El fracaso de los regÃmenes comunistas se mide por sus crÃmenes y por la miseria a la que han sido sometidos sus pueblos. La caÃda de la URSS mostró a una Rusia empobrecida a pesar de su petróleo y a una dirigencia comunista enriquecida, cuyos magnates emergieron de la perestroika como poderosos empresarios. Aunque hay elecciones en Rusia (con denuncias de fraude), los resabios del viejo régimen aún prevalecen: HRW en su informe anual, dado a conocer esta semana, incluye a Rusia entre las “democracias ficticias”, deshonroso lugar que comparte con Venezuela, Egipto, Túnez, China, Ucrania y otros. Esta “democracia ficticia” -reza el informe- no reconoce principios como los que exigen que los gobiernos rindan cuentas en el marco del Estado de Derecho, respeten los derechos humanos y mantengan el compromiso de permitir un debate público y constante”. Las “elecciones” en estos paÃses suelen estar controladas por sus gobiernos que, asÃ, permanecen largamente en el poder.
Acaba de estallar un escándalo que involucra a la elite comunista de China, al filtrarse 2,5 millones de archivos de paraÃsos fiscales en donde familiares directos de la cúpula del Partido Comunista Chino (PCCh), como el cuñado del presidente Xi Jinping; el hijo y yerno del anterior primer ministro Wen Jiabao; la hija de su antecesor Li Peng; un yerno del fallecido Deng Xiaoping y otros -aparecen como accionistas o directores de empresas ocultas en paraÃsos fiscales (Islas VÃrgenes) con miles de millones de dólares. Solo en 2011 el monto de lo fugado de China por familiares del régimen supera los $150 mil millones. La información fue obtenida por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, siglas en inglés) y difundida en los más importantes diarios del mundo (EEUU, Alemania, Italia, España, Corea del Sur, América Latina, etc.). Uno de los sectores con más millones en esos paraÃsos fiscales es el petrolero (Petrochina, Sinopec y CNOOC), con gran poder en el buró del PCCh, con inversiones y contratos en el extranjero superiores a $780 mil millones en 2013. Los registros prueban que al menos 25 sociedades opacas han sido creadas por esta elite china, después de haber amasado grandes fortunas a la sombra del régimen. Aunque el proceso de apertura del comunismo ha sacado a cientos de millones de chinos de la pobreza, el “enriquecimiento acelerado de las elites ha erosionado la credibilidad de los mandatarios comunistas, cuyas promesas de acabar con la desigualdad y la corrupción se enfrentan a este nuevo escándalo: el uso de paraÃsos fiscales por parte de sus familiares directos” (El PaÃs Madrid 22-01-14). El alicaÃdo sector inmobiliario español se salva con la venta de lujosas mansiones adquiridas por los nuevos ricos chinos y rusos.
En la China de hoy poco o nada queda de la herencia ideológica de Mao. A su muerte llegó Xiaoping, quien impulsó reformas basadas en una economÃa de mercado que sustituyó a la ruinosa planificación soviética y desembocó en un pujante capitalismo de Estado. La famosa frase de Xiaoping “hacerse rico es glorioso” (contraria a la estupidez de Chávez de que ser pobre es bueno) movió los enormes cambios: en las capitales prolifera el lujo y en el interior aún hay mucha pobreza. Las fotos de la prensa mundial sobre los paraÃsos fiscales de la elite roja china, muestran a los “hijÃsimos del poder”con lujosos coches deportivos, joyas y ropa de diseño, similares a los que en Venezuela hemos visto en Internet a los hijÃsimos y bolichicos. El gobierno chino se apresuró a negar las evidencias denunciadas y bloqueó las Web de los diarios extranjeros que las publicaron (en tal propósito anda Maduro con su Viceministerio de Redes Sociales).
Sin embargo hay grandes diferencias entre la corrupta nomenklatura china y la boliburguesÃa saqueadora que ha dejado en la ruina a Venezuela. Mientras la elite comunista china ha convertido a su paÃs en una enorme potencia mundial alejándose del fracasado comunismo soviético, elchavismo-madurismo nos ha convertido en un paÃs mendicante y colonia de la atrasada Cuba. La elite china ha esquilmado parte de las inmensas riquezas que ella misma ha ayudado a crear, a la par que inunda los mercados internacionales con sus productos industriales y agrÃcolas, mientras que los enchufados han dilapidado un billón 600 mil millones de $, destruido la totalidad de la infraestructura heredada de gobiernos anteriores, arruinado la agricultura y la industria y condenado a los venezolanos a la escasez, colas humillantes para adquirir escasos alimentos y medicinas, a la inseguridad y el desaliento. Ahora solo cabe esperar que después de esta chinaleaks venga la bolileaks con lo saqueado por sus empresas de maletÃn.
El Universal




