Liz Gazcón, autor en Runrun

Liz Gazcón

#MonitorDeVíctimas | Larense fue asesinado por la PNB dos meses después de salir de la cárcel
La madre de Edilver Moreno denunció que su hijo desapareció el 2 de agosto después de ir a tribunales y la Comandancia General de la Policía del estado Lara para consultar si seguía requerido en el Sistema de Información Policial (Sipol). El joven planeaba viajar por tierra a Ecuador para reencontrarse con sus hermanos

Foto Liz Gascón

Edilver Leonel Moreno Aguirre fue asesinado por una división de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) dos meses después de salir en libertad plena de la cárcel Fénix de Barquisimeto. Estuvo preso durante cinco años y siete meses por robo y le había dicho a su familia que se iría de Venezuela por miedo a ser perseguido por los cuerpos de seguridad, contaron sus allegados.

Según la minuta, la muerte se registró, el 3 de agosto, en un presunto enfrentamiento con la Brigada de Respuesta Inmediata (BRI) en las inmediaciones del Cementerio Nuevo de Barquisimeto. Tres familiares del joven, entrevistados por Monitor de Víctimas el 5 de agosto, negaron esta versión.

La madre de Moreno denunció que su hijo desapareció el 2 de agosto después de ir a tribunales y la Comandancia General de la Policía del estado Lara para consultar si seguía requerido en el Sistema de Información Policial (Sipol).

Temía ser detenido

El joven planeaba viajar por tierra a Ecuador para reencontrarse con sus hermanos y le había expresado a su mamá su miedo de ser detenido en una alcabala antes de cruzar la frontera con Colombia en caso de tener un proceso judicial abierto en el sistema.

“Mi hijo se fue de mi casa el lunes a las ocho de la mañana y se dirigía al Edificio Nacional (la sede de los tribunales). En su bolso llevaba una crema dental, un cepillo, su cédula y los documentos de su libertad. Me hizo una llamada y me dijo: ‘mamá, perdí el tiempo aquí y me voy a la 30 (sede de la comandancia policial) porque yo quiero irme limpio’. Después me hizo otra llamada para avisarme que llegó a la 30 y que si seguía en reseña iba a pasar tres días preso”, detalló la mamá de Moreno sobre la última conversación que tuvo con su hijo.

Al día siguiente, la mamá y el hijo de 16 años de Moreno fueron a la Comandancia General de la Policía de Lara a llevarle comida porque creían que estaba detenido.

“Me dicen: ‘aquí no ha llegado nadie’, entonces fui a preguntar en reseña y tampoco me dieron respuesta. Fuimos a buscarlo a todas las comandancias. En el Cicpc nos atendieron y nos dijeron que lo buscáramos en la morgue y sino en los hospitales. Ya eran las dos de la mañana (del miércoles) y nos fuimos a la casa. El miércoles antes de salir nos enteramos que lo mataron por las noticias”, contó la mamá de la víctima entre lágrimas.

Le quitaron sus documentos

Moreno fue asesinado en un sector apartado de su residencia y que no frecuentaba, indicaron sus allegados. Para su madre, el joven fue entregado por la policía regional a la BRI. “Lo vinieron a tirar tan lejos. Le quitaron la cédula, los papeles y hasta los zapatos que traía y la ropa. Lo dejaron desnudo”, señaló.

El cuerpo de Moreno fue reconocido por sus familiares el 4 de agosto, dos días después del deceso, en la morgue del Hospital Central Antonio María Pineda de Barquisimeto. “Él no cargaba armas. Él cometió errores, pero esto es una injusticia. ¿Por qué lo matan si le dieron libertad plena? Ahí estaba en su papel”, reiteró la mamá de la víctima.

Moreno deja un adolescente huérfano. Hace menos de un mes, le comentó que había conseguido trabajo en Ecuador. “Iba a hacer bloques en una fábrica con sus hermanos y a estar como vigilante”, mencionó su hijo.

#MonitorDeVíctimas | Madre de fugado de retén de menores en Lara: “Lo prefería preso antes que muerto”
Carla Vizcaya, madre de la víctima, denunció que la Policía del estado Lara asesinó a su hijo, Óscar Colmenárez. Aseguró que le habían advertido que no se harían responsables por la vida de su hijo si lo capturaban

 

Óscar Fernando Colmenárez Vizcaya, de 19 años de edad, fue asesinado el pasado 7 de junio a las 5:00 de la tarde por una división de la Policía del estado Lara. El hecho ocurrió casi dos meses después de que el joven escapara del Centro Socioeducativo Pablo Herrera Campins, el retén de menores de Barquisimeto.

Colmenares participó en una fuga con otros seis compañeros de celda el 9 de abril de este año. Estaba privado de libertad por homicidio. En noviembre de este año cumpliría su condena, recordó su madre, Carla Vizcaya, durante una entrevista concedida a Monitor de Víctimas.

Vizcaya aseguró que la Dirección de Inteligencia y Estrategias Preventivas (Diep) de la Policía del estado Lara sometió a su hijo. De acuerdo con su versión fueron funcionarios de dicha división quienes lo mataron cuando salía del baño de la casa donde se ocultaba, en el barrio La Sábila, en Barquisimeto.

Según el reporte oficial, el joven murió en un presunto enfrentamiento. De acuerdo con la minuta, Colmenárez hirió con un arma a un oficial cuando le dieron la voz de alto. Dos testigos del procedimiento negaron esa versión a la familia de la víctima.

“Yo perdí a mi hijo por ellos. Llegaron y él saltó una pared, le dieron un tiro y cayó a la casa de un vecino pidiendo auxilio. Ya estaba rodeado y los policías le siguieron metiendo el arma en la herida, le decían: te vas a morir, maldito”, comentó la mamá del occiso.

Conforme a la versión de la mujer, en el operativo de la Diep presuntamente actuó el exdirector del retén de menores del que había escapado Colmenares. “Miguel González (el exdirector) andaba con la comisión. A él lo sacaron del retén porque maltrataba a los muchachos. Yo me encargué de denunciarlo y él llegó a acusarme de pasar cripy (droga)”, advirtió Vizcaya.

Ya antes de la muerte de su hijo, la madre de Colmenares había pedido una investigación ante el Consejo Legislativo del estado Lara por los castigos que sufrían los jóvenes en el mencionado retén. Indicó que al joven lo golpearon y lo aislaron en el sótano del recinto.

Policía envió una advertencia

Un mes antes del procedimiento, la Diep alertó a Vizcaya por teléfono. Le advirtió  que no se harían responsables por la vida de su hijo sino era recapturado. “Lo prefería preso antes que muerto. Yo se lo había entregado a la Diep y no lo agarraron”, agregó la madre de la víctima. El muchacho iba a cumplir 20 años en octubre de este año.

Vizcaya cortó comunicación con su hijo en mayo porque él se negaba a ponerse a la orden de las autoridades. Todas las semanas, funcionarios de la Policía del estado Lara y la Policía Nacional Bolivariana (PNB) llegaban a la casa de Vizcaya para interrogarla a ella y a sus cuatro niños.

Tres días antes de perder a su hijo, Vizcaya fue hasta la casa donde él se ocultaba para llevarle comida. “Yo tenía casi un mes sin verle la cara (…) Me pidió que me quedara con él y yo le dije que podía entregárselo a un fiscal porque le faltaba poco para salir, pero él no quería porque creía que lo iban a matar”, contó la mujer entre lágrimas.

Colmenárez habría cumplido 20 años en octubre y estaba recluido en el Centro Socioeducativo Pablo Herrera Campins desde los 16 años.

Monitor de Víctimas – Cintillo
#MonitorDeVíctimas | Faes se lo llevó detenido y su familia lo halló muerto
La captura sin orden judicial de Luis Antonio Reyes ocurrió cuando el hombre estaba hablando por teléfono, afuera de su casa en el barrio La Peña, en Barquisimeto

 

Luis Antonio Reyes, de 34 años de edad, fue asesinado por funcionarios de las Fuerzas de Acciones Especiales (Faes) en el barrio La Peña de Barquisimeto, el pasado viernes 16 de abril.

La minuta policial indica que l hombre murió en un enfrentamiento, durante un operativo de seguridad. Sin embargo, dos allegados de la víctima refutaron esta versión.

“Él estaba al frente de su casa hablando por teléfono cuando llegaron dos vehículos sin placa. Lo nombraron, él volteó y se lo llevaron detenido. Lo buscamos en tres comandos (de la Policía Nacional Bolivariana) y no estaba. Lo encontramos en la morgue un día después”, contó un familiar de la víctima.

Reyes tenía antecedentes por ocultamiento de armas (2005), comercio de estupefacientes (2012) y resistencia a la autoridad (2019), señala una minuta de la Policía Nacional Bolivariana (PNB).

 ¿Las Faes le estaban montando cacería?

En 2020 el hombre se mudó fuera de Barquisimeto porque ya era perseguido por las Faes, aseguró uno de sus familiares.

“El año pasado una comisión llegó a la casa y me dijo que lo estaban buscando para matarlo. Lo mandamos al campo por un tiempo para cuidarlo”, dijo esa misma persona.

De acuerdo con este mismo relato, Reyes había regresado Hace cuatro meses a su residencia, ubicada en la urbanización Lomas de León, al oeste de la capital larense.

Parientes del hombre aseguraron que la comisión de las Faes se lo llevó sin presentar ninguna orden judicial. Indicaron que Reyes fue asesinado casi dos horas después de la supuesta aprehensión, en un sector que no conocía ni frecuentaba.

El reporte oficial señala que le incautaron un revólver, pero testigos de la detención negaron que la víctima portara algún arma.

#MonitorDeVíctimas | Un adolescente de 13 años fue estrangulado cuando salió a jugar

“Él no era un niño que andaba en malos pasos, boxeaba, iba para campeonatos”, dijo una tía del adolescente a las afueras de la morgue. Al parecer el responsable sería otro menor de edad, que ya fue aprehendido

 

El cadáver de Richard Jesús Pineda Camejo fue encontrado en un terreno cercano a su casa, en el sector Barrio Lindo, urbanización Ruezga Norte, Barquisimeto 

 

@LizGascon 

 

Richard Jesús Pineda Camejo, de 13 años, fue asesinado cuando salió de su casa con destino a una cancha cercana, en el sector Barrio Lindo, urbanización Ruezga Norte de Barquisimeto, capital del estado Lara. El hecho ocurrió el pasado sábado 17 de abril y al parecer el responsable sería un adolescente.

Pineda era hijo único, estudiaba primer año de bachillerato y practicaba boxeo, relató a Monitor de Víctimas una tía del muchacho. El menor de edad vivía con su abuela materna en el mencionado sector.

Ese sábado a las 7:00 de la noche dos amigos de Pineda lo invitaron a jugar a la cancha que solía visitar. Su abuela le pidió que regresara antes de las nueve de la noche para cenar, pero nunca volvió.

“Mi hermana y su esposo salieron a buscarlo a las 9:00 de la noche porque ya era tarde y nadie sabía de su paradero. Lo encontraron muerto en un cerro que está a unos 400 metros de la casa. No sabemos qué pasó ni cómo”, comentó la tía, que desconoce los motivos del asesinato. 

La autopsia determinó que el adolescente fue estrangulado. “Él no era un niño que andaba en malos pasos, boxeaba, iba para campeonatos”, sostuvo la familiar del menor.

El presunto responsable del crimen fue detenido por funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), confirmó una fuente de ese organismo que declaró en condición de anonimato. La identidad del aprehendido no ha sido divulgada por las autoridades, pero trascendió que se trataría de un menor de edad.

#MonitorDeVíctimas | PNB y FAES asesinaron a ocho hombres en menos de 24 horas en Lara
Los hechos ocurrieron en medio de un despliegue policial en sectores populares de los municipios Iribarren y Palavecino

Liz Gascón / @LizGascon

Grupos de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), principalmente funcionarios de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES), son los responsables de ocho de las nueve muertes violentas que se registraron en el estado Lara durante la tercera semana de febrero de este año.

Estos fallecimientos se registraron en medio del despliegue de los mencionados cuerpos policiales en sectores populares de los municipios Iribarren y Palavecino, entre los pasados viernes 19 y sábado 20 de febrero.

De los ocho hombres asesinados por funcionarios de dichos organismos, se supo que seis cayeron a manos de las FAES. En cuatro casos los familiares de las víctimas negaron la versión de que se hubieran dado enfrentamientos entre los ahora occisos y las comisiones de la PNB, como se indica en las respectivas minutas.

Lo mataron frente a una iglesia

Al menos 15 funcionarios adscritos a la estación policial de Palavecino sacaron de su casa a Jonathan José Túa, de 24 años de edad, en hechos ocurridos el pasado 20 de febrero a las 2:00 am.

Así lo aseguraron dos familiares de Túa que fueron entrevistados por Monitor de Víctimas. Indicaron que el hombre vivía solo en la comunidad Villa El Milagro, en Cabudare, y que fue asesinado frente a una iglesia en una zona aledaña llamada Piedra Azul.

 Se conoció que vecinos que presenciaron la llegada a la casa del joven de hombres armados y portando uniformes negros de mangas camufladas fueron quienes alertaron a su madre.

“Violentaron su residencia y dejaron un desastre. Lo mataron y dejaron el cuerpo en el ambulatorio de Cabudare. Su sangre quedó al frente de una iglesia que, según la policía, él iba a robar”, relató un allegado, que prefirió mantenerse en el anonimato. Este entrevistado indicó que Túa era el menor de tres hermanos y que no tenía problemas con nadie.

La misma fuente aseguró que Túa había sido detenido en noviembre de 2017 y que en ese momento le notificaron que era por el asesinato de un oficial de la Guardia Nacional, en Piedra Azul. Si embargo, cuando lo presentaron en tribunales no hicieron mención de este delito y lo presentaron por porte ilícito de arma de fuego.

“Espero que se haga justicia. Ya está bueno del abuso de poder de estos funcionarios”, reclamó el allegado de la víctima.

Estaba cuidando a sus sobrinos

A Yorman de Jesús Yánez también se lo llevaron de su casa, ubicada en el barrio Bolívar, al oeste de Barquisimeto. El hecho ocurrió el viernes 19 de febrero a las 8:00 am.

El joven, de 22 años de edad, estaba a cargo del cuidado de tres sobrinos cuando funcionarios de las FAES irrumpieron en el lugar. La PNB reportó que su deceso se registró en un presunto enfrentamiento en el caserío Macuto, al sur de la ciudad. En ese mismo procedimiento resultó muerto Randy José Flores, de 30 años de edad.

La madre de Yánez se enteró de su muerte mientras le entregaba comida a otro hijo suyo, preso en la Comunidad Penitenciaria Fénix. Así lo indicó una tía de Yánez.

La vida d Maikel José Martínez, de 25 años, tuvo el mismo desenlace que las de Túa y Yánez: miembros de las FAES lo mataron en el barrio San Francisco, una comunidad que no frecuentaba, según sus conocidos.

Estaba por convertirse en padre

La quinta víctima fue Miguel Ángel Rangel Falcón, de 23 años de edad. Al joven lo asesinaron funcionarios de las FAES en la urbanización La Carucieña, en Barquisimeto. Familiares del hoy occiso señalaron que los policías lo sacaron de su casa el pasado viernes 19 de febrero a las 5:00 am.

La mamá de Rangel recibió un mensaje en el que le indicaban que su hijo estaba en el Hospital Central Antonio María Pineda, en Barquisimeto. La mujer pensó que estaba en dicho centro asistencial por algún asunto relacionado con su nuera, la pareja del joven, que tiene dos meses de embarazo. Ya en el sitio le explicaron que el joven había sido asesinado.

“Estaba esperando a su primer hijo y estaba muy ilusionado. No vi cómo lo mataron, pero todo se lo dejo a Dios, porque la justicia divina existe”, expresó la madre del ahora fallecido.

Se supo que Rangel había sido detenido por las FAES en marzo del año pasado por porte ilícito de armas. Posteriormente fue dejado en libertad.

Pensaban que estaba desaparecido

A Jesús Amleto Lobatón Flores, de 25 años de edad, sus familiares lo daban por desaparecido. El pasado viernes 19 de febrero a primera hora había salido de su casa, ubicada en el barrio 5 de Julio, hacia su lugar de trabajo. Nunca regresó.

Dos días después sus parientes hallaron su cadáver en la morgue del Hospital Central Antonio María Pineda. Se supo que el joven fue asesinado por miembros de las FAES en un terreno baldío cercano al Mercado Mayorista de Barquisimeto.

Las últimas dos víctimas, para completar la lista de ocho, fueron Ángel Jean Rojas, de 40 años de edad, y Efrén Ramón Pérez Escalona, de 33 años. De acuerdo con informaciones preliminares, Rojas fue asesinado por las FAES en el kilómetro 13 de la vía Quíbor, en Barquisimeto. Se supo que Pérez cayó a manos de la Brigada de Respuesta Inmediata en la Circunvalación Norte.

#MonitorDeVíctimas | Su cuñado lo mató a machetazos el primer día de este año
El 1° de enero cuatro personas murieron de manera violenta en Barquisimeto. En uno de los casos, y según información oficial, un mismo hombre asesinó a un pariente con arma blanca y en la huida atropelló a una enfermera, que también murió | Foto de Liz Gascón: A la morgue del Hospital Central Antonio María Pineda de Barquisimeto ingresaron cuatro cuerpos las primeras 24 horas de 2021

Liz Gascón / @LizGascon

 

Cuatro muertes violentas se registraron durante el primer día de este año en Barquisimeto, estado Lara. Una de las víctimas falleció a manos de su propio cuñado, aseguraron las autoridades. 

La muerte se registró en medio de una riña ocurrida en la parroquia Siquisique, en el municipio Urdaneta, Barquisimeto.

Samir José Vargas Méndez, de 33 años de edad, fue asesinado por Douglas Quero Ulacio, de 27 años de edad, quien lo atacó con un machete. Así se asegura en una minuta del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc). 

La tragedia no terminó allí. Según la versión policial, Quero atacó a Vargas con la referida arma blanca durante una discusión, se dio a la fuga en un camión y en la huida atropelló a una mujer que fue identificada como Thailith Rosimar Rodríguez Cabrera. Murió el mismo día del accidente.

La víctima del arrollamiento tenía 31 años de edad y falleció en el hospital de Siquisique a causa de los traumatismos. Era enfermera y madre de dos niños.

Un primo de Rodríguez, que prefirió reservar su identidad, comentó que Quero supuestamente perdió el control del vehículo cuando pasaba por el centro de Siquisique. De acuerdo con esta información, el hombre habría atropellado a la enfermera cuando el vehículo se subió a la acera por la que iba la mujer. 

El señalado victimario abandonó el camión a pocas cuadras y volvió a escapar. Hasta ahora Quero continúa evadido de las autoridades.

Un menor de edad

 

Entre las víctimas mortales del pasado 1° de enero en la capital larense figura un adolescente de 17 años de edad.

Una bala pérdida acabó con la vida del menor de edad Marcel Arquímedes Marchán, en hechos ocurridos en el sector Llano Alto de Tamaca, al norte de Barquisimeto. 

Después del cañonazo, Marchán salió a pocas cuadras de su residencia a darle el feliz año a unos amigos, pero en el camino lo alcanzó un proyectil en el abdomen. Quedó tendido en plena calle.

“No sabemos de dónde vino el tiro, si de un carro que estaba pasando o de una moto que estaba ahí”, relató un familiar del muchacho, que prefirió mantenerse en el anonimato.

Una fuente policial confirmó que un presunto funcionario de las Fuerzas de Acciones Especiales (Faes) es investigado por este homicidio.

Marchán arreglaba teléfonos en el centro de Barquisimeto y tenía planes de emigrar. Un primo radicado en Perú estaba reuniendo dinero para llevárselo. El viaje del adolescente se postergó por la pandemia del COVID-19, lamentó un pariente del ahora occiso.

Un comerciante, otras de las víctimas

 

Josnel Rafael Pineda Castillo, un comerciante de 37 años de edad, fue otra de las personas asesinadas durante la celebración del Año Nuevo en la capital larense.

El crimen ocurrió en el barrio Los Pocitos. El cuerpo fue localizado en vía pública, tenía una herida de arma blanca en el pecho. 

Según el Cicpc, la muerte de Pineda Castillo se registró la madrugada del pasado 1° de enero.

Allegados de la víctima desconocen las circunstancias en las que ocurrió el hecho. El hombre dejó tres hijos.

#MonitorDeVíctimas | Masacre en Lara: Matan a seis personas en una finca, cinco eran familiares

La familia de Liliana Rafaela Mavare relató que los cuerpos de las seis víctimas fueron sacados de la finca a caballo un día después de la masacre.

Foto: Liz Gascón

 

Ángel Gabriel Barahona Mavare, de 14 años de edad, fue uno de los tres menores asesinados en el hecho. Los otros dos eran sus primos de 6 y 8 años. Lo mataron a machetazos una semana antes del viaje que tenía previsto para reencontrarse con su madre

 

 @LizGascon

 

Cinco de las seis víctimas de la masacre registrada el pasado 28 de noviembre en el caserío Cerro Alto del municipio Torres, estado Lara, se habían mudado de Barquisimeto al campo en marzo de este año, cuando el Gobierno decretó la cuarentena por la pandemia del COVID-19. Eran familia. 

Los occisos fueron Ángel Gabriel Barahona Mavare, de 14 años de edad; sus tíos Liliana Rafaela Mavare y Noval Ramón Serrano Vargas, dos primos suyos de 6 y 8 años de edad identificados como Isaac y Josué Serrano Mavare, así como el propietario de la finca La Polonia, en la que ocurrió el crimen, Octaviano Antonio Serrano.

Mavare y Serrano, tíos del menor, habían decidido irse a la finca de un hermano de este último, junto a sus tres niños de 6, 8 y 13 años de edad, porque estaban desempleados y necesitaban una fuente de ingresos. Así lo relató la madre de Ángel Gabriel, quien prefirió mantener su nombre en reserva.

La tía del adolescente le había pedido permiso a su hermana para llevarse a su sobrino al campo. La idea era que tuviera la oportunidad de criar unos animales que le habían regalado y de colaborar con sus tíos en la producción de queso y en los sembradíos de maíz y caraotas.

El adolescente había aceptado irse a la finca con la promesa de volver en navidad a Barquisimeto, ciudad donde residía. El muchacho fue asesinado a machetazos una semana antes del viaje que tenía previsto para reencontrarse con su familia. 

Ángel Gabriel tenía ocho meses separado de su madre, recordó entre lágrimas su progenitora. “Había dejado sus estudios para irse a trabajar. Yo lo esperaba en diciembre porque no lo veía desde marzo”, agregó la mujer.

Seis personas, incluyendo dos niños y un adolescente, fueron asesinadas por un agricultor

que había sido despedido de la finca de la familia en 2019

 

El homicida es un extrabajador de la finca

Un día después de la masacre fue capturado por estos hechos Jesús Concepción Arriechi Carrasco, un extrabajador de la finca en cuestión. El agricultor admitió su autoría en el crimen, según sostiene un reporte de la Policía Nacional Bolivariana (PNB).

Arriechi, de 26 años de edad, fue despedido en 2019 por presuntamente haberse quedado con las ganancias de unos sacos de caraotas que habían cultivado en La Polonia, comentaron dos parientes de las víctimas. 

El día que ocurrieron los homicidios, en horas de la tarde, el agricultor irrumpió en la propiedad con una escopeta y un machete mientras todos cocinaban. Arriechi le disparó a Serrano y con el machete mutiló al resto de la familia, aseguró un primo de las víctimas. “No sabemos si lo hizo con ayuda de alguien más”, explicó.

Arriechi huyó tras robarse dos caballos de la finca, pero fue detenido el pasado 29 de noviembre a las 5:00 a.m. gracias a que la PNB había acordonado los accesos hacia El Empedrado, al saberse la noticia de la masacre. Una comisión interceptó al hombre.

De acuerdo con las pesquisas del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), el móvil de la masacre sería la venganza. Una minuta del caso señala que Arriechi actuó contra el propietario de la finca y los demás presentes porque desconocía el paradero de una cosecha de caraotas que habían sembrado en conjunto. Los allegados de las víctimas no avalan esta versión.

Solo un integrante de la familia sobrevivió: el hijo mayor del matrimonio Serrano Mavare. El adolescente de 13 años de edad escapó cuando Arriechi hirió de bala a su padre. Parientes contaron que el muchacho se tiró por un barranco y después se refugió en la casa de unos conocidos, que quedaba a más de una hora de distancia de la finca. Cuando alertó a sus allegados del ataque, desconocía que todos habían muerto. 

 

#MonitorDeVíctimas | A golpes mataron a un vigilante de 80 años en Lara
El cuerpo de Blaudio Antonio Cordero fue encontrado el pasado lunes 26 de octubre por los albañiles que trabajaban en el local que él cuidaba desde hace un año

@LizGascon

Blaudio Antonio Cordero tenía 80 años de edad y trabajaba como vigilante de un negocio en construcción en la calle 59, entre carreras 15 y 16, en Barquisimeto, la capital del estado Lara. Fue asesinado a golpes durante un robo dentro del local en el que trabajaba, según la versión de sus familiares.

El pasado lunes 26 de octubre su esposa, María Rivero, lo esperaba en casa a las 6:00 de la mañana como todos los días para abrirle la puerta, pero no llegó. El cuerpo de Cordero estaba desangrado en el depósito que cuidaba desde hace un año.

“Pensé que se le habían pegado las cobijas, pero al rato vino el muchacho que trabaja en la carnicería y me dijo: “le tengo una mala noticia, al viejito lo mataron para robar. Tanto tiempo quedándose así y no había pasado nada”, comentó Rivero.

Las cámaras de seguridad grabaron la entrada de dos hombres al local, pero se desconoce a qué hora ocurrieron los hechos o si el robo de una bomba de agua que se llevaron del lugar coincidió con un corte eléctrico ocurrido en el sector, explicó Ana Rivas, nuera de la víctima.

“En el video se ve a dos personas como con una linterna, como alumbrando”, mencionó la mujer.

El pasado 27 de octubre el cadáver de Blaudio Antonio Cordero fue retirado de la morgue del Hospital Central Antonio María Pineda de Barquisimeto por sus familiares. Foto: Liz Gascón

Albañiles encontraron el cuerpo

Los familiares de Cordero relataron que el cadáver fue encontrado antes de las 8:00 de la mañana por unos albañiles que trabajan en la mencionada construcción.

“Él siempre les abría la puerta y como no les abrió, los obreros se montaron por la platabanda para mirar. Lo vieron tirado. No sabemos cuántas horas tenía muerto”, agregó Rivas.

Según el reporte de la Brigada Hospitalaria de la Policía del estado Lara, Cordero sufrió politraumatismos severos. “Estaba todo golpeado”, se lamentó la mujer.

Cordero era pensionado y trabajaba como vigilante para asegurar el sustento de su esposa y de dos hermanos de ella, que también son adultos mayores.

Sordomudo fue encontrado en la calle

Gregory David Cárdenas Suárez, de 44 años de edad, era sordomudo y se ganaba la vida como latonero. El pasado sábado 31 de octubre a las 6:00 de la tarde salió de la urbanización Ruezga Norte, en Barquisimeto, hacia la casa de su mamá, ubicada en El Jebe, un barrio situado a dos kilómetros de distancia.

Celia del Carmen Suárez se quedó esperando la acostumbrada visita de su hijo. A la mañana siguiente la mujer se enteró de que su cadáver había sido abandonado en la vía principal de El Jebe. El cuerpo del hombre tenía un impacto de bala y moretones. El móvil del crimen aún no ha sido determinado.

“Nadie vio nada, nadie oyó nada, nadie sabe nada. ¿Qué le iban a robar a mi pobre muchacho?”, se preguntó la madre del occiso, que no sabe cómo ocurrieron los hechos.

Cifras

Lara cerró el pasado mes de octubre con un total de 20 muertes violentas: 12 homicidios y 8 presuntos casos de ejecuciones extrajudiciales.

Por la fecha del hallazgo, el caso de Cárdenas Suárez es el primero que se registró en la entidad en noviembre.