La historia y sus historias
Sólo tres fusilamientos polÃticos se conocieron a lo largo de la historia venezolana, y los tres fueron tan dramáticos que aún no tienen explicación y se consideran errores de quienes los ordenaron. El primero fue el de Manuel Piar. Vino después MatÃas Salazar y, por último, Antonio Paredes, de quienes hablaremos en la próximas dos entregas.
Manuel Piar nació en Curazao en 1774. Muy niño fue trasladado a La Guaira. De origen humilde, tuvo una adolescencia difÃcil, en medio de una sociedad  donde la discriminación era factor cotidiano. Se cuenta que en 1797 participó en la gran conspiración de Gual y España, un movimiento que a pesar de su clandestinidad tuvo muchos comprometidos entre los sectores populares.
Después del 19 de abril de 1810, Piar se vinculó a la armada patriota. A la caÃda de la Primera República se refugió en Trinidad.  A las  órdenes del general Santiago Mariño, desarrolla su carrera militar en el Oriente. Combatió contra Boves y contra otros jefes españoles. En 1817 fue ascendido a General en Jefe. En el Congresillo de Cariaco se dividió el mando único de BolÃvar, y Piar apoyó la decisión. Fue despojado de todo mando por órdenes del Libertador.
Capturado en Aragua de MaturÃn fue conducido a Angostura. Un Consejo de Guerra designado por BolÃvar lo condenó a muerte por insubordinación, deserción, sedición y conspiración. Fue fusilado el 16 de octubre de 1817. Era un general de piel oscura, de gran valor y popularidad entre las tropas. BolÃvar tenÃa el poder de conmutarle la pena.
SIMÓN ALBERTO CONSALVI




