Liz Gazcón, autor en Runrun

Liz Gazcón

#MonitorDeVíctimas | Faes se lo llevó detenido y su familia lo halló muerto
La captura sin orden judicial de Luis Antonio Reyes ocurrió cuando el hombre estaba hablando por teléfono, afuera de su casa en el barrio La Peña, en Barquisimeto

 

Luis Antonio Reyes, de 34 años de edad, fue asesinado por funcionarios de las Fuerzas de Acciones Especiales (Faes) en el barrio La Peña de Barquisimeto, el pasado viernes 16 de abril.

La minuta policial indica que l hombre murió en un enfrentamiento, durante un operativo de seguridad. Sin embargo, dos allegados de la víctima refutaron esta versión.

“Él estaba al frente de su casa hablando por teléfono cuando llegaron dos vehículos sin placa. Lo nombraron, él volteó y se lo llevaron detenido. Lo buscamos en tres comandos (de la Policía Nacional Bolivariana) y no estaba. Lo encontramos en la morgue un día después”, contó un familiar de la víctima.

Reyes tenía antecedentes por ocultamiento de armas (2005), comercio de estupefacientes (2012) y resistencia a la autoridad (2019), señala una minuta de la Policía Nacional Bolivariana (PNB).

 ¿Las Faes le estaban montando cacería?

En 2020 el hombre se mudó fuera de Barquisimeto porque ya era perseguido por las Faes, aseguró uno de sus familiares.

“El año pasado una comisión llegó a la casa y me dijo que lo estaban buscando para matarlo. Lo mandamos al campo por un tiempo para cuidarlo”, dijo esa misma persona.

De acuerdo con este mismo relato, Reyes había regresado Hace cuatro meses a su residencia, ubicada en la urbanización Lomas de León, al oeste de la capital larense.

Parientes del hombre aseguraron que la comisión de las Faes se lo llevó sin presentar ninguna orden judicial. Indicaron que Reyes fue asesinado casi dos horas después de la supuesta aprehensión, en un sector que no conocía ni frecuentaba.

El reporte oficial señala que le incautaron un revólver, pero testigos de la detención negaron que la víctima portara algún arma.

#MonitorDeVíctimas | Un adolescente de 13 años fue estrangulado cuando salió a jugar

“Él no era un niño que andaba en malos pasos, boxeaba, iba para campeonatos”, dijo una tía del adolescente a las afueras de la morgue. Al parecer el responsable sería otro menor de edad, que ya fue aprehendido

 

El cadáver de Richard Jesús Pineda Camejo fue encontrado en un terreno cercano a su casa, en el sector Barrio Lindo, urbanización Ruezga Norte, Barquisimeto 

 

@LizGascon 

 

Richard Jesús Pineda Camejo, de 13 años, fue asesinado cuando salió de su casa con destino a una cancha cercana, en el sector Barrio Lindo, urbanización Ruezga Norte de Barquisimeto, capital del estado Lara. El hecho ocurrió el pasado sábado 17 de abril y al parecer el responsable sería un adolescente.

Pineda era hijo único, estudiaba primer año de bachillerato y practicaba boxeo, relató a Monitor de Víctimas una tía del muchacho. El menor de edad vivía con su abuela materna en el mencionado sector.

Ese sábado a las 7:00 de la noche dos amigos de Pineda lo invitaron a jugar a la cancha que solía visitar. Su abuela le pidió que regresara antes de las nueve de la noche para cenar, pero nunca volvió.

“Mi hermana y su esposo salieron a buscarlo a las 9:00 de la noche porque ya era tarde y nadie sabía de su paradero. Lo encontraron muerto en un cerro que está a unos 400 metros de la casa. No sabemos qué pasó ni cómo”, comentó la tía, que desconoce los motivos del asesinato. 

La autopsia determinó que el adolescente fue estrangulado. “Él no era un niño que andaba en malos pasos, boxeaba, iba para campeonatos”, sostuvo la familiar del menor.

El presunto responsable del crimen fue detenido por funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), confirmó una fuente de ese organismo que declaró en condición de anonimato. La identidad del aprehendido no ha sido divulgada por las autoridades, pero trascendió que se trataría de un menor de edad.

#MonitorDeVíctimas | PNB y FAES asesinaron a ocho hombres en menos de 24 horas en Lara
Los hechos ocurrieron en medio de un despliegue policial en sectores populares de los municipios Iribarren y Palavecino

Liz Gascón / @LizGascon

Grupos de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), principalmente funcionarios de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES), son los responsables de ocho de las nueve muertes violentas que se registraron en el estado Lara durante la tercera semana de febrero de este año.

Estos fallecimientos se registraron en medio del despliegue de los mencionados cuerpos policiales en sectores populares de los municipios Iribarren y Palavecino, entre los pasados viernes 19 y sábado 20 de febrero.

De los ocho hombres asesinados por funcionarios de dichos organismos, se supo que seis cayeron a manos de las FAES. En cuatro casos los familiares de las víctimas negaron la versión de que se hubieran dado enfrentamientos entre los ahora occisos y las comisiones de la PNB, como se indica en las respectivas minutas.

Lo mataron frente a una iglesia

Al menos 15 funcionarios adscritos a la estación policial de Palavecino sacaron de su casa a Jonathan José Túa, de 24 años de edad, en hechos ocurridos el pasado 20 de febrero a las 2:00 am.

Así lo aseguraron dos familiares de Túa que fueron entrevistados por Monitor de Víctimas. Indicaron que el hombre vivía solo en la comunidad Villa El Milagro, en Cabudare, y que fue asesinado frente a una iglesia en una zona aledaña llamada Piedra Azul.

 Se conoció que vecinos que presenciaron la llegada a la casa del joven de hombres armados y portando uniformes negros de mangas camufladas fueron quienes alertaron a su madre.

“Violentaron su residencia y dejaron un desastre. Lo mataron y dejaron el cuerpo en el ambulatorio de Cabudare. Su sangre quedó al frente de una iglesia que, según la policía, él iba a robar”, relató un allegado, que prefirió mantenerse en el anonimato. Este entrevistado indicó que Túa era el menor de tres hermanos y que no tenía problemas con nadie.

La misma fuente aseguró que Túa había sido detenido en noviembre de 2017 y que en ese momento le notificaron que era por el asesinato de un oficial de la Guardia Nacional, en Piedra Azul. Si embargo, cuando lo presentaron en tribunales no hicieron mención de este delito y lo presentaron por porte ilícito de arma de fuego.

“Espero que se haga justicia. Ya está bueno del abuso de poder de estos funcionarios”, reclamó el allegado de la víctima.

Estaba cuidando a sus sobrinos

A Yorman de Jesús Yánez también se lo llevaron de su casa, ubicada en el barrio Bolívar, al oeste de Barquisimeto. El hecho ocurrió el viernes 19 de febrero a las 8:00 am.

El joven, de 22 años de edad, estaba a cargo del cuidado de tres sobrinos cuando funcionarios de las FAES irrumpieron en el lugar. La PNB reportó que su deceso se registró en un presunto enfrentamiento en el caserío Macuto, al sur de la ciudad. En ese mismo procedimiento resultó muerto Randy José Flores, de 30 años de edad.

La madre de Yánez se enteró de su muerte mientras le entregaba comida a otro hijo suyo, preso en la Comunidad Penitenciaria Fénix. Así lo indicó una tía de Yánez.

La vida d Maikel José Martínez, de 25 años, tuvo el mismo desenlace que las de Túa y Yánez: miembros de las FAES lo mataron en el barrio San Francisco, una comunidad que no frecuentaba, según sus conocidos.

Estaba por convertirse en padre

La quinta víctima fue Miguel Ángel Rangel Falcón, de 23 años de edad. Al joven lo asesinaron funcionarios de las FAES en la urbanización La Carucieña, en Barquisimeto. Familiares del hoy occiso señalaron que los policías lo sacaron de su casa el pasado viernes 19 de febrero a las 5:00 am.

La mamá de Rangel recibió un mensaje en el que le indicaban que su hijo estaba en el Hospital Central Antonio María Pineda, en Barquisimeto. La mujer pensó que estaba en dicho centro asistencial por algún asunto relacionado con su nuera, la pareja del joven, que tiene dos meses de embarazo. Ya en el sitio le explicaron que el joven había sido asesinado.

“Estaba esperando a su primer hijo y estaba muy ilusionado. No vi cómo lo mataron, pero todo se lo dejo a Dios, porque la justicia divina existe”, expresó la madre del ahora fallecido.

Se supo que Rangel había sido detenido por las FAES en marzo del año pasado por porte ilícito de armas. Posteriormente fue dejado en libertad.

Pensaban que estaba desaparecido

A Jesús Amleto Lobatón Flores, de 25 años de edad, sus familiares lo daban por desaparecido. El pasado viernes 19 de febrero a primera hora había salido de su casa, ubicada en el barrio 5 de Julio, hacia su lugar de trabajo. Nunca regresó.

Dos días después sus parientes hallaron su cadáver en la morgue del Hospital Central Antonio María Pineda. Se supo que el joven fue asesinado por miembros de las FAES en un terreno baldío cercano al Mercado Mayorista de Barquisimeto.

Las últimas dos víctimas, para completar la lista de ocho, fueron Ángel Jean Rojas, de 40 años de edad, y Efrén Ramón Pérez Escalona, de 33 años. De acuerdo con informaciones preliminares, Rojas fue asesinado por las FAES en el kilómetro 13 de la vía Quíbor, en Barquisimeto. Se supo que Pérez cayó a manos de la Brigada de Respuesta Inmediata en la Circunvalación Norte.

#MonitorDeVíctimas | Su cuñado lo mató a machetazos el primer día de este año
El 1° de enero cuatro personas murieron de manera violenta en Barquisimeto. En uno de los casos, y según información oficial, un mismo hombre asesinó a un pariente con arma blanca y en la huida atropelló a una enfermera, que también murió | Foto de Liz Gascón: A la morgue del Hospital Central Antonio María Pineda de Barquisimeto ingresaron cuatro cuerpos las primeras 24 horas de 2021

Liz Gascón / @LizGascon

 

Cuatro muertes violentas se registraron durante el primer día de este año en Barquisimeto, estado Lara. Una de las víctimas falleció a manos de su propio cuñado, aseguraron las autoridades. 

La muerte se registró en medio de una riña ocurrida en la parroquia Siquisique, en el municipio Urdaneta, Barquisimeto.

Samir José Vargas Méndez, de 33 años de edad, fue asesinado por Douglas Quero Ulacio, de 27 años de edad, quien lo atacó con un machete. Así se asegura en una minuta del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc). 

La tragedia no terminó allí. Según la versión policial, Quero atacó a Vargas con la referida arma blanca durante una discusión, se dio a la fuga en un camión y en la huida atropelló a una mujer que fue identificada como Thailith Rosimar Rodríguez Cabrera. Murió el mismo día del accidente.

La víctima del arrollamiento tenía 31 años de edad y falleció en el hospital de Siquisique a causa de los traumatismos. Era enfermera y madre de dos niños.

Un primo de Rodríguez, que prefirió reservar su identidad, comentó que Quero supuestamente perdió el control del vehículo cuando pasaba por el centro de Siquisique. De acuerdo con esta información, el hombre habría atropellado a la enfermera cuando el vehículo se subió a la acera por la que iba la mujer. 

El señalado victimario abandonó el camión a pocas cuadras y volvió a escapar. Hasta ahora Quero continúa evadido de las autoridades.

Un menor de edad

 

Entre las víctimas mortales del pasado 1° de enero en la capital larense figura un adolescente de 17 años de edad.

Una bala pérdida acabó con la vida del menor de edad Marcel Arquímedes Marchán, en hechos ocurridos en el sector Llano Alto de Tamaca, al norte de Barquisimeto. 

Después del cañonazo, Marchán salió a pocas cuadras de su residencia a darle el feliz año a unos amigos, pero en el camino lo alcanzó un proyectil en el abdomen. Quedó tendido en plena calle.

“No sabemos de dónde vino el tiro, si de un carro que estaba pasando o de una moto que estaba ahí”, relató un familiar del muchacho, que prefirió mantenerse en el anonimato.

Una fuente policial confirmó que un presunto funcionario de las Fuerzas de Acciones Especiales (Faes) es investigado por este homicidio.

Marchán arreglaba teléfonos en el centro de Barquisimeto y tenía planes de emigrar. Un primo radicado en Perú estaba reuniendo dinero para llevárselo. El viaje del adolescente se postergó por la pandemia del COVID-19, lamentó un pariente del ahora occiso.

Un comerciante, otras de las víctimas

 

Josnel Rafael Pineda Castillo, un comerciante de 37 años de edad, fue otra de las personas asesinadas durante la celebración del Año Nuevo en la capital larense.

El crimen ocurrió en el barrio Los Pocitos. El cuerpo fue localizado en vía pública, tenía una herida de arma blanca en el pecho. 

Según el Cicpc, la muerte de Pineda Castillo se registró la madrugada del pasado 1° de enero.

Allegados de la víctima desconocen las circunstancias en las que ocurrió el hecho. El hombre dejó tres hijos.

#MonitorDeVíctimas | Masacre en Lara: Matan a seis personas en una finca, cinco eran familiares

La familia de Liliana Rafaela Mavare relató que los cuerpos de las seis víctimas fueron sacados de la finca a caballo un día después de la masacre.

Foto: Liz Gascón

 

Ángel Gabriel Barahona Mavare, de 14 años de edad, fue uno de los tres menores asesinados en el hecho. Los otros dos eran sus primos de 6 y 8 años. Lo mataron a machetazos una semana antes del viaje que tenía previsto para reencontrarse con su madre

 

 @LizGascon

 

Cinco de las seis víctimas de la masacre registrada el pasado 28 de noviembre en el caserío Cerro Alto del municipio Torres, estado Lara, se habían mudado de Barquisimeto al campo en marzo de este año, cuando el Gobierno decretó la cuarentena por la pandemia del COVID-19. Eran familia. 

Los occisos fueron Ángel Gabriel Barahona Mavare, de 14 años de edad; sus tíos Liliana Rafaela Mavare y Noval Ramón Serrano Vargas, dos primos suyos de 6 y 8 años de edad identificados como Isaac y Josué Serrano Mavare, así como el propietario de la finca La Polonia, en la que ocurrió el crimen, Octaviano Antonio Serrano.

Mavare y Serrano, tíos del menor, habían decidido irse a la finca de un hermano de este último, junto a sus tres niños de 6, 8 y 13 años de edad, porque estaban desempleados y necesitaban una fuente de ingresos. Así lo relató la madre de Ángel Gabriel, quien prefirió mantener su nombre en reserva.

La tía del adolescente le había pedido permiso a su hermana para llevarse a su sobrino al campo. La idea era que tuviera la oportunidad de criar unos animales que le habían regalado y de colaborar con sus tíos en la producción de queso y en los sembradíos de maíz y caraotas.

El adolescente había aceptado irse a la finca con la promesa de volver en navidad a Barquisimeto, ciudad donde residía. El muchacho fue asesinado a machetazos una semana antes del viaje que tenía previsto para reencontrarse con su familia. 

Ángel Gabriel tenía ocho meses separado de su madre, recordó entre lágrimas su progenitora. “Había dejado sus estudios para irse a trabajar. Yo lo esperaba en diciembre porque no lo veía desde marzo”, agregó la mujer.

Seis personas, incluyendo dos niños y un adolescente, fueron asesinadas por un agricultor

que había sido despedido de la finca de la familia en 2019

 

El homicida es un extrabajador de la finca

Un día después de la masacre fue capturado por estos hechos Jesús Concepción Arriechi Carrasco, un extrabajador de la finca en cuestión. El agricultor admitió su autoría en el crimen, según sostiene un reporte de la Policía Nacional Bolivariana (PNB).

Arriechi, de 26 años de edad, fue despedido en 2019 por presuntamente haberse quedado con las ganancias de unos sacos de caraotas que habían cultivado en La Polonia, comentaron dos parientes de las víctimas. 

El día que ocurrieron los homicidios, en horas de la tarde, el agricultor irrumpió en la propiedad con una escopeta y un machete mientras todos cocinaban. Arriechi le disparó a Serrano y con el machete mutiló al resto de la familia, aseguró un primo de las víctimas. “No sabemos si lo hizo con ayuda de alguien más”, explicó.

Arriechi huyó tras robarse dos caballos de la finca, pero fue detenido el pasado 29 de noviembre a las 5:00 a.m. gracias a que la PNB había acordonado los accesos hacia El Empedrado, al saberse la noticia de la masacre. Una comisión interceptó al hombre.

De acuerdo con las pesquisas del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), el móvil de la masacre sería la venganza. Una minuta del caso señala que Arriechi actuó contra el propietario de la finca y los demás presentes porque desconocía el paradero de una cosecha de caraotas que habían sembrado en conjunto. Los allegados de las víctimas no avalan esta versión.

Solo un integrante de la familia sobrevivió: el hijo mayor del matrimonio Serrano Mavare. El adolescente de 13 años de edad escapó cuando Arriechi hirió de bala a su padre. Parientes contaron que el muchacho se tiró por un barranco y después se refugió en la casa de unos conocidos, que quedaba a más de una hora de distancia de la finca. Cuando alertó a sus allegados del ataque, desconocía que todos habían muerto. 

 

#MonitorDeVíctimas | A golpes mataron a un vigilante de 80 años en Lara
El cuerpo de Blaudio Antonio Cordero fue encontrado el pasado lunes 26 de octubre por los albañiles que trabajaban en el local que él cuidaba desde hace un año

@LizGascon

Blaudio Antonio Cordero tenía 80 años de edad y trabajaba como vigilante de un negocio en construcción en la calle 59, entre carreras 15 y 16, en Barquisimeto, la capital del estado Lara. Fue asesinado a golpes durante un robo dentro del local en el que trabajaba, según la versión de sus familiares.

El pasado lunes 26 de octubre su esposa, María Rivero, lo esperaba en casa a las 6:00 de la mañana como todos los días para abrirle la puerta, pero no llegó. El cuerpo de Cordero estaba desangrado en el depósito que cuidaba desde hace un año.

“Pensé que se le habían pegado las cobijas, pero al rato vino el muchacho que trabaja en la carnicería y me dijo: “le tengo una mala noticia, al viejito lo mataron para robar. Tanto tiempo quedándose así y no había pasado nada”, comentó Rivero.

Las cámaras de seguridad grabaron la entrada de dos hombres al local, pero se desconoce a qué hora ocurrieron los hechos o si el robo de una bomba de agua que se llevaron del lugar coincidió con un corte eléctrico ocurrido en el sector, explicó Ana Rivas, nuera de la víctima.

“En el video se ve a dos personas como con una linterna, como alumbrando”, mencionó la mujer.

El pasado 27 de octubre el cadáver de Blaudio Antonio Cordero fue retirado de la morgue del Hospital Central Antonio María Pineda de Barquisimeto por sus familiares. Foto: Liz Gascón

Albañiles encontraron el cuerpo

Los familiares de Cordero relataron que el cadáver fue encontrado antes de las 8:00 de la mañana por unos albañiles que trabajan en la mencionada construcción.

“Él siempre les abría la puerta y como no les abrió, los obreros se montaron por la platabanda para mirar. Lo vieron tirado. No sabemos cuántas horas tenía muerto”, agregó Rivas.

Según el reporte de la Brigada Hospitalaria de la Policía del estado Lara, Cordero sufrió politraumatismos severos. “Estaba todo golpeado”, se lamentó la mujer.

Cordero era pensionado y trabajaba como vigilante para asegurar el sustento de su esposa y de dos hermanos de ella, que también son adultos mayores.

Sordomudo fue encontrado en la calle

Gregory David Cárdenas Suárez, de 44 años de edad, era sordomudo y se ganaba la vida como latonero. El pasado sábado 31 de octubre a las 6:00 de la tarde salió de la urbanización Ruezga Norte, en Barquisimeto, hacia la casa de su mamá, ubicada en El Jebe, un barrio situado a dos kilómetros de distancia.

Celia del Carmen Suárez se quedó esperando la acostumbrada visita de su hijo. A la mañana siguiente la mujer se enteró de que su cadáver había sido abandonado en la vía principal de El Jebe. El cuerpo del hombre tenía un impacto de bala y moretones. El móvil del crimen aún no ha sido determinado.

“Nadie vio nada, nadie oyó nada, nadie sabe nada. ¿Qué le iban a robar a mi pobre muchacho?”, se preguntó la madre del occiso, que no sabe cómo ocurrieron los hechos.

Cifras

Lara cerró el pasado mes de octubre con un total de 20 muertes violentas: 12 homicidios y 8 presuntos casos de ejecuciones extrajudiciales.

Por la fecha del hallazgo, el caso de Cárdenas Suárez es el primero que se registró en la entidad en noviembre.

Lara | Dos niños fallecidos en explosión cuando confundieron una granada con una pelota
Dos niños, de 10 y 8 años de edad, murieron por la detonación de un artefacto explosivo en el barrio La Esperanza de Pavia, en Barquisimeto

 

Tres hermanos de 10, 8 y 6 años de edad sufrieron un mortal accidente la tarde del miércoles 9 de septiembre, en el barrio La Esperanza de Pavia, situado en las afueras de Barquisimeto. Los hermanos confundieron una granada con una pelota, y mientras jugaban el explosivo estalló y mató a dos de los niños, según reportes de la Policía del estado Lara y el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc).

El niño de 10 años murió al momento en que detonó el artefacto, mientras que el niño de 8 años ingresó con vida al Hospital Pastor Oropeza de Barquisimeto, pero no sobrevivió. La niña de 6 años permanece en la terapia intensiva del Hospital Universitario de Pediatría Agustín Zubillaga de Barquisimeto y su condición es estable, relataron a El Pitazo allegados de la familia Montero Camejo.

Los padres de cuatro niños perdieron a sus dos varones en el accidente. 

Murió una semana antes de su cumpleaños

En casa de la pareja Montero Camejo estaban pintando las paredes mientras los niños jugaban fútbol en la calle. El papá arreglaba la casa para celebrar el cumpleaños número 11 del mayor de los varones el 17 septiembre. “Le iban a picar una tortica y hacer una reunión. Se murió una semana antes de su cumpleaños”, lamentaron los allegados. 

Los papás le pidieron a los tres hermanos que entraran a la casa porque había llegado un camión cisterna para surtir de agua a la comunidad, contó una amiga de la familia.

“Ellos estaban pintando unos dibujos que el papá hizo (en el porche de la casa). El papá entró a seguir pintando un cuarto y salió corriendo cuando escuchó un estruendo pensando que había sido la bombona de gas (…) De verdad no sabemos cómo pasó”, mencionó la fuente. 

La minuta del Cicpc señala que los hermanos se encontraron con “un artefacto pequeño en forma de globo con pepas negras” y uno de los niños comenzó a manipularlo sin saber que estaba activando una granada M26. Sus papás y los vecinos salieron aturdidos por la detonación y socorrieron a los niños que quedaron tendidos en el suelo por el estallido.

Los allegados indicaron que desconocen de dónde sacaron la granada. “Todos en la comunidad creíamos que había explotado una bombona”, reiteraron.

 

Dos niños fallecidos y una niña herida es el saldo de la explosión de una granada en el oeste de Barquisimeto.

El hecho se registró el 9 de septiembre después de las 2:00 pm. Foto: Cortesía Twitter Karina Peraza Rodríguez

 

Traslado accidentado

Los niños de 8 y 6 años fueron trasladados por separado al Hospital Pastor Oropeza de Barquisimeto, situado a más de 10 kilómetros del sitio del accidente. 

Los familiares y vecinos trancaron la calle con cauchos y piedras para detener al primer vehículo que pasara por la vía. “Por ahí no hay nada. Los pocos carros están sin gasolina, las motos no existen”, comentó uno de los allegados. La niña fue llevada al centro de salud en un carro que los dejó a varias cuadras del hospital y el niño lo auxilió un vecino que se accidentó en el camino por falta de gasolina y terminó siendo auxiliado por un policía, agregaron.

Los gastos fúnebres de los hermanos Montero Camejo serán cubiertos por la Gobernación de Lara, informaron conocidos. Hasta el mediodía del jueves 10 de septiembre los cuerpos de los niños seguían en la morgue porque su mamá debió acudir dos veces a la sede del Cicpc para completar los trámites. 

Dirigentes comunitarios de Pavia acompañan a la madre –en el Hospital Universitario de Pediatría Agustín Zubillaga– que sigue al cuidado de su hija menor. Los vecinos tienen un grupo de oración y elevan plegarias por esta familia y por la sanidad de otro niño que reside en La Esperanza que fue arrollado por una gandola hace dos semanas y continúa hospitalizado.

#MonitorDeVíctimas / En Lara se registraron seis muertes violentas del 3 al 9 de agosto
El cronista y fundador de la urbanización Bararida de Barquisimeto así como  un funcionario del Cuerpo de Bomberos de Iribarren fueron asesinados cuando los robaban

@LizGascon

 

Tres homicidios y tres ejecuciones extrajudiciales se contabilizaron en Barquisimeto, capital del estado Lara, entre el lunes 3 y el domingo 9 de agosto. Un cronista y un bombero se cuentan entre las víctimas.

A golpes mataron a Alexis David Chirinos Carrasco, de 69 años de edad, cronista y fundador de la urbanización Bararida de Barquisimeto. Según vecinos, el crimen ocurrió al momento en que un número no precisado de delincuentes entró y robó en la vivienda de Chirinos el 3 de agosto. El cadáver del sexagenario lo encontraron sus vecinos al día siguiente al notar que las puertas de la casa estaban abiertas y que éste no había salido a caminar como solía hacerlo. “Le llevaron todo de su casa”, comentó un allegado.

Al día siguiente, en horas de la madrugada,  Fernando Jesús Ramírez Lameda, de 32 años de edad, fue asesinado de un disparo en el abdomen en el barrio Bolívar, al oeste de la ciudad, para robarle su teléfono.

Mientras que Leonardis de Jesús Colmenares, de 33 años de edad, cabo segundo del Cuerpo de Bomberos de Iribarren, fue herido de bala para robarle su moto y otras pertenencias el 8 de agosto. Colmenares salió de su casa a las 8:00 pm con la intención de hacer la cola para poner gasolina en una estación de servicio ubicada a 13 kilómetros de su domicilio. En el camino habría sido interceptado por un hombre que lo desvió a la avenida principal de Las Playitas y lo hirió con un arma de fuego en el abdomen, relató su pareja, Yolimar Mendoza.

El funcionario fue trasladado hasta un ambulatorio, pero falleció al poco tiempo de su ingreso. “Donde él apareció no era parte de su trayecto. Él cargaba una esclava y un anillo de plata, su teléfono y la moto. Salió de la casa a las 8:00 pm, andaba solo y lo encontraron a las 8:30 pm”, agregó Mendoza.

Colmenares, quien prestó servicio en el Cuerpo de Bomberos de Iribarren durante 12 años y permanecía de reposo por una lesión en la columna, dejó tres niñas huérfanas.

Asesinados en incursiones de las FAES

Tres jóvenes fueron asesinados en procedimientos de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) en menos de 24 horas. El 3 de agosto el cuerpo adscrito a la Policía Nacional Bolivariana (PNB) reportó tres presuntos enfrentamientos en sectores populares de Barquisimeto. Dos de las víctimas fueron trasladadas por los funcionarios a sectores distantes de sus domicilios donde murieron. Sus familiares encontraron los cadáveres en la morgue del hospital central Antonio María Pineda, y niegan que se hubieran  enfrentado a los policías, como lo señalan en las minutas.

Kevin Alexander Garcés Escalona, un comerciante de 21 años de edad, salió el lunes pasadas las 6:00 pm a comprar queso cuando fue detenido por una comisión de las FAES a pocas cuadras de su casa. Dos horas más tarde murió a manos del cuerpo de seguridad en Propatria.

“Pensábamos que se lo habían llevado por incumplir el horario de la cuarentena, nos decían que en el procedimiento habían dos muertos y ocho heridos hasta que un oficial nos mandó al hospital. No tenía antecedentes”, declaró una tía materna que reservó su identidad.

Deivis Daniel Hernández, de 35 años de edad, también fue sacado de su casa, en el barrio El Roble, por funcionarios de la Brigada de Respuesta Inmediata (BRI) antes de las 7:00 am. El grupo lo mató en un terreno baldío del sector Simón Rodríguez, denunció un vecino.

Dolientes deben pagar por todo

Ese mismo día, a la 1:30 pm, las FAES entraron a la fuerza a la casa de la suegra de Kevin Michell Díaz Goyo, un vendedor ambulante de 31 años de edad, y allí lo asesinaron. Previamente se llevaron en una patrulla a su esposa y tres niños hasta el comando policial.

“Ellos llegaron en dos carros y dos patrullas con violencia, decían que llegaron a matar”, mencionó un testigo. Los funcionarios acordonaron la zona durante cinco horas. Díaz es el segundo de ocho hermanos asesinado por un organismo de seguridad del Estado. Desde 2012 tenía antecedentes por hurto.

“A él no lo podía ver ningún funcionario porque se lo llevaba, nunca lo borraron del sistema y ya había pagado un año detenido en el Destacamento de Seguridad Urbana (DESUR) de la Guardia Nacional”, recordó su madre.

Los familiares debieron comprar un bisturí, guantes y tapabocas para retirar el cuerpo tres días después, pues en la morgue no tenían materiales para practicar la autopsia.

el futuro de la juventud en sectores populares