RIM, empresa fabricante de los celulares Blackberry, está en el medio de una transición importante. La empresa está más defensiva que nunca ante las críticas, críticas que vienen de los medios, los accionista y especialmente de sus propios empleados.
En los últimos tres meses las acciones de la empresa han caído un 46.8%, pero para entender este panorama tenemos que ver un poco más allá de los números y adentrarnos en una empresa que en algún momento fue líder del segmento.
Todo comienza con una estructura en la que tenemos a dos CEOs o directores encargados que tienen puntos de vista encontrados acerca del mercado en el que se mueve una compañía que aseguro su éxito gracias al control de un mercado gubernamental y empresarial, mercados que siempre pensó serían el foco de sus negocios.
Mientras uno de sus directores, Mike Lazaridis, buscaba innovar en terrenos como vida útil de la batería y mejor calidad del altavoz (speaker) por el otro lado estaba Jim Balsillie, quien entendía la dinámica del segmento y buscaba innovar en tecnología que llamara la atención del consumidor más allá de tener tecnología innovadora. Como ejemplo los empleados de RIM siempre utilizaban a Apple diciendo que nadie se fija en la pésima calidad de la batería del iPhone, sino en toda la tecnología que aporta en aplicaciones, sistema operativo, etc… Todas cosas en las que Blackberry puede ser catalogado como ineficiente.
Lazaridis, es un tipo vieja escuela piensa en un mercadeo retrogrado, tanto así que se rehusaba a nombrar a los teléfonos con apodos como Bold, Pearl, Storm y Torch. Lazaridis lo que quería era continuar a llamarlos por un número que identificaba el modelo: 9800, 8600… Balsillie, su contraparte, es mucho más joven y no cuenta con los credenciales académicos que tiene Lazaridis, lo que lo dejaba en todas las peleas como el perdedor.
Pero con el tiempo Balsillie iría cambiando la mentalidad de la sala de conferencias de la junta directiva, y los cambios que él pedía irían siendo aplicados poco a poco. Muchas veces a una velocidad que le costaba a Blackberry más y más terreno con el pasar de los días.
Uno de los ejemplos más claros de esto fue la tardísima incorporación de cámaras y reproductores MP3s en celulares Blackberry, ideas que Lazaridis tildaba de “descabelladas” ya que el enfoque empresa y gobierno no buscaban estas cualidades en un teléfono.
Balsillie en algún momento contó un anécdota a uno de sus empleados que me pareció impresionante. Cada vez que los equipos de ventas de RIM iban a visitar a un cliente corporativo importante se daban cuenta de una tendencia entre los gerentes de las empresas: Si bien todos tenían un Blackberry en la mano, en sus bolsillos llevaban un iPhone. Es decir, sus empresas les estaban dando un Blackberry para el trabajo, pero los empleados con su dinero estaba saliendo a comprar un iPhone. Los empleados de RIM cuentan que ese fue el momento en el que se dieron cuenta que Blackberry estaba perdiendo un segmento importante del mercado y de manera muy acelerada.
Por @Randompiece





