La semana pasada una noticia resalto del montón en las páginas web de tecnología del mundo entero y es que Nokia dejaría de trabajar en su sistema operativo celular y se uniría a Microsoft para elaborar nuevos celulares para correr la plataforma Windows.
Para aquellos que no lo saben Stephen Elop, fue presidente de la División de Negocios de Microsoft entre junio de 2008 y septiembre de 2010, de donde pasó a dirigir al gigante finlandés: Nokia.
La semana pasada Elop mandó un memo interno donde decía: “Nokia se encuentra en una coyuntura crítica en la que se hace evidente que es necesario e inevitable realizar un cambio significativo. Hoy estamos acelerando ese cambio a través de un nuevo camino, apuntando a reconquistar nuestro liderazgo en smartphones, reforzando nuestra plataforma de dispositivos móviles y definiendo nuestras inversiones futuras”.
Nokia decidió de esta manera crear una alianza con Microsoft, denominada como una “asociación estratégica a gran escala con Microsoft para crear un nuevo ecosistema global’, renunciando así a su promesa de sistema operativo, Meego, y embarcándose en la búsqueda de: crecimiento en volumen de ventas y en valor al mercado. Uno de los puntos que Elop quiso resaltar fue que así Nokia podría conectar a los “próximos 1.000 millones de usuarios de Internet”, en países en desarrollo donde Nokia sigue siendo una marca poderosa.
Con Windows Phone como su nueva plataforma para smartphones, Nokia ayudaría a encaminar el futuro del sistema operativo de Microsoft, al aprovechar su experiencia en optimización de hardware, adaptación de software, apoyo de lenguaje y escala global, entre otros.
Digamos que así ambas empresas experimentarían una relación ganar-ganar, en áreas en las que ambos parecen haber fallado una y otra vez.
Esperemos que de esta unión salgan novedosos productos que cambien la manera como vemos a ambas empresas en el mundo de los celulares…







