Nuevas medidas de emergencia en Cuba estarían a punto de ser implementadas y por ello un grupo de funcionarios ministeriales cubanos y el vicepresidente Ricardo Cabrisas que se encontraban en Caracas cancelaron abruptamente la XI reunión bilateral que analizaba los acuerdos entre los dos países.
Las versiones que corren en La Habana indican que la situación en Libia y otras naciones árabes tendrían el efecto de crear un cierto nerviosismo en la vetusta dirigencia cubana por lo que se habrían activado las llamadas Reservas del Alto Mando y las Brigadas de Acción Rápida. Aparentemente se estarían preparando para hacer unos anuncios más drásticos en referencia a la situación económica y también declarar una emergencia en varias áreas de la fallida producción cubana de alimentos.
Hasta una acusación a la mundialmente conocida bloggera cubana Yoanni Sánchez lanzada ayer catalogándola como “agente del imperialismo norteamericano” estaría relacionada con el momento que vive el gobierno de Raúl Castro.
Horas antes, ayer mismo, la Iglesia Católica cubana anunció la excarcelación de los últimos dos presos de conciencia del Grupo de los 75 en lo que constituye, según los opositores en la isla, una victoria para los familiares y los luchadores por los derechos humanos.
Lo más noticioso fue el anuncio sorpresivo de la liberación de otros 11 prisioneros no relacionados con el mencionado grupo, incluido el disidente Néstor Rodríguez Lobaina.
Los dos restantes del Grupo de los 75 son José Ferrer, de 40 años, y Félix Navarro, de 57. Ambos fueron condenados a 25 años de cárcel en el 2003.
El disidente Guillermo Fariñas, Premio Sájarov 2010 del Parlamento Europeo, dijo que el fin del proceso de excarcelaciones de esos presos políticos supone “una victoria del humanismo y la perseverancia de sus familiares y de los opositores que reclamaron su liberación”. Añadió que el próximo paso será concentrarse en que el gobierno de los hermanos Castro “no cree más presos políticos”, como lo reseñó El Nuevo Herald de Miami en su página web.
Esta es la noticia oficial de las agencias del gobierno venezolano sobre la reunión inaugurada en Caracas el pasado domingo a la que no asistió el presidente Hugo Chávez y que supuestamente habría sido terminada antes de lo previsto para permitir que uno de los vicepresidentes cubanos y sus 23 delegados ministeriales pudieran viajar a la Habana para una reunión urgente convocada por el presidente Raúl Castro:
“El ministro del Poder Popular para la Energía y Petróleo y presidente de PDVSA, Rafael Ramírez, en la instalación de la XI Comisión Intergubernamental Cuba Venezuela afirmó que temas como la informática, comunicación e información, energía, educación, industria, infraestructura, salud y asuntos sociales serán tratados en 23 mesas de trabajos que se instalarán en este encuentro. En ellas se estarán evaluando los planes en ejecución, así como también, estarán ajustando todo lo vinculado a los proyectos y contratos para su desarrollo en el 2011.
En esta comisión estarán participando representantes de la vicepresidencia y de los 24 ministerios de la República Bolivariana de Venezuela, mientras que por la República de Cuba serán 23 delegados de los distintos ministerios.
El encuentro contó con la presencia de Ricardo Cabrisas, vicepresidente de la República de Cuba, quien aseguró que “debemos implementar mecanismos necesarios para optimizar al máximo los recursos, identificar a tiempo las dificultades que puedan surgir y buscar las soluciones efectivas para el cumplimiento de las metas planteadas”.
En medio de estos rumores, esta vez no relacionados con la salud de Fidel, la prensa cubana dio cuenta de unas líneas del propio anciano en las que fijaba posición antes del próximo congreso del PCC:
“El ex presidente cubano Fidel Castro dijo el martes que renunció como jefe del Partido Comunista hace cinco años y nunca ha tratado de reanudar el cargo del que se pensaba seguía ejerciendo.
Fue la primera vez que el líder de 84 años de la revolución de Cuba declaró de manera tan directa que ya no dirige el partido que él fundó.
“Sin dudas, renuncié a todos mis cargos estatales y políticos, entre ellos el de Primer Secretario del Partido Comunista, cuando caí enfermo y nunca he tratado de ejercerlo de nuevo después de la proclamación del 31 de julio de 2006. Así lo escribió en un ensayo publicado en la prensa estatal cubana.
Dijo que nunca trató de reanudar sus posiciones “, incluso cuando recuperé parcialmente mi salud un año después, aunque todo el mundo, con afecto, continuó refiriéndose a mí por esos títulos.”
Observadores cubanos y extranjeros habían creído que jefe del Partido Comunista era el título que Castro seguía ejerciendo después de que se vio obligado a ceder el poder a su hermano menor, Raúl Castro, debido a una emergencia de salud causada por problemas intestinales.
Cuba tiene previsto celebrar su primer Congreso del Partido Comunista en casi 14 años el próximo mes.
Raúl Castro ha hecho hincapié en que el foco de la reunión será el de grandes cambios económicos a la economía cubana que permanece ligada al viejo al estilo soviético.
Hubo una intensa especulación de que el mayor de los Castro renunciaría como jefe del partido durante el evento, y su hermano asumiría ese papel.
Castro replicó al presidente de EE.UU, Barack Obama quien criticó a Cuba en un discurso en Santiago de Chile, el lunes exigiendo mayores libertades para el pueblo cubano.
“Cuando el presidente Obama miró con ansiedad entre el público después de mencionar como traicionera a Cuba, en espera de una explosión de aplausos, se encontró con un silencio glacial,” escribió Castro en el ensayo.”.





