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El Megafono

DDHH Olvidados |  Por querer votar, Antonio José fue asesinado en Zulia 

Antonio José
Francisco Zambrano
27/10/2023
El ingeniero de 34 años fue muerto por hombres que dispararon hacia una cola en las elecciones regionales de noviembre de 2021 

 

Antonio José Tovar Villasmil de 34 años de edad se encontraba haciendo cola para votar en las elecciones regionales del 21 de noviembre de 2021 frente a la unidad educativa Eduardo Emiro Ferrer del municipio San Francisco en el estado Zulia.

Hombres armados a bordo de camionetas y motocicletas dispararon hacia la concentración causando la muerte de Tovar Villasmil e hiriendo al farmaceuta Harold Montero de 19 años y a la docente Sonia Urdaneta de 56.

Por el homicidio y ataque al centro electoral fue detenido Nerio Luis Labarca Galván de 39 años apodado “cuchillo”, quien era funcionario de la Policía Municipal de San Francisco (PoliSur) y escolta del ex alcalde de la entidad, Dirwuin Arrieta.

Al menos otras ocho personas fueron vinculadas al asesinato de Antonio José, entre ellos el diputado y director de PoliSur, Jairo Rómulo González Colina; su guardaespaldas, Luis Ramón Cano Villalobos apodado “El Negrito”; los oficiales de policia Javier Leonardo Villasmil Castro, Otoniel Josué Troconis Ruette, Randy Carreño; Ramón Elías Muñoz Parra apodado “El Cojo”, Eduardo González y alguien conocido como alias “Keviche”

Después del suceso y con escasas evidencias, el director del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), Douglas Rico, asomó que el asesinato de Tovar Villasmil no respondia a movil político alguno.

“En Venezuela no existen colectivos armados. Se produjo un hecho delictivo aislado del proceso electoral”, dijo entonces.

El dolor sigue vivo

A dos años del asesinto de su esposo, Elieny Beatriz Becerra, no pierde la esperanza de conseguir justicia.

“El caso de mi esposo está en tribunales en el estado Zulia, lo llevan unos abogados que están con la Corte Penal Internacional junto a mi suegro, hay dos implicados, el dueño del arma y el que presuntamente disparó, ellos siguen privados de libertad, pero sin condena”, dijo Becerra.

Voceros de la ONG Justicia, Encuentro y Perdón informaron que Becerra se vio en la necesidad de salir del país para salvaguardar su integridad y la de su hijo.

“Mi vida solo se resume en el vacío y el dolor tan intenso que siento cada vez que recuerdo las ruinas que dejó esa desgracia y la falta que le hace a nuestro hijo que lo dejó de apenas cuatro años de edad”, indicó la zuliana.

Becerra sostuvo que a raíz del homicidio de su esposo debió emigrar de forma repentina y sin planificación.

Tuve que salir indocumentada a Chile porque aquí tengo a mis hermanas y es el único soporte que tengo, todavía sigo tratando de legalizar mi estatus y trabajando en lo que pueda para mantenernos con un techo y comida, ya que no he podido ejercer mi carrera por falta de documentación”.

Tranquila y feliz 

Becerra aseguró que antes de la tragedia su vida transcurría entre el trabajo y la familia.

“Nosotros vivíamos en la urbanización San Francisco, mi esposo era Técnico Superior Universitario (TSU) en metalurgia e ingeniero en materiales industriales, trabajaba en una empresa de fundición de aluminios llamada ALTEC. Era un padre excelente, un esposo admirable y un hijo que quería trabajar duro para sacar a su mamá adelante, ya que son personas de bajos recursos y solo él trabajaba”. 

Becerra se desempeñaba como docente en el liceo Eduardo Mathias Lossada en San Francisco. “Yo soy licenciada en educación, matemática y física, trabajaba con el ministerio de Educación y en un liceo privado llamado Santa Ana de Jesús. Vivíamos tranquilos y teníamos muchas metas, con ánimos de hacer una familia más grande y poder tener nuestras cosas”.

Se quitaron la careta

Para Becerra la violenta y repentina muerte de su esposo hizo ver a los zulianos la cara más hostil del régimen madurista.   

“No sé si homicidios como el de mi esposo sean los que nos lleven a una Venezuela libre, pero por lo menos sirvió para que muchos vecinos pudiesen ver de cerca la tiranía que estamos viviendo y así sumar acciones para poder llegar a tener un país con respeto a los derechos humanos”.

Ante la falta de justicia en Venezuela y la inexistencia de instituciones independientes, Becerra aspira que el caso de su esposo haga ruido en las instancias internacionales.

Después de casi dos años de su muerte la verdad es que mi suegro continúa intentando hacer justicia con los implicados directos, mientras que yo sigo luchando para llevar el caso ante la CPI y que se haga de verdad justicia para todas las víctimas de este gobierno comunista y déspota. Sin embargo en mi posición como hija de Dios solo espero que todos los involucrados sientan este inmenso dolor que sentimos los familiares de un ser tan maravilloso como lo fue Antonio José”.

Por los momentos, Elieny no se plantea regresar a Venezuela, aunque a diario sueña con eso. “Me gustaría tener la oportunidad de visitar la tumba de mi madre y mi esposo que están en la misma fosa. Mi mamá murió en junio por COVID y mi esposo en noviembre del mismo año. Quisiera volver con todo mi corazón, pero a una Venezuela donde se pueda vivir bien”. 

 

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