Termómetro en mano y sin miedo a la fiebre

Si tienes niños pequeños es prudente aprender a manejar las emergencias menores que pudieran surgir, en las “Jornadas de Emergencias Pediátricas para Padres”, que se celebran periódicamente en el Centro Médico Docente La Trinidad.

Una de las cosas que más impacta a los padres es el quebranto infantil por aquello de la fiebre y es que temen sobremanera   a las convulsiones, aunque ya es hora de comenzar a desmitificar esa idea porque no es totalmente cierto que la fiebre sea igual a convulsión, ni es sinónimo de meningitis. Todo lo contrario.

Lo que si sabemos -afirma el pediatra Tony Manrique, del Centro Médico Docente La Trinidad – es que la fiebre es un indicador muy importante cuando hay alguna infección”. Fiebre implica que existe algo que la produce y ello puede deberse a un cuadro viral  o bacteriano, e inclusive a una intoxicación. En el pasado ciertas intoxicaciones eran tratadas con aspirina, que pueden, controversialmente, dar fiebre en vez de bajarla. Existen otras intoxicaciones posiblemente asociadas a fiebre.

Las insolaciones igual podrían generar fiebre. Sin embargo, en la mayoría de los cuadros se trata de procesos virales y lo que si es importante saber es que mientras el niño sea más pequeño hay que tener mucho cuidado con la fiebre. Niños menores de 3 meses con fiebre elevada deben motivar la visita automática al pediatra pues puede tratarse de algún cuadro bacteriano, entre ellos meningitis.

Mientras el bebé es más pequeño el chance de que tenga una bacteremia es mayor, es decir, que una bacteria se salió del sitio usual y puede haberse introducido en el torrente sanguíneo produciendo infecciones importantes que van desde meningitis hasta osteomelitis a pielonefritis, dependiendo de donde se asiente la bacteria.

ERRORES QUE SE COMETEN

El error  clásico es no darle la justa importancia que debe tener la fiebre, aunque tampoco se trata de exagerar, pero cuando es un      bebé muy pequeño si debe ser examinado por su pediatra.

Utilizar el agua fría para bajar la fiebre no es aconsejable porque  crea vasoconstricción periférica, es decir que los vasos sanguíneos se contraen más y la temperatura queda dentro del cuerpo. La mamá toca al niño, lo siente frío, pero por dentro está muy caliente. En niños pequeños, menores de 6 meses –sugiere Manrique- la toma de temperatura es rectal, con un termómetro rectal, durante 1 minuto. Hasta 38 grados puede ser normal, pero si es superior lo prudente es acudir al consultorio del pediatra para que descarte infecciones.

En muchas oportunidades el pediatra le indicará una hematología completa al bebé, a veces exámenes de orina, en otras ocasiones hemocultivos, radiografías de tórax y en algunas circunstancias –aunque no son frecuentes- punciones lumbares. Es importante que los padres entiendan que hacemos lo básico para diagnosticar la causa de la fiebre, que per se  no es complicada, sino lo que la produce, lo que está detrás de ella.

RAZONES PARA COMBATIR LA FIEBRE

Como la fiebre causa malestar la combatimos, sobre todo cuando es alta, para que el niño se sienta mejor. Una fiebre alta puede dar dolor de cabeza y taquicardia. Es importante que sepan que por cada grado centígrado de temperatura que sube puede haber 10 latidos más de corazón. Si un niño tiene 40 o 42 grados de fiebre es factible que presente taquicardia y los papás se asusten. Al desaparecer la temperatura alta todo mejora.

QUÉ HACER?

Lo más importante es desabrigar al bebé, dejarlo con el pañal y la camisetica. Bañarlo con agua tibia. El escalofrío es lo que precede a la fiebre y el bebé se pone morado, muy feito hasta que se dispara la fiebre. No hay contraindicación para bañarlo con agua tibia.

Es  vital abanicarlo y darle líquido con frecuencia, en poca cantidad cada vez, pues mucha fiebre puede deshidratar a los niños.

Si el niño cambia de conducta, si “así no es su hijo”, si la fiebre viene acompañada de una erupción debemos estar alertas. El dengue presenta erupciones en los miembros inferiores, genera decaimiento general, si bien no tiene apetito. “Observe si se queja de dolor de cabeza fuerte o si usted tiene dificultad para doblarle el cuello hacia delante porque uno de los signos de meningitis está en la nuca, por ejemplo, o si vomita a repetición asociado a la fiebre. Esos son síntomas que deben reportar a su médico”, indica el entrevistado.

Su pediatra le indicará algún medicamento como el acetaminofen, tempra, datril o tylenol. En esta época de dengue debemos evitar el uso del ibuprofeno, ciertamente aspirina no ni algunos estilos de cataflan que es el diclofenaco de sodio y están cuestionados en epidemias de dengue.

Ante la fiebre elevada asociada a cambios de conducta y  siente que “como que no es su bebé”, no demore en visitar al pediatra  de inmediato. Los papás no  deben  temer  introducir el termómetro rectal, apenas 1 centímetro, con un poco de aceite en la punta para que no se parta. Existen otros termómetros que miden la temperatura a través de censores infrarrojos en el tímpano o en la región de la arteria temporal.

LOS MITOS

Hay tres mitos clásicos, que todos los padres los tienen y que en los cursos de Emergencias Pediátricas para Padres siempre se educa   contra  tales errores para evitar que sigan en ese ciclo.

La fiebre se debe a la dentición: eso es falso. La dentición no causa fiebre, debe haber otra razón como puede ser el exceso de ropa, insolación, una infección viral, o bacteriana.

La fiebre causa meningitis: eso es falso. La meningitis como cualquier otra infección produce fiebre, no que la fiebre la produce.

Colocar pañitos fríos en la frente: no tienen valor para controlar la fiebre. Las medidas físicas son desvestir, abanicar y friccionar con agua tibia.

SIN MIEDO A LA FIEBRE

Además de la fiebre, muchos eventos pueden suceder en los hogares felices donde hay niños porque son unos pequeños exploradores más ágiles que los adultos  quienes son los verdaderos responsables de los riesgos que pueden corren los más pequeños. El consejo es estar informado sobre esos temas y mantenerse siempre alertas para que no se lesionen.

Para informar en la prevención y acciones a tomar en las emergencias menores, amén de entrenar en la atención de un paro respiratorio, o cardiorespiratorio en la población pediátrica es usual  la orientación profesional del curso sobre “Emergencias Pediátricas para Padres”, coordinado por el Servicio de Pediatría del CMDLT, cuyos temas  se refieren a emergencias menores (cólicos, fiebre, otitis), heridas, hemorragias, accidentes por inmersión, o por electricidad, convulsiones, mordeduras de animales, asma croup, alergias, fracturas, traumas cefálicos, quemaduras, intoxicaciones, vómito, diarrea, prevención de accidentes, resucitación cardiopulmonar pediátrica con demostración práctica.

Por Blanca García Bocaranda

smart@cantv.net

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Si tienes niños pequeños es prudente aprender a manejar las emergencias menores que pudieran surgir, en las “Jornadas de Emergencias Pediátricas para Padres”, que se celebran periódicamente en el Centro Médico Docente La Trinidad.

Una de las cosas que más impacta a los padres es el quebranto infantil por aquello de la fiebre y es que temen sobremanera   a las convulsiones, aunque ya es hora de comenzar a desmitificar esa idea porque no es totalmente cierto que la fiebre sea igual a convulsión, ni es sinónimo de meningitis. Todo lo contrario.

Lo que si sabemos -afirma el pediatra Tony Manrique, del Centro Médico Docente La Trinidad – es que la fiebre es un indicador muy importante cuando hay alguna infección”. Fiebre implica que existe algo que la produce y ello puede deberse a un cuadro viral  o bacteriano, e inclusive a una intoxicación. En el pasado ciertas intoxicaciones eran tratadas con aspirina, que pueden, controversialmente, dar fiebre en vez de bajarla. Existen otras intoxicaciones posiblemente asociadas a fiebre.

Las insolaciones igual podrían generar fiebre. Sin embargo, en la mayoría de los cuadros se trata de procesos virales y lo que si es importante saber es que mientras el niño sea más pequeño hay que tener mucho cuidado con la fiebre. Niños menores de 3 meses con fiebre elevada deben motivar la visita automática al pediatra pues puede tratarse de algún cuadro bacteriano, entre ellos meningitis.

Mientras el bebé es más pequeño el chance de que tenga una bacteremia es mayor, es decir, que una bacteria se salió del sitio usual y puede haberse introducido en el torrente sanguíneo produciendo infecciones importantes que van desde meningitis hasta osteomelitis a pielonefritis, dependiendo de donde se asiente la bacteria.

ERRORES QUE SE COMETEN

El error  clásico es no darle la justa importancia que debe tener la fiebre, aunque tampoco se trata de exagerar, pero cuando es un      bebé muy pequeño si debe ser examinado por su pediatra.

Utilizar el agua fría para bajar la fiebre no es aconsejable porque  crea vasoconstricción periférica, es decir que los vasos sanguíneos se contraen más y la temperatura queda dentro del cuerpo. La mamá toca al niño, lo siente frío, pero por dentro está muy caliente. En niños pequeños, menores de 6 meses –sugiere Manrique- la toma de temperatura es rectal, con un termómetro rectal, durante 1 minuto. Hasta 38 grados puede ser normal, pero si es superior lo prudente es acudir al consultorio del pediatra para que descarte infecciones.

En muchas oportunidades el pediatra le indicará una hematología completa al bebé, a veces exámenes de orina, en otras ocasiones hemocultivos, radiografías de tórax y en algunas circunstancias –aunque no son frecuentes- punciones lumbares. Es importante que los padres entiendan que hacemos lo básico para diagnosticar la causa de la fiebre, que per se  no es complicada, sino lo que la produce, lo que está detrás de ella.

RAZONES PARA COMBATIR LA FIEBRE

Como la fiebre causa malestar la combatimos, sobre todo cuando es alta, para que el niño se sienta mejor. Una fiebre alta puede dar dolor de cabeza y taquicardia. Es importante que sepan que por cada grado centígrado de temperatura que sube puede haber 10 latidos más de corazón. Si un niño tiene 40 o 42 grados de fiebre es factible que presente taquicardia y los papás se asusten. Al desaparecer la temperatura alta todo mejora.

QUÉ HACER?

Lo más importante es desabrigar al bebé, dejarlo con el pañal y la camisetica. Bañarlo con agua tibia. El escalofrío es lo que precede a la fiebre y el bebé se pone morado, muy feito hasta que se dispara la fiebre. No hay contraindicación para bañarlo con agua tibia.

Es  vital abanicarlo y darle líquido con frecuencia, en poca cantidad cada vez, pues mucha fiebre puede deshidratar a los niños.

Si el niño cambia de conducta, si “así no es su hijo”, si la fiebre viene acompañada de una erupción debemos estar alertas. El dengue presenta erupciones en los miembros inferiores, genera decaimiento general, si bien no tiene apetito. “Observe si se queja de dolor de cabeza fuerte o si usted tiene dificultad para doblarle el cuello hacia delante porque uno de los signos de meningitis está en la nuca, por ejemplo, o si vomita a repetición asociado a la fiebre. Esos son síntomas que deben reportar a su médico”, indica el entrevistado.

Su pediatra le indicará algún medicamento como el acetaminofen, tempra, datril o tylenol. En esta época de dengue debemos evitar el uso del ibuprofeno, ciertamente aspirina no ni algunos estilos de cataflan que es el diclofenaco de sodio y están cuestionados en epidemias de dengue.

Ante la fiebre elevada asociada a cambios de conducta y  siente que “como que no es su bebé”, no demore en visitar al pediatra  de inmediato. Los papás no  deben  temer  introducir el termómetro rectal, apenas 1 centímetro, con un poco de aceite en la punta para que no se parta. Existen otros termómetros que miden la temperatura a través de censores infrarrojos en el tímpano o en la región de la arteria temporal.

LOS MITOS

Hay tres mitos clásicos, que todos los padres los tienen y que en los cursos de Emergencias Pediátricas para Padres siempre se educa   contra  tales errores para evitar que sigan en ese ciclo.

La fiebre se debe a la dentición: eso es falso. La dentición no causa fiebre, debe haber otra razón como puede ser el exceso de ropa, insolación, una infección viral, o bacteriana.

La fiebre causa meningitis: eso es falso. La meningitis como cualquier otra infección produce fiebre, no que la fiebre la produce.

Colocar pañitos fríos en la frente: no tienen valor para controlar la fiebre. Las medidas físicas son desvestir, abanicar y friccionar con agua tibia.

SIN MIEDO A LA FIEBRE

Además de la fiebre, muchos eventos pueden suceder en los hogares felices donde hay niños porque son unos pequeños exploradores más ágiles que los adultos  quienes son los verdaderos responsables de los riesgos que pueden corren los más pequeños. El consejo es estar informado sobre esos temas y mantenerse siempre alertas para que no se lesionen.

Para informar en la prevención y acciones a tomar en las emergencias menores, amén de entrenar en la atención de un paro respiratorio, o cardiorespiratorio en la población pediátrica es usual  la orientación profesional del curso sobre “Emergencias Pediátricas para Padres”, coordinado por el Servicio de Pediatría del CMDLT, cuyos temas  se refieren a emergencias menores (cólicos, fiebre, otitis), heridas, hemorragias, accidentes por inmersión, o por electricidad, convulsiones, mordeduras de animales, asma croup, alergias, fracturas, traumas cefálicos, quemaduras, intoxicaciones, vómito, diarrea, prevención de accidentes, resucitación cardiopulmonar pediátrica con demostración práctica.

Por Blanca García Bocaranda

smart@cantv.net

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