerdo a datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).





