Europa: el nuevo oasis de acogida para Venezuela 

Donald Trump no había terminado de alzar la mano para juramentarse como presidente de los Estados Unidos el pasado 10 de enero y ya los venezolanos que tenían una cita agendada en la aplicación CBP One, que servía a los migrantes para tramitar asilo desde México y evitar el cruce irregular de la frontera terrestre, se vieron impedidos de pasar a suelo americano.

En abril de este año, la administración republicana revocó los permisos de residencia y trabajo concedidos a través del CBP One y ordenó a sus beneficiarios abandonar el país. Según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS por sus siglas en inglés), 936 mil personas recibieron este beneficio e ingresaron a territorio norteamericano.

Apenas este 15 de septiembre, una corte de apelaciones en Estados Unidos dio luz verde para que el gobierno de Trump ponga fin al parole humanitario que permitía a venezolanos llegar a territorio americano y vivir por un lapso mínimo de dos años.

Otras de las iniciativas de Trump fue retirar la legalidad a quienes disfrutan del Programa de Protección Temporal (TPS por sus siglas en inglés). Según cifras de organizaciones internacionales se trata de 600 mil venezolanos.

Pero gracias a la presión de sectores de la diáspora en Estados Unidos, el gobierno abrió apenas por unas horas este sábado 13 de septiembre el registro para que venezolanos puedan renovar el beneficio que les permite vivir y trabajar en suelo norteamericano.

En teoría con la extensión, los ciudadanos de Venezuela que se registraron en 2021 y 2023 podrán mantener su estatus hasta octubre de 2026.

Aunado a eso, la burocracia en torno a los migrantes continúa. Según datos de WOLA (The Washington Office on Latin America) para diciembre de 2024 había 132.272 solicitudes de asilo pendientes para ciudadanos venezolanos

Desde que Trump está en la Casa Blanca, los venezolanos que viven en Estados Unidos o pretenden migrar para allá no han tenido tregua con vuelos de deportaciones y señalamientos de pertenecer al Tren de Aragua de por medio.

Sin embargo, las trabas en el norte y en otras naciones no frenan el éxodo que según la Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela (R4V) ya alcanza los 7,89 millones de venezolanos.

“Estados Unidos era mi primera opción, pero no me fui para allá porque mi ex esposa tenía miedo al idioma”, dijo Manuel, quien primero vivió en Ecuador y luego hizo otra migración a España. 

En vista de que la tierra del Tio Sam estaba descartada, el oriundo del barrio San Agustín en Caracas empezó a barajar destinos como Chile, México y Ecuador.

“Al final escogimos esta última opción porque tengo un primo allá y la moneda es el dólar lo que nos daba cierto colchón de ahorros”.

Pero no todo fue color de rosa en la mitad del mundo, para Manuel, su ahora exesposa y dos hijos. 

“Estando allá llegó una crisis y se disparó el desempleo. El transporte público era una complicación con los dos niños y mi exesposa sufrió temas de xenofobia”.

Aprovechando la ascendencia portuguesa de su excónyuge hicieron maletas a España

“Ella consiguió trabajo inmediatamente, yo tuve que esperar un poco más. La calidad de vida es mucho mejor que en Ecuador, aunque el tema de la migración irregular pasa factura con la inseguridad, hay inestabilidad laboral y cambios de clima”.   

Según la organización statista, para enero de 2024 había en España cerca de 600 mil venezolanos, de ellos más de 100 mil viven en Madrid y alrededor de 50 mil en Barcelona.

Asilos disparados

De acuerdo a cifras de la Focus on Spanish Society, de los 27 países que conforman la Unión Europea, España fue el segundo con mayor cantidad de solicitudes de asilo en 2024 con una cifra inédita de 164 mil, lo que representó un 18%. Solo le superó Alemania con un porcentaje de 25.

El año pasado, España concentró el 90% (65 mil) de las solicitudes de asilo que hicieron los venezolanos en la UE.

De acuerdo a la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), en 2023 únicamente se concedió asilo a 12 de cada 100 solicitantes, lo que representó un retroceso de 4,5% con respecto al año anterior.    

Según un informe emitido el pasado 8 de septiembre por la Agencia Europea de Asilo, los venezolanos pasaron a ser los principales demandantes de protección internacional en la UE durante el primer semestre de 2025 con 399 mil solicitudes.

Mientras las peticiones de asilo de los ciudadanos de Siria descendieron 66% con respecto al primer semestre de 2024, las de los venezolanos aumentaron en un 31%.

España fue el país de la UE que concentró la mayoría de peticiones de asilo por parte de los venezolanos de enero a junio de este año con 93%.

“Al poco tiempo que llegué aquí fui a la oficina de asilo para solicitarlo, pero me lo negaron después de año y medio. Afortunadamente entré en el primer lote de personas a quienes les concedieron la residencia por razones humanitarias, aquí a la mayoría les niegan el asilo porque saben que no todos son perseguidos políticos”, dijo la venezolana Magaly*

A Magaly nunca le atrajo mucho la idea de irse a pedir asilo en los Estados Unidos.

“En una oportunidad nos negaron la visa americana y no nos pasó por la cabeza eso, ya habíamos venido a España y nos encantó, aquí nos han tratado bien, al principio me vine yo sola y después mi marido y poco a poco gente de mi familia, ya somos 17, incluyendo sobrinos…aparte de encontronazos con personas por temas laborales nunca he sufrido un tema de xenofobia”. 

España siempre en el radar

Para Tomas Páez, director del Observatorio de la Diáspora Venezolana, la preferencia de sus compatriotas por España es de vieja data y por supuesto la crisis en el país ha acentuado la migración hacia el viejo continente.

“Nosotros tuvimos una migración fuerte de España durante todo el siglo pasado y eso generó muchas relaciones personales y familiares. De hecho, España fue hasta el año 2015, el segundo país de destino migratorio de los venezolanos detrás de los Estados Unidos. A raíz del empobrecimiento la gente se empezó a mover hacia Colombia, Brasil, Ecuador y Perú, países que concentran el 80% de la diáspora”.

Además del idioma castellano, para Páez existen otros factores que los venezolanos ponderan a la hora de buscar un asentamiento en España

“Hay relaciones culturales, familiares, amistosas, redes…cosas que tienen un enorme peso. Muchos descendientes de italianos y portugueses prefieren España”.

Páez sentenció que aunque no se apruebe el asilo, España le brinda a los venezolanos opciones migratorias de visas humanitarias y reagrupamiento familiar.

“Es una relación cultural muy amplia. Mucha gente termina en España porque tiene redes de amigos con los que estudiaron juntos en los mismos colegios, en las mismas universidades. El resto de Europa se dificulta por el tema del idioma”.

Pese a que España es donde se da la mayor cantidad de solicitudes de asilo, Páez sentenció que otros destinos como Italia, Portugal, Francia y Alemania también son atractivos para algunos venezolanos.

“Y luego en menor grado países como Suecia, Dinamarca, Noruega, entre otros, especialmente por razones de actividad petrolera y de investigación”.

Aunque no se atrevió a hacer proyecciones sobre el futuro y posibles destinos de la diáspora venezolana, Páez enfatizó que no hay condiciones para que cese la salida masiva del país.

“No me gusta hacer proyecciones porque el futuro no es proyección del presente, nadie se imaginaba que el coronavirus iba a ralentizar este fenómeno, pero mientras se mantengan estas condiciones de deterioro económico, de precariedad de los servicios públicos, inseguridad, persecución política y educación, el éxodo va a continuar”.

*Nombre cambiado a petición de la entrevistada 

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.


Ciudadanos de Venezuela pasaron a liderar las peticiones de protección internacional en la Unión Europea durante el primer semestre de 2025. En España se concentró el 93% de las solicitudes. Para diciembre de 2024 había en Estados Unidos más de 132 mil casos de asilo esperando por respuesta
En 2024, España concentró el 90% de las solicitudes de asilo que hicieron los venezolanos en la UE
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redacción runrunes
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Donald Trump no había terminado de alzar la mano para juramentarse como presidente de los Estados Unidos el pasado 10 de enero y ya los venezolanos que tenían una cita agendada en la aplicación CBP One, que servía a los migrantes para tramitar asilo desde México y evitar el cruce irregular de la frontera terrestre, se vieron impedidos de pasar a suelo americano.

En abril de este año, la administración republicana revocó los permisos de residencia y trabajo concedidos a través del CBP One y ordenó a sus beneficiarios abandonar el país. Según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS por sus siglas en inglés), 936 mil personas recibieron este beneficio e ingresaron a territorio norteamericano.

Apenas este 15 de septiembre, una corte de apelaciones en Estados Unidos dio luz verde para que el gobierno de Trump ponga fin al parole humanitario que permitía a venezolanos llegar a territorio americano y vivir por un lapso mínimo de dos años.

Otras de las iniciativas de Trump fue retirar la legalidad a quienes disfrutan del Programa de Protección Temporal (TPS por sus siglas en inglés). Según cifras de organizaciones internacionales se trata de 600 mil venezolanos.

Pero gracias a la presión de sectores de la diáspora en Estados Unidos, el gobierno abrió apenas por unas horas este sábado 13 de septiembre el registro para que venezolanos puedan renovar el beneficio que les permite vivir y trabajar en suelo norteamericano.

En teoría con la extensión, los ciudadanos de Venezuela que se registraron en 2021 y 2023 podrán mantener su estatus hasta octubre de 2026.

Aunado a eso, la burocracia en torno a los migrantes continúa. Según datos de WOLA (The Washington Office on Latin America) para diciembre de 2024 había 132.272 solicitudes de asilo pendientes para ciudadanos venezolanos

Desde que Trump está en la Casa Blanca, los venezolanos que viven en Estados Unidos o pretenden migrar para allá no han tenido tregua con vuelos de deportaciones y señalamientos de pertenecer al Tren de Aragua de por medio.

Sin embargo, las trabas en el norte y en otras naciones no frenan el éxodo que según la Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela (R4V) ya alcanza los 7,89 millones de venezolanos.

“Estados Unidos era mi primera opción, pero no me fui para allá porque mi ex esposa tenía miedo al idioma”, dijo Manuel, quien primero vivió en Ecuador y luego hizo otra migración a España. 

En vista de que la tierra del Tio Sam estaba descartada, el oriundo del barrio San Agustín en Caracas empezó a barajar destinos como Chile, México y Ecuador.

“Al final escogimos esta última opción porque tengo un primo allá y la moneda es el dólar lo que nos daba cierto colchón de ahorros”.

Pero no todo fue color de rosa en la mitad del mundo, para Manuel, su ahora exesposa y dos hijos. 

“Estando allá llegó una crisis y se disparó el desempleo. El transporte público era una complicación con los dos niños y mi exesposa sufrió temas de xenofobia”.

Aprovechando la ascendencia portuguesa de su excónyuge hicieron maletas a España

“Ella consiguió trabajo inmediatamente, yo tuve que esperar un poco más. La calidad de vida es mucho mejor que en Ecuador, aunque el tema de la migración irregular pasa factura con la inseguridad, hay inestabilidad laboral y cambios de clima”.   

Según la organización statista, para enero de 2024 había en España cerca de 600 mil venezolanos, de ellos más de 100 mil viven en Madrid y alrededor de 50 mil en Barcelona.

Asilos disparados

De acuerdo a cifras de la Focus on Spanish Society, de los 27 países que conforman la Unión Europea, España fue el segundo con mayor cantidad de solicitudes de asilo en 2024 con una cifra inédita de 164 mil, lo que representó un 18%. Solo le superó Alemania con un porcentaje de 25.

El año pasado, España concentró el 90% (65 mil) de las solicitudes de asilo que hicieron los venezolanos en la UE.

De acuerdo a la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), en 2023 únicamente se concedió asilo a 12 de cada 100 solicitantes, lo que representó un retroceso de 4,5% con respecto al año anterior.    

Según un informe emitido el pasado 8 de septiembre por la Agencia Europea de Asilo, los venezolanos pasaron a ser los principales demandantes de protección internacional en la UE durante el primer semestre de 2025 con 399 mil solicitudes.

Mientras las peticiones de asilo de los ciudadanos de Siria descendieron 66% con respecto al primer semestre de 2024, las de los venezolanos aumentaron en un 31%.

España fue el país de la UE que concentró la mayoría de peticiones de asilo por parte de los venezolanos de enero a junio de este año con 93%.

“Al poco tiempo que llegué aquí fui a la oficina de asilo para solicitarlo, pero me lo negaron después de año y medio. Afortunadamente entré en el primer lote de personas a quienes les concedieron la residencia por razones humanitarias, aquí a la mayoría les niegan el asilo porque saben que no todos son perseguidos políticos”, dijo la venezolana Magaly*

A Magaly nunca le atrajo mucho la idea de irse a pedir asilo en los Estados Unidos.

“En una oportunidad nos negaron la visa americana y no nos pasó por la cabeza eso, ya habíamos venido a España y nos encantó, aquí nos han tratado bien, al principio me vine yo sola y después mi marido y poco a poco gente de mi familia, ya somos 17, incluyendo sobrinos…aparte de encontronazos con personas por temas laborales nunca he sufrido un tema de xenofobia”. 

España siempre en el radar

Para Tomas Páez, director del Observatorio de la Diáspora Venezolana, la preferencia de sus compatriotas por España es de vieja data y por supuesto la crisis en el país ha acentuado la migración hacia el viejo continente.

“Nosotros tuvimos una migración fuerte de España durante todo el siglo pasado y eso generó muchas relaciones personales y familiares. De hecho, España fue hasta el año 2015, el segundo país de destino migratorio de los venezolanos detrás de los Estados Unidos. A raíz del empobrecimiento la gente se empezó a mover hacia Colombia, Brasil, Ecuador y Perú, países que concentran el 80% de la diáspora”.

Además del idioma castellano, para Páez existen otros factores que los venezolanos ponderan a la hora de buscar un asentamiento en España

“Hay relaciones culturales, familiares, amistosas, redes…cosas que tienen un enorme peso. Muchos descendientes de italianos y portugueses prefieren España”.

Páez sentenció que aunque no se apruebe el asilo, España le brinda a los venezolanos opciones migratorias de visas humanitarias y reagrupamiento familiar.

“Es una relación cultural muy amplia. Mucha gente termina en España porque tiene redes de amigos con los que estudiaron juntos en los mismos colegios, en las mismas universidades. El resto de Europa se dificulta por el tema del idioma”.

Pese a que España es donde se da la mayor cantidad de solicitudes de asilo, Páez sentenció que otros destinos como Italia, Portugal, Francia y Alemania también son atractivos para algunos venezolanos.

“Y luego en menor grado países como Suecia, Dinamarca, Noruega, entre otros, especialmente por razones de actividad petrolera y de investigación”.

Aunque no se atrevió a hacer proyecciones sobre el futuro y posibles destinos de la diáspora venezolana, Páez enfatizó que no hay condiciones para que cese la salida masiva del país.

“No me gusta hacer proyecciones porque el futuro no es proyección del presente, nadie se imaginaba que el coronavirus iba a ralentizar este fenómeno, pero mientras se mantengan estas condiciones de deterioro económico, de precariedad de los servicios públicos, inseguridad, persecución política y educación, el éxodo va a continuar”.

*Nombre cambiado a petición de la entrevistada 

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.


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