A pocos días para que finalice el año escolar 2024-2025, el balance educativo en Venezuela vuelve a cerrar con números rojos. Al igual que en años anteriores, destacan las fallas estructurales, la suspensión de salarios, los despidos masivos de docentes, el bajo rendimiento académico y la implementación de políticas educativas que, lejos de fortalecer el sistema, empeoran la situación de alumnos y docentes de instituciones públicas.
Aunque la crisis en el sector educativo data de varios años, este período en particular ha sido uno de los más críticos y difíciles. Un reporte del Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS) documentó que en 2024 se produjeron al menos 430 protestas del sector educación, mientras que en enero de 2025 los trabajadores de la educación agrupados en docentes, personal administrativo y jubilados, tomaron las calles en 60 ocasiones para exigir condiciones laborales dignas.
En agosto de 2024, Nicolás Maduro prometió cambios en el sistema educativo con la designación de Héctor Rodríguez como ministro de Educación; sin embargo, docentes, miembros del sindicato y de la Federación Venezolana Maestros (FVM), consultados por Runrun.es, concuerdan en que “el gobierno una vez más reprobó el año escolar” y que “la situación está empeorando cada vez más”.
Estudiantes: los más afectados
No cabe duda de que los estudiantes en Venezuela, independientemente del nivel que cursen, fueron los más afectados con la crisis que golpea al sector educativo desde al menos el año 2014.
Un factor que a juicio de Tulio Ramírez, presidente de la Asociación Civil Asamblea de Educación, ha deteriorado con “gran fuerza” la calidad de la educación es la implementación del “horario mosaico”, una “modalidad” que empezó a utilizarse durante los años de crisis económica y también en la pandemia como alternativa transitoria para que millones de docentes pudieran buscar otras fuentes de ingreso para poder subsistir.
A pesar de que el ministro de Educación, Héctor Rodríguez en octubre del año pasado instó a que se eliminara, por completo los “horarios mosaico”, la orden no ha sido acatada.
Ramírez explicó que esta modalidad “está afectando la calidad del aprendizaje de los estudiantes, la cantidad y la profundidad con la que deben abordarse los temas académicos”.
El presidente de la Asociación Asamblea de Educación señaló que el bajo nivel académico es una de las consecuencias “más graves” para los estudiantes. Un estudio del Sistema de Evaluación de Conocimientos en Línea (Secel) de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), correspondiente al periodo escolar 2023-2024, reveló que los alumnos desde sexto grado de primaria hasta quinto año de bachillerato aún “no alcanzan las competencias mínimas en áreas fundamentales como habilidad verbal y matemáticas”.
Según la ficha técnica del estudio, se aplicaron más de 10 000 pruebas a estudiantes de planteles públicos en Caracas, Miranda, Bolívar, Nueva Esparta, Falcón, Lara y Zulia. El mismo arrojó que el 92,09 % de los alumnos evaluados reprobó la prueba de matemáticas, mientras que un 86,21% no superó la evaluación de habilidad verbal. En cuanto a comprensión lectora, el 80,55 % de los alumnos obtuvo una calificación inferior a la aprobatoria.
Ramírez recalcó que aunque los estudiantes de planteles privados mostraron un mejor puntaje, la diferencia no fue significativa, lo que evidencia que el déficit de aprendizaje no se distingue por el tipo de gestión.
Otro punto que destaca el presidente de la Asamblea de Educación es la falta de profesores que dicten las cátedras de Matemática, Inglés, Física, Química y Biología, necesarias para todos aquellos estudiantes que deseen ingresar a la universidad y optar para una carrera de ciencias.
El deterioro sostenido del sistema educativo que viene denunciando los sindicatos y expertos en materia de educación no solo se refleja en los resultados académicos, también en la deserción escolar. Un estudio de la ONG Fundaredes, publicado en el mes de enero, señaló que la matrícula escolar ha disminuido un 46% debido al éxodo masivo de estudiantes que abandonan las escuelas por causas multifactoriales, pero principalmente económicas.
Docentes abandonados
La situación con los docentes venezolanos, lejos de mejorar, empeora con el pasar del tiempo y las políticas económicas del gobierno. Actualmente el salario de un maestro en Venezuela es de menos de 15 dólares al mes, el más bajo de la región incluyendo a Cuba y Haití.
Gricelda Sánchez, presidenta de Formación para la Dirigencia Sindical (Fordisi), sumó que debido a todo el descalabro salarial, los docentes venezolanos no cuentan con protección social, ni seguro médico eficiente que pueda cubrir los gastos de una operación quirúrgica.
Sánchez además destacó que este 2024-2025 finaliza con despidos masivos en el sector de educación y con un fuerte ausentismo por parte de muchos maestros. “El patrón no le está garantizando realmente el derecho a la educación a los niños y a los jóvenes de nuestro país”, dijo.
Carmen Teresa Márquez, presidenta de la Federación Venezolana de Maestros (FVM), comparte con Sánchez la misma preocupación sobre la “difícil situación” de los docentes en Venezuela.
Márquez denunció que desde el pasado mes de noviembre ha habido una “suspensión masiva” de más de 40 000 maestros activos y jubilados a quienes les quitan el sueldo para “darles una modalidad de pago” y luego de dos meses o más los vuelvan a incorporar a la nómina: “Realmente lo que están es quitándole el sueldo a los maestros sin haber hecho un expediente administrativo”.
La presidenta de la FVM enfatizó que este año “ha sido muy negativo” para todo el gremio. Aclaró que cuando se le suspende el sueldo a un docente es porque tiene un procedimiento administrativo o ha cometido alguna falta, pero “lo que está haciendo el gobierno es una ‘sinceración de nómina’ sin antes investigar”.
Ambas gremialistas también enfatizaron que este es otro año escolar que se va sin la discusión de un contrato colectivo que dignifique las condiciones laborales de los docentes.
Al panorama administrativo y económico se suma que ocho docentes permanecen detenidos por motivos políticos: Robert Franco (condenado a 30 años), Javier Tarazona, Dignora Hernández, María Isabella García, Carmen Salazar, Lourdes Villarreal, Carlos Gómez y Luis López.
Escuelas decadentes
El deterioro de la infraestructura escolar es un tema ampliamente denunciado por los sindicatos del sector desde hace varios años. Para 2024, cifras del Sindicato Venezolano de Maestros estimaron que 40% de las escuelas públicas del Distrito Capital presentan deterioro en sus infraestructuras.
A pesar de que no hay datos oficiales, en marzo de 2024 la asociación civil “Con la Escuela” publicó un informe sobre la situación estructural de escuelas y liceos del país el cual arrojó que el 41,77% presentaba problemas, fallas eléctricas y en el suministro de agua.
Mientras tanto, el Ministerio de Educación se ha pronunciado en varias oportunidades para informar sobre algunos temas que no resuelven la precaria situación de los estudiantes y docentes.
Anuncios de última hora
Luego de varios años sin reformar el currículo escolar, el pasado mes de junio, Héctor Rodríguez informó sobre un proceso de consulta pública para el aprendizaje de Matemáticas y Ciencias Naturales en la Educación Básica, sin ofrecer mayores detalles.
Rodríguez aclaró que el primer borrador de la consulta no implica una reforma del pénsum vigente, pero que a partir de las observaciones que reciban se elaborará la nueva reforma.
Un anuncio que generó reacciones en redes sociales fue la eliminación de los paquetes de grado por ser prácticas “costosas y excluyentes” que pueden transmitir “valores contrarios” a los que un plantel debe comunicar.
Rodríguez reiteró además que el año escolar finalizaba el 18 de julio y no antes. Calificó como “inaceptable” que algunas escuelas hubiesen finalizado sus actividades en el mes de mayo.



