Reuben Morales, autor en Runrun

Reuben Morales

Lo que callamos quienes hacemos “home office”, por Reuben Morales
Un trabajador en home office no rinde más por estar en casa y no salir a trajinar por la ciudad, no…

 

@ReubenMoralesYa

¿Pensaban que nuestro secreto más grande era trabajar en pijamas? Por favor, eso es parte del nivel básico. Por eso –y en contra de la voluntad de muchos colegas “homeofficeros”– hoy saco a la luz pública una serie de secretos clasificados que durante meses mantuvimos celosamente guardados, para evitar la catástrofe más grande de todas: que nos enviaran nuevamente a trabajar a nuestras oficinas. Se trata de un código de conducta oculto que habría establecido hace un tiempo el sindicato de trabajadores en home office. He aquí el estatuto:

Un “homeofficero” no almuerza más temprano que los trabajadores de planta por estar cerca de su cocina, no. En realidad, almuerza más temprano porque después de comer suele tener agendada una de las reuniones más importantes de su jornada: la reunión con su cama para darse una buena siesta.

Un trabajador en home office no rinde más por estar en casa y no salir a trajinar por la ciudad, no. Por el contrario, rinde más porque si debe comenzar a trabajar a las 8:00 a. m., se despierta a las 7:59.

Un “homeofficero” aprovecha sus descansos para tomar pausas activas (pero porque se pausa él y se activa su perro que se está reventando de las ganas de ir al baño). Es por ello que, a golpe de diez de la mañana, muchas ciudades del planeta ahora son inundadas con un ejército de perros que son paseados por humanos en pijamas (que además son mal vistos por otros trabajadores normales que piensan que son multimillonarios desocupados).

Un trabajador en home office tiene dos y tres trabajos al día. Pero esto no es porque tenga dos o tres clientes. Es porque mientras atiende una reunión virtual de trabajo, también lava los platos que dejó sucios la noche anterior.

Un “homeofficero” es un trabajador más concentrado. Pero eso no se debe a que tiene menos distractores que alguien que vaya a la oficina; para nada. Se debe a que debe concentrarse más porque a veces atiende reuniones virtuales al mismo tiempo que está vaciando el carrito del supermercado para pasar las compras por la caja registradora.

Un trabajador en home office es un buen gestor de crisis. Porque mientras lo ves muy sonriente y presentable en su cuadrito de video de una reunión virtual, con una mano está haciéndole señas a su hijo para que se quede tranquilo, en las piernas tiene acostada a su mascota, en la cocina tiene montado un arroz y si tiene el micrófono silenciado, es porque el vecino está taladrando. ¡Ah! Y si en la reunión virtual pone un fondo detrás de sí de una aurora boreal en Islandia, es porque tiene la casa más desordenada que el cabello de Carlos Vives.

Y sí… probablemente muchos colegas “homeofficeros” me crucifiquen públicamente tras leer este artículo. Pero qué más da. Son secretos que tarde o temprano todos iban a descubrir. Sobre todo, porque ya son varios los que me vieron en mi entrenamiento de natación con mi celular metido en una bolsita para que no se mojara mientras escribía este artículo.

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad. Y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

Entrevista al hueco de mi calle, por Reuben Morales
Gracias a mí, han prosperado muchísimo los talleres de amortiguación y tren delantero. Si vieras a cuántas familias les doy de comer

 

@ReubenMoralesYa

Luego de esquivarlo, de ver cómo otros caían en él y de presenciar cómo se tragó enterito un Volkswagen Escarabajo; decidí que ya era suficiente. Entonces me bajé a hablar con él para ver si llegábamos a un pacto de no agresión:

REUBEN: Hueco, disculpa, ¿podríamos hablar?

HUECO: Claro, aprovechemos que no hay mucho tráfico y llenemos este hueco en mi agenda.

R: El único que sí podemos tapar, por lo visto. Aunque comencemos por el principio, porque llevo toda la vida viéndote aquí en mi calle. ¿Cuánto tiempo ya tienes acá?

H: Hoy estoy cumpliendo treinta y cuatro años, tres meses y doce días.

R: ¿En serio?

H: Sí… Ya son varias generaciones que han pasado por aquí.

R: La de mis abuelos, la de mis papás y la mía.

H: ¡No, chico! Carros a gasolina, carros eléctricos y ahora, los benditos scooters.

R: Tú sí sabes lo que es la inclusión.

H: Y desde antes de que estuviera de moda, porque aquí caben todos sin distingo de raza, credo o nacionalidad. Es más, mejor llámame “hueque”.

R: Ok, hueque. Y otra pregunta: ¿siempre fuiste de ese tamaño?

H: Bueno, me han tratado de hacer cirugías estéticas pero que va… al final la edad se nota igual.

R: De hecho, a mí me parece que te has vuelto más grande, ¿no?

H: Sí, aunque bueno: sigo siendo más pequeño que el hueco fiscal del país.

R: Es verdad.

H: Y ni me toques el tema de la comunidad científica, que en un año yo chupo más materia que un agujero negro y no aparezco ni en los libros de Stephen Hawking.

R: Entonces deberías hacerte una cuenta en redes sociales.

H: Sí, ya yo tengo una en Tinder.

R: ¿¿¿En Tinder???

H: Sí, porque ahí todo el mundo anda es pendiente de buscar un hueco.

R: Bueno, sí… ¿Y tienes muchos seguidores?

H: ¡Muchísimos! De hecho, mis fanáticos más fieles son los mecánicos.

R: ¡Qué pervertidos!

H: ¡No, vale! Lo que pasa es que, gracias a mí, han prosperado muchísimo los talleres de amortiguación y tren delantero. Si vieras a cuántas familias les doy de comer.

R: ¿Tienes estadísticas que comprueben eso?

H: ¡Claro, mira! Yo genero cinco mil empleos directos y ciento cuarenta mil empleos indirectos.

R: Aunque lo que más debes generar son odios.

H: Y si supieras que eso está cambiando porque en medio de la pandemia, gracias a mí, muchos conductores al menos pudieron romper la cuarentena para verse con un mecánico.

R: ¿Y qué me dices de los de la alcaldía? Esos sí te deben odiar.

H: Ni tanto porque ellos, hechos los locos, se dieron cuenta de que yo le traigo muchísimos beneficios al municipio.

R: ¿Cómo así?

H: Porque yo soy un todo en uno, mira: sirvo de reductor de velocidad. Gracias a mí, los conductores tienen que dejar de ver el teléfono para no caer aquí. Al conductor que se está quedando dormido, lo despierto rapidito. Cuando llueve, dreno el agua y así no patinan los carros. Para dar una dirección, siempre me usan de referencia diciendo: “Donde está el hueco, a la derecha”. ¡Ah!… y en temporada de lluvia, los niños y los perros me usan de piscina. ¿Qué más quieres, pues?

R: ¡No, chico!… ¡Lo menos que te mereces es que te pongamos un nombre, así como les ponen nombres a los asteroides!

H: Yo ya tengo un nombre.

R: ¿En serio? ¿Y cómo te llamas?

H: Huequeros

R: ¿Huequeros?

H: Sí: Huequeros Ramazotti.

R: ¡Es más, chico! Hagamos algo. Desde hoy, me pongo de tarea que te hagan el merecido homenaje que aún no te han hecho. ¡Un día festivo en tu honor, pues!

Entonces me paré frente al hueco y comencé a desviar los carros. Más nadie podría caer en él hasta tanto no llegara la UNESCO y lo declarara Patrimonio Mundial de la Humanidad. Inmediatamente un policía me vio en mi locura y se acercó para quitarme de la calle, pero yo comencé a gritar: “¡Con mi hueco no te metas!”. Y así fue como terminé detenido en la comandancia porque el policía pensó que yo era un trabajador sexual protestando por mis derechos “huecales”. ¿Ven? Eso me pasa por cabeza hueca.

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

Escuela para maridos, por Reuben Morales
Aquí les dejo el plan de estudios que me dictaron para su nueva Escuela para Maridos

 

@ReubenMoralesYa

Escritoras invitadas: Eris Portillo y Aimée Quintero

El otro día estábamos en un reencuentro familiar cuando, de repente, mi esposa Eris y mi prima Aimée llegaron emocionadas y nos dijeron: “¡Ya lo tenemos! Vamos a hacer una escuela para maridos”. Todos nos reímos y, al escuchar sus geniales propuestas de materias, les dije: “Tenemos que hacer un artículo de esto”. Por eso aquí les dejo el plan de estudios que me dictaron para su nueva Escuela para Maridos:

Módulo de ropa

Aquí encontrará las siguientes materias:

  1. Cómo combinarse para salir (y más importante aun: cómo combinar a su hijo).
  2. La ropa sucia no llega solita a la cesta.
  3. La ropa de colores no se lava con la blanca.
  4. No ordenes la ropa de tu esposa en el clóset. No lo sabes hacer.
  5. Las Crocs se utilizan SIN medias.
  6. Cuando la ropa tiene un huequito, ya es tarde. Va a la basura.

Módulo de relaciones interpersonales de pareja

Con asignaturas como:

  1. Jamás le digas a tu esposa cosas como “Relájate”, “cálmate”, “no es para tanto” ni “bájale dos”.
  2. No preguntes cosas como “¿Estás lista?” o “¿Cuánto te falta?”. Las esposas nunca están listas y siempre pueden demorar más.
  3. Cómo quedar bien con frases como: “Sí, amor, tienes la razón” y “Claro, amor, ya lo hago”.
  4. Técnicas de memorización para no echar el mismo cuento oootra vez.
  5. Cómo dar buenos regalos.
  6. Cómo tomar buenas fotos con el celular.
  7. Técnicas de meditación para acompañar a tu esposa al centro comercial y disfrutarlo.
  8. Cómo tener visión de futuro. La vida no es solo el aquí y el ahora.
  9. Cómo leer el lenguaje no verbal de tu esposa. Incluye apartado para aprender a leer el “sí” y el “no” de una mujer, basado en cuatro principios fundamentales:
  1. El sí, no siempre es sí.
  2. El no, no siempre es no.
  3. El sí no siempre es no.
  4. Y el no, no siempre es sí.

Módulo de cocina

Donde encontrará estos cursos:

  1. Las bolsas de té usadas no van en el lavaplatos.
  2. Los residuos de comida tampoco van en el lavaplatos. Van en la basura.
  3. La zanahoria, la papa y la cebolla se pelan antes de cocinarlas.
  4. Hacer parrilla es hacerlo todo, no solo hacer la carne y dejarle toda la preparación de los contornos a tu esposa.
  5. Los paños decorativos de la cocina son DE-CO-RA-TI-VOS. No se usan para secar nada.
  6. El cilantro y el perejil no son la misma cosa.
  7. Hacer mercado no es comprar tres meses de pasta y atún. Tampoco es comprar cereal, refresco, un tomate y una cebolla.
  8. Sigue buscando. Lo que no consigues en la cocina, aparecerá sin mi ayuda.

Módulo del baño

Con las siguientes lecciones interesantísimas:

  1. Cómo afeitarse sin dejar pelos en el lavamanos.
  2. Un baño recién lavado no se toca hasta el día siguiente.
  3. Cómo lavarse las manos sin salpicar el espejo.
  4. Cómo echarle pega al aro de la poceta para que siempre esté abajo.
  5. Cómo hacer del número dos en menos de 45 minutos.
  6. Tipos de jabón, champú, acondicionadores, baños de crema y cremas corporales, porque no todo se resuelve con jabón azul.

Módulo del cuarto

Donde hallará estas mentorías:

  1. Las películas buenas no son las que tienen tiroteos, carros destrozados, chistes tontos y sexo.
  2. Despertarse en medio de la noche para atender la emergencia de un hijo no es una utopía.
  3. Las sábanas se comparten, no son para ti solo.
  4. El buen porno femenino: ver a un hombre limpiando la casa.

Y si está interesado, ¡inscríbase ya! La Escuela para Maridos tiene pregrado, posgrado y doctorado (y para los más jóvenes, ya están diseñando el propedéutico). Yo mismo les garantizo que la escuela es buenísima. Tanto así, que el primer módulo ya lo he repetido tres veces.

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad. Y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

Entrevista a la Señora Inclusión, por Reuben Morales
La Señora Inclusión nos pidió que la entrevista fuese en un lugar inclusivo. Por tal motivo la hicimos en un avión…

 

@ReubenMoralesYa

Como la relación entre el humor y la inclusión ha resultado ser muy incluyente (incluyendo cachetones, tacleos y cancelaciones de programas), nos decidimos a entrevistar a la Señora Inclusión; quien amablemente nos incluyó, pero en su agenda. Eso sí: nos pidió que la entrevista fuese en un lugar inclusivo. Por tal motivo la hicimos en un avión, pues el avión no sabe ni cómo definirse a sí mismo. Lo fabricaron en un país, pertenece a una aerolínea de otro, sobrevuela sobre otro, tiene pasajeros de otro y se define a sí mismo como ave. Entonces, fue así como la entrevista comenzó cuando la Señora Inclusión abordó el avión con toda su comitiva: un traductor a lenguaje de señas, otro a lenguaje Braille y otro que pasaría todo lo dicho aquí a lenguaje inclusivo.

REUBEN: Hemos visto que usted siempre aboga por la paz, pero… ¿por qué siempre anda de tan mal humor?

SEÑORA INCLUSIÓN: Yo no estoy de mal humor. ¿Acaso me ves de mal humor? ¿O es que me quieres etiquetar como alguien de mal humor? Me avisas de una vez o si no, resolvemos esto por las malas.

R: No, tranquila. Es que pareciera que usted vive buscándole lo ofensivo a todo (y ni hablar de los chistes).

SI: No, para nada. Si de hecho hay chistes que no se meten con nadie.

R: Bueno, verdad, como ese chiste de “Había una vez un pollito que levantó la pata, luego levantó la otra y se cayó”.

SI: Ese sí es ofensivo.

R: ¿Ofensivo?… ¿Contra quién?… ¿Los pollitos?

SI: No, las patas. ¿Por qué no se metieron con los patos machistas heteropatriarcales?

R: Bueno, entonces si es así, ¿cuál, según usted, es un chiste inofensivo?

SI: Hay uno que me gusta mucho porque no se mete con nadie y es este, mira: “Un ser humane, se encuentra con otro ser humane y le dice hola y el otro le dice: la venden en aquel kiosco”.

R: Mmmmm…

SI: ¡Ja, ja, ja, ja!… ¿Viste?… ¡Ja, ja!… ¡Hola!… ¡Por la revista Hola!

R: Mmmmm… Pues me disculpa, pero a mí ese chiste me pareció ofensivo.

SI: ¿Contra quién?

R: Contra el buen humor.

SI: Pues, en ese caso, ejerza un derecho a réplica.

R: ¡Tiene razón! ¿Lo dirijo a las redes sociales o directamente a los medios?

SI: No, al Ministerio de Interior y Justicia para que le manden a cancelar ese chiste.

R: Ya va, pero… ¿no le parece que existen formas más civilizadas de arreglar las cosas con los humoristas?

SI: Sí, sí las hay: una multica por daños y perjuicios en contra de las minorías.

R: Bueno, entonces siendo así las cosas, ¿cuáles escenarios nos quedan a nosotros para hacer nuestros espectáculos tranquilos y sin problemas?

SI: Los pequeñitos.

R: ¿Se refiere a un barcito, la sala de una casa?

SI: No, un carro blindado para que nadie les pegue.

R: También pudo haber dicho una cápsula de la Estación Espacial Internacional y queda más elegante.

SI: No, porque los astronautas son una minoría y mi misión es defenderlas a todas, como la minoría negra, la minoría gay y la minoría de los ofendidos (que ya está dejando de ser minoría porque todo el mundo se ofende).

R: Ah, pero me va a disculpar. Ahí le faltó una minoría.

SI: ¿Cuál?

R: La de los humoristas.

Fue en ese momento cuando la Señora Inclusión no aguantó más su rabia, se levantó y se vino contra mí para caerme a golpes. Por fortuna, tenía cerca una puerta del avión, la abrí inmediatamente y me lancé al vacío. Menos mal que fui lo suficientemente inclusivo… e incluí un paracaídas en mi morral.

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

Señales absurdas de que padeces el calentamiento global, por Reuben Morales
Más que complejos modelos matemáticos elaborados por los científicos, aquí una lista de señales del calentamiento global…  

 

@ReubenMoralesYa

Mientras guindaba una ropa a secar, acá en Bogotá, me topé con las fotos que puso Google sobre el calentamiento global; mostrando unos picos nevados notablemente derretidos. Aunque la verdad no se necesita tener un dron o una cámara satelital para darse cuenta del cambio climático. Uno puede notar que el planeta está más caliente por señales absurdas como estas:

  • Ya no usas el “manos libres” para atender llamadas porque sudas tanto, que el celular se te queda pegado al cachete.
  • En las axilas ya no te salen arepas, sino crepes.
  • Compraste plantas de plástico para no estar regándolas todos los días, pero gracias al calor ahora las de plástico se te están derritiendo.
  • Llamaste por WhatsApp a un amigo que vive en Finlandia, pero éste te pidió que lo llamarás más tarde porque estaba instalando un aire acondicionado en su cuarto.
  • Te compraste ropa fitness y la usas para ir a la oficina.
  • Te bebes una caja de cerveza en menos tiempo que un maratonista bebiéndose una botellita agua.
  • El helado se te derrite tan rápido, que prefieres meterlo en un vaso y bebértelo con pitillo.
  • El cuento de Ricitos de oro y los tres osos hoy duraría dos días porque la sopa no se les termina de enfriar.
  • A cualquier bebida le echas hielo (incluso a la sopa).
  • Te bañas dos veces en la mañana, dos en la noche y tres en la madrugada.
  • Te bebes ocho vasos de agua durante el día (aunque ya te bebiste ocho más durante la noche).
  • En carnaval caminas lento por la calle para que te peguen bombazos de agua.
  • Repotenciaste el ventilador de tu casa poniéndolo en un sitio más estratégico: justo delante de la salida del aire acondicionado para que el chorro de frío salga con más fuerza que pasajero del metro en hora pico.
  • Ya no le echas hielo al whisky. Ahora lo congelas con unos palitos de madera y te lo tomas en forma de helado.
  • Las mujeres ya no necesitan rubor porque pasan todo el día con los cachetes rojos.
  • La gente ahora pide café frío.
  • Los calorones de la menopausia ahora se comienzan a manifestar a los veinticinco.
  • Tu cuerpo ya no tiene cuatro extremidades sino seis: brazos, piernas, celular y termo de agua con hielo.
  • La ropa interior femenina pasó de pantaleta a semihilo, a hilo dental, a telaraña dental a traje de Eva.
  • Combates el calor abriendo la nevera y fingiendo que no encuentras lo que buscas para refrescarte la cara.
  • Ahora solo vas a playas nudistas ubicadas en islas (tipo Islandia).
  • Los gatos ya no se ponen debajo de los carros para agarrar calor. Ahora se meten en el carro y prenden el aire acondicionado.
  • Jada Pinkett se afeitó la cabeza y de inmediato subió la temperatura entre Will Smith y Chris Rock.
  • En las axilas y los genitales te tatuaste la frase “Territorio comunista” para que los vellos emigren y no vuelvan más.
  • En países fríos, como Rusia y Ucrania, la cosa está hirviendo.

Y bueno, aunque existen muchas más señales absurdas de que el calentamiento global es una realidad, prefiero dejarlas hasta acá no por lo largo que se pueda hacer el artículo; sino porque la ropa que guindé hace cuatro minutos ya se secó y voy a recogerla. Permiso.

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad. Y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

Las terapias más baratas que usted podría encontrar, por Reuben Morales
¡Agárrate Freud! Aquí encontrará 5 psicoterapias tan baratas como eficaces. Y que se comprueban a diario

 

@ReubenMoralesYa

Tengo tres amigos psicólogos que son muy, pero muy buenos. Lo malo es que cobran (y ojalá no me dejen de hablar cuando le recomiende las terapias más baratas que existen). Escoja usted cuál de todas estas es la que mejor le viene:

Chismoterapia

Es el regocijo que logrará conseguir su alma justo cuando le escriba alguien diciéndole: “¡Agárrate que te tengo el chisme de los chismes!”. El efecto terapéutico de inmediato se verá reflejado en usted con un brillo en los ojos, una leve sonrisa y la inequívoca señal de un sonido mejor conocido como: “¡Echa pa’ fuera yaaa!”.

Billete-escondido-terapia

Ocurre cuando tiene la autoestima por el piso porque no le queda ni para comprarse un agua en la calle y entonces se mete las manos en los bolsillos para encorvar la cabeza y lamentarse y, de repente, aparece un billete que se lavó con el pantalón sin que usted se diera cuenta.

Karmaterapia

Momento de goce genuino que ocurre cuando esa persona que se dedicó a hacerle la vida miserable a uno por años, ahora la está pasando mal. Y cuando uno se da cuenta de eso, siente lo que el gran Emilio Lovera define para esas situaciones como “sentir un fresquito”.

Te-lo-dije-terapia

Es una terapia especialmente hecha para madres y se lleva a cabo en dos momentos. El primero es cuando esa madre se toma el tiempo y el cariño para decirle a su hijo cómo se debe hacer algo. Sin embargo, la terapia toma efecto cuando su hijo no le hace caso y después termina pasando todo aquello que la madre le dijo que pasaría. Es allí cuando se consuma la terapia con ese momento orgásmico en donde la mamá alza la voz como si supiera que el Titanic se iba a hundir y dice: “¡Te lo diiiiiiije!”. Y si la madre quiere enfatizar en los efectos sanadores de esta terapia, siempre puede agregar un “¿Pero te lo dije o no te lo dije?”.

Peleaterapia

Es una terapia que se da en distintos niveles. Se inicia cuando uno escucha que están peleando por ahí, pero la terapia alcanza su clímax cuando uno se asoma y, en efecto, ve la pelea. Sin embargo, los niveles de sanación de dicha terapia varían según la pelea que uno presencie. El nivel es bajo si se trata de una pelea marital de unos vecinos. Es más alta, si uno ve que es un ladrón que está corriendo con un celular mientras todo el mundo lo persigue gritando “¡¡¡agárrenlo!!!”. Ahora, pero el nivel de esta terapia es máximo cuando se trata de una pelea entre dos tipos. Claro, anteriormente esta terapia llegaba hasta acá, pero recientes investigaciones han descubierto que se puede alcanzar un nivel aún mayor de alivio terapéutico, cuando lo que se presencia es una pelea de una madre jalándole los pelos a su hija porque es muy pequeña para hacer bailes eróticos de TikTok.

Ahí tiene. Esas son las terapias más baratas a las que usted podría acceder hoy en día. Espero que las pueda probar para que me cuente qué tal le va. Y bueno, si no le funcionan, recuerde una cosa: tengo tres amigos psicólogos que son muy, pero muy buenos (lo malo es que cobran).

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

El día que Will Smith le pegó a alguien, por Reuben Morales
En los Óscar perdió Chris Rock, perdió Will Smith y perdió la felicidad de Jada Pinkett

 

@ReubenMoralesYa

Según Bejamín Jarnés, el humor es “Gracia, verdad, bondad y poesía”. En la reciente ceremonia de los Óscar, el chiste de Chris Rock ciertamente tuvo gracia, verdad y poesía, pero le faltó la bondad. Quizás podamos argumentar que fue bondadoso al mantenerlo como un chiste y no obligar coercitivamente a que Jada Pinkett protagonizara una hipotética GI Jane 2 en contra de su voluntad.

Ahora, si nos vamos a lo técnico del humor −y a lo ético− Chris faltó a un principio que recomiendan en la comedia: “Siempre debes burlarte del poderoso, no de la víctima”. El humor es i-rreverencia en el sentido de que no le rinde reverencia a algún poder que nos obliga a ello. En este sentido, Jada Pinkett representa un poder si se le toma desde el punto de vista de que es parte de la industria cultural más poderosa del planeta. Sin embargo, también es víctima de la enfermedad de alopecia que está padeciendo. Algo que sin duda pesa más y el chiste hacía alusión a eso.

Otra recomendación que uno suele escuchar puertas adentro en el gremio del humor es la siguiente: “Evita hacer bromas sobre alguna condición innata de una persona. O sea, una condición que la persona no pueda cambiar así quiera”. En este sentido, Chris se burló del débil, del golpeado y de quien ya la está pasando mal por un problema congénito (como para que la hagan pasar mal nuevamente y en público).

Los humoristas tenemos una gran virtud que a su vez es una gran falla: la falta de filtro o imprudencia. La gente quiere oírnos o ver nuestro arte para escuchar de nosotros lo que otros no pueden decir, pero basta que nos pasemos o que seamos imprudentes donde no se debe para que seamos lo peor que ha parido la humanidad. Por ello, el comediante debe terminar entendiendo que la libertad de expresión es como el humo del cigarrillo. Tú puedes prender un cigarrillo donde te dé la gana, pero si lo haces fuera de las áreas de fumadores, estás a merced de que alguien venga a quejarse de tu humo.

Por otro lado, tenemos a los afectados directos del chiste: la familia Smith. Se entiende que son figuras públicas, se entiende que la crítica y la burla forman parte del ser figura pública y se entiende que deben hacer callo como parte de su trabajo. No tiene por qué haberles gustado el chiste, pero han podido mostrar su desaprobación de otra forma: pararse e irse en medio del monólogo, colocar una mala cara en cámara (que en principio solo vimos la de Jada, mas no la de Will), vociferar desde sus asientos, publicar algo en redes al respecto o aprovechar el discurso del Óscar para hacer mención del hecho.

Sin embargo, Will se saltó una cantidad de formas de protestar y decidió levantarse y darle un bofetón en la cara a Chris Rock. Desde un punto de narrativa clásica del héroe, es una gran historia. Un poderoso vocero hace mofa de una víctima, ridiculizándola ante mucha gente y así provocando que su pareja se pare y se vengue como un acto público de amor por su esposa. Un hecho sumamente romántico y reivindicativo.

Ahora, ¿qué implicaciones podría tener esto? Es un espaldarazo a la cultura de la cancelación. Si alguien de la talla y aceptación de Will Smith se paró y golpeó a un comediante porque le hirió el chiste, pues cualquiera (mucho más anónimo que Will) tiene el derecho a hacerlo. Sumando a esto que Chris Rock decidió no presentar cargos ante la policía, haciendo que este hecho de violencia física quede impune ante la ley.

Pero he aquí la otra arista del problema. La inclusión y la igualdad tras años de lucha y de la Declaración Universal de los Derechos Humanos es totalmente positiva. Qué bueno que cada vez más se estén acortando las brechas entre hombres y mujeres, entre negros y blancos, entre gais y heterosexuales y entre mujeres afectadas de alopecia y el resto. Desde lo más profundo de mi ser lo celebro. El problema radica cuando los movimientos de inclusión vienen empujados por resentimientos parecidos a los de la revolución chavista en Venezuela. En aras de conseguir una igualdad, llegan al poder y terminan vengándose de todo aquel que les marginó en algún momento.

Por ello es que, en casos como estos, cobra tanta importancia la memoria de gobiernos como el de Nelson Mandela en Sudáfrica. Pudiendo haber llegado al poder para vengarse de todas las cúpulas blancas que pisotearon los derechos de su mayoría negra, más bien llegó para que coexistieran todos los sudafricanos juntos y en paz.

La cultura de la cancelación ha recibido un espaldarazo, pero también lo ha hecho la violencia y la impunidad.

Porque si algo me recordó el posterior discurso de Will Smith, fue el monólogo de que Chávez hacía todo “por amor”. Espero que los canceladores se den cuenta y cancelen al nuevo cónsul de la cancelación cancelando su intento de cancelar.

En todo esto perdió Chris Rock, perdió Will Smith y perdió la felicidad de Jada Pinkett, pero creo que ese día será más recordado no como el día en que Chris Rock hizo un chiste de Jada Pinkett. Ese día pasará a la historia como el día en que Will Smith le metió un golpe a alguien.

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

Tutorial para dormir en pareja, por Reuben Morales
Duerma con un pito por si tiene una pareja que ronca. Entonces métale el pito en la boca para que se despierte con su propia bulla

 

@ReubenMoralesYa

El ser humano nunca está conforme. Cuando duerme solo, entonces quiere dormir acompañado (algo que todos anhelan, pero que pocos disfrutan). Obviamente no hablo desde la experiencia propia, porque cuando se trata de dormir en pareja, yo duermo de maravilla. La que no duerme bien es mi esposa. Por ello, si desea convertirse en todo un experto de la difícil tarea de dormir en pareja, le recomiendo estudiar los siguientes pasos de nuestra clínica del sueño (del sueño anhelado de dormir ocho horas sin que lo frieguen):

  1. El primer paso para dormir bien en pareja es conseguirse una pareja.
  2. El segundo paso es siempre dormir del lado de la cama más cómodo: el lado que está más cerca del baño.
  3. Para que duerma bien abrigado, siempre use un pijama. Le recomendamos la de cátcher de béisbol para aguantar las patadas y los codazos involuntarios de su pareja en la noche. Aunque siempre es bueno ponerse algo debajo del pijama. Use la ropa del trabajo. Así, cuando se despierte, se levanta y se va rápido de allí.
  4. Tenga presente que le robarán la cobija en medio de la noche. Para evitar eso, busque un martillo y clave el extremo de las sábanas debajo del lado suyo de la cama.
  5. Es muy importante tomarse una aspirina antes de dormir. Esta le ayudará para cuando su pareja le monte una pierna en medio de la noche y le corte la circulación en la batata. Aunque bueno, si quiere dormir de más, no se tome la aspirina. Así dormirá usted y además dormirá su batata.
  6. Una vez acostado, tome su celular y escríbale un tweet a la ONU advirtiendo que en pocos minutos le invadirán su territorio en la cama. Como igual no habrá intervención inmediata, entonces tómese un buen vaso de leche para que se le inflame el colon y ahuyente a su pareja a punta de bombazos lacrimógenos (porque bajo las sábanas esos sí que sacan lágrimas).
  7. Ahora, si en verdad quiere asegurarse de que no le invadan su mitad de la cama, ponga alambres de púas en el medio, construya un muro tipo Trump con almohadas o divida el colchón atravesando en el medio algo que siempre funciona para que no lo molesten: un amante.
  8. Compre una tercera almohada. Esto con la finalidad de que, si a su pareja no le gusta dormir en cucharita, entonces se cucharee sola con la almohada.
  9. Duerma con un pito. No es por si vienen los ladrones. Es por si tiene una pareja que ronca. Entonces métale el pito en la boca y que ella misma se despierte con la bulla.
  10. Si su pareja es de los que le respira en la cara en medio de la noche, duerma con una máscara de gas. Y si le incomoda, compre un aromatizador y se lo echa en la boca a su pareja para que solo le respire olor lavanda.
  11. Y si ninguno de los pasos anteriores le funciona bien para dormir en pareja, entonces le recomendamos un artefacto muy efectivo. Mide 90 cm por 190 cm. Es una cama individual para que duerma solo, porque el ser humano nunca está conforme. Cuando duerme acompañado, entonces quiere dormir solo.

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad y no comprometen la línea editorial de RunRun.es