El tÃtulo de esta columna le ha dado la vuelta a Venezuela y al mundo a través de las redes sociales. Millones de venezolanos se lanzaron a las calles de ciudades, pueblos y caserÃos este 18 de febrero hartos de la inseguridad, la escasez, la inflación, la corrupción y la impunidad. El régimen que encabeza Nicolás Maduro ha cometido quizás el más grave error al encarcelar, ese mismo dÃa al lÃder de la esperanza, al hombre que ha sabido escuchar el clamor de un pueblo hastiado de tanta sin razón.
Y es que ahora, el ejercicio del respeto a la Constitución y a las leyes se intenta recuperar desde las calles. La “rebelión estudiantil” por tanto abuso de poder e inseguridad, salió de las aulas y se trasladó a las plazas públicas, a los campos y ciudades, contagiándonos a todos… y allà continúa. Son dÃas difÃciles, de confrontaciones duras, hechas como a prueba de hombrÃa y de dignidad. “Después vendrá el silencio de la cárcel, de donde sólo saldrá junto con el grito de la libertad”.
En esta lucha que ya lleva 15 años, los tropiezos no nos han amilanado. Una y otra vez nos hemos levantado para continuar en la búsqueda del rescate de la justicia y la democracia en Venezuela. La única verdadera revolución que nos convoca a todos.
Hoy más que nunca debemos acerar el espÃritu y el alma, lamernos las heridas, poner el miedo de lado y llenarnos del valor necesario para luchar contra el militarismo, castro-comunismo y la entrega descarada de nuestra soberanÃa.
No ha llegado la hora del reposo, son tiempos de vigilia, de compromiso y resistencia. Son horas para el músculo, para el pensamiento y la acción.
Los que ahora detentan el poder no podrán cambiar la historia y hasta los nombres de nuestras riquezas. El temple de nuestros próceres corre por la sangre de las nuevas generaciones cargadas de ideales, coraje y sueños. Y segura estoy que muy pronto, comenzaremos a escribir una nueva página de nuestra historia donde la Democracia y la libertad sean los signos del futuro.
“¡Fuerza! ¡Fuerza! ¡Fuerza! Y Fe. ¡Estamos en el lado correcto de la historia! ¡Estamos al lado de la verdad!”.




