Una negociación entre el gobierno de Nicolás Maduro y el gobierno de Donald Trump permitió el regreso al país de 252 venezolanos que estaban el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) en El Salvador a cambio de la liberación de una decena de ciudadanos estadounidenses y la excarcelación de al menos 28 presos políticos de la cárcel de Tocorón en el estado Aragua, El Helicoide en Caracas y un comando en Monagas.
Según el Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve) entre los excarcelados se encuentran el exgobernador del estado Mérida, Williams Dávila; el alcalde del municipio Mejía en Sucre, Jordan Sifuentes; el alcalde del municipio Tinaquillo en Cojedes, Ferrnando Feo; el exalcalde del municipio Sifontes en Bolívar, Carlos Chancellor y el dirigente político falconiano, Gregorio Graterol.
¿Qué hay detrás del intercambio de presos políticos y migrantes entre Venezuela y Estados Unidos? fue el tema de la edición de La Conversa de la Alianza Rebelde Investiga (ARI) conformada por Runrunes, El Pitazo y Tal Cual de este viernes 18 de julio, donde intervinieron Ronna Rísquez, directora de la ARI y César Batiz, director de El Pitazo.
A juicio de Rísquez, no existe evidencia de que los venezolanos que fueron enviados de Estados Unidos a la prisión salvadoreña pertenezcan al Tren de Aragua.
“La mayoría de estas personas no infringieron la ley en Estados Unidos y solo seis de ellos cometieron delitos violentos, solo una pequeña cantidad delinquió en Venezuela, Colombia, Chile o Perú”, dijo Rísquez.
Según la directora de ARI, 60 de las más de dos centenas de personas enviadas a El Salvador solicitaron asilo en Estados Unidos.
“La mayoría de ellos estaban dentro del proceso migratorio estadounidense, hubo fallas en los procesos y violaciones a sus derechos, no había razón legítima para tenerlos en una prisión”, agregó.
Batiz apuntó que no hubo proceso judicial y tampoco desaparición forzada masiva porque se conocía el lugar de reclusión de los detenidos.
Sobre los presos políticos del gobierno de Maduro, Rísquez expresó que no está claro el criterio de selección empleado para la excarcelación de los presos políticos en Venezuela.
“Lo que está pasando en Venezuela es algo similar a lo de El Salvador”, opinó.
Batiz informó que mientras se produjo la excarcelación de un grupo de venezolanos, funcionarios detuvieron al dirigente estudiantil de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Simón Bolívar.
La directora de ARI aseveró que todo parece indicar que la negociación fue directa entre los gobiernos de Venezuela y Estados Unidos.
“Estas personas en El Salvador eran presos de Estados Unidos, y se convirtieron en una papa caliente, porque el procedimiento que hizo el gobierno estadounidense fue irregular y no había razones para que estuviesen en El Salvador, para mí esa fue una de las razones que dispararon la negociación”, consideró.
Para Batiz, la figura del Secretario de Estados Unidos, Marco Rubio fue fundamental, así como la del presidente de la Asamblea Nacional controlada por el chavismo, Jorge Rodríguez; su hermana, la vicepresidenta de la República, Delcy Rodríguez y el ex presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero.
Rísquez destacó que “en ningún momento” ha habido señalamientos negativos hacia Trump, y que la mayoría van hacia Bukele.
Según Batiz, si en la negociación está incluido algún tipo de levantamiento de sanciones, se verá en los próximos días.
“El precio del dólar subió porque Chevron ya no está colocando divisas en el mercado. Hay una tendencia para que empresas estadounidenses sean las únicas que exploten petróleo en los campos venezolanos, esto nos llevaría a una escenario de cero soberanía, hay quienes apoyan este tipo de acuerdos porque consideran que llevaría a un cambio político”, dijo.
Rísquez apuntó que detrás de las liberaciones podría haber algo más.
“Si hay un canal de comunicación abierto entre Venezuela y Estados Unidos, pueden seguir pasando cosas, esto es quizás la primera parte de algo”, advirtió.
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