Un manto opaco cubrió el proceso de negociación entre el gobierno de Venezuela y el de Estados Unidos, el cual produjo el pasado viernes 18 de julio la liberación de 252 personas que estaban detenidos en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) en El Salvador y la excarcelacion hasta ahora de una cifra cercana a 60 presos politicos en el territorio nacional.
¿Cómo se logró el intercambio de prisioneros entre Venezuela, Estados Unidos y El Salvador? fue el tema de La Conversa de la Alianza Rebelde Investiga (ARI) conformada por Runrunes, El Pitazo y Tal Cual de este martes 22 de julio.
En el programa semanal, que estuvo moderado por Ronna Rísquez, directora de ARI; Luis Blanco, director de Runrunes y César Batiz, director de El Pitazo, la vocera en español del Departamento de Estado, Natalia Molano, aseguró que la administración estadounidense del presidente Donald Trump no tuvo conversaciones directas con el gobierno de Nicolás Maduro para alcanzar el acuerdo.
“Nuestro principal interés siempre fue la liberación de los 10 ciudadanos de Estados Unidos que estaban en Venezuela, pero en ningún momento hubo una negociación con el régimen venezolano”.
Contrariando el discurso oficialista, la funcionaria estadounidense sostuvo que el presidente de El Salvador Nayib Bukele sí participó en la negociación que permitió el retorno de venezolanos que se encontraban en la cárcel de máxima seguridad centroamericana.
“El presidente Bukele fue el primero en hacer la propuesta, nuestro interés en la negociación se puso de manifiesto cuando vimos la posibilidad de que liberaran a los estadounidenses secuestrados en Venezuela, hoy podemos decir felizmente que no existen ciudadanos detenidos injustamente allá”.
Molano expresó que el gobierno de Trump nunca ha negado que su equipo asentado en la ciudad colombiana de Bogotá mantiene una comunicación mínima con la administración madurista.
“Tenemos intereses dentro Venezuela, contamos con una oficina y un enviado especial que están dedicados 100% al asunto de los estadounidenses detenidos fuera de territorio americano”.
La vocera del Departamento que lidera Marco Rubio dijo desconocer de una eventual participación del expresidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.
“Solo puedo dar fe de la intervención de nuestros representantes para Venezuela que trabajan desde Bogotá y la oficina en Washington para tratar temas de detenciones arbitrarias”.
Enfatizó que no le sorprende que mientras se producen excarcelaciones de presos políticos, por otro lado se lleven a cabo detenciones arbitrarias y desapariciones forzadas.
“No nos extraña, el régimen de Maduro regularmente miente, su modo de operar es la represión hacia su pueblo, por eso monitoreamos con mucha preocupación el acontecer venezolano”.
Sobre las denuncias de atropellos a los derechos humanos de quienes fueron trasladados y recluidos en el Cecot, Molano indicó que Estados Unidos no tuvo injerencia en ese aspecto.
“Se determinó que El Salvador iba a tener la jurisdicción de esas personas, el gobierno del presidente no tuvo acceso a monitorear las condiciones en las que estuvieron en El Salvador”.
Tampoco se refirió a Dahud Hanid Ortiz, una de las personas liberadas con nacionalidad estadounidense, señalada de cometer un triple asesinato en España.
“La ley de privacidad no nos permite discutir sobre ese caso en particular”.
Molano aseveró que actualmente no hay conversación directa con el oficialismo y tampoco se vislumbra en un futuro.
“No estamos negociando nada, no reconocemos a Maduro como representante legítimo del pueblo venezolano, lo que nos interesa es el retorno a la democracia y abogamos por la liberación de todos los presos políticos”.
La funcionaria estadounidense no negó que mantengan un diálogo con sectores de la oposición venezolana.
“Nuestra embajada mantiene una comunicación abierta con la sociedad civil y los exiliados venezolanos alrededor del mundo, los canales están abiertos. Continuamos apoyando a la sociedad en su manera de enfrentar la tiranía y represión que representa el gobierno venezolano”.
Todos son ilegales para gobierno estadounidense
Molano aseguró que el Departamento de Estado nada tuvo que ver con la captura, envío a El Salvador y designación como supuestos miembros del Tren de Aragua de 238 venezolanos.
“Fue el Departamento de Seguridad Nacional (DHS por sus siglas en inglés), ellos manejaron un criterio de cómo fue el proceso de detención y traslado hacia El Salvador, no tenemos acceso a esa información”.
Rísquez recordó que una investigación periodística reveló que más de la mitad de los enviados a la cárcel de máxima seguridad centroamericana no tenía registros criminales o cargos pendientes en los Estados Unidos y que al menos 50 ingresaron a territorio americano de manera legal con aplicación creada por la administración del expresidente Joe Biden denominada CBP One.
“Bajo la política de esta nueva administración todos estaban de manera ilegal en los Estados Unidos y tenían que ser expulsados. El Salvador se ha convertido en un aliado importante de los Estados Unidos, pero nuestro objetivo es que todos los países reciban a sus nacionales que son deportados. DHS está terminando con cualquier programa que incentive la inmigración fuera de las leyes permanentes”.
Molano recomendó a los ciudadanos estadounidenses, incluso a los que tienen residencia permanente legal y doble nacionalidad, que se abstengan de viajar a Venezuela por motivos de seguridad.
“No deben hacerlo por ningún motivo, hay un riesgo muy alto de que sean detenidos y no podemos garantizar la libertad en un futuro. Ni siquiera deben acercarse a las fronteras terrestres, incluso el aviso va para todos los países que tengan vuelos directos a Venezuela”.
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