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La risa es realmente divertida.
Después de la primera vez que hice un show de comedia mi único pensamiento coherente era que querÃa hacerlo otra vez de inmediato, y hacerlo mejor.
¿Por qué la risa es tan divertida?
Como psicóloga, esto es especialmente desconcertante porque casi todo lo que creemos saber sobre la risa está equivocado.
Aquà les presento diez cosas que muchos probablemente no sabÃan sobre la risa.
1. Las ratas tienen cosquillas
¿Quieres ver a una rata reÃr? Pues hazle cosquillas. Las ratas, los chimpancés y los perros se rÃen. Pero las ratas no se rÃen de chistes.
Lo hacen cuando están jugando, de la misma manera que lo hacen los humanos, para mostrar alegrÃa y para estrechar lazos.
Las ratas que jugaban más, se reÃan más. Y las que se reÃan más, preferÃan estar rodeadas de ratas que reÃan.
Esto es prueba de que la risa humana evolucionó para convertirse en un modo de expresar sentimientos, un comportamiento similar al de otros mamÃferos.
En los humanos, la risa es un importante medio de expresión, usado por muchos canales de comunicación. Piensa en las maneras que tenemos de transmitir la risa en textos como los emoticonos, o un “jajaja”.
2. La risa no es cosa de chistes
Pregunta a los adultos qué les hace reÃr, y la mayorÃa te dirá que es el humor y las bromas. Pero eso no es verdad.
Robert Provine, psicólogo de la Universidad de Maryland, se dio cuenta de que lo que de verdad nos hace reÃr más es hablar con nuestros amigos.
De hecho, cuando nos encontramos con otras personas la probabilidad de que nos riamos de algo se multiplica por 30.
Lo intrigante, con estas conversaciones, es que no nos reÃmos de chistes. Nos reÃmos de comentarios que no son ni remotamente divertidos.
Es una forma de comunicación, no una reacción.
La ciencia de la risa nos dice que ésta tiene menos que ver con los chistes y más con un comportamiento social que usamos para mostrarle a la gente que nos gusta y que la comprendemos.
3. Tu cerebro puede notar la diferencia entre risa falsa y risa espontánea
En mi laboratorio vimos la importancia de la risa al estudiar imágenes de nuestro cerebro. Comparamos la risa genuina con la que no lo es.
Tu cerebro automáticamente nota la diferencia y al oÃr risa falsa se produce mayor actividad en un área de la corteza prefrontal.
Esta zona es clave para entender las emociones de las otras personas.
Muestra que automáticamente tratamos de comprender e interpretar la risa de otra persona.
4. La risa se contagia
Escáneres de nuestro cerebro revelan que la risa es contagiosa. Incluso cuando alguien está sometiéndose a un escáner de su cerebro, lo que de por sà no es muy divertido, puedes ver que su cerebro responde a la risa de otra persona por movimientos en sus músculos faciales.
Y cuanto más predispuesta es una persona a ser contagiada con la risa, más capaz es de distinguir entre una risa real o forzada.
Contagiarnos de risa ayuda a entender el poder real de una carcajada.
5. La gente que conoces es más divertida
El hecho de que la risa estimula más risa es la razón por la que los comediantes utilizan técnicas para que su audiencia “entre en calor” y para mantener la energÃa entre actos.
Pero nuestras propias expectativas parecen jugar un papel clave.
La gente encuentra las bromas más divertidas si cree que fueron dichas por un comediante famoso.
6. La risa no te ayuda a estar más en forma
Muchos en internet aseguran que la risa es buena para la salud.
Pero eso, tristemente, no es cierto. La risa no ayuda a quemar más calorÃas que salir a correr.
Aunque la risa sà aumenta el consumo de energÃa y la frecuencia cardÃaca en aproximadamente 10-20%. Se estima que se queman de 10 a 40 calorÃas por cada 10-15 minutos de risa.
De modo que tendrÃa que reÃr durante unas tres horas para quemar un paquete de papas fritas.
7. Las relaciones duran más cuando nos reÃmos juntos
El psicólogo Bob Levenson, profesor de la Universidad de Berkeley en California, le pidió a varias parejas que mencionaran un aspecto irritante del comportamiento de su media naranja.
Aquellas parejas que sonreÃan y se reÃan juntas dijeron estar más satisfechas con la relación y permanecieron juntas por más tiempo.
Esto demuestra que la risa es una emoción que puede ayudarnos en nuestras relaciones con las personas más cercanas, algo importante cuando nos sentimos bien pero clave cuando tenemos problemas.
Poco antes del funeral de mi padre, recuerdo que dije algo a mi madre con el único propósito de hacerla reir y sentirse mejor antes de que comenzara el servicio. Y funcionó.
8. La risa requiere elegir el momento oportuno
En las conversaciones, la gente suele intercalar la risa en momentos precisos, al final de una frase. Incluso las personas que usan lenguaje de signos siguen esta regla.
A mà me intriga cómo los comediantes logran coordinar sus rutinas con las respuestas de la audiencia.
Y requiere mucha práctica ganar la confianza suficiente para dejar una pausa esperando que la gente se rÃa, y seguir adelante como si nada cuando no lo hace.
Los comediantes tienen una sensibilidad especial para detectar la forma en que la risa se va contagiando entre los asistentes a su show o parece debilitarse.
“Es difÃcil tener la confianza de pararse frente a la audiencia y no decir nada mientras la gente se rÃe. Y saber cuando volver a hablar sin interrumpir la risa o sin dejar un espacio demasiado largo”, señala Kiri Pritchard-Mclean, una comediante que también enseña a otros comediantes.
9. La risa es atractiva
¿Puede conquistarse a alguien con la risa?
Un estudio encontró que tanto hombres como mujeres colocan al sentido del humor por encina de la inteligencia, la educación, la profesión o el instinto sexual en la lista de requisitos deseables en una pareja.
Otro estudio constató que las personas que no conocemos nos parecen más atractivas si se rÃen de nuestros chistes.
10. Algunas cosas hacen reÃr casi a todos
Ningún comediante ha encontrado hasta ahora EL CHISTE que sea universalmente gracioso.
Pero cuando trato de hacer que la gente se rÃa he comprobado que algunas cosas funcionan mejor que otras.
Uno de los trucos mejores es mostrar videos de gente que trata de no reÃrse en situaciones graciosas en las que la risa no parece apropiada.
El clásico ejemplo es el de los presentadores de noticias que tratan de contener un ataque de risa.




