Venezuela: el refugio que encontró Hollywood para los criminales - Runrun
Lo último

Venezuela: el refugio que encontró Hollywood para los criminales

jack.gif
Series y películas de televisión usan al país como el principal destino de los villanos

@franzambranor

 

ANTES QUE LLEGARA EL CHAVISMO AL PODER, Venezuela era un sitio predilecto por las productoras cinematográficas para rodar películas, series y comerciales debido a lo bajo de sus costos. Papillon (1973) con Dustin Hoffman y Steve McQueen mostró las costas venezolanas, La Ley de Murphy (1971) con Peter O Toole se paseó por el Delta del Orinoco, en la francesa Le Sauvage (1975) vimos escenas en el aeropuerto internacional de Maiquetía y en Aracnofobia (1990) con Jeff Daniels y John Goodman y producida por Steven Spielberg, presenciamos el Amazonas en todo su esplendor. 

Con Hugo Chávez y posteriormente Nicolás Maduro en Miraflores, el flujo de producciones se redujo considerablemente y Venezuela quedó como una mera referencia en el mapa para hacer visible un lugar donde los villanos pueden convivir porque no hay ley aparente.

“Punto de Quiebre con Edgar Ramírez en 2016 fue la última gran producción que se filmó en Venezuela. El tema hiperinflacionario y de la devaluación, aunado a las relaciones con Estados Unidos hace que prácticamente nada se haga en Venezuela en materia cinematográfica”, dijo José Pisano, director general de Blancica. 

Desde comedias como Un zoológico en Casa, pasando por Los Simpsons y más recientemente la serie de Amazon, Jack Ryan, a Venezuela la reflejan en pantalla o solo la nombran para señalar la guarida preferida de los malos, una etiqueta que antes estaba en manos casi exclusivas de extremistas del Medio Oriente.

“El cine siempre ha manejado históricamente unos estereotipos basados en las relaciones políticas de los países, desde la primera guerra mundial hasta la más reciente. En el caso de Venezuela desde hace varios años tenemos esa imagen y es el reflejo de un país donde la gente no quiere venir a vacacionar”, sostuvo Pisano.

Aquí vamos con algunas series y películas que reflejan el lado oscuro de Venezuela comenzando por la más reciente:

Jack Ryan: Temporada 2: amenaza mundial

Ya no solo lo dice Mike Pompeo, Elliot Abrams o el mismo Donald Trump, ahora el agente de la CIA Jack Ryan también está claro que Venezuela es actualmente una de las mayores amenazas a escala mundial. En la segunda temporada de la serie de Amazon lanzada el 31 de agosto de 2018, Ryan, interpretado por John Krasinski tendrá como misión salvar a Venezuela, algo que no ha logrado nadie en 20 años de chavismo. El personaje creado por el escritor Tom Clancy intentará investigar un envío de armas a Venezuela desde Rusia. En el trailer de la serie que se estrenará el 1 de noviembre de 2019, Ryan se pregunta lo mismo que millones de venezolanos, por qué el país con las mayores reservas de petróleo atraviesa por una crisis humanitaria. En el abreboca audiovisual, el presidente venezolano se apellida Reyes y es interpretado por el actor español Jordi Mollá. En un meeting una mujer, que puede ser cualquiera en Venezuela, dice: “presidente Reyes, usted nos ha traicionado a todos”

 

 

Punto de quiebre: el Salto Ángel y una guarida de criminales 

Regularmente el actor Edgar Ramírez pide hacer alguna referencia a Venezuela en cada una de las películas en las que aparece. Así lo hizo en Carlos interpretando a El Chacal; en Joy, cuando uno de sus hijos le pide la bendición; en Domino, haciendo de un caza recompensas latino y por supuesto en Libertador. Cuando le tocó encarnar al criminal Bodhi en el remake que hizo Hollywood de Punto de Quiebre en 2016, Ramírez sugirió hacer la escenas de escalada en el Salto Ángel. Pero la infortunada adaptación de la cinta original no solo muestra las bellezas naturales de Venezuela, sino también plasma la alfombra roja que le tienden en el país a los delincuentes. En una escena antes de escalar el monumento natural, el jefe del detective que persigue a Bodhi le dice: “Se fue a Venezuela; es hábil, sabe que nuestro gobierno no tiene política de extradición con ese país”. 

 

True Detective 2: Llegan a Barquisimeto huyendo de la ley 

En 2015, en el último capítulo de la segunda temporada de la serie de HBO creada por Nic Pizzolatto, la detective Ani Bezzerides, interpretada por Rachel McAdams, viaja a Venezuela, específicamente a Barquisimeto, donde huyeron desde Los Ángeles los presuntos responsables del asesinato del segundo a bordo de la alcaldía de la ficticia ciudad de Vinci. 

Antes de abordar un avión, Frank Semyon (Vince Vaughn) le dice a Bezzerides que debe conseguirse con su esposa Jordan (Kelly Reilly) en una plaza de Barquisimeto llamada El Obelisco. Cuando está comprando los pasajes, la vendedora le dice a Semyon: “Barquisimeto es bonita”. Ya en la capital larense, Bezzerides y Jordan se introducen en una celebración nocturna callejera que en apariencia es la correspondiente a la Divina Pastora. El contrapicado final muestra a un gentío bailando a los pies de un afiche gigante de Hugo Chávez.

 

House of cards: Puerto La Cruz es refugio de quienes huyen de la justicia americana

También en la tercera temporada de la serie de Netflix House of Cards en 2015, Doug Stamper (Michael Kelly) mano derecha del despiadado congresista y posterior presidente de los Estados Unidos, Frank Underwood (Kevin Spacey), agarra un avión a Venezuela para perseguir a un periodista que estuvo hurgando en los oscuros manejos de su jefe. “Bienvenidos a Caracas, la hora local es 3:21 de la tarde y la temperatura es 24 grados centígrados”, dice el piloto del avión mientras enfocan en un asiento del aparato un ejemplar del periódico El Nuevo País donde puede leerse: “Estados Unidos posiblemente han enviado Marinos Seals al Valle de Jordán (sic)”; el impreso tiene una foto de Underwood en la portada. 

Stamper llega a un muelle llamado Vista Marina en una supuesta Puerto La Cruz donde hay gente bailando salsa en un local. Se introduce en una embarcación donde está el periodista a quien golpea, roba una laptop y amenaza con matarlo. En House of Cards son algunos miembros del gobierno quienes transgreden las normas e integrantes de la sociedad civil los que luchan por recuperarlas. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. 

 

Homeland y la Torre de David: hogar de terroristas

En el tercer capítulo de la tercera temporada de la serie de Fox emitida en 2013, el marine sospechoso de haberse pasado a las filas del terrorismo, Nicholas Brody (Damian Lewis), llega en una embarcación a Catia La Mar y luego es trasladado al hogar donde estará escondido e incógnito: la torre de David en Caracas. Brody está mal herido y cuando despierta es atendido por un doctor en la accidentada construcción, hogar de decenas de damnificados y “homeless” hasta que Maduro decidió desalojarla en 2015. “Es un loco edificio venezolano”, le dijo el galeno al militar estadounidense. “La llaman la torre de David, no es por el Rey David, Dios no lo quiera. Es por David Brillembourg, el banquero ególatra que la encargó. Desafortunadamente David murió, la economía cayó, llegaron los okupas y voilá”, comentó el doctor. “¿Y por qué estás aquí?”, preguntó Brody. “Porque es el único lugar que nos acepta”, respondió el médico. 

Posterior a la transmisión del capítulo, tanto Venezolana de Televisión, como el resto de los medios públicos se dedicaron a criticar la supuesta saña contra la revolución chavista. Argumentaron que era la serie favorita del entonces presidente Barack Obama y que no exhibía los reales monumentos arquitectónicos de la ciudad. También señalaron que era una especie de preámbulo a una agresión estadounidense. Lo cierto es que Lewis nunca estuvo en Catia La Mar, era una playa en Puerto Rico. Y menos en la torre de David.

 

Un zoológico en casa: Entrevista a dictadores 

En la película de 2011 dirigida por Cameron Crowe, Benjamin Mee (Matt Damon) hace de un periodista y escritor que acaba de enviudar y para darle sentido a su vida compra un zoológico en decadencia y lo recupera con el apoyo de familiares y amigos. Para ubicar al espectador al principio de la cinta, la voz de uno de los hijos de Mee relata con orgullo la versatilidad de su padre. Mee es capaz de ser rodeado por miles de abejas africanas, estar en la cabina de un avión en medio de una tormenta y entrevistar a dictadores latinoamericanos. “Nosotros le dimos un crédito por 10 millones de dólares a China en petróleo, trágate esa Mister Danger”, le dice un hombre con una verruga en la frente a Mee, mientras este anota en una libreta en un autobús con hombres ataviados de rojo. Mee le pregunta al líder que cuál es su película favorita y en vez de decir El Acorazado Potemkin o Diarios de Motocicleta responde Toy Story. Seguidamente le pregunta a sus acólitos si la 1 o la 2, a lo que ellos al unísono dicen: la segunda.

 

Los próximos tres días: la casa de los fugitivos en Caracas

En la película de 2010, Los próximos tres días, John Brennan (Russell Crowe) interpreta al esposo de Lara Brennan (Elizabeth Banks), enjuiciada y encarcelada por un asesinato que afirma no haber cometido. Cansado de que las apelaciones no tengan el resultado esperado, Brennan y su esposo idean un plan de escape a una nación donde los gringos no se atreverán a ir: Venezuela. “El tiempo de vuelo a Caracas será de 5 horas y 32 minutos”, dice la aeromoza mientras los Brennan se toman de la mano en clase económica. En otra escena, en su casa de Pittsburgh, el padre de John (Brian Dennehy) abre un atlas mundial y ubica el mapa de Venezuela, segundos después los Brennan ocupan el asiento trasero de un viejo taxi mientras van por una carretera aledaña a una playa que parece del estado Vargas. La brisa de la libertad y también de la impunidad despeina la melena de Crowe. 

 

Los Simpson: Liberen a Willie 

No podía faltar la serie más longeva en la historia de la televisión estadounidense. Después de cometer una atrocidad, Willie, el bedel de la escuela donde estudian Bart y Lisa Simpson conduce a toda velocidad hacia la frontera de los Estados Unidos gritando: “Venezuela ahí voy” 

 

Enviar Comentarios



© Manapro Consultores

Enviar Comentarios